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miércoles, 30 de octubre de 2013

LOS PROTAGONISTAS DE CAJÓN DE HISTORIAS

Uno de los rasgos distintivos de CAJÓN DE HISTORIAS es la elección de sus Protagonistas del mes. Una sección que se puso en marcha en abril de 2009, medio año después de la creación de este espacio. Desde entonces, cada primero de mes contamos con un nuevo protagonista, un personaje del mundo de la cultura que, por una razón u otra, merece especial atención. El próximo día 1 de noviembre habrá una nueva protagonista y os lo adelanto ya: es mujer, y es escritora. Pero quería hacer una pequeña recopilación de todos los protagonistas que ha habido hasta ahora, ni más ni menos que 52. Y compartir con vosotros algunas anécdotas:

- Hasta la fecha, ha habido 52 protagonistas del mes en 55 meses.


- Pedro Almodóvar y Antonio Muñoz Molina son los únicos que han sido protagonista en dos ocasiones. El director fue el primer protagonista de CAJÓN DE HISTORIAS, en abril de 2009, distinción que repitió en Septiembre de 2011. Muñoz Molina lo fue en Abril de 2010 y en Julio de 2013 repetía después de que se anunciara que sería galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. 



- La actriz Marion Cotillard es la única que ha prolongado su "reinado" durante dos meses. En Agosto de 2012 no hubo ningún protagonista nuevo, así que, técnicamente, ella lo fue durante Julio y Agosto de ese año. 

sábado, 7 de enero de 2012

UN DIOS SALVAJE, de Roman Polanski


La última película del célebre Roman Polanski es un ejercicio de efectividad cinematográfica y un derroche de maestría interpretativa.

Basada en la obra teatral de Yasmina Reza, nos muestra el encuentro de dos matrimonios de clase media-alta de Nueva York para disculparse tras la pelea que han tenido sus hijos. Pero lo que parece un acto de buenas intenciones desemboca en un cuadrilátero de lucha entre los padres, algo que se preveía desde el minuto uno.

Un dios salvaje es una película dinámica, mordaz, que no decae, casi vertiginosa y que atrapa al espectador durante (solo) la hora y cuarto de duración. Y todo ello sin salir del piso donde se reúnen los matrimonios. Polanski consigue desenvolverse como pocos en los espacios cerrados y reducidos, un atrevimiento y un riesgo que solventa sin problemas.

Pero lo mejor de este filme es, sin duda, la interpretación de sus actores, cuatro grandes del cine: los oscarizados Christoph Waltz, Jodie Foster y Kate Winslet, junto con John C. Reilly comparten cartel y protagonismo en un duelo en el que todos salen airosos, aunque he de reconocer que mis favoritos son Christoph Waltz, con el cinismo más afilado, y Jodie Foster, interpretando a la madre hippie-cool que resulta que realmente es bastante mediocre. Los ataques y las réplicas continuas entre las parejas van avivando la tensión, y en esos momentos descubrimos que Kate Winslet está en plena forma (va de menos a más) y que Jodie Foster no lo está tanto (roza la sobreactuación en la última parte, pero su calidad interpretativa sigue siendo excelsa). 

Una película divertida y cruel a partes iguales que desmonta los códigos morales que todos conocemos y respetamos (aparentemente). Una película que nos desviste de la educación y el saber estar, que demuestra que cuando pellizcan a nuestros hijos, duele más que cuando nos pellizcan a nosotros mismos. 

No es una obra maestra, aunque tiene destellos de maestría y no cabe duda de que Polanski es un maestro, por atreverse a hacer un filme tan inteligente, tan ácido, que te hace reír mientras en tu subconsciente va calando una idea: "En el fondo somos todos unos hijos de puta". 

sábado, 22 de octubre de 2011

IRIS, de Richard Eyre


Iris es como una melodía triste, como una canción que te hace llorar. Una película tan hermosa y tan cruel que dan ganas de olvidar, que desearías no haber visto nunca para ahorrarte el sufrimiento. Y, a la vez, un film que hay que ver, puesto que todo es tan hermoso que no puede pasar desapercibido. Y olvidarlo es lo último que deseas hacer tras verlo. 

Es la historia de Iris Murdoch (Dublín, 1919-1999), la elocuente, carismática y temendamente respetada filósofa y escritora irlandesa, a la que el alzheimer borró los recuerdos, la voz... la vida. En las primeras escenas vemos como Iris, tomando una pinta en un bar con su marido, el también escritor John Bayley,  le repite dos veces que tiene que comprar chalecos. Y ella misma se asusta al darse cuenta de que lo ha repetido una segunda vez porque olvidó que lo acababa de decir. Desde ahí, la decadencia es rápida y fulminante. 

Aunque basada en la historia de la escritora, no es un biopic al uso, puesto que no se intenta dar una visión general de la vida de la escritora, sino que Richard Eyre, el director, se centra en el inicio de la historia de amor entre Murdoch y Bayley y más tarde en la enfermedad. Me parece todo un acierto, una historia muy bien contada, en la que los actores llevan todo el peso. ¡Y con qué elegancia lo llevan! Es gracias a ellos que la película consigue salvarse de la mediocridad, porque Richard Eyre (que volvió a contar con Judi Dench para Diario de un escándalo) es un director correcto y metódico, tan británico, tan adusto que carece del riesgo necesario para ser brillante. 

Decidí verla porque trabaja en ella Kate Winslet, la protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Ella interpreta a Iris en su juventud, a la intelectual, a la ardiente. Está espléndida, luminosa. Una gran interpretación por la que se anotó una nominación más al Oscar. 

Jim Broadbent interpreta al marido de Iris entrado en años, él no sólo fue nominado, sino que, además, se llevó la preciada estatuilla. Y es que hace un papel en el que combina a la perfección la ternura y el amor. Dicen que en la vida real, el matrimonio entre Murdoch y Bayley no fue así, cargado de ese cariño que se respira en el filme, sino que él jamás supo aceptar el éxito de su mujer. No lo sé, quizá sean habladurías, pero me da lo mismo, porque, ciñiéndome a la película, esa relación de amor entre ancianos es tan bella que no puedes más que llorarla y sonreír, y desear que un amor así colme tu vida, hasta que tu vida se apague. 

Y quien interpreta a Murdoch en su declive es la GRANDÍSIMA Judi Dench, con una interpretación magistral y sublime, complejísima, en la que la decadencia es evidente, la tristeza se apodera de ella al principio para dejar después espacio al vacío más neutro, que llena todo de un blanco insoportable, y la angustia creciente te araña la piel, te la quema, y duele. 

Un drama elegante y lento, un canto al amor y a la memoria. 

lunes, 17 de octubre de 2011

JUEGOS SECRETOS, de Todd Field



Durante este mes en el que Kate Winslet es protagonista en CAJÓN DE HISTORIAS, además de reseñar su estreno más reciente en la cartelera española, Contagio, he visionado Juegos secretos (Little Children es su título original, mucho mejor que la traducción, que invita a un morbo que el director evita en todo momento), por la que la actriz recibió una nominación al Oscar. 

Se trata de una película íntima, en la que todo va gestándose poco a poco, una película increíblemente bien rodada y bien contada. Juegos secretos nos cuenta la historia de una Sarah, madre de una niña a tiempo completo, una mujer que no se presta a los convencionalismos de las otras amas de casa de su vecindario, cuya mayor preocupación en la vida parece que es comentar lo atractivo que es el nuevo papá que se acerca con su hijo al parque.

Sarah, en cambio, es una mujer luminosa que tiene inquietudes más allá de su papel de madre en la vida y, harta de la monotonía de su matrimonio y de su marido obsesionado con masturbarse viendo fotos en Internet, descubre, por casualidad, y por un beso, un nuevo ardor en su sangre. Una Madame Bovary (a la que se hacen claras alusiones en la película) del siglo XXI, una mujer insatisfecha, exigente con sus sentimientos, que bucea en las espesas aguas de la infidelidad. 

Precisamente ese “padre buenorro” (Patrick Wilson, al que recordamos de Hard Candy. Este chico lo vale, aunque su carrera no termina de despegar...) es el hombre que despierta en Sarah sensaciones olvidadas. Es un padre de familia sin trabajo, que se prepara una oposición, y tiene unos sentimientos similares a los de ella, vive encerrado en un matrimonio que parece perfecto, con una mujer perfecta (a la que da vida Jennifer Connelly, correcta, aunque insuficiente si la comparamos con el resto del reparto) pero en el que falla el pilar fundamental: el amor. 

Paralelamente, en la cinta se cuenta la historia de un hombre (Jackie Earle Haley, también nominado al Oscar por su fascinante trabajo aquí) que, después de haber cumplido condena por pedofilia, sufre un tremendo acoso por parte de sus vecinos cuando es puesto en libertad. 

Tres personajes cargados de una amargura latente. Varias vidas cruzadas que van y vienen entre el aburrido balanceo de un columpio y la pasión carnal más desgarrada.

Lo mejor de Juegos secretos es, sin duda, sus interpretaciones, tres personajes tan sencillos y tan atípicos a la vez, tan asombrosamente humanos, que convierten sus desgracias en las nuestras, en un camino perpetuo hacia la búsqueda de la felicidad, escondida entre sombras. Kate Winslet vuelve a demostrar qué es la mejor de su generación, transmitiendo tantísimo con sus miradas y con sus silencios. 

Una película triste que habla de la vida insatisfecha, de las mentiras que la llenan y que nos esforzamos en creer a ciegas, y que también habla de la luminosidad del amor, de los latidos que renacen y erizan el cuerpo. Muy buena.

jueves, 13 de octubre de 2011

CONTAGIO, de Steven Soderbergh


Mister Soderbergh vuelve a rodearse de un reparto de lujo en esta película coral no apta para hipocondríacos, que llega mañana viernes a los cines y que he tenido la oportunidad de ver en el pase de prensa organizado esta misma mañana por Warner gracias al equipo de Ponte en pie.

La película, clara y directa, empieza desde el día dos en el que un virus letal se propaga por el mundo, desde Hong Kong hasta Estados Unidos. Una de las primeras víctimas es Beth (Gwyneth Paltrow), una ejecutiva de una multinacional americana que viaja hasta la otra parte del mundo para poner la primera piedra de una nueva construcción de su empresa. Desde ahí, sin saber donde la ha contraído, la enfermedad se extiende de manera inevitable. El inicio es espectacular. Soderbergh consigue con una música taladrante y unos primeros planos de los objetos que entran en contacto con el virus (barras de autobús, vasos en el bar, objetos cotidianos que todos tocamos, en definitiva) un estado de tensión y agobio en el espectador que dan ganas incluso de taparse la boca si alguien tose en la sala.

Soderbergh no consigue, sin embargo, mantener tal nivel de tensión durante toda la proyección (creo que hubiera sido deliciosamente insoportable) y se centra en varias líneas argumentales que repasan como distintos personajes se enfrentan al virus: el marido de Beth (Matt Damon) que intenta proteger a su hija de la infección a toda costa, tres médicos que intentan encontrar una vacuna (Fishburne, Cotillard y Winslet) o un periodista que utiliza el virus para ganar dinero como sea, incluso a base de mentiras, sin ética ni moral. 

Lo malo de Contagio es que, a pesar de todas las estrellas que componen el cartel, ninguna de ellas consigue brillar especialmente. Todos están bien, eso sí. Gwyneth Paltrow tiene unos minutos iniciales muy intensos y traumáticos. Le he dicho, a mi hermana, literalmente: "A Gwyneth le da un chungo muy heavy". Merece la pena verlo. Kate Winslet y Marion Cotillard, dos de mis actrices favoritas, apenas tienen oportunidad de desplegar sus miradas y sus grandes dotes interpretativas, pero las dos están más que correctas. Jude Law aparece especialmente feo (no está envejeciendo bien...). Y, aunque al final vuelve a subir la tensión, jamás se vuelve a alcanzar el clímax inicial y terrorífico de los primeros minutos.

Contagio nos cuenta una historia que ya nos han contado antes, pero consigue inquietar sin efectos especiales, es bastante cruda y desvestida de sentimentalismos (no por completo, alguno hay...) en la que Soderbergh hace gala de su efectividad y en la que las tres estrellas, aunque por los pelos, se las merece.

sábado, 1 de octubre de 2011

Protagonista del mes... Kate Winslet


Tras ganar ese preciado y merecido Oscar que se le había escapado en cinco ocasiones anteriores, la actriz británica se tomó un respiro, pero ahora vuelve al primer plano de la actividad cinematográfica con dos de los estrenos más esperados del año: Contagio, dirigida por Steven Soderbergh, y Un dios salvaje, dirigida por Roman Polanski.

Winslet, para mí, la mejor actriz de su generación, la mejor de la década pasada, la que más fuerza transmite con sus ojos, la más versátil, con un don especial para el drama y capaz de adaptarse con facilidad a papeles cómicos llenos de luminosidad.

Convertida desde muy joven en una de las grandes damas británicas de las películas de época, su primer papel importante llegó de la mano de Ang Lee en 1995, con Sentido y Sensibilidad, que le valió su primera nominación al Oscar. A ésta siguieron otras como Hamlet (de Kenneth Brannagh), Titanic (de James Cameron, que le dio fama internacional y una segunda nominación al Oscar), o Quills, de Philip Kaufman. 

Después vinieron papeles más amables, como el de ¡Olvidate de mí! o The Holiday... hasta que llegó el 2008, su año, el año en el que estrenó Revolutionary Road y The reader, con dos interpretaciones femeninas que cortaron la respiración. 

De la primera escribí en CAJÓN DE HISTORIAS:

Kate Winslet consigue hacer llegar al espectador sus ganas de cambiar, de arriesgar y triunfar. Ella representa la luz y el color en una película de corte clásico y puesta en escena impecable que se va apagando hasta llegar al negro total (...) Winslet grande como siempre, Winslet amarga y contenida, evoluciona de la ilusión a la desesperanza, tan emocionante como Julianne Moore en Las horas, para acabar transmitiendo la infelicidad en estado puro, una sensación amarga de la que Sam Mendes parece ser un maestro.

Su papel en The Reader (El lector) me motivó a escribir lo siguiente:

Su interpretación en The Reader va conquistándote con sus risas y sus lágrimas al escuchar la voz del joven actor alemán David Kross -al que le auguro un gran futuro dentro del cine europeo, y que está a la altura de su difícil papel-, su amante en la ficción, su lector. Y cuando Winslet logra por fin enamorarte te enteras de lo peor, del horror del holocausto. Pero es demasiado tarde, ya te ha conquistado, e incluso consigues entender su postura. Magnífica interpretación la suya, de miradas que te destrozan y gestos que te enamoran. Insuperable.

Durante este mes publicaré mi crítica de Contagio, y, si me hago con ella, la crítica de Un dios salvaje, que llega en noviembre a las salas españolas. ¿Qué opináis de esta actriz? ¿Os gusta?

viernes, 6 de agosto de 2010

LAS 10 MEJORES ACTRICES DE LA DÉCADA

10. Natalie Portman
Por su impresionante interpretación en Closer, en la que deslumbra a la cámara con su sonrisa y conquista con su mirada. Por destrozar a Scarlett Johanson en Las hermanas Bolena y por la intensidad de los momentos finales de Brothers.

9. Charlize Theron
Por el cambio físico al que se sometió para interpretar a una asesina en Monster, sin duda una de las mejores interpretaciones de la década, suficiente como para incluirla en este listado. Impactante actuación, de las que te dejan dándole vueltas a la cabeza durante días.

8. Ellen Burstyn
Impactante, realmente triste y sobrecogedora en Requiem por un sueño. Un papel que muy pocas podrían haber ejecutado con tanta veracidad.

7. Nicole Kidman
Empezó la década demostrando que era mucho más que la mujer de Tom Cruise: Moulin Rouge y Los otros son dos ejemplos de versatilidad y buen hacer. En 2002 tocó el cielo y ganó el Oscar gracias a sus miradas en Las horas. Sin embargo, sus últimos papeles se caracterizan por la carente expresividad y los registros limitados. Una lástima.

6. Penélope Cruz
La española ha conseguido su hueco entre las más grandes gracias al genio Almódovar: si en Los abrazos rotos no defraudó, en Volver estuvo más que maravillosa. Y en Vicky Cristina Barcelona fueron sus gestos, sus miradas, su carisma y su temperamento lo que elevaron la película de Woody Allen.

5. Marion Cotillard
Grande en el cine francés gracias a Jeux d'enfants y Largo domingo de noviazgo, entre otras. Su interpretación en La vida en rosa (La mome) es indiscutiblemente una de las mejores no sólo de la década, sino de todos los tiempos. Y después, en Nine de Rob Marshall, ella salvó la película.

4. Julianne Moore
Una de las grandes damas de la interpretación, tal y como demostró en A single man (Un hombre soltero) y en A ciegas. Pero si merece el cuarto puesto es por su papel en Las horas, en la que consigue transmitir tantísima angustia con la mirada, sin una sola lágrima. Grandísima Julianne Moore.

3. Hillary Swank
Actriz destinada a realizar pocos pero grandísimos papeles. Si en la década de los 90 la mejor interpratación fue Boys don't cry, en 2004 dejó al mundo boquiabierto encarnando a Maggie Fitzgeral en Million Dollar Baby.

2. Meryl Streep
Casi con seguridad se puede afirmar que, junto con Katharine Hepburn, Meryl es la mejor actriz de todos los tiempos. Camaleónica, espléndida siempre, tanto en la comedia como en el drama. Streep es una de esas pocas actrices que van mejorando con los años, que no pierden expresividad, que no flojean. La duda, Julie & Julia o El diablo se viste de Prada han sido tres de sus grandes interpretaciones de esta década.

1. Kate Winslet
Ha sido su década. Se ha consagrado como una de las actrices más grandes del panorama cinematográfico actual. Magnética en ¡Olvídate de mí!, demoledora en Revolutionary Road e impresionante en The Reader (El lector) : Magnífica interpretación la suya, de miradas que te destrozan y gestos que te enamoran. Insuperable. Kate Winslet se ha consolidado como la actriz más importante de su generación, digna sucesora de Meryl Streep y la mejor actriz de la década.

domingo, 27 de junio de 2010

¡OLVÍDATE DE MÍ!, de Michel Gondry

Tenía mucha curiosidad por ver esta película desde que se convirtiera en una de las 5 finalistas como Mejor película de la década en el concurso de Cinoscar & Rarities. Afirmaré desde ya que me gustó, aunque creo que incluirla entre las 5 mejores de la década me parece demasiado, creo que está algo sobrevalorada. Finalmente quedó en cuarta posición, aún así creo que es más de lo que se merece.

La película comienza cuando Joel se enterá de que Clementine, su ex-novia, se ha sometido a un proceso para borrarle de su mente. Es entonces cuando decide someterse él también a este procedimiento para borrarla a ella. Y desde entonces la película se convierte en un viaje lleno de idas y venidas en su relación. ¡Olvídate de mí! es una historia de amor contanda de una manera distinta, se sale de todos los clichés del género, y eso es lo que la convierte en una cinta especial.

Lo cierto es que tanto Jim Carrey como Kate Winslet dan toda una lección interpretativa, él para demostrar que es mucho más que un cómico, por si a alguien le quedaban dudas todavía, y a ella no le hace falta demostrar nada, simplemente maravillosa una vez más. Y acompañados por una serie de secundarios que están más que correctos: Elijah Wood, Kirsten Dusnt y sobre todo Mark Ruffalo haciendo gala de su versatilidad y su eficacia para los papeles pequeños.

Pero si ¡Olvídate de mí! consiguió tan buenas críticas en su momento, más allá que por los propios actores, es por el guión de Charlie Kaufman que tanto Carrey como Winslet consiguieron bordar, dotado de un dinamismo que le valió a Kaufman el Oscar como Mejor Guión Original.

Una historia de amor original, dirigida con absoluto pragmatismo y unas más que correctas interpretaciones de Jim Carrey y Kate Winslet. Una película inteligente, llena de pequeños detalles contenidos, dolorosos y bellos, pero no es una obra maestra, también tiene secuencias prescindibles. Entretenida de principio a fin, deslumbrante en algunos momentos, previsible desde el principio para todos aquellos que presten atención.

jueves, 31 de diciembre de 2009

UN AÑO MÁS...

Se acaba el 2009. Un año más.

Cine
Un año que se inició con el triunfo absoluto de Kate Winslet en los Globos de Oro: Dos nominaciones, dos premios. Winslet convertida así en la mejor actriz del año y consolidándose como una de las grandes de su generación gracias a sus interpretaciones en Revolutionary Road y El lector.

En España se entregaron los Goya con premios para Camino y El truco del manco, algo que me hizo gran ilusión después de haber entrevistado a Santiago Zannou. También hubo Goya para Penélope Cruz por Vicky Cristina Barcelona, una premonición de lo que habría de pasar en la entrega de los Oscars. Unos Oscars con mucho color gracias a Slumdog millionaire, que dejaron a El curioso caso de Benjamin Button en el cajón de las películas olvidadas...

En marzo Almodóvar estrenaba Los abrazos rotos, una gran película menospreciada por muchos críticos. Creo que al manchego ya ni debe sorprenderle que muchos de los críticos españoles menoscaben sus obras mientras que el mundo entero no para de elogiarle.

Isabel Coixet nos llevaba de viaje hasta Tokio en su última película. Nos despedimos de Patrick Swayze, que perdió la batalla contra el cáncer. Volvía Amenábar con Ágora, una película muy cara que decepcionó a algunos y encantó a otros. Y por fin, llegando a la Navidad, el cine español destacaba en calidad gracias a Celda 211 y en cantidad (de recaudación en cartelera) gracias a Spanish Movie.

Música
En el panorama musical, estrenaba disco a principios de año La quinta estación, un esperado regreso que se convirtió en un "semi-decepcionante" regreso. Allá por el mes de mayo, Soraya quedaba en penúltimo lugar en el Festival de Eurovisión y viajé hasta Londres para ver en concierto a Girls Aloud. Y mi joven compañera de instituto Ondina despegaba con su primer disco.

A principios de verano, mientras que el mundo lloraba la inesperada muerte de Michael Jackson, Bebe publicaba nuevo disco tras cinco años de silencio. Los lectores de CAJÓN DE HISTORIAS votaron NO a la nueva canción de Shakira, Loba.

Mariah Carey celebraba veinte años en la múscia con nuevo disco y se convertía en Protagonista del mes al igual que Alejandro Sanz en el presente mes de diciembre. Pero sin duda ha sido el año de Beyoncé y el I gotta feelin' de The Black Eyed Peas, que considerasteis la mejor canción del año.

Literatura
Comenzaba el 2009, como cada año, haciendo balance de lo mejor que había leído durante el año anterior: El corazón helado de Almudena Grandes se llevaba la palma.

Durante este 2009 tres escritores han sido Protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS: Miguel Delibes, Gabriel García Márquez e Isabel Allende, cuya novela Paula me encandiló y me emocionó de principio a fin.

En Mayo moría el poeta Mario Benedetti, pero nos dejaba sus obras universales y eternas. Además, debo mencionar que durante este año dos autores han acaparado mi atención por la cantidad de reseñas que han generado en la red: Haruki Murakami, del que leí Kafka en la orilla y Amélie Nothhomb, a la que me estoy acercando ahora a través de Estupor y temblores.

De mis lecturas de este año solo diré que tengo preparados dos post que se publicarán en los próximos días destacando novelas y autores, un año con mucha literatura, he leído algunas joyas y también algunas novelas que me han decepcionado.

En agosto se puso a la venta mi primera novela, Luz de libertad, un nacimiento del que todos vosotros fuisteis testigos. Creo que no me quedan palabras de agradecimiento.

En Septiembre, entre nervios, sonrisas y alguna lágrima, tuvo lugar el acto de presentación de Luz de libertad: uno de los días más felices de mi vida. Gracias a las más de 100 personas que llenastéis la sala, que estuvisteis conmigo para apoyar el inicio de mi carrera de escritor.

Y hasta aquí este balance de 2009, un año que permanecerá en mi retina, dibujándose una sonrisa en mi cara al recordarlo. Os quiero desear desde CAJÓN DE HISTORIAS un maravilloso 2010, una nueva década cargada de buenos momentos y de sueños cumplidos. ¡Que seáis felices!

miércoles, 16 de septiembre de 2009

CAJÓN DE HISTORIAS cumple 1 año!!!

Hoy se celebra el primer año de vida de este blog. Un año ya desde que publiqué aquella crítica de la novela Cosmofobia, de Lucía Extebarria. Han sido muchas películas, muchos libros y mucha música la que ha llenado este Cajón de historias.


Además este año se ha publicado mi Luz de libertad y me he convertido en un periodista licenciado. Lo único que puedo hacer ahora es daros las GRACIAS con mayúsculas y en negrita, por las más de 22.000 visitas, por los más de 800 comentarios, y por todas las historias compartidas. GRACIAS, y aquí os espero, un año más, en mi pequeño rincón lleno de arte y palabras.






Mis posts favoritos

Los abrazos rotos, de Pedro Almodóvar

El corazón helado, de Almudena Grandes

Paula, de Isabel Allende

Tu rostro mañana, de Javier Marías

El lector, de Stephen Daldry




Mis posts más comentados


Luz de libertad, de Ismael Cruceta







Mis protagonistas del mes:


Abril: Pedro Almodóvar

Mayo: Miguel Delibes

Junio: Gabriel García Márquez

Julio: Bebe

Agosto: Isabel Allende

Septiembre: Isabel Coixet


martes, 5 de mayo de 2009

THE READER (EL LECTOR), de Stephen Daldry


The reader comienza cuando Michael Berg (interpretado por David Kross en la juventud y Ralph Fiennes en la madurez) y Hanna Schmitz, una mujer que le dobla la edad, se conocen. Entre ellos surge un amor apasionado, secreto y extraño. Hasta que Hanna desaparece sin explicación alguna. Ocho años más tarde, siendo estudiante de Derecho, ambos se vuelven a encontrar, revelándose un terrible secreto...

Después del visionado de esta película puedo afirmar dos cosas con rotundidad. La primera: Kate Winslet engrandece todas las películas en las que actúa, y ahora mismo se puede decir que es la actriz más importante de su generación, sucesora de la grandiosa Meryl Streep. La segunda: The reader es la tercera película de Daldry, tras Billy Elliot y Las horas, y es de los pocos directores que me ha convencido al 100% con todo lo que ha hecho.

Daldry es un maestro de las emociones contenidas, un maestro en desnudar el alma de sus personajes, poco a poco y sin tapujos, y si para desnudar el alma es necesario desnudar el cuerpo, no duda en hacerlo. Nicole Kidman ya consiguió el Oscar bajo su dirección y este año Kate Winslet ha repetido la hazaña.

Winslet me fascinó hace unas semanas cuando vi Revolutionary Road gracias a un papel que va provocando un vacío en el espectador. Ahora, sin embargo, su interpretación en The Reader va conquistándote con sus risas y sus lágrimas al escuchar la voz del joven actor alemán David Kross -al que le auguro un gran futuro dentro del cine europeo, y que está a la altura de su difícil papel-, su amante en la ficción, su lector. Y cuando Winslet logra por fin enamorarte te enteras de lo peor, del horror del holocausto. Pero es demasiado tarde, ya te ha conquistado, e incluso consigues entender su postura. Magnífica interpretación la suya, de miradas que te destrozan y gestos que te enamoran. Insuperable.

The reader es una historia de amor y drama, clásica y original. Una historia prolongada a lo largo de las décadas, que ahonda en el perdón y en los bellos recuerdos del descubrir del sexo. Pero sobre todo es una historia que invita a reflexionar sobre la moralidad y la legalidad. Cuál es la cuestión principal: ¿Estuvo mal? o ¿Fue legal? Que cada uno saque sus propias conclusiones.

No tengo miedo. No tengo miedo de nada.
Cuanto más sufro, más amo.
El peligro solo aumentará mi amor,
lo agudizará, le dará sabor.
Seré el único ángel que necesites,
dejarás esta vida siendo más hermosa
que cuando entraste en ella,
el cielo te recibirá de nuevo y te contemplará y dirá:
solo una cosa puede hacernos tan completos,
y esa cosa es el amor.

viernes, 3 de abril de 2009

REVOLUTIONARY ROAD, de Sam Mendes

Si estar loco significa vivir la vida como si importara, entonces no me importa que estemos locos de atar. Esta es una de las frases que bien podría resumir el espíritu de una película en la que todos están locos y el loco es el único cuerdo.

Sam Mendes hace un fiel retrato de la sociedad americana más hipócrita, una década después de recibir todos los elogios y premios por American beauty, su ópera prima. Ahora, en Revolutionary Road vuelve a hablar de esta belleza americana, de esta sociedad de la apariencia en la que de cara al vecindario somos los más felices y sonrientes, pero cuando se cierra la puerta de casa invade la angustia y el vacío.

Frank (Leonardo Dicaprio) y April (Kate Winslet) son el matrimonio protagonista, “una pareja especial”, tal y como les definen sus amigos, pero en la intimidad les asalta la misma sensación de ausencia y vacuidad. Y toda la angustia nace del sueño frustrado de April de viajar a París y triunfar en la ciudad de la luz como actriz.

Kate Winslet consigue hacer llegar al espectador sus ganas de cambiar, de arriesgar y triunfar. Ella representa la luz y el color en una película de corte clásico y puesta en escena impecable que se va apagando hasta llegar al negro total.

Dicaprio, por su parte, es lo opuesto: el conformismo, el miedo y la hipocresía. Ambos forman una buena pareja de actores, pero si ya en Titanic se podía apreciar el buen hacer de Winslet sobre el ídolo adolescente que era entonces Dicaprio, ahora a la actriz le es suficiente con una mirada y un silencio para desmontar el trabajo de un actor que tiene que gritar y desesperarse en exceso para intentar estar a su altura.

Winslet grande como siempre, Winslet amarga y contenida, evoluciona de la ilusión a la desesperanza, tan emocionante como Julianne Moore en Las horas, para acabar transmitiendo la infelicidad en estado puro, una sensación amarga de la que Sam Mendes parece ser un maestro.

La película cuenta además con Kathy Bates y Michael Shannon en un papel pequeño pero indispensable. Shannon es un loco, pero su locura es la que invita a reflexionar al espectador sobre las falsas apariencias y los verdaderos sueños, que se convierten después en sueños rotos. Un drama que ahonda con crudeza en los aspectos de una sociedad de la imagen que deja escapar a menudo el tren de las ilusiones. Absolutamente demoledora.

martes, 3 de marzo de 2009

PREMIOS OSCARS 2009


Después de una semana de vacaciones, no podía dejar fuera una breve y tardía reseña sobre la ceremonia de los premios Oscar, celebrada el pasado 22 de febrero, en la que destacó el merecido y esperado premio como Mejor Actriz de Reparto para la española Penélope Cruz por Vicky Cristina Barcelona, un premio que dedicó a “todos los que desde España ahora están compartiendo este momento conmigo y sientan que esto es de ellos, se lo dedico. Y a todos los actores de mi país. Muchísimas gracias”.

Además, señalar el triunfo, con ocho premios, de la película Slumdog Millionaire de Danny Boyle, que tuve la oportunidad de ver unos días antes de la entrega de premios, lo que hizo que se confirmaran mis expectativas sobre ella, ya que tiene algo que le falta a El curioso caso de Benjamín Button: emoción.

Kate Winslet por El lector y el fallecido Heath Ledger por El caballero oscuro también se alzaron con el premio, tal y como estaba previsto. Y la sorpresa llegó de la mano de Sean Penn, que ganó su segundo Oscar gracias a Mi nombre es Harvey Milk, lo que me alegra profundamente porque, tal y como señalé en CAJÓN DE HISTORIAS, considero que es el mejor actor del momento.


PALMARÉS

Película
Slumdog Millionaire

Director
Danny Boyle, por Slumdog Millionaire

Actor
Sean Penn, por Mi nombre es Harvey Milk

Actriz
Kate Winslet, por El lector

Actor de Reparto
Heath Ledger, por El caballero oscuro

Actriz de Reparto
Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona

Guión Original
Mi nombre es Harvey Milk

Guión Adaptado
Slumdog Millionaire

Película de Habla no Inglesa
Okuribito, de Yojiro Takita (Japón)


viernes, 20 de febrero de 2009

PREMIOS OSCARS 2009


Siempre es difícil hacer una quiniela. Al menos en mi caso.

Normalmente me dejo arrastrar por mis propios gustos, que en ocasiones no coinciden con los de los académicos y me empeño en decantarme por interpretaciones que no han obtenido ningún premio en casi ningún sitio (véase mi voto por la interpretación de Penélope Cruz para los Oscars de 2007 cuando Hellen Mirren ganaba premio tras premio).

Otras veces me ocurre lo contrario, me dejo llevar por las estadísticas cuando es mi opción la que finalmente termina triunfando (véase este año en los Goya: voté por Los girasoles ciegos y El patio de mi cárcel cuando mis favoritas eran Camino y El truco del manco). Esta es la opción que más rabia da.

Por último, hay ocasiones, las menos, en las que me empeño en que una determinada nominación es la mejor, y aunque no sea la favorita, termina alzándose con los premios para mi gran satisfacción (véase Marion Cotillard, ganadora del Oscar a la Mejor Actriz por La Môme, cuando Julie Chistie partía como favorita).

A continuación os dejo la lista con mi quiniela, veremos qué pasa finalmente el próximo domingo:

Mejor Película:

Por un lado pienso que Slumdog Millionaire ganará, tal y como ha sucedido en los Bafta y en los Globos de Oro. Por otro lado, creo que El curioso caso de Benjamin Button es la opción por la que se decantarán los académicos, por su clasicismo y el buen hacer de su director, David Fincher. En cuanto al resto, Mi nombre es Harvey Milk se ha llevado algún que otro premio importante, y El lector está recibiendo más votos de los que esperaba por parte de los lectores de CAJÓN DE HISTORIAS, pero ninguna de las dos se llevará el premio más importante de la ceremonia.

Mejor director:

Parece que el duelo, igualmente, está entre Danny Boyle y David Fincher, y que coincidirá el premio al director con el de película. Para ambos es su primera candidatura.

Mejor Actor:

Todo apunta que será Mickey Rourke quién se lleve el Oscar por su "resurrección" gracias a El luchador, y parece que ni el versátil Sean Penn (al que considero el mejor actor del momento) ni Brad Pitt, que ha realizado una de las mejores interpretaciones de su carrera en El curioso caso de Benjamin Button, podrán hacerle frente.
A menos que haya sorpresas, lo que, sinceramente, me haría mucha ilusión.


Mejor Actriz:

Kate Winslet es la gran favorita de este año, y será premiada por fin después de cinco nominaciones fallidas por su interpretación en El lector.

Mejor Actor de Reparto:

El fallecido Heath Ledger se alzará con un Oscar póstumo-homenaje, por su interpretación de Joker en El caballero oscuro, dónde se dice que "ha reinventado el papel de malo".

Mejor Actriz de Reparto:

Parece que la española Penélope Cruz puede alzarse con su primer Oscar por su genial interpretación en Vicky Cristina Barcelona. Yo, personalmente, deseo que así sea.

Veremos qué ocurre. Haced vuestras apuestas.