La última película del personalísimo director Woody Allen debería haberse llamado Barcelona Maria Elena y Juan Antonio. En este orden.
Primero, porque la ciudad es la auténtica protagonista de principio a fin. Todos los barceloneses pueden sentirse orgullosos de ver su ciudad retratada de una manera profunda e íntima, haciendo énfasis en los pequeños detalles, en los rincones, en su gente, su ambiente y su vida. Porque alguien me dijo una vez que Barcelona es como Madrid pero con más color y Allen ha sabido encontrar esos colores y hacérselos llegar al mundo entero.

Y tercero, porque Juan Antonio, el personaje del oscarizado Javier Bardem, es el motor del film: todo gira entorno a él. Bardem seductor, atractivo y correcto a pesar de que su personaje no sea tan exprimible como el de Cruz.

Por último, encontramos a una Scarlett Johansson que no acaba de convencer, guapa como siempre pero poco más, a una Rebecca Hall obviada por la mayoría de los críticos por su simpleza y un guión escrito por Woody Allen dinámico, interesante, en el que se trata con humor la búsqueda del amor, la importancia de la pasión y la intensidad y la locura con la que se vive una relación sentimental, ya sea entre dos o entre tres.
Una película amable que hará las delicias de los seguidores del director y gustará también a los amantes del buen cine. En cuanto a Penélope, ¿será nominada una vez más a los oscars? Habrá que esperar, pero lo cierto es que su actuación lo merece...
Hola Isma!!! qtal wapo?? Lo cierto es q a mí no me atrae ni el director ni los actores de esta película. Pero tengo q reconocer q, gracias a tu crítica, me ha llamado la atención y me han entrado ganas d ir a verla. Con pocas palabras, consigues q una película pueda atraer al q lee tu crítica. Sigue así, escribes d lujo. Muakss!!!
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