Mostrando entradas con la etiqueta javier cámara. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta javier cámara. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de febrero de 2016

Premios Goya 2016: La Academia arriesga poco


- Goyas muy repartidos: Truman se convierte en la gran triunfadora de la noche con 5 premios y La novia, perdedora de la noche con 2 galardones de 12 nominaciones. 
- Natalia de Molina, Mejor Actriz Protagonista por su papel en Techo y comida, gana su segundo Premio Goya y deja a Inma Cuesta sin premio. 
- 4 Premios para Nadie quiere la noche, de Isabel Coixet

No fue el mejor comienzo de una gala. Estaba el listón alto con el Resistiré del año pasado. Pero al menos sí empezaba con mucho dinamismo y con dos Goyas para el músico Lucas Vidal, a la Mejor Canción por Palmeras en la nieve y Mejor Música por Nadie quiere la noche.

La gala se convertía en un bonito repaso de 30 años de premios. El primer premio fuerte: Mejor Actor Revelación para Miguel Herrán, que se fundía en un emotivo abrazo con su madre y con Daniel Guzmán, director revelación gracias a A cambio de nada. Emocionantes discursos los suyos.

El monólogo inicial de Dani Rovira estuvo bien, aunque demasiado poco ácido y tampoco tan gracioso. Pero se maneja bien, eso hay que reconocerlo. Su segunda intervención, con referencias políticas, me gustó mucho más. Muy acertado el discurso del presidente de la Academia, Antonio Resines, con sus guiños a Amanece que no es poco.

Una gala bastante dinámica, llena de palabras hermosas, las de Irene Escolar, las de Esther García resaltando la importancia de las coproducciones. Las de Mariano Ozores, Goya de Honor.

El punto musical lo puso Joan Manuel Serrat. Pues bueno. Y claro, también estaba la música que no paraba de sonar cuando los ganadores se pasaban de tiempo. Una cagada que a la Mejor Actriz del Año para la Academia, Natalia de Molina, le cortaran en mitad del discurso.

La Academia arriesga poco y se decanta una vez más por un cine mayoritario y amable. 



Palmarés 
(en negrita mis aciertos respecto la Quiniela -13/24)

Mejor Película: Truman

Mejor Dirección: Cesc Gay (Truman)



Mejor Actor Principal: Ricardo Darín (Truman)

Mejor Actriz Principal: Natalia de Molina (Techo y comida)

Mejor Actor de Reparto: Javier Cámara (Truman)

Mejor Actriz de Reparto: Luisa Gavasa (La novia)

Mejor Director Novel: Daniel Guzmán (A cambio de nada)

Mejor Actor Revelación: Miguel Herrán (A cambio de nada

Mejor Actriz Revelación: Irene Escolar (Un otoño sin Berlín)

Mejor Guión Original: Truman
Mejor Guión Adaptado: Un día perfecto
Mejor Música Original: Nadie quiere la noche
Mejor Canción: Palmeras en la nieve
Mejor Fotografía: La novia
Mejor Dirección de Producción: Nadie quiere la noche
Mejor Dirección Artística: Palmeras en la nieve
Mejor Diseño de Vestuario: Nadie quiere la noche
Mejor Maquillaje y Peluquería: Nadie quiere la noche
Mejor Montaje: El desconocido
Mejor Sonido: El desconocido
Mejores Efectos Especiales: Anacleto: agente secreto
Mejor Película Hispanoamericana: El clan (Argentina)
Mejor Película Europea: Mustang (Francia)
Mejor Película de Animación: Atrapa la bandera

Resumen de palmarés:
Truman:  5 Goyas
- Nadie quiere la noche: 4 Goyas
- La novia: 2 Goyas
El desconocido: 2 Goyas
 - A cambio de nada: 2 Goyas
Palmeras en la nieve: 1 Goyas
Un otoño sin Berlín: 1 Goya
- Anacleto: agente secreto: 1 Goya
- Un día perfecto: 1 Goya
- El clan, Mustang y Atrapa la bandera: 1 Goya

jueves, 28 de enero de 2016

Premios Goya 2016 | Quiniela Final


En primer lugar, reconozco que este año estoy bastante perdido. Vivir en Honduras hace complicado ver cine español, a las salas no llega apenas nada de Europa, salvo, en todo caso, alguna súper producción en la que haya acción y, a ser posible, héroes. Así que me he quedado con las ganas de ver películas como Techo y comida, pero sí he podido ver otras como La novia, Un día perfecto, A cambio de nada y Truman. Aquí va mi quiniela: 


Mejor Película: La novia
La novia es una sacudida, una bofetada y una lágrima colgada de las pestañas. Es la fuerza del cine en estado puro, la belleza en cada plano, en cada palabra, en cada sonido. Para mí, la mejor película española del año.
Alternativa: Truman

Mejor Dirección: Paula Ortiz (La novia)
Aunque los académicos han demostrado querer mucho a Isabel Coixet y Fernando León, creo que este año el premio es para Paula Ortiz, quien con su segundo largometraje ha demostrado ya madurez cinematográfica y un estilo propio.
Alternativa: Cesc Gay (Truman)

Mejor Actor Principal: Ricardo Darín (Truman)
Todo apunta a que esta vez sí, que a la cuarta va la vencida y Ricardo Darín se llevará el Goya por su interpretación en esta película, en la que logra controlar ese difícil estado de ánimo entre la risa y el llanto sin histrionismo alguno.
Alternativa: Pedro Casablanc (B)

Mejor Actriz Principal: Inma Cuesta (La novia)
Ni la impecable interpretación de la grandísima Penélope Cruz en ma ma, ni Natalia de Molina por Techo y Comida que se llevó hace unas semanas el Premio Forqué, ni por supuesto Juliette Binoche que parece otro ejemplo más del gusto de la Academia por nominar a estrellas internacionales y luego no premiarlas, parece que pueden arrebatarle el Premio Goya a Inma Cuesta, en la que es su tercera nominación. Inma Cuesta está enorme en La novia. 
Alternativa: Natalia de Molina (Techo y comida)

Mejor Actor de Reparto: Javier Cámara (Truman)
Solo he visto la interpretación de Javier Cámara, quien recibió la Concha de Plata por este papel en el último festival de San Sebastián. Es un papel complejo, lleno de matices. Aunque me habría gustado ver qué tan bien lo hace Tim Robbins y Manolo Solo para juzgar con más criterio, sorry.
Alternativa: Manolo Solo (B)

Mejor Actriz de Reparto: Luisa Gavasa (La novia)
Ganadora indiscutible del Goya merece ser Luisa Gavasa. Su interpretación en La novia es uno de los puntos fuerte en la película. Todo un derroche de fuerza y carácter que encoge el estómago.
Alternativa: ¿En serio académicos no se lo daríais a ella?

Mejor Director Novel: Daniel Guzmán (A cambio de nada)
Parece que el salto a la dirección de Daniel Guzmán ha conquistado a los académicos. Prueba de ello es que el primer largometraje del también actor es la "quinta nominada" en la categoría a Mejor Película.
Alternativa: Cualquiera de los tres podría ganar, en caso de no hacerlo Guzmán. Pero apuesto por Dani de la Torre.

Mejor Actor Revelación: Miguel Herrán (A cambio de nada
Veremos qué pasa en esta categoría. ¿Premiarán los académicos a Álex García para inflar a La novia? ¿Homenajearán al director Fernando Colomo por este papel interpretativo? Mi apuesta es que el premio se lo lleve Miguel Herrán, quien soporta todo el peso en la película de Daniel Guzmán.
 Alternativa: Fernando Colomo (Isla bonita)

Mejor Actriz Revelación: Irene Escolar (Un otoño sin Berlín)
Todo puede pasar. Irene Escolar se coló entre las nominadas a Mejor Actriz en los Premios Feroz. Todos son buenas palabras para la interpretación de esta actriz, así que apuesto por ella. Aunque Antonia Guzmán, la abuelita de A cambio de nada, puede protagonizar uno de los momentos más entrañable de la gala. O, siendo justo, Yordanka Ariosa se alzó con la prestigiosa Concha de Plata. Categoría bastante imprevisible.
Alternativa: Antonia Guzmán (A cambio de nada)

Mejor Guión Original: Truman
Mejor Guión Adaptado: La novia
Mejor Música Original: La novia
Mejor Canción: Palmeras en la nieve
Mejor Fotografía: La novia
Mejor Dirección de Producción: Palmeras en la nieve
Mejor Dirección Artística: La novia
Mejor Diseño de Vestuario: Palmeras en la nieve
Mejor Maquillaje y Peluquería: ma ma
Mejor Montaje: El desconocido
Mejor Sonido: El desconocido
Mejores Efectos Especiales: El desconocido
Mejor Película Hispanoamericana: El clan
Mejor Película Europea: Leviatán
Mejor Película de Animación: Atrapa la bandera

Resumen de palmarés:
- La novia: 8 Goyas
- Truman: 3 Goyas
- El desconocido: 3 Goyas
 - A cambio de nada: 2 Goyas
- Palmeras en la nieve: 2 Goyas
- Un otoño sin Berlín: 1 Goya
- ma ma: 1 Goya
- El clan, Leviatán y Atrapa la bandera: 1 Goya



domingo, 24 de enero de 2016

Crítica | Truman, de Cesc Gay


Truman es una película bonita y triste, de las que hacen sonreír y, seguramente, también llorar.

Es la historia de un hombre enfermo que ha decidido dejar de luchar (Ricardo Darín) y recibe la visita de un amigo (Javier Cámara).

El director Cesc Gay maneja con soltura los mecanismos para evitar hacer de esta película un melodrama, de tal manera que los sentimientos están calibrados con mano maestra, y para ello se apoya en dos grandes interpretaciones: la de un Javier Cámara efectivo como siempre y la de un Ricardo Darín demostrando versatilidad y tablas. 

Ambos tienen muchas, muchas opciones de ganar el Premio Goya. Un Goya que sería el segundo para Cámara y el primero para Darín en la que es su cuarta nominación. Algo que, de ocurrir, no haría más que evidenciar el cariño de la cinematografía española por el actor argentino, vinculado a nuestro cine desde hace ya muchos años. Digno, Ricardo Darín, del galardón.

Tras ellos, todo un desfile de pequeños personajes y grandes actores, como Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Javier Gutiérrez y Susi Sánchez. Mención especial para Dolores Fonzi, quien 

Truman es un viaje de cuatro días juntos a modo de despedida para celebrar la amistad y, por paradójico que resulte, para celebrar la vida. Una película tierna, entre la risa leve y el llanto contenido que se disfruta y se guarda con cariño. Una pequeña delicia. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

miércoles, 28 de mayo de 2014

CRÍTICA | LA VIDA INESPERADA, de Jorge Torregrossa


El segundo largometraje de Jorge Torregrossa poco tiene que ver con,  Fin, su debut. La vida inesperada es una de esas comedias dramáticas, o dramas cómicos, que están siempre al borde del abismo, en esa fina línea que va de la risa al llanto.Y en ese vaivén, las carcajadas no aparecen, ni las lágrimas brotan, pero flota durante todo el metraje una sensación dulce de melancolía que la hace especial.

Es la historia de Juan (Javier Cámara), que lleva 10 años sobreviviendo en Nueva York, compaginando la interpretación con otros trabajos que le ayudan a pagar los 2.000 dólares de alquiler de su apartamento. Negándose a renunciar a su sueño y dándose cuenta de que la vida, a veces, es muy perra, y los sueños, sueños son. Su primo (Raúl Arévalo), al que la vida siempre le ha sonreído, se instala con él durante un mes, bajo la excusa de "hacer turismo", "de vivir una última aventura de soltero". 

En La vida inesperada reconocemos la mano de Elvira Lindo, que ha escrito el guión. Reconocemos su maestría para insuflar de vida a dos personajes de carne y hueso. Se nota, además, que ella ha vivido durante mucho tiempo en Nueva York, una ciudad que puede ser muy hostil, en la que se hace a veces difícil respirar, con la que se crea un vínculo de amor y odio. Y una ciudad a la que ya le dedicó ya un libro que os recomendé, en su momento, con fervor: Lugares que no quiero compartir con nadie. 

Los intérpretes están impecables, Javier Cámara se supera y hace un papel maravilloso y humano, y el siempre efectivo Raúl Arévalo se desenvuelve con maestría en este duelo cara a cara de dos de los más grandes actores del panorama cinematográfico español. Junto a ellos, Carmen Ruiz, una de esas trabajadoras natas que van ganando tablas con los años, mejorando como el buen vino. El reparto lo completa, por la parte hispana, Gloria Muñoz, en el papel de madre a través de Skype, y Juan Villareal. En la parte norteamericana, porque La vida inesperada es una co-producción entre España y Estados Unidos, intervienen Tammy Blanchard, que ha tenido pequeñas apariciones en películas como Blue Jasmine, Moneyball o Rabbit Hole; y también Sarah Sokolovic.

La parte negativa, que no puedo dejar de mencionar, tiene que ver con el catetismo español. No sabía que parte de la película está rodada en inglés, pero en el cine (al menos al que yo fui) esas partes en inglés las han doblado, perdiéndose parte de su encanto. Me parece absurdísimo, un desastre absoluto que empobrece la película. Gran parte del trabajo de Cámara y Arévalo se pierde en ese doblaje más innecesario que nunca. Por favor, productores, distribuidores, avisar  antesde estos destrozos porque, por suerte, hay espectadores a los que nos gusta escuchar el idioma original de las películas, porque somos capaces, además, de entender y hablar otras lenguas diferentes al castellano, porque, aunque nos queráis empobrecer culturalmente, luchamos activamente contra esa idiotez. 

La parte positiva, lo que me hace recomendarla, es la lucidez para reflejar cómo es esa sensación que se apodera de uno cuando se está fuera. Quizá sea porque también he vivido en la distancia, y la distancia es muy perra, pero lo cierto es que ha habido escenas que me han emocionado, como ese momento en el que el jefe de Juanito, en la azotea, le dice: "esta luz es la misma luz de Buenos Aires". Porque estando fuera uno extraña la luz de su cielo, que es distinta. Y de repente una tarde uno descubre un brillo diferente que le recuerda a esa ciudad que se dejó en el camino. He disfrutado mucho también con las conversaciones por skype entre madre e hijo, recordándome a algunas de las situaciones que viví durante mi estancia en Bolivia. "Ay hijo, dos horas llevo mano sobre mano mirando a la pantalla, esperando a que llamaras". Y he disfrutado con la fotografía impecable de Kiko de la Rica y con ese guiño a Manhattan de Woody Allen. 


La vida inesperada es una película que me habría encantado leer. Una película que tendría que haber sido primero novela. Dista de ser una obra maestra, no tiene tampoco esas pretensiones. Y sale al paso, a pesar de todo, para lograr entretener al espectador e incluso, en algunos momentos, consigue destellos fugaces de brillantez. 

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 10 de febrero de 2014

PREMIOS GOYA 2014: La Academia más optimista salda su deuda con Trueba y Cámara



Unas horas antes de que comenzara la gala, con mi quiniela publicada desde el jueves, comenté que podrían ocurrir dos cosas: si los académicos premiaban el drama y la apuesta más minoritaria y arriesgada, ganaría La herida. Si se decantaban por la opción más amable y comercial, Vivir es fácil con los ojos cerrados se llevaría el Goya a la Mejor Película. Y finalmente ha ocurrido lo segundo, y me alegra muchísimo, porque los académicos tenían que saldar una deuda con David Trueba y Javier Cámara, nuestro protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, que finalmente se alzaron con los galardones como Mejor Director y Mejor Actor Protagonista respectivamente. Y porque la triunfadora de la noche, que obtuvo 6 Goyas, es una película bonita, en el sentido más amplio de la palabra, y Trueba ha conseguido conectar una vez más con el espectador, y eso es digno de reconocimiento siempre. 

La gala tuvo una estructura dinámica, pero desgraciadamente no funcionó: ha sido la peor gala desde que la presentara Carmen Machi en la 23ª edición (año 2009). A Manel Fuentes le faltó gracia y arrojo, el discurso del Goya de Honor, Jaime de Armiñán, se hizo demasiado largo y tedioso, el espectáculo musical con la orquesta en la pantalla brilló tan poco que se puede clasificar de cutre, y lo único que destacó fue el número de los Goya a la Mejor Película no realizada, con Carlos Areces, Raúl Arévalo o Joaquín Reyes. Además, los discursos fueron bastante sosos en general, aunque hay excepciones, como el de Terele Pávez, que protagonizó el momento más emotivo de la noche al recoger el premio como Mejor Actriz de Reparto, o el de Natalia de Molina, Mejor Actriz Revelación, el mejor discurso de la noche, "Yo no quiero que nadie decida por mí", dijo, igual que pronuncia su personaje en la película, en alusión al aborto. 

No faltaron las críticas al Ministro de la Anticultura, como señaló el grandísimo Javier Bardem, el mejor actor español de todos los tiempos, tres veces nominado al Óscar y ganador de la estatuilla de Hollywood por su papel en No es país para viejos. Y es que el cobarde José Ignacio Wert no asistió al evento más importante de la industria del cine español, y como señaló el ganador del Goya al Mejor Guión en una acertada comparación: "si el Ministro de Defensa no asistiera al desfile de las Fuerzas Armadas, seguramente su jefe le quitaría del puesto, pero es que éste jefe manda poco". Wert, dimite ya, por favor. Eres patético. 

Las brujas de Zugarramurdi fue la más premiada de la noche, con ocho cabezones en categorías técnicas casi todas, lo que evidencia las filias y fobias de los académicos al no nominar a Alex de la Iglesia, ex presidente de la Academia, como Mejor Director. ¿O creen ustedes que todos esos técnicos no estaban al mando del director vasco? Pero lo cierto es que, exceptuando eso, ha sido un palmarés muy acertado, con pequeñas alegrías, como el Mejor Corto Documental para Minerita, rodado en mi Bolivia querida, o como el Mejor Documental para Las maestras de la República, que estoy deseando ver y que incluye algunas frases de la novela Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa, que os recomiendo una vez más. Y grandes alegrías, como el de Marian Álvarez por La herida, merecidísimo, o el de Javier Pereira por Stockholm, una película que no podía irse de vacío. Las grandes perdedoras, porque siempre hay perdedoras, han sido La gran familia española, que partía con el mayor número de nominaciones y se ha llevado sólo dos, y 15 años y un día, muy desinflada aunque fue la elección de la Academia para intentar representar a España en los Oscars. Y Antonio de la Torre, el pobre, que lleva dos años yéndose de vacío a pesar de contar con doble opción a premio. 

No ha sido un año de obras maestras o grandísimas producciones para el cine español como lo fuera el año pasado con Blancanieves y Lo imposible, pero ha sido un año en el que ha triunfado el optimismo, un mensaje de perseverancia por los sueños, que a veces, a pesar de todo, se hacen realidad. Y eso es hermoso.  


Palmarés: 
Mejor Película: Vivir es fácil con los ojos cerrados
Mejor Dirección: David Trueba (Vivir es fácil con los ojos cerrados)
Mejor Dirección Novel: Fernando Franco (La herida)
Mejor Actriz Protagonista: Marian Álvarez (La herida)
Mejor Actor Protagonista: Javier Cámara (Vivir es fácil con los ojos cerrados)
Mejor Actriz de Reparto: Terele Pávez (Las brujas de Zugarramurdi)
Mejor Actor de Reparto: Roberto Álamo (La gran familia española)
Mejor Actriz Revelación: Natalia de Molina (Vivir es fácil con los ojos cerrados)
Mejor Actor Revelación: Javier Pereira (Stockholm)
Mejor Guión Original: Vivir es fácil con los ojos cerrados
Mejor Guión Adaptado: Caníbal
Mejor Película Europea: Amour (Austria)
Mejor Película Iberoamericana: Azul y no tan rosa (Venezuela)
Mejor Película de Animación: Futbolín
Mejor Música Original: Vivir es fácil con los ojos cerrados
Mejor Canción: La gran familia española
Mejor Dirección de Producción: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Dirección de Fotografía: Caníbal
Mejor Montaje: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Dirección Artística: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Diseño de Vestuario: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Maquillaje y Peluquería: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Sonido: Las brujas de Zugarramurdi
Mejores Efectos Especiales: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Película Documental: Las maestras de la República


jueves, 6 de febrero de 2014

PREMIOS GOYA 2014: Quiniela Final


Este año me ha resultado más difícil que nunca hacer mi quiniela de cara a los Premios Goya que se entregan el domingo. No en todas las categorías: algunas las tengo claras, como las correspondientes a las interpretaciones protagonistas. Otras no tanto, incluida la categoría principal, la de Mejor Película. Por una sencilla razón: creo que los académicos pueden hacer cualquier cosa, de hecho, mandaron a Hollywood la película de Gracia Querejeta cuando estaba claro que no había ni una opción de pasar tan siquiera el primer corte. Quiero resaltar que, según esta quiniela habría tres grandes triunfadores de la noche: Las brujas de Zugarramurdi, con siete premios "pero" todos en categorías técnicas; Vivir es fácil con los ojos cerrados, con cinco premios pero sin el más importante; y La herida, que con sólo tres premios se coronaría como la película española del año.  

Mejor Película
Creo que los académicos darán el premio más importante de la noche a La herida, por tratarse de un drama, y siempre suelen decantarse por dramas, lo que reduce las opciones de La gran familia española y Vivir es fácil con los ojos cerrados, por ser además un drama sólido y por esa manera de abordar con valentía la película. 

Mejor Dirección
David Trueba, por Vivir es fácil con los ojos cerrados

Puesto que Fernando Franco opta como Mejor Dirección Novel, parece que este año las dos categorías principales no irán a parar a la misma película. Aunque Gracia Querejeta y Daniel Sánchez Arévalo han demostrado contar con el favor de los académicos, mi apuesta este año es David Trueba, por su eficacia y por la maravillosa dirección de actores. 

Mejor Dirección Novel
Fernando Franco, por La herida

Es el favorito y ni siquiera Sorogoyen parece que puede robarle el premio. Sería una incongruencia que, estando La herida en la categoría principal, este premio fuera a parar a otro.

Mejor Actor Protagonista
Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados

El protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS es mi favorito para ganar el Goya este año. Antonio de la Torre hace un papel magnífico e impecable, pero Javier Cámara no tiene reconocimiento de la Academia todavía y está película es suya, está inmenso y teniendo todo el peso lo maneja con gran fluidez. 

Mejor Actriz Protagonista
Marian Álvarez, por La herida

Cabezón indiscutible porque lo que hace Marian Álvarez es uno de esos pequeños milagros de la interpretación: conseguir dar tanta vida a un personaje, hacerlo de una manera tan certera, que deja tan vacío no es gratuito y merece recompensa. 

Mejor Actor de Reparto
Roberto Álamo, por La gran familia española

Categoría muy complicada. Este ha sido un gran año para la comedia y Roberto Álamo es el responsable de unas cuantas risas en La gran familia española. Su personaje es entrañable. La segunda opción, y también factible, es que finalmente sea Antonio de la Torre quien se lleve este premio: tiene doble nominación y sería una manera de compensar que el Goya protagonista caiga en manos de Javier Cámara cuando los dos han hecho interpretaciones memorables. Por último, quiero señalar que este Goya sería de Carlos Bardem, porque su personaje es el más contundente de los nominados, pero es que no se le entiende, de verdad, los problemas de dicción (o de sonido, yo qué sé) de Alacrán enamorado hacen -o deberían hacer- inviable las opciones de premio para sus intérpretes. 

Mejor Actriz de Reparto
Terele Pávez, por Las brujas de Zugarramurdi

Este año sí, este año el Goya es para Terele Pávez. Es su quinta nominación y la Academia ha demostrado que le tiene mucho cariño (estuvo nominada por el papel desapercibido en Balada triste de trompeta). Suya una de las frases más rotundas que hemos escuchado este año en la gran pantalla: "A mí las brujas no me dan miedo, a mí lo que me dan miedo son los hijos de puta". 

Mejor Actor Revelación
Javier Pereira, por Stockholm

Categoría muy complicada. Berto Romero cuenta con un tirón mediático que puede servirle de ayuda a la hora de ganar votos, y Patrick Criado es el eje central de su película (al fin y al cabo, la boda es la suya) y se ciñe a su papel con naturalidad y frescura, así que no sería descabellado que fuera para cualquiera de los dos. Pero si apuesto por Javier Pereira  es porque parece que tiene pinta de convertirse en un actor de largo recorrido.

Mejor Actriz Revelación
Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados

Categoría complicada. Olivia Melinte hace un doble papel en Caníbal, uno en el que derrocha atractivo y otro es capaz de sacar toda la desesperación por la desaparición de su hermana. Si los académicos no son chovinistas, el Goya es suyo. Si no, irá a parar a Natalia de Molina, que está maravillosa en su papel de joven rebelde que quiere tomar las riendas de su vida en Vivir es fácil con los ojos cerrados

Mejor Guión Original: Vivir es fácil con los ojos cerrados
Mejor Guión Adaptado: Caníbal
Mejor Película Europea: Amour (Austria)
Mejor Película Iberoamericana: Gloria (Chile)
Mejor Película de Animación: Justin y la espada del valor
Mejor Música Original: Vivir es fácil con los ojos cerrados
Mejor Canción: Alegrías de Cádiz
Mejor Dirección de Producción: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Dirección de Fotografía: Caníbal
Mejor Montaje: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Dirección Artística: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Diseño de Vestuario: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Maquillaje y Peluquería: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Sonido: Caníbal
Mejores Efectos Especiales: Las brujas de Zugarramurdi
Mejor Película Documental: Las maestras de la República


sábado, 1 de febrero de 2014

Protagonista del mes... Javier Cámara


Siempre es una alegría ver a este señor interpretar. Lo que le echen: drama, comedia, o como suele ser la vida misma, una mezcla de ambas cosas. Y hacerlo además tan bien, llegando siempre pero sin pasarse. 

En CAJÓN DE HISTORIAS hemos decidido que sea el protagonista del mes porque se lo merece, porque son muchos años ya trabajando con los más grandes de nuestro cine: con Pedro Almodóvar en Hable con ella, que es una puta obra maestra; con Isabel Coixet, en La vida secreta de las palabras primero y después en Ayer no termina nunca, en un magistral duelo interpretativo con Candela Peña; con José Luis Cuerda en Los girasoles ciegos, desprendiendo tristeza y olor a cerrado; con Pablo Berger, en Torremolinos 73, que merece la pena; o con David Trueba, en la reciente Vivir es fácil con los ojos cerrados, entre otros.

Protagonista además porque está nominado a los Premios Goya que se entregan el próximo domingo día 9 de febrero y me dan ganas de crear el grupo "Yo también quiero un Goya para Javier Cámara" (igual ya existe) porque la Academia le ha nominado, con ésta, seis veces, y todavía no tiene premio. Vale, un Goya no es esencial, pero sí un importante reconocimiento, el más importante del cine español, y él lo merece con creces. En Vivir es fácil con los ojos cerrados está inmenso, y además en 2013 ha tenido tres importantes papeles dignos de premio: el de emigrante por culpa de la crisis en Ayer no termina nunca y el de azafato homosexual enamorado en Los amantes pasajeros. Vale que el Goya se entrega (en teoría) por una interpretación, pero Javier Cámara no sólo lo merece por la película de Trueba, lo merece por su trayectoria cada vez más sólida y por ocupar un puesto preferente entre los mejores actores de su generación. 

Javier Cámara es la clara demostración de que no se deja de crecer cuando pegamos el estirón. No, él ha seguido creciendo, lo seguirá haciendo, seguro, y eso que ya tiene 47 años.

Ya saben: #YoTambiénQuieroUnGoyaParaJavierCámara 

martes, 7 de enero de 2014

PREMIOS GOYA 2014: Nominados + Primeras impresiones


- La gran familia española lidera la lista de candidaturas con 11 en total. 15 años y un día, Caníbal, Vivir es fácil con los ojos cerrados y La herida completan la categoría de Mejor Película.
- Antonio de la Torre hace doblete: nominado por Caníbal y por La gran familia española.
- Maribel Verdú es ya la actriz con más nominaciones en la historia de los premios.
- Candela Peña y Mario Casas, ausencias destacadas. 

Los académicos han demostrado una vez más su preferencia por el drama en un año en el que lo que más ha destacado dentro del cine español ha sido la comedia, tal y como demuestran los buenos datos de Las brujas de Zugarramurdi, Tres bodas de más o Los amantes pasajeros. Aunque ya se sabe que crítica y público no siempre van de la mano, y finalmente 15 años y un día y Caníbal (la primera no he tenido el valor para verla aún y la segunda no me pareció tan buena) se han colado en las categorías principales: Mejor película y Mejor dirección.

Pedro Almodóvar ha conseguido colar su película en una categoría, Mejor Vestuario. Menos suerte ha tenido Isabel Coixet que no está presente con Ayer no termina nunca, ni tan siquiera Candela Peña, que el año pasado reclamaba el Goya por su trabajo, ha conseguido la nominación. También se ha quedado fuera Mario Casas, que optaba a nominación por La mula, Ismael y Las brujas de Zugarramurdi, pero la decisión de su productora de incluirle en la categoría de Actor Protagonista le ha restado puntos, y ya nunca lo sabremos, pero parece que tenía más opciones como Actor de Reparto, que es lo que realmente es en filme de Alex de la Iglesia, que ha conseguido 10 nominaciones en total pero ninguna de las gordas: ni película, ni dirección, ni guión. Ni Carmen Maura ni Macarena García, que bien lo merecían. Sólo Terele Pávez. Y es que así son los académicos: previsibles a pesar de todo. Ella, Pávez, si que le gusta a los académicos, igual que Antonio de la Torre, que hace doblete por segundo año consecutivo: su nominación por Caníbal nos la esperábamos todos, pero la de La gran familia española pocos o ninguno... 

La alegría: Inma Cuesta se cuela como Mejor Actriz Protagonista por Tres bodas de más, en la que demuestra su versatilidad y su buen hacer tanto en la comedia como en el drama.

La sorpresa: Berto Romero nominado como Mejor Actor Revelación.

La ausencia: Candela Peña, por supuesto.

En los próximos días, mi quiniela. 

viernes, 29 de noviembre de 2013

CRÍTICA | VIVIR ES FÁCIL CON LOS OJOS CERRADOS, de David Trueba


La nueva película de David Trueba es una de esas pequeñas historias sobre un héroe anónimo que perseguía un sueño, tan pequeño como su historia, como él, el sueño de decirle a John Lennon que por favor pusiera las letras de sus canciones en sus discos porque le costaba mucho entenderlas al completo y utilizarlas en sus clases de inglés, porque las entendía, sí, claro, él era profesor de inglés y conocía el idioma, pero siempre hay pequeñas cosas que se escapan, una palabra de la que se duda porque se dice medio suspirando, o porque la música la tapa y no se escucha del todo bien. Y cuando Antonio se entera de que Lennon está rodando una película en Almería coge carretera y manta para cumplir su sueño.

En el camino recoge a Belén, una joven que se ha escapado de un "colegio especial" donde estaba interna, y a Juanjo, que ha huido de su casa con ansias de libertad. Vivir es fácil con los ojos cerrados es una road movie en una primera parte entrañable, porque el viaje que hacen los tres será, sin saberlo, un viaje de reconocimiento personal en un espacio pequeño y compartido, intenso desde la inocencia y perfectamente ejecutado. La segunda mitad de la cinta, más estática, pierde algo de la magia primera, pero no llega a perder la delicada emoción que está latente en todo el conjunto. 


David Trueba (con gafas) junto a los protagonistas.
David Trueba, uno de los directores más eficaces del cine, un gran contador de historias sea en el formato que sea, nos regala una película bonita, con la candidez que tiene ese adjetivo, con un Javier Cámara grande como nunca, o grande como siempre, en ese personaje maravilloso y eterno, ese Antonio que recorrió una España cateta que parece otro planeta pero es esta España hace tan sólo unos años, árida y llena de pueblos pequeños y niños sucios a los que se les caían los mocos, niños que no iban a la escuela y no pasaba nada, es lo que tienen las dictaduras, que la educación no es esencial. Un país en el que algunos luchaban en contra de esa corriente apabullante que era el franquismo anulador y querían ser personas, y pensar, y no ser borregos y luchar por un lugar mejor en el que vivir, donde se pudieran tener oportunidades, y los niños nacieran sin miedos, y los jóvenes pudieran llevar el pelo como les saliera de los mismísimos cojones.

Desde ya reivindicando el Premio Goya por fin para Javier Cámara, porque esta película es suya, porque está inmenso, porque tiene todo el peso y lo maneja con fluidez, dejando el espacio necesario y justo a cada uno de los actores que le acompañan en el reparto: una Natalia de Molina que derrocha frescura y que también merece estar en la terna por el Goya a Mejor Actriz Revelación, unos Jorge Sanz y Ariadna Gil adaptándose al papel rancio que llevan haciendo 20 (¿o son 30?) años y un Francesc Colomer sosísimo y con un acento catalán que es el mayor "pero" de la película, más que nada porque el chico interpreta a un madrileño. ¿No había un madrileño capaz de interpretar ese papel?

Vivir es fácil con los ojos cerrados es un retrato amable de un sueño pequeño que quizás se hiciera realidad, quién sabe. Una película, en definitiva, que se ve con una media sonrisa durante algo más de una hora y media.

Más de David Trueba en CAJÓN DE HISTORIAS
Cine:
Literatura:



viernes, 8 de noviembre de 2013

MINIRESEÑAS. Tres películas donde brilla el odio.

Efectos secundarios, de Steven Soderbergh (4****)
Protagonizada por Jude Law, Rooney Mara, Catherina Zeta-Jones y Channing Tatum estamos ante un rompecabezas del (casi) siempre genial Soderbergh. Un reto para el espectador. Un thriller infernal y retorcido que tiene como protagonista a una mujer enferma de depresión y a su psiquiatra, en un juego de adicciones, verdades, mentiras y falso amor. También una reflexión sobre la sociedad podrida capaz de cualquier cosa con tal de ganar dinero. Una crítica al capitalismo estadounidense que pudre aquello que toca y lo recubre de una falsa capa de lujo u oro que crea falsas necesidades, que crea adictos vacuos. Efectos secundarios es la ambición y el odio. Jude Law está a la altura de este thriller en el que no se dan treguas, con un ritmo trepidante de principio a fin. Una historia rodada con la eficacia y la elegancia particular de su director, en la que no se puede pestañear ni un sólo segundo. Muy recomendable. 

El cuerpo, de Oriol Paulo (3***)
Bajo su apariencia de telefilme medio-cutre, encontramos una película que es capaz de enganchar a un espectador que no sabe muy bien lo que está ocurriendo. Un thriller con un inicio trepidante: un hombre corriendo por el bosque, huyendo de algo que no se sabe lo que es, es atropellado repentinamente por un coche. Y después, la desaparición de un cuerpo (el de Belén Rueda) en la morgue en extrañas circunstancias que un inspector (José Coronado, con un estilismo horrible pero con un papel que le viene como anillo al dedo y que parece que es capaz de hacer una y otra vez con diferentes matices y sin "peros") intentará descubrir lo que ha pasado. Todo apunta al marido de la fallecida (Hugo Silva, un actor cada día a tener más en cuenta dentro del panorama nacional, aunque todavía nos falta verle en un "gran papel") pero nada es lo que parece. El cuerpo consigue engañar al espectador y eso hace que nos olvidemos de sus fallos (entre ellos, los problemas de dicción de los actores, a los que en alguna ocasión me costaba entender, y un sonido que podría haber sido mejor), y nos arrastra hasta un final sorprendente que hace que, al final, haya merecido la pena su visionado. Sólo os daré una pista: si queréis que pasa con ese cuerpo desaparecido, pensar en el odio. 

Ayer no termina nunca, de Isabel Coixet (2**)
La nueva película de Isabel Coixet nos lleva hasta un futuro cercano, 2017. Un país, España, destrozado por la estafa de crisis que estamos viviendo. Y un pareja rota por una muerte del pasado fruto de los recortes sanitarios y por esa (esta) crisis agotadora. Ellos, después de cinco años, tienen que volver a verse las caras para solucionar un trámite en unos pisos que se construyeron pero en los que aparentemente nunca nadie llegó a vivir. ¿Dónde están los restos del amor? ¿Es cierto aquello de que dónde hubo fuego siempre quedarán cenizas o, por el contrario, el odio es más devastador y arrasa con todo? Un drama con dos buenas interpretaciones: Javier Cámara y Candela Peña, que no fallan. Pero el guión adolece de una excesiva teatralidad que empaña la verdad en esta película triste y destructora. Es una película dura, demasiado cercana, demasiado pesimista y demasiado demoledora. Coixet en estado puro. 

viernes, 16 de agosto de 2013

LOS AMANTES PASAJEROS, de Pedro Almodóvar


Ha sido la película que más he deseado ver desde que estoy en Bolivia. Se estrenó en España en el mes de marzo, pero aquí todavía no ha llegado a las salas. Sin embargo, el otro día, por casualidad, la encontré en DVD en un puestecito y no dudé en comprármela por cinco bolivianos (algo más de cincuenta céntimos). Un día, si queréis, os cuento cómo funciona el mercado de DVDs en Bolivia. 

Ya sabía que no me iba a encontrar al mejor Almodóvar. No había querido leer demasiadas reseñas sobre esta película, pero los comentarios que me llegaban no eran demasiado alentadores. Debo decir, efectivamente, que está lejos de las obras maestras y maravillosas películas que lleva haciendo durante más de una década. Desde Todo sobre mi madre hasta La piel que habito, Almodóvar ha demostrado que es el mejor creador español en activo, tanto por sus guiones, como por su dirección de actores como por la belleza visual que hay en cada uno de sus filmes. Y Los amantes pasajeros está muy, muy lejos de esa calidad.

Nos cuenta la historia de un trayecto en avión desde España hasta México, truncado por una avería en uno de los trenes de aterrizaje (a modo de anécdota, os diré que cuando yo volvía de México hubo una avería en uno de los trenes de aterrizaje y que, por suerte, no tuvimos que hacer un aterrizaje de emergencia). Una película coral en la que cuenta las pequeñas miserias de los pasajeros: uno de los azafatos tiene un lío con el piloto, que está casado y tiene dos hijos; una de las pasajeras, con poderes para ver el futuro, es virgen y presiente que va a perder la virginidad durante el vuelo; el estafador de un banco huyendo después de haber arruinado a muchas familias; una conocida sodomizadora que revela sin pudor el nombre de sus clientes, y un sinfín de historias breves para las que Almodóvar ha contado con todos sus intérpretes fetiches: Cecilia Roth, Jávier Cámara, Lola Dueñas y hasta Antonio Banderas y Penélope Cruz tienen una breve aparición al comienzo. El reparto lo completan Carlos Areces, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre, Hugo Silva, Guillermo Toledo, Miguel Ángel Silvestre, Blanca Suárez, Paz Vega y Carmen Machi, entre otros. Todos son pequeños papeles sin demasiado margen de actuación, pero entre los que más brillan quiero destacar al trío de azafatos (Cámara, Arévalo y Areces) que nos regalan una actuación musical de I'm so excited, que forma parte ya de los momentos históricos del cine español; y también destacar a Lola Dueñas, tan efectiva como siempre.

Los amantes pasajeros es una película cómica y disparatada que me ha hecho reír, lo que era, sin duda, el propósito del manchego, aunque queda lejos de sus mejores comedias como Mujeres al borde de un ataque de nervios, que cada vez que la veo me hace mearme de la risa. Y aunque en tono de humor, Almodóvar hace un retrato fiel de la putrefacta sociedad española, con sus perversiones, sus estafadores inmunes a la justicia o sus aeropuertos fantasma. 

Lejos de sus obras maestras, creo que Los amantes pasajeros constituye el balón de oxígeno que Pedro Almodóvar necesitaba antes de entrar en la que será su última gran etapa creadora. Es una película divertida, sin pretensiones, de la muchos dirán que no merece su firma, pero, ante todo, es la película que él quería hacer, y dada su trayectoria, puede permitirse tales licencias. Por eso la recomiendo, a pesar de todo, porque es una alegría siempre poder reírse durante un rato, sin cuestionarse nada después, buscando solamente la risa gratuita, obscena y disparatada.

viernes, 9 de noviembre de 2012

TRES PELÍCULAS DE MARIBEL VERDÚ

LOS GIRASOLES CIEGOS, de José Luis Cuerda (3***)
Hace ya unos años que leí el libro homónimo de Alberto Méndez en el que se basa la novela. Con el tiempo los detalles se van difuminando y lo que queda es la sensación. Recuerdo que tuve que cerrar el libro en más de una ocasión porque la angustia me impedía seguir leyendo. La película es también dramática, no hay espacio para un ápice de alegría, ni tan siquiera para la esperanza. Sólo para la dignidad, que no espoco. Es una película sobria, sobre una madre que finge ser viuda, sobre un hombre que vive escondido, sobre un diácono fascista, sobre un niño inteligente. Lo mejor, sin duda, sus interpretaciones: Maribel Verdú demuestra su buen hacer, demuestra que la madurez le sienta bien. Un papel, el suyo, con una fuerte carga emocional.  Javier Cámara está espléndido, triste como nunca. Y Raúl Arévalo hace un papel complejo y con muchos matices. El niño Roger Príncep y José Ángel Egido están espléndidos también. La película habla también en los silencios y en la ceguera, en la de esos girasoles que no pueden ver. Lo peor, la historia de la huida al monte de los dos jóvenes, metida con calzador y que desmerece la película, no hacía falta o, no, al menos, para contarla así de mal. No negaré que hay clichés, pero en general es una película bien contada, un derroche de dignidad y un drama tremendo, por cercano y por real. La recomiendo: sí, pero el libro más, por supuesto.

SIETE MESAS DE BILLAR FRANCÉS, de Gracia Querejeta (2**)
Reconozco que espera mucho más de esta cinta. Por la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián para Blanca Portillo. Por los dos Goya (de 10 nominaciones), para Maribel Verdú y para Amparo Baró. Pero la historia me parece que es, de base, bastante floja, no consigo creérmela en ningún momento. Y mira que es verdad que a veces la vida se complica cuando creíamos que los pilares eran sólidos. La manera que tiene de contarla Gracia Querejeta no me gusta, no es que sea sencilla, es que me parece simple. Me parece que se podría haber ahondado más en las emociones sin caer tampoco en sentimentalismo. Me parece que se ha pretendido abarcar demasiadas historias, demasiadas vidas, para no profundizar en ninguna de ellas. Lo mejor, sin duda, son las interpretaciones. Ahí si que no le pongo ni una sola pega a Querejeta, que demuestra ser una gran directora de actores. Maribel Verdú está a la altura del duelo interpretativo con Blanca Portillo, algo complicado porque la segunda tiene una fuerza arrolladora. Amparo Baró no tiene nada que demostrar ya, es una gran actriz, por pequeño que sean sus papeles. Mención especial también para Lorena Vindel y para Raúl Arévalo. La recomiendo: sólo por las interpretaciones, y es no es poco, no crean.

LA ZONA, de Rodrigo Plá (3***)
La Zona es un thriller dramático que empieza con un robo en un barrio residencial exclusivo al que es prácticamente imposible acceder. Ese robo termina con la muerte de la mujer asaltada y con la muerte, también, de dos de los asaltantes. Pero uno de ellos consigue escapar. A partir de ese momento, los vecinos de la zona comienzan una cacería. El ladrón no puede salir del barrio, no puede escapar. Y los vecinos intentan dejar al margen a la policía, tomando la justicia por ellos mismos. Una película coral en la que se plantea aquello de "ojo por ojo, diente por diente". Me ha gustado la depuración narrativa. Aunque el director no termina de ser del todo imparcial "con los buenos y los malos", se mantiene en un límite aceptable. En el reparto destaca Daniel Giménez Cacho, Carlos Bardem  con un acentazo mexicano, o Daniel Tovar. Maribel Verdú tiene un papel pequeño, pero fundamental. Ella es la única cuerda en un mundo de locos. Y cuando se es único, el cuerdo pasa a ser el loco a los ojos ajenos. Una película tremenda. La recomiendo: sí, por supuesto, por todo lo que plantea, por su actualidad imperecedera y por conseguir ese ritmo y esa tensión trepidantes.