martes, 30 de octubre de 2012

EL MAPA Y EL TERRITORIO, de Michel Houellebecq


Estoy teniendo un año de grandes lecturas. En todo 2011 puse la etiqueta "categoría: muy bueno" a sólo tres novelas. El mapa y el territorio es la quinta novela con esta distinción en 2012. Y bien lo merece, por meterte dentro de una historia tan potente y escrita con tanta maestría. Un libro con un espíritu clásico y tremendamente moderno. 

Nos relata la vida de Jed Martin, de cómo se hizo famoso gracias a su trabajo como fotógrafo, y de cómo se hizo más tarde multimillonario gracias a sus cuadros. Jed Martin que vivió obsesionado con sus obras, un hombre solitario que en toda su vida mantuvo relación con muy pocas personas. El autor profundiza en la mente de este personaje para darle un aliento de vida tan veraz que llegué a plantearme que no se tratara de un personaje de ficción. Pero sí, lo es. Jed Martin, uno de esos personajes a los que llegas a conocer tanto que incluso sientes pudor

El mapa y el territorio es una novela universal que trata sobre el arte como negocio y como obsesión, del arte como estilo de vida que te exilia de un mundo vulgar. Es una novela sobre el dinero y su valor relativo. Sobre el amor, gracias a ese personaje de Olga, una hermosa rusa que se marchó con la misma sencillez con la que llegó. Una mujer que quizá se quedó esperando que le cogieran de la mano y la susurraran un te quiero, pero que sabía que no renunciaría a nada por nadie, que antes que todo y que todos estaba ella, no en un ejercicio egoísta, sino en un proceso de dignidad y de prioridades. Porque ella también eligió el trabajo y el éxito profesional. 

Es una novela sobre la relación con el padre anciano, cuando la madre siempre estuvo ausente porque se suicidó. Un padre que jamás pudo ser feliz del todo. Un padre que, en los albores de la muerte, le cuenta a su hijo en uno de los pasajes más angustiosos que he leído en mi vida, todo lo que perdió por el camino y ya no podrá recuperar. Es una novela sobre un país convertido en paraíso turístico, sobre el buen gusto en la gastronomía. También una novela sobre la amistad en cierta medida, sobre una amistad rara que adquiere la forma de un personaje feo y loco llamado Michel Houellebecq. Sí, el propio escritor es uno de los personajes de este libro. Sin duda, uno de los más intensos. En él encontramos una penetración psicológica perfecta, incluso en aquellos pasajes en los que se roza la caricatura por lo hiperbólica que puede llegar a ser a veces la extravangancia. Pero sin el personaje de Houellebecq esta novela no sería tan maravillosa. 

Y por último, es una novela que mira sin pudor a la muerte desde la eutanasia, y mira con ojo crítico a la sociedad actual del consumo, para abrirnos las puertas de un lugar hacia el que iremos cuando lo que ahora hay acabe por fracasar del todo. Porque ya ha empezado a hacerlo, a fracasar, digo. C'est curieux, on pourrait croire que le besoin de s'exprimer, de laisser une trace dans le monde, est une force puissante; et pourtant en général ça ne suffit pas. Ce qui marche le mieux, ce qui pousse acec la plus grande violence les gens à se dépasser, c'est encore le pur et simple besoin d'argent. 

Y os cuento todo esto y no os cuento nada. Porque a la vez, la trama va avanzando por lugares inhóspitos para desmontar a un lector atrapado. 

Michel Houellebecq demuestra con su estilo narrativo que es capaz de abarcar todo esto y hacerlo con una precisión envolvente. Porque es tan difícil encontrar la palabra exacta, la que describe aquello que se desea sin dar nada de margen a otras interpretaciones. Y él lo ha conseguido. Por eso no me extraña que recibiera el Premio Goncourt en 2010, uno de los más importantes en Francia. Houellebecq hace trampas, de eso no me caben dudas. Hace trampas y sabe donde quiere llevarnos, incluso si para hacerlo tiene que jugar sucio, incluso si tiene que incluir un crimen gore en la obra para que funcione todavía mejor. Pero se atreve a hacer cosas que otros no. Por eso es todo un éxito y un placer leerle. 

El mapa y el territorio es una novela imprescindible, ambiciosa, que se va desnudando poco a poco, quitando capas, para descubrir al final una tremenda y horrible soledad corrosiva que lo ocupa todo, que lo llena todo. 

domingo, 28 de octubre de 2012

EL BAILE DE LA VICTORIA, de Fernando Trueba


Esta película fue una de las más nominadas en los Premios Goya de 2010, en nueve categorías en total, y ni un sólo premio. Competía por la mejor película, la mejor dirección o el mejor actor de reparto para Ricardo Darín.

No la vi en su momento, y ahora, tres años después de su estreno, he podido disfrutar de esta pequeña obra de arte del cine actual con aires clásicos, gracias a este octubre dedicado a Fernando Trueba, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS.

Skármeta actúa en un pequeño papel.
Basada en la novela homónima de Antonio Skármeta, que recibió el Premio Planeta, nos cuenta la historia de dos hombres recién salidos de la cárcel y de cómo planean un nuevo golpe. Pero no es una historia de acción, sino un camino de búsqueda que va entre el amor, la amistad y la venganza. Un camino que se recorre a caballo, al paso, sin prisa ninguna, entre las calles de Santiago de Chile revestido de realismo mágico. Me ha gustado ver la película pero ahora siento rabia por no haber leído primero el libro, porque es una historia que, bien contada, puede llegar a ser muy conmovedora y seguro que es una gran novela. 

La frescura del joven actor Abel Ayala (que alguien me explique por qué él no estuvo nominado en esos Goya cuando sin ninguna duda es quien más lo merece) despierta la ternura en un espectador ante un personaje feliz, inocente y enamorado. Hace un gran trabajo, consiguiendo la naturalidad en un papel que parecía sencillo pero que en esa sencillez entraña una gran complejidad. Alrededor de él, las tablas de Ricardo Darín, muy querido en la cinematografía hispana, y la bailarina Miranda Bodenhofer, que todo lo expresa con su cuerpo y con su mirada en un papel dramático y hermoso a partes iguales. También encontramos en papeles más pequeños a Ariadna Gil y al propio escritor Antonio Skármeta.

Fernando Trueba vuelve a demostrar su buen hacer como director, su madurez, su dominio y su capacidad para plasmar en imágenes una idea, una situación y un sentimiento. La tildaron de excesivamente lírica, pero no es así. Es poesía a veces pero pragmática en su narración. La crítica la vapuleó, pero merece la pena hacer oídos sordos a esas malas palabras para pasar dos horas ante un cine exigente y elegante. 

No es una película perfecta, el ritmo es irregular con altos y bajos muy marcados, pero es que los altos son de una maestría tal que bien merecen la calificación de obra maestra. Por el realismo mágico, por el azul del mar y el rojo de una sandía. Por la elegancia del ballet y su música triste que suena a poema de Gabriela Mistral, por el renacer de un país y por la nieve de los Andes. Pesa más lo bueno, por fortuna. 

- ¿La amas como se ama en las películas?
- Yo no tengo dinero para eso, ojalá pudiera...


viernes, 26 de octubre de 2012

María Dueñas presenta MISIÓN OLVIDO en Ciudad Real


Pasadas las 19 horas de la tarde del día de ayer, la escritora María Dueñas aparecía en el Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha. Lo hacía sonriente, entre el cariño de la gente de Ciudad Real, que es también un poco su ciudad, y eso era palpable. 

La escritora venía a presentar Misión olvido, su segunda novela, después de un exitoso debut con El tiempo entre costuras. Transmitía mucha serenidad y mucha cercanía, y el acto se convirtió más que en una presentación "al uso" de una novela, en una charla sobre los entresijos de escribir, sobre los personajes, sobre las diferencias entre sus dos obras. Se notaba que María Dueñas no había venido a "vender" su novela, sino a pasar la tarde con la gente de Ciudad Real. Quizá por eso la presentación no tuvo esa emotividad y ese temblor dulce que tienen las presentaciones cuando el escritor se juega mucho más, aunque  seguramente interesó más a esas personas interesadas en la literatura "de verdad", no sólo en el producto cultural. 

María Dueñas ayer en Ciudad Real/ I.Cruceta
Estuvo acompañada por el antiguo rector de la universidad, Luis Arroyo, la vicerrectora de alumnos, Beatriz Cabañas y la profesora de literatura María Rubio, que destacó de la autora "su honradez como escritora, su generosidad con el tiempo y con los afectos, y su respeto por el lector, porque la literatura es más que el texto literario, y el escritor es parte del engranaje y los lectores son parte, también, decisiva". Una intervención interesante la de María Rubio, que también hizo hincapié en que María Dueñas ha conseguido que muchas personas deseen que llegue la noche, "para olvidarse de lo cuesta arriba que se pone a veces la vida". 

Precisamente de ese olvido se habló también durante el acto, ya que la protagonista principal de la novela se distancia anímica y físicamente en una huida hacia delante para olvidar, después de creer que tenía todo estabilizado y ver cómo toda su vida salta, en un instante, por los aires. Una novela que Dueñas explicó que comenzó a gestarse en un viaje familiar a Estados Unidos, en la que, por casualidad, descubrió la labor y las huellas de los monjes franciscanos que hace más de dos siglos se establecieron en la costa de California. Aunque remarcó que esto es sólo una parte del libro, no la trama principal.

La autora también habló del éxito de El tiempo entre costuras. “Hay veces en la vida que hay magia”, afirmó, y quiso remarcar que está “inmensamente agradecida” a esa novela que le ha dado tantas cosas “positivas e inolvidables”. Eso sí, María Dueñas quiso desasirse de las etiquetas que le colocan, especialmente de dos: la de escritora de mujeres y escritora best-seller. “No intento hacer nada para atraer a las mujeres. Es verdad que al ser mujer transmitió una sensibilidad y las mujeres sienten una complicidad, pero también tengo lectores hombres con una mirada honestamente limpia”. En cuanto al tema best-seller, que en mi opinión le hace más mal que bien en el plano estrictamente literario, quiso aclarar que “el best-seller no es un género, por eso no me gusta esa etiqueta. Las etiquetas llevan a un reduccionismo vital”.

En definitiva, fue un regalo de tarde para aquellos que realmente amamos la literatura. María Dueñas defendió muy bien su obra, resaltando la complejidad de los personajes de esta segunda novela con respecto a la primera, lo que, sin duda, parece una evolución en su trayectoria como escritora que tengo ganas de volver a leer. Me quedo con una  de sus frases: “Para mí una novela es un trozo de vida entre dos tapas”.

lunes, 22 de octubre de 2012

LO IMPOSIBLE, de Juan Antonio Bayona


Podríamos hablar de la cantidad de millones que ha recaudado ya en la taquilla española o de la campaña de marketing brutal de Mediaset que ha saturado las pantallas de televisión. Pero no. Porque Lo Imposible, más allá de las cifras económicas, ha conseguido que la gente vea y hable del cine español, y que lo haga con verdadera admiración. Porque a nivel técnico esta película está a la altura de las más grandes superproducciones desde la primera escena hasta la última. El sonido, los efectos especiales o la fotografía no tienen nada que envidiar a ningún otro filme de Hollywood. 

Pero esta espectacularidad técnica se entronca con un drama vibrante que acongoja más de lo normal porque el espectador sabe que ese desastre que tuvo lugar durante las navidades de 2004 en la costa asiática no es ficción. Y la realidad siempre es más dura que la ficción. Esa familia que disfrutaba del paraíso en Tailandia existió, existe, en verdad, y esa ola gigante marcó sus vidas para siempre, irremediablemente. 

A nivel emocional la película puede que caiga en clichés o que sea tramposa (la música, los primeros planos), pero es fácil dejarse arrastrar por esa ola y no poder reprimir las lágrimas cuando un padre se reencuentra con un hijo, cuando tienes ante tus ojos el escenario del dolor, de un dolor inevitable además, porque contra esa ola, contra la fuerza de la naturaleza hay poco que hacer. Quizá por eso dé más miedo. Por saber que fue real y que fue inevitable. 

No es una disaster movie convencional. Sino un cóctel de grandeza y de pequeñas cosas. De virtuosismo técnico y derroche, y también de miradas y abrazos estrechos. Es complejo que elementos tan dispares lleguen a buen término, pero Bayona, en su segundo largometraje, consigue un resultado más que digno, dando forma a sus ambiciones en una película que parecía imposible pero que es real. 

Decía la protagonista, Naomi Watts, que pocas veces ha afirmado con rotundidad en su trayectoria que estaba realmente orgullosa de su trabajo. Y aquí ha hecho gala de ese orgullo. No es para menos. En Lo imposible conjuga un buen hacer dramático con un gran trabajo físico. Está espléndida, como pocas veces lo ha estado en su carrera. Como lo estuvo en 21 gramos y en Madres e hijas, sumando ahora esa dificultad física que hay que elogiar. Pero ella no está sola, y Ewan McGregor y Tom Holland configuran un trío protagonista que son el motor la película.

Lo imposible, que es española 100% aunque no encontremos en ella referencias de nuestra identidad cultural, es una película que duele y que emociona. Que acongoja y que es un canto a la esperanza y a la vida cuando nadie apostaría por ella. Lo imposible es, en su espectacularidad técnica, una película pequeña que conecta con las emociones de un espectador apabullado, arrastrado también por esa ola, que bucea entre el lodo para salir a flote, para enjugarse las lágrimas y reconocer el disfrute de ver el séptimo arte en todo su esplendor. 

viernes, 19 de octubre de 2012

LA MÚSICA NO SE TOCA, de Alejandro Sanz


Así de contundente es el título del nuevo álbum -ya superventas- del todopoderoso Alejandro Sanz: La música no se toca. Más acertado que nunca en estos tiempos en los que están tocando TODO. Cuando se dilapida aquello que hace crecer económica y socialmente un país, como han dilapidado los valores educativos y culturales, es necesario que los artistas alcen sus voces para reclamar unos derechos obviados en favor de unos delincuentes vestidos de traje que están al servicio de instituciones supranacionales opresoras. La música no se toca es un título que debería preocupar al presidente del desgobierno español Mariano Rajoy, puesto que Alejandro Sanz, por su relevancia internacional, es uno de los valores permanentes de la Marca España, sus ventas millonarias (más de 25 millones), sus tres premios Grammy y sus 16 Grammy latinos así lo acreditan. Por eso, que él explícitamente se oponga a estos recortes deja en mal lugar a nuestro país, donde la música también se ha tocado, por desgracia. Que se lo digan a esos músicos que no tienen la fama de Alejandro Sanz. A esos músicos pequeños que vivían de su pasión con actuaciones en pequeños locales en los que ya  no les dan cabida. Cada cual que entienda el título como quiera, yo lo entiendo así.

El álbum continúa con una dedicatoria a todas aquellas personas que le han acompañado a lo largo de su trayectoria profesional... 20 años ya... y parece incombustible, porque sigue manteniéndose fiel a su estilo y a la vez madurando musicalmente, haciéndolo con calma. Prueba de esta madurez es No me compares, elegida como primer single del álbum y que ya fue número 1 en la lista de canciones de CAJÓN DE HISTORIAS el pasado mes de septiembre. 

La música no se toca es un disco melódico, sereno. Sigue la estela del anterior, Paraíso express, en el que ya se intuía una vuelta a sus principios, alejándose de sonidos más urbanos o latinos. Poco queda ya de No es lo mismo o La tortura, que cantó con Shakira. Aquí vuelve al pop y a las letras románticas, las que mejor se le dan. Prueba de ello es Mi marciana, una de esas canciones que deberían ser single, uno de los mejores temas del álbum, que describe en cuatro minutos ese pequeño estado de éxtasis y felicidad al que llaman amor. 

Un recorrido elegante de 13 canciones inéditas, un camino que va y viene entre rosas, entre tierras de otro mundo. Un camino que le llevan a él a casa para hacer lo mejor que sabe hacer, que es escribir esas letras que son pequeñas poesías, poesías que están en la calle... Un alegato en favor de la cultura en general, de la música en particular, necesario. Porque hay cosas que no se tocan.  

miércoles, 17 de octubre de 2012

NUNCA FUIMOS A KATMANDÚ, de Lola Mariné



La primera vez que supe de la existencia de esta novela fue gracias al blog La entropía de Vero, en la que se hizo una reseña bastante positiva. Hace unos meses, cuando Luz de libertad pasó a formar parte de la extensa "Generación Kindle", vi que Nunca fuimos a Katmandú llevaba tiempo en el Top 100. Ya son más de 200 días los que está entre los primeros puestos de ventas, un hecho por el que, sin duda, quiero desde aquí felicitar a su autora: Lola Mariné.

Creo que si me decidí a comprar el libro fue por curiosidad, por saber que escondía detrás de ese precioso título, esa preciosa portada y ese volumen de ventas tan positivo. Aunque las ventas, claro está, cada día más claro lo tengo, no son sinónimo de calidad. Es típica aquella frase que dice "tantas personas no pueden estar equivocadas" que usan las editoriales -las empresas en general- para vender una novela. Pero sí, hay veces que miles de personas, millones incluso, pueden equivocarse, en todos los ámbitos, en la política, en el cine, en la música. Y en la literatura también, por supuesto. No diré yo que esta novela sea uno de esos casos de error, pero sí me sorprendió, nada más empezar a leerla, tanto éxito. Luego descubrí que las opiniones bailaban en Amazon entre lo bueno y lo malo, cuando, a mi juicio, ni de lo uno ni de lo otro me he encontrado. Podría decir que es mediocre, pero normalmente ese calificativo suele estar asociado con algo muy negativo. Es peyorativo tildar algo de mediocre. Por eso, quiero decir que esta lectura, esta novela, ha sido, digámoslo así, de calidad media.

Nos cuenta la historia de un grupo de mujeres adultas en un momento crucial de sus vidas. Todas están en una especie de impasse y llega la hora de reflexionar sobre lo que se ha tenido y sobre adónde se quiere ir.

No podría decir que está mal escrita, en absoluto. Pero sí que me ha dado la impresión de que la autora carece de un estilo identificable, y que se esfuerza tanto por escoger palabras "literarias" que lo único que produce es una estridencia en mis sentidos que hace que no me crea lo que estoy leyendo. No me han gustado tampoco los personajes, con personalidades que pretenden estar demasiado marcadas pero que no terminan de ser identificables más allá de los lugares comunes y los clichés. Falta penetración psicológica y ese aliento de vida que tienen los grandes personajes de la literatura. Para que os hagáis una idea, el libro que me estoy leyendo actualmente tiene un personaje tan creíble que me llegue a plantear que existiera en realidad, que no se trataba solamente de un personaje de ficción, y busqué en Google su nombre: Jed Martin. Esto no ocurre con las mujeres que protagonizan esta novela, todas son muy diferentes y a la vez muy parecidas.

Y tras elementos negativos, resaltaré lo bueno de Nunca fuimos a Katmandú. Y es que es un libro que se lee fácilmente, que sabes que no puedes dejar a medias porque algo ha de ocurrir. Porque cada una de esas mujeres necesita darle un sentido a su vida, una coherencia. Y eso es hermoso. También hay que destacar que en cada una de las palabras se notaba el cariño puesto por la autora. Mariné ha mimado la novela, quizá no sea una gran novela, pero sí un digno ejercicio de escritura. Y por último, porque el conjunto entraña un mensaje en clave que da sentido al título, a ese título que nos lleva hasta un lugar lejano por el que sentir una añoranza que se diluye en el avance veloz de esta vida urbana.

lunes, 15 de octubre de 2012

EL ARTISTA Y LA MODELO, de Fernando Trueba


Fernando Trueba consagra su nueva película al arte. Lo hace una vez más pero ahora de una manera más pura y más íntima. El artista y la modelo es un ejercicio de belleza que tiene el rostro de Aida Folch. El artista y la modelo es un homenaje a la figura del creador, del creador clásico y bizarro y especial. Superior, al fin y al cabo. Y extinto. O casi.

Nos lleva hasta algún lugar del sur de Francia, cerca de la frontera. Todavía en plena guerra, la segunda mundial. La española, la civil, ya se acabó. Ese artista, ese escultor, ese verdadero hommo sapiens, pensante, se pone manos a la obra para, precisamente, dar vida a su última obra, la que le descubre su mujer, que fue su musa y ahora es esa gran mujer que, suelen decir, hay detrás de cada gran hombre. En realidad, todas personas son dos, como lo contó Platón en El banquete. Y ese pintor tuvo la suerte de encontrar su otra mitad, la que le abrió los ojos para descubrir a esa chica mitad salvaje mitad delicada que había huido de una España irracional y burda, la de Franco. 

El artista y la modelo es una película que cuenta las cosas despacito y a poquitos, una película que es, en el sentido más hermoso de la palabra, lenta. Porque la lentitud, a veces, cuando se trata del deleite, es hermosa. ¡Qué bella fotografía! ¡Qué cantidad de matices en un guión que cuenta tan poco y que dice tanto!

Los actores están espléndidos. Jean Rochefort en un ejercicio de madurez, de grandeza, de tablas. Aida Folch está a la altura de un papel complejo, en el que hay poco que decir y mucho que contar, y ella consigue ese equilibrio perfecto entre lo rudo y lo delicado. A ellos dos les secundan Claudia Cardinale y Chus Lampreave, ambas perfectas en sus pequeños papeles.  

Rodada en blanco y negro, sin apenas música y en francés, Fernando Trueba demuestra de nuevo ser uno de los directores más lúcidos, elegantes y necesarios de nuestro cine español. Fernando Trueba vuelve a hacer una película tan pequeña y tan grande a la vez, que verán muy pocos en el cine, que verán muy pocos en general porque es, sin duda, una película lenta. Pero este mundo loco necesita echar el freno, pararse y observar. Observar y callar, porque aquí y allá todos hablan sin pararse a pensar, sin pararse tampoco a mirar la belleza que hay en las cosas pequeñas y en las cosas grandes, en el agua del río y en los gestos. Una lástima que no la vean, porque El artista y la modelo es arte que trata sobre el arte. Y el arte y la cultura es lo que nos salvará de la barbarie mansa, sin bombas ni balas, a la que nos dirigimos. 

viernes, 12 de octubre de 2012

VIAJE DE INVIERNO, de Amélie Nothomb


Vuelvo a acercarme a la obra de esta escritora belga que ya fue protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS y de la que he leído, con la que hoy nos ocupa, un total de cinco novelas. Amélie Nothomb posee un estilo propio, y eso ya es mucho decir de un escritor. Y es que el estilo propio es algo que valoro cada día más, sobre todo después de haberme enfrentado a últimamente a una obra escrita bien, sí, pero carente de cualquier rasgo de identidad, como si un joven de bachillerato escribiera una redacción para clase de lengua.

La escritora plantea aquí uno de sus argumentos más potentes. Nos sitúa en uno de los aeropuertos de París y el protagonista nos anuncia, en las primeras páginas, que hará estallar el avión de las 13:30. En esos momentos previos, Zoïle, que así se llama, nos cuenta el porqué de esa decisión, porque él no es un terrorista y lo remarca. Mejor dicho, se lo cuenta a sí mismo, reflexionando sobre el "fracaso" amoroso, si es que al acto de amar se le puede considerar fracaso. "Experimentar amor supone ya un triunfo", dice el protagonista. Porque Zoïle, a sus cuarenta años, ha amado a Astrolabe, en una relación correspondida, sí, pero coartada por una tercera persona, Aliénor, una brillante escritora que padece una especie de autismo a la que Astrolabe dedica todas sus atenciones, su vida entera.

El protagonista, en su calmada desesperación, se despoja de lo políticamente correcto, lo que puede llegar a incomodar a un lector. Esa sensación de incomodidad es positiva, puesto que te remueve y te obliga a seguir leyendo para entender a este hombre que no supo vivir a tres. Es curioso que sea la del hombre la imagen del "atormentado", que sea él el que ve complicaciones donde quizá no las haya, en contraposición al estereotipo de mujer compleja -en el peor sentido de la palabra que podáis imaginar- e incluso histérica que se quiere dar a veces, sobre todo desde la literatura u otros "productos culturales" que se presentan bajo la bandera feminista, y que lo que enarbolan realmente es una posición de debilidad, bastante vacua y que deja en un lugar irreal y negativo a la mujer.  

La novela se lee rápidamente, como suele ocurrir con los libros de Nothomb, que te arrastran y te llevan hasta su territorio. Esta vez es menos cómico que otra de sus obras, aunque hay un punto de ironía, una pizquita mordaz en Viaje de invierno y algo de humor. Pero no todo lo que reluce es oro. La novela se me queda coja, como si la autora hubiera tenido miedo a acabarla, a dar un paso más y desafiar la realidad. 

A pesar de todo, Amélie Nothomb consigue que sus libros adquieran una viveza patente, y eso se debe a todo lo que de ella misma deja en sus obras. Aunque pueda parecer exagerado, algunas de las situaciones de Viaje de invierno ocurrieron en la realidad, y en 1997 un inspector de una compañía eléctrica visitó su apartamento y pensó que la compañera de piso de Nothomb era la escritora, ya que ella misma no podría serlo debido a su aspecto físico y sus pocas habilidades sociales. Y aunque Viaje de invierno está bien, sigo quedándome con sus novelas más autobiográficas: Metafísica de los tubos, Ni de Eva ni de Adán o Estupor y temblores. En las tres disfruté con una brillantez estilística y una incisiva ironía que aquí brilla bastante menos. 

Gustará a los incondicionales de la autora. Pero para aquellos que no lo son, considero que es mejor acercarse a otra de sus obras.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Fernando Trueba habla sobre El artista y la modelo


Antes que nada, quiero invitaros a votar en la encuesta que se encuentra en el menú de la derecha para elegir la mejor película de Fernando Trueba. Si pasáis el curso sobre al parte derecha de la pantalla, se despliega un menú con varios botones, el de arriba del todo es donde podéis encontrar la encuesta y votar por la película que más os haya gustado del director. Muchas gracias.

Os invito a ver este video grabado durante la rueda de prensa que ofreció el director Fernando Trueba, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, con motivo de la presentación de su última película, El artista y la modelo, por la que ha recibido ya el galardón a la Mejor dirección en el Festival de cine de San Sebastián.




martes, 9 de octubre de 2012

Presentación de CUENTOS PACIENTES, de Goizeder Lamariano


Su gesto no ocultaba el nerviosismo. Esa sensación emocionante de saber que es un día importante en tu existencia, que marca y no se diluye con el paso del tiempo. Un nerviosismo bonito, al fin y al cabo. Pero Goizeder Lamariano tiene tablas, y eso se nota. Se nota cuando saluda, cuando sonríe y cuando se sienta con un micrófono delante para defender su primera obra, Cuentos pacientes, un libro que recoge 23 relatos en los que ha volcado su cariño y su trabajo, y en los que hay, tal y como ella descubrió, un pedazo de su vida. 

Así fue como nos encontramos a la periodista y ahora también escritora novel, buena amiga prácticamente desde que llegó a Madrid con su maleta de los sueños. Unos sueños que poco a poco y gracias a su esfuerzo y su talento se van cumpliendo. El último: la buena acogida que están teniendo sus Cuentos Pacientes, que presentó en la Librería Lé de la capital el pasado viernes 5 de octubre. No estaba sola: la flanqueaban los escritores Marcelo Luján y David Pérez Vega. El primero de ellos destacó "la esencia propia, el hilo conductor que otorgan al libro una unidad". Y el segundo alabó la portada y señaló las "varias etapas narrativas del libro, su estilo directo, su narración oral y su pincelada viva... sin erratas", haciendo referencia a la popular sección semanal Con premeditación y sin ortografía que Lamariano publica en su blog Cuéntate la vida.

Estas palabras hicieron sentirse más cómoda a la escritora navarra, que explicó cómo nació la idea, no de escribirlos, sino de publicar finalmente estos cuentos, estas historias que ella misma ha visto o que le han contado. Un proyecto que tomó forma cuando su padre estuvo enfermo y ella tuvo que acompañarle durante muchas horas en el hospital. De ahí el título, una referencia a los pacientes y, también, por qué no, a la paciencia. "Es un homenaje a esa etapa de mi vida, que fue muy dura pero que salió bien", explicó la autora.

Goizeder Lamariano concluyó la presentación con la lectura de uno de los cuentos y agradeció a todos las personas que están acompañándola en este precioso y nuevo camino. Desde aquí, os invito a haceros con un ejemplar de su libro. Yo ya lo tengo, será mi próxima lectura. Porque entre nosotros, escritores noveles y bloggers, tenemos que apoyarnos para salir adelante, para que en estos tiempos complicados podamos hacer brillar una luz. Porque es un inmenso placer lo que nos deja un buen libro, mucho más valioso que el dinero. Porque el trabajo bien hecho merece recompensa. 

Para finalizar, os dejo un vídeo, un pequeño regalo para vosotros: 


lunes, 8 de octubre de 2012

Gracias por vuestra Luz de libertad


Han pasado más de tres años ya desde que se publicó, pero ese cosquilleo al saber que sigue viva, que hay un nuevo lector, no desaparece. En los últimos meses han aparecido dos reseñas nuevas sobre Luz de libertad y hoy quiero compartirlas con vosotros. Digamos que es mi auto-regalo del 8 de octubre, mi cumpleaños. 

La primera de ellas apareció el 11 de Junio en Caminando entre libros. Se trata de una reseña bastante técnica, en la que se detalla de manera más pormenorizada la estructura, ambientación y estilo narrativo. Pero la administradora de este blog no renuncia a dar sus opiniones: 

En el fondo, estamos ante una historia de amor-desamor, de separaciones y encuentros, de recuerdo y olvidos. También tenemos los valores de la amistad, los ideales y los sueños. Definitivamente es una novela de sentimientos. 

Tengo que decir a su favor que la psicología de los personajes está muy bien desarrollada, haciéndolos muy creíbles a todos ellos, muy reales y muy cercanos aunque nos describa un mundo que pocos de nosotros conocemos de cerca. Todos ellos son entrañables, y aunque cometen sus propios errores, no puedes evitar apreciarlos. 

Creo que ahora que el libro está en Amazon (a un precio estándar) merece la pena leerlo, ya que a pesar de terminarse bastante rápido, te deja el cosquilleo del recuerdo, que es mas de lo que se puede decir de muchos libros.

La segunda entrada llega del blog de una compañera y amiga, la fotógrafa y periodista Natalia Pulido, de la que podría decir que escribe con el corazón, pero no es así, Natalia escribe con las entrañas y lo que se plasma en sus artículos y en sus reportajes nace de una eclosión que ha recorrido todo su cuerpo. Si no es capaz de sentir, no escribe. Desde aquí, mi más profunda admiración hacia ella.

Luz de libertad” cuenta en primera persona las vivencias de Julio Silva, un actor que llevará al lector a sus inicios y que recorrerá con él sus alegrías y ahondará en sus tristezas y en algo más difícil, sus decisiones. Y es que las decisiones que toma cada uno en un momento de su vida son claves para determinar que se lleva puesto y que abandona en un momento determinado. Todos y cada uno de nosotros nos hemos enfrentado a esa cuestión y nos tocará hacerlo en el futuro mil y una vez más, y cuando seamos viejitos, espero que la mayoría de las personas se sientan satisfechas de lo decidido.

“Ya desde niño tuve las ideas muy claras”, nos admite Julio Silva en la primera página del libro. “Como Ismael”, pienso mientras lo leo, aunque no tengan nada que ver sus vidas.
Ramón, el representante de Julio, enternecerá al lector con su incondicional amistad porque si la amistad que se brinda a un amigo no es incondicional, no sirve para casi nada. Y el trío lo cerrará ella, Irene, con la que Ismael despliega con su pluma toda la pasión, los celos, la rabia, la admiración, el placer y el amor que una persona puede sentir por otra.
Es una novela de sentimientos y a mi, no hay nada que me pueda gustar más en este mundo porque las personas somos eso, torbellinos de sentimientos que vomitamos sólo con otros semejantes que nos hacen sentir vivos, que nos hacen sentir bien.

Os recuerdo que la novela está disponible en formato electrónico en Amazon por sólo 1,96€, que si no tenéis dispostivo de lectura como el kindle, podéis descargar uno en la propia página para que os permita leerla en vuestro PC o en vuestro smartphone. Muchas gracias a Xula y a Natalia. Y muchas gracias a todos los que seguís insuflando vida a mi Luz de libertad. 

sábado, 6 de octubre de 2012

PURGA, de Sofi Oksanen


Hay veces que leer se convierte en un ejercicio obsesivo. Hay veces que escribiendo pasa lo mismo. Esto es lo que debió pasarle a la finesa Sofi Oksanen con Purga, porque sólo con una obsesión voraz es posible escribir una novela con tanta fuerza. Una novela que se ha traducido a más de treinta idiomas y con la que su autora ha obtenido galardones como el premio a la Mejor Europea del Año, el prestigioso premio francés Femina de Literatura extranjera o el premio de Literatura del Consejo Nórdico. 

Purga son dos historias, la de Zara, rusa de nacimiento, que huye del tráfico de mujeres y de la prostitución. Y la de Aliide, una anciana estonia que vivió en su juventud la guerra y tuvo que aprender a convivir bajo el control soviético la mayor parte de su vida. Ellas se encuentran en el pequeño jardín de la anciana para abrir una caja de pandora de recuerdos y odio y rencor. Sobre todo rencor. Rencor pegado a la piel, rencor hacia la mirada de los hombres que abusaron, rencor hacia la sonrisa de la hermana casada con el único hombre al que Aliide amó, rencor por vivir en un país que no es tu patria. Rencor, silencio y miedo.

Oksanen consigue dibujar a la perfección dos personajes que dicen y callan a partes iguales, para que el lector termine de colocar las piezas en este puzzle intenso y horrible. Porque es fácil imaginar el temblor de la piel pálida, translúcida, de Zara. Porque es fácil sentir el olor a cebolla que inunda la ropa y la casa de Aliide, uno de esos personajes que tienen tanta fuerza que es imposible olvidar, y un escalofrío recorre tu espalda cada vez que piensas en ella, para llegar al espacio de la memoria donde conviven los grandes personajes femeninos de la literatura, donde conviven Emma Bovary y Clara del Valle y Desideria Oliván. Porque es fácil odiarlas, a ambas, a Aliide y a Zara, por venderse, por vender su alma y vender su cuerpo. Y de repente sabes que no, que no puedes odiarlas. Más bien todo lo contrario, las comprendes y una compasión se apodera de ti. Y la admiración por la autora brilla, brilla como sólo puede brillar la admiración por alguien que ha escrito una novela con pulso firme.

Purga no es sólo la historia de dos mujeres. No, es también un recorrido por la Historia de Estonia. Un documento imprescindible para entender a nuestros vecinos del Este, para entender esa Europa que dejó de ser, un pueblo al que robaron la identidad durante medio siglo y nadie hizo nada por impedirlo. Tan sólo le pondré un "pero": en las páginas finales la autora incluye unos informes que, a mi parecer, eran innecesarios. Porque todo lo que se dice y todo lo que se calla es más que suficiente para entender. 

En definitiva, una novela imprescindible, que se pega al estómago. Es una novela dura y demoledora, que a veces cuesta seguir leyendo, pero a la vez atemporal y universal, porque no sólo trata del pasado reciente de Estonia, sino también de las razones para buscar un futuro mejor, para darle forma a los sueños, aunque el camino escogido para llegar a ese sueño sea mezquino y reprobable moralmente. Totalmente recomendable. 

jueves, 4 de octubre de 2012

Mis canciones del mes de Octubre

10. Gotye feat. Kimbra: Somebody that I used to Know (-4)
El artista belga-australiano se despide previsiblemente de esta lista en la que debutó el pasado mes de mayo. Ha sido número 1 en 19 países y ha  conseguido certificaciones tales como diez discos de platino en Australia o seis en Estados Unidos. Podemos afirmar con rotundidad que es una de las mejores canciones del año y que probablemente estará en la lista recopilatoria con lo mejor de 2012.


9. Alicia Keys feat. Nicki Minaj: Girl on fire (N)
Os presento uno de los nuevos temas de Alicia Keys, una de mis voces favoritas, que canta con una sensibilidad especial. De este tema se han grabado varias versiones, os dejo hoy aquí la versión Inferno, en la que la cantante está acompañada de la rapera Nicki Minaj. La otra versión es mucho más íntima.


8. Canto General: Guitarra (N)
Quizá a los más atentos os suene esta canción. Y es que es la música que suena en el vídeo que colgué en la entrada Las sonrisas de Manabí. Busqué la canción en YouTube para poder ponerla aquí hoy, pero no la encontré. Así que decidí subirla yo mismo. Y la he subido vistiéndola con imágenes de mi estancia en Ecuador. La letra del tema habla de la mujer del pueblo y yo estuve allí colaborando con la Asociación de Mujeres Santa Marta, así que más adecuado no podría ser. Espero que os guste.


7. Alejandro Sanz: No me compares (-6)
El Número 1 del mes pasado pierde seis posiciones. No me compares, primer sencillo extraído de La música no se toca, deja paso a Se vende, un nuevo tema presentado para las radios. No me compares ha conseguido dos nominaciones para los Grammy Latino, en la categoría de Mejor Canción y Mejor Grabación del año.



6. Fun.: We are young (N)
No sé si el nombre del grupo os dirá algo, quizá el título del tema os suene, os evoque a un estribillo que ha sonado mucho últimamente. Seguro que si le dáis al play, conoceréis este tema sobre una noche, una noche larga, divertida, una noche en la que no importa la edad, lo único que cuenta es disfrutar, más que el sol. Porque somos jóvenes.

5. Mariah Carey: Triumphant (-2)
La diva se aleja de conseguir el Número en mi lista de canciones con este tema, adelanto del que será su disco de 2013. Se mantiene, eso sí, en el top 5, al menos durante el mes de octubre con esta canción sobre mantenerse firme en un sueño. Os traigo la versión Vintage del tema, que se diferencia de la original en que es más dance, menos R&B y no hay presencia de raperos. 

4. Shy'm: On se fout de nous (+1)
La canción me gusta, porque el estribillo se te mete dentro y cuesta sacarlo. Pero es que el videoclip me encanta: un ejercicio de sensualidad llevada al extremo, en un baile de cuerpos y lluvia que se atraen y se repelen. No dejéis de verlo.


Calle 13: Latinoamérica (+1)
Recupera una posición y se queda con el bronce del mes de octubre. Latinoamérica es una de esas canciones que se convierten casi en una obsesión, por esa letra tan certera, cargada de sentencias que cobran sentido, que ahora tienen rostro. Y porque soy América Latina, un pueblo sin piernas pero que camina.

2. Antony and the Johnsons: Cut the world (R)
La preciosa voz de Antony Hegarty se queda en el 2 con esta canción lenta, que es como un susurro, una melodía que te envuelve y que te eleva. Una canción hermosa con un videoclip que es una pequeña película, que dice mucho más de lo que parece. Una película sobre el empoderamiento femenino, sobre una mujer que toma las riendas del mundo de una manera radical. Una metáfora impactante que no os dejará indiferentes.



1. Leona Lewis: Trouble (N)
Directa al Número 1 con el primer single de su nuevo disco, este Trouble con el que la británica Leona Lewis es una de las cantantes con más futuro del panorama internacional, una de las mejores voces y una capacidad incuestionable para combinar lo nuevo y lo antiguo, un sonido completamente actual con una voz de verdad, sin necesidad de ordenadores. Un temazo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Protagonista del mes... Fernando Trueba


Quizá algunos penséis que debería haber hecho protagonista a Pablo Berger, que con su Blancanieves intentará hacerse un hueco entre las nominadas al Oscar a la Mejor Película de Habla no inglesa. Pero no. Porque... ¿quién es Pablo Berger sino un casi novato? En CAJÓN DE HISTORIAS apostábamos por que fuera Trueba quien se llevara su última película a Hollywood, pero la Academia ha decidido que no fuera así.  Veremos si la Academia está equivocada o no.

Oscars aparte, Fernando Trueba es uno de los directores más respetados de la cinematografía española, de los más maduros y los más personales. Sus cinematografía abarca dramas, comedias, películas de animación, documentales. Su factura es cada vez más íntima, más personal. Más madura, que mejora con los años, como el buen vino. Fernando Trueba es uno de esos directores que ha aprendido a poner la cámara en el sitio más adecuado, que brilla porque sus películas brillan, pero que no se hace notar, prefiere mantenerse ahí, detrás de la cámara observando, analizando y creando arte. Porque su cine es arte, y eso se agradece siempre. 

Recibió el Oscar por Belle époque de manos de Anthony Hopkins, y su discurso breve fue memorable: "Me gustaría creer en dios para agradecérselo, pero sólo creo en Billy Wilder. Así que gracias Señor Wilder". Él mismo contó que Wilder le llamó al día siguiente y le dijo: "Fernando, soy dios". Por esta misma película recibió el Goya como Mejor Director y Mejor Guión, dos premios que ya había ganado con anterioridad gracias a El sueño del mono loco. Una de sus películas más populares es La niña de tus ojos, con una sobresaliente Penélope Cruz, con la que parece que está a punto de grabar la secuela.

Con Chico y Rita consiguió que una película de dibujos emocionara a adultos del mundo entero, y fue la única presencia española en la última edición de los Oscars. 

Su nueva película, El artista y la modelo, está rodada en francés y en blanco y negro. Tendrá poco impacto en la taquilla, pero debería tener un largo recorrido entre los críticos de cara a la temporada de premios, y también quedar grabada en el corazón de los amantes del buen cine.

Fernando Trueba, director de cine. Fernando Trueba, sin duda, protagonista del mes por méritos propios.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Crítica de A ROMA CON AMOR, de Woody Allen


Parece que con esta película acaba la aventura europea de Woody Allen, que nos ha llevado de visita a Londres en un juego peligroso y sublime, a Barcelona, acompañados por una mujer histérica e inolvidable, a París, en donde la belleza supuraba melancolía de otros tiempos, y ahora a Roma, la capital italiana.

Woody Allen y Penélope Cruz, lo mejor de la película.
En Roma con amor encontramos al Woody Allen en estado puro, al Woody Allen de siempre, centrado en los problemas amorosos, en los enredos de faldas y pantalones, con personajes histriónicos y algo paranoicos. Una comedia coral que se regodea en el absurdo. Coral coralísima, en estado puro, un ejercicio en el que se comparten planos, se comparten minutos en la pantalla. Eso tiene un punto a su favor: ninguno de los actores está pésimo. También algo en contra: a algunos les falta tiempo para brillar más. Entre las mejores interpretaciones encontramos las del propio Woody Allen, dirigiéndose a sí mismo, interpretando a ese personaje que ha hecho tantas veces ya, y que sabe hacer de maravilla. Y también destaca Penélope Cruz en su papel de prostituta que se ve abocada a entrar en un juego para interpretar a una mujer que no es. Ellos son lo mejorcito de un filme en el que también encontramos a Roberto Benigni, haciendo gala de ese carácter italiano alegre, a Jesse Eisemberg, correcto y soso, a Alec Baldwin, quien nunca debería haber formado parte de este proyecto, por insulso, a Ellen Page, efectiva como siempre, o a Judy Davis, en un papel pequeño pero brillante, entre otros. 

Es una comedia graciosa que consigue entretener en todo momento, hacer reír también. Incluso en los momentos en los que peca de frívola se puede disfrutar. Porque los italianos a veces pecan de esa banalidad y esa superficialidad, forma parte de su gracia, incluso de su encanto. Quizá ahí radique el buen ojo del director para llevar hasta el esperpento a unos personajes que podrían ser más reales de lo que parece. Y es brillante en el choque de idiomas y de culturas. Sería pecado capital verla doblada

A Roma con amor fascinará a los amantes de Woody, pero este Woody, aunque demuestra tener todavía filón, no es el Woody de Annie Hall o de Manhattan. Quizá porque estos pequeños relatos que nos cuenta nunca se entroncan en una única historia sólida, sino que son pequeños entremeses que gustan pero que, o bien te dejan con ganas de más, o bien te cierran el estómago.  

Roma no le ha sentado tan bien al neoyorquino como otras ciudades europeas, quizá esté algo gastado, algo manido, como lo está la propia Europa en la actualidad.  

lunes, 24 de septiembre de 2012

LUGARES QUE NO QUIERO COMPARTIR CON NADIE, de Elvira Lindo


Leí en alguna parte que este libro es, para Elvira Lindo, una especie de diario. Un diario dedicado a Antonio, "porque donde está él está mi casa". No me cabe duda de que así es y por eso no puedo dejar de mostrar mi admiración por sacarse el pudor y hablarnos de ella, de su marido, también de sus hijos, de sus amigos. De las personas que están a su alrededor. Y esta vez no son personajes, como en los Tintos de verano. El tono es tan íntimo y tan sereno que es el lector quien, en ocasiones, siente el pudor. O, mejor dicho, la prudencia con la que se actúa cuando estás en el hogar de una persona a la que conoces, sí, pero con la que no tienes demasiada confianza, al menos al principio. 

Foto: Xavi Menós.
Dicen que Lugares que no quiero compartir con nadie podría ser una guía para recorrer algunos restaurantes o bares de Nueva York. No creo que sea así. Para mí, esos bares no son más que un pretexto para el desahogo de la autora, para volcar sobre las páginas esa sensación de vacío que a veces le ha asaltado allá, para autoconvencerse, quizás, de que esa ciudad se le ha quedado en el corazón. Aunque a veces se haya sentido sola. 

Dicen también que Lugares que no quiero compartir con nadie es un libro gracioso. Elvira Lindo es capaz de conseguir con un estilo depurado empatizar casi siempre con el lector. Tocar su sensibilidad. Y en sus obras es fácil encontrar libros que han despertado la sonrisa, la carcajada incluso. Pero esta vez no. Sí, en alguna ocasión te ríes, como cuando en un bar le preguntaron si era de la familia Kennedy, por la forma de la mandíbula. O cuando se da algún que otro porrazo. Pero el tono es mucho más íntimo, más profundo y más maduro. Es un vaciado de melancolía. "He conseguido disfrutar y padecer un estado continuo de nostalgia que duele y satisface al mismo tiempo", dice la autora en una de las frases. 

Y esa sensación que linda con la tristeza tiene más peso en la obra. No es un libro triste, en absoluto. Pero tiene algunas sentencias que se te pegan a la piel como si de una fina saudade, palpable, se tratara. La autora es capaz de echar la vista atrás y hablar sobre algunos capítulos desagradables de su vida, no excesivamente desagradables, incómodos digamos, y reconoce que "la distancia ayuda a no engolfarse en el dolor". Es verdad, estando aquí, en el lugar del que es uno, lo desagradable adquiere matices diferentes. Desde la distancia, quizás, es como un pellizco más liviano. Y la resignación pasa mejor cuando se bucea, además, entre canciones de antaño. 

Elvira Lindo más madura, más serena. Más acertada. Ha conseguido describir con profunda sencillez -algo tremendamente complicado- esa sensación que me asalta a veces cuando alguien me pregunta a qué me dedico. Y me tiembla un poco el pulso y me cuesta decir que soy escritor, decirlo en alta voz. "Periodista", digo finalmente. Y sé, y espero, que el tiempo, que un escaparate con un libro mío, me dé la potestad para decir que sí, que soy escritor, y rellenar los formularios con esa palabra mágica, sencilla y modesta. He publicado un libro, sí, escribo, sí, pero todavía no puedo vivir de ello.  

Vista de Manhattan, en Marzo de 2010.
Escrito en primera persona, este diario íntimo pasa de un recuerdo a otro, llevándonos de paseo por una ciudad enorme, evocando Madrid a veces, haciendo referencia en alguna ocasión también a la situación de España, a esta crisis desastrosa que está llevando a muchos a querer salir. Y me incluyo en ese "muchos". No sería Nueva York una ciudad que yo elegiría para vivir, pero esa sensación del falso american dream, de esta vida perra y falsa me produjo un nudo en la garganta y se me llenaron los ojos de agua. Ella dice que Nueva York no es la ciudad para acudir. Que no se puede emigrar allí de cualquier manera. Yo digo que nos han engañado, que nos han vendido sueños que eran de cartón. ¿Y ahora qué hacemos? Quizá falte poco ya para que emigremos sin tener nada que perder... Aunque supongo que ella, que vive en la capital del planeta seis meses al año, tiene razón. Yo he estado sólo una vez, durante una semana de vacaciones. 

Y así es como llegamos al final de este paseo, en el que el lector se dará cuenta de que todo era una excusa para hacer una declaración de amor. Hay veces que la frase de un libro consigue resumir con total precisión el momento que vives. Y esa declaración de amor con la que se inicia la obra y con la que se concluye también lo ha conseguido. Cuando ocurre algo así, sin duda, es mágico. Porque mi casa está donde estás tú. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

MiniReseñas: La madurez tiene mil caras

Arrugas, de Ignacio Ferreras (***)
Cuando, a principios de 2012, esta película se alzaba con el Premio Goya al Mejor Guión Adaptado, imponiéndose a La piel que habito y La voz dormida, conseguía poner sobre ella toda la atención del público. No era para menos, ya que se trata de una película de animación, y era la primera vez que una película de este tipo era galardonada en esta categoría, y lo hacía, además, a lo grande, por encima del mismísimo Pedro Almodóvar y de Benito Zambrano. 
Lo cierto es que Arrugas es una película dramática sobre el alzheimer, sobre la vida cuando está a punto de acabarse, sobre una nueva realidad a la que un anciano ha de enfrentarse por imposición, la de sus hijos que deciden ingresarle en un geriátrico, ¿o es la imposición de los años? No lo sé, lo que está claro, y lo que es más cruel, es la historia de un anciano que debe enfrentarse a la imposición de la memoria, de una memoria que se difumina.
Consigue hacer reír en ocasiones, sobre todo gracias a ese viejito de acento argentino, y a las otras historias pequeñas. Y no consigue hacer llorar, porque las lágrimas se atascan, de tan cruel que puede llegar a ser la realidad dibujada por Paco Roca.
Una película clara y directa, humilde que, desde la sencillez, te propina toda una patada en el estómago. Y eso duele. 


El exótico hotel Marigold, de John Madden (***)
Los protagonistas en ésta, en comparación con la anterior, sí tienen potestad para decidir dónde quieren vivir. Y eligen India. El exótico hotel Marigold es una película amable, blanca, que baila entre la comedia y el drama, pero sin pasarse: no peca ni de sensiblera ni de excesivamente graciosa, se mantiene en un puesto cómodo, recurriendo a las diferencias culturales y a la vejez para provocar ese estado dulce en el espectador. Una película entretenida, entrañable, con taras, sí, porque no se avergüenza de  volver a caer en ciertos tópicos que pueden resultan manidos, como la turista pedante o el anciano que ha vivido ocultando su homosexualidad toda su vida. Con todo, si se aceptan estos clichés -es fácil hacerlo y disfrutarlos- y sobre todo gracias a un reparto encabezado por la siempre impecable Judi Dench, en el que cada uno de los actores tiene un papel fundamental para el desarrollo de la cinta -con actores menos brillantes no habría pasado del telefilme- El exótico hotel Marigold es una película que se deja ver, que se deja ver y a la que es fácil coger cariño. 



Inmaduros, de Paolo Genovese (**)
Nos la vendieron como el gran éxito de taquilla en Italia. Y allí lo fue, de eso no cabe duda, lo que me ha llevado a anotar en mi libreta mental que no he de fiarme del gusto de los italianos. Porque está claro que cuando casi tres millones de personas van al cine es porque el efecto boca-oreja ha funcionado. Para mayor escarnio, consiguió tres nominaciones a los premios David de Donatello, los más importantes del país, incluidas las categorías de Mejor Director y Mejor Guión. 
En comparación con las dos anteriores, los maduros son los más jóvenes, y también los más inmaduros. Porque, evidentemente, de eso trata, de esta generación de peterpans de treinta y muchos años que no consiguen hacer frente a las situaciones que la vida a esa edad parece reclamar y requerir. Lo malo de la película es su mediocridad, porque el tema podría haber dado mucho de sí, como ocurrió con Pequeñas mentiras sin importancia, que disecciona con acierto esta generación que se niega a crecer. Aquí, en cambio, el guión hace aguas con unos personajes banales con los que no es fácil reconocerse, caricaturizados sin demasiada gracia.