martes, 12 de febrero de 2013
Premios Goya 2013: Quiniela Final
martes, 8 de enero de 2013
Premios Goya 2013: Nominados. Primeras impresiones.
lunes, 15 de octubre de 2012
EL ARTISTA Y LA MODELO, de Fernando Trueba
Nos lleva hasta algún lugar del sur de Francia, cerca de la frontera. Todavía en plena guerra, la segunda mundial. La española, la civil, ya se acabó. Ese artista, ese escultor, ese verdadero hommo sapiens, pensante, se pone manos a la obra para, precisamente, dar vida a su última obra, la que le descubre su mujer, que fue su musa y ahora es esa gran mujer que, suelen decir, hay detrás de cada gran hombre. En realidad, todas personas son dos, como lo contó Platón en El banquete. Y ese pintor tuvo la suerte de encontrar su otra mitad, la que le abrió los ojos para descubrir a esa chica mitad salvaje mitad delicada que había huido de una España irracional y burda, la de Franco.
Los actores están espléndidos. Jean Rochefort en un ejercicio de madurez, de grandeza, de tablas. Aida Folch está a la altura de un papel complejo, en el que hay poco que decir y mucho que contar, y ella consigue ese equilibrio perfecto entre lo rudo y lo delicado. A ellos dos les secundan Claudia Cardinale y Chus Lampreave, ambas perfectas en sus pequeños papeles. viernes, 23 de septiembre de 2011
MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS, de Pedro Almodóvar
En los Goya, la película de Almodóvar se llevó cinco cabezones, no fue la más premiada de la noche pero sí consiguió el galardón más importante, el de Mejor Película, además de Mejor Guión, Mejor Actriz de Reparto para María Barranco y Mejor Actriz Principal para Carmen Maura. No es para menos. Y es que el guión de esta comedia nos presenta al Almodóvar más surrealista, convirtiendo la vida en un escenario teatral loco, con sabor a gazpacho, radicalmente extremo. Almodóvar, que ya apuntaba maneras con ¿Qué he hecho ya para merecer esto?, confirmaba con esta que podía conseguir una comedia cómica -valga la redundancia, pero hay tantas pseudocomedias que no está de más decirlo- hilarante, negra en el fondo pero vestida de colores en la forma.
Y un elenco interpretativo encabezado por la grande Carmen Maura, natural como la vida misma, sin perder la magia y el histrionismo que caracterizan, en cierta manera, a los personajes de Almodóvar. Ella da vida a Pepa, una actriz de doblaje abandonada que, con un ápice de histeria, sabe manejar las riendas del barco en el que se convierte su ático enorme y maravilloso con vistas a la Gran Vía. Porque cuando todo en la vida funciona (éxito, trabajo, dinero, salud), el amor es lo que nos hace perder los nervios y, desde la risa, Almodóvar consigue hacer un retrato fiel de la próspera sociedad de finales de los años 80, cuando España se consolidaba por fin como un Estado de Bienestar.
Tras ella, María Barranco, con una capacidad para despertar la risa que fascina, con una ingenuidad y una inocencia y una adicción al sexo árabe que conquistan al espectador. Completan buena parte del reparto Julieta Serrano, Rossy de Palma en un papel pequeño pero cómico desde la desidia apática, Loles León, histriónica como siempre, Antonio Banderas, un niñito inexperto que nada tiene que ver con el señor que hemos visto más de veinte años después en La piel que habito, o Chus Lampreave, la portera de Almodóvar, magnífica como siempre. Un divertido universo femenino donde los hombres seguían dominando desde la sombra y haciendo enloquecer a las mujeres.
Una de las películas imprescindibles de Almodóvar, que consiguió el respeto de los críticos con una comedia -muchas veces están tan desprestigiadas...- y la unanimidad del público, que no podía más que reír con carcajadas limpias y echarse las manos a la cabeza por tanta locura. Un clásico del cine español.
lunes, 19 de septiembre de 2011
HABLE CON ELLA, de Pedro Almodóvar
jueves, 23 de abril de 2009
¿QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO?, de Pedro Almodóvar

martes, 14 de abril de 2009
LOS ABRAZOS ROTOS, de Pedro Almodóvar
Siempre adquieren especial relevancia los estrenos de Almodóvar, y unido a esto unas enormes expectativas creadas. Si además sumamos la participación de Penélope Cruz, la expectación está servida. Y cómo suele ocurrir en estos casos, la expectación provoca elogios y críticas.Los abrazos rotos supone una vuelta al Almodóvar más dramático y menos amable, una historia compleja que seduce con las dos armas más potentes del director: un guión de genio y una narrativa cinematográfica que es arte en esencia. Porque todo en esta película es arte: el color, los planos detalle, los movimientos de cámara… todo.
Homar está secundado por Blanca Portillo, quién merece de una vez por todas el reconocimiento unánime de la crítica, por su solidez interpretativa y su versatilidad. Y la recién oscarizada Penélope Cruz, que no defrauda, demuestra la conexión que existe entre Almodóvar y ella, conexión que la engrandece siempre.Una película que habla sobre el lenguaje universal del cine, porque sin duda, es cine de lo que más sabe Almodóvar, de hacer cine con pasión, incluso a ciegas.
miércoles, 8 de abril de 2009
VOLVER, de Pedro Almodóvar

Probablemente sea la película más amable de Almodóvar, por eso tuvo un gran éxito de público, con un guión de gran calidad -como siempre- y su sello personal en cada escena. Aunque en esta, Almodóvar nos regala menos planos detalle, tan deliciosos.
Una mención especial merecen todas las interpretaciones femeninas, mujeres de carne y hueso, mujeres españolas de hoy y de ayer. Todas magistrales, desde Penélope Cruz en su mejor papel hasta la fecha, intensa, cómica, dramática, vulgar, elegante... - consiguió su primera nominación a los Oscars, además de consolidarse y obtener un respeto ante la crítica que por aquel entonces todavía se le escapaba a veces...- a Blanca Portillo, que demuestra su gran versatilidad y su amplio registro -para mí, de las secundarias, es la mejor-, pasando por Carmen Maura, ¡que gran actriz! y Lola Dueñas, ingenua y cómica.
En Volver, Pedro Almodóvar da un giro de 360º con respecto a sus dramas inmediatamente anteriores (La mala educación, Hable con ella y Todo sobre mi madre) y vuelve al universo femenino que no debería haber abandonado jamás, vuelve al costumbrismo y a la comedia, o más bien, a la tragicomedia, porque estamos ante una película que te hace reír y te emociona, de las que ya no se hacen, en esencia.
















