domingo, 12 de agosto de 2012

EL CABALLERO OSCURO: LA LEYENDA RENACE, de Christopher Nolan


Era difícil resistirse a ver una de las películas más esperadas del año: El caballero oscuro: la leyenda renace. Difícil por la efectividad y el efectismo de Christopher Nolan, por la participación de Marion Cotillard, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, y por comprobar si el listón, que estaba tan alto tras la impactante interpretación de Heath Ledger en la segunda parte de la saga, se mantenía. Vayamos por partes.

Nolan vuelve a demostrar que es un director ambicioso, complejo, al que le gustan los guiones laberínticos que requieren de la atención y participación activa del espectador, un espectador que no puede perder ningún detalle, cruzando líneas argumentales, enredando las historias hasta tal punto que el espectador termina desmontado, incapaz de creer que tal embrollo pueda resolverse. Nolan que es uno de los directores más a tener en cuenta dentro del actual panorama cinematográfico actual, que es capaz de arrastrar a millones de personas a las salas de cine, porque da al público lo que quiere ver, y reconcilia a la crítica y al público, y cada vez más, avanzando y consolidándose como uno de los mejores directores de su generación. Veremos si consigue estar presente en los próximos Oscars en alguna categoría artística. 

Con El caballero oscuro: la leyenda renace concluye la trilogía de Nolan que comenzó hace años con Batman Begins. En esta ocasión, el super héroe de Gotham, después de años desaparecido tras considerársele el asesino del fiscal Harvey Dent, regresa al primer plano de la actualidad de la ciudad para frenar los planes de catwoman y parar los pies a un terrorista que pretende que el pueblo sea quien tenga el auténtico poder de decisión en la ciudad. Así se podría resumir brevemente y sin spoilers esta nueva entrega en la que la acción no falla gracias a dos pilares básicos: los efectos especiales y la música de Hans Zimmer. Dos elementos que elevan la tensión y la espectacularidad de la película.

Nolan tampoco flojea a la hora de dirigir a sus actores, un trabajo especialmente complicado al tratarse de un reparto tan amplio. Pero algo debe tener este director para que entre él y los intérpretes se cree un vínculo que se prolonga en el tiempo y en las películas: Christian Bale, Michael Caine, Marion Cotillard, Joseph Gordon Lewitt o Gary Oldman son ya viejos conocidos del cineasta inglés. Quizá sea esa capacidad para retratar la psicología de sus personajes sin interferir en ella, sin posicionarse ni dibujarles como “los buenos” o “los malos”, algo extremadamente complicado tratándose de la adaptación de un comic de un superhéroe americano como es Batman, donde los buenos son buenísimos y los malos malísimos. Aquí, en cambio, cada uno de los personajes tiene sus argumentos, sus miserias y una historia personal a las espaldas que marca sus decisiones.

No hay "peros" en las interpretaciones. Christian Bale es capaz de asumir su papel de núcleo central, de eje principal, y lo hace con corrección. Y al mismo tiempo, es capaz de delegar para que el resto de los intérpretes brillen. Y como brillan. Desde Tom Hardy oculto tras una máscara en el papel de Bane, hasta los siempre efectivos Anne Hathaway y Joseph Gordon Leweitt, pasando por uno de los  mejores actores británicos de todos los tiempos, sir Michael Caine. Tampoco hay que olvidar el papel de Marion Cotillard, que va ganando en matices, que va adquiriendo personalidad hasta convertirse en uno de los personajes principales del filme. Una Cotillard con algo más de peso en la película de lo que estamos acostumbrados a verla, debido a que rodó sus escenas poco después de dar a luz. 

Pero no todo iban a ser elogios. Porque esta crítica positiva podría ser también una crítica negativa, no a nivel técnico ni interpretativo, sino a nivel argumental. Porque, sinceramente, mi posición, a medida que avanzaba la cinta, iba acercándose más y más a la de “los malos”. Porque la violencia y el terror no es la vía, pero los preceptos de Bane me parecen mucho más dignos que los que pretende defender Batman en su rancio sistema capitalista. Porque es el pueblo de Gotham quién realmente debería tener el poder de decidir y los levantamientos populares antisistema son un reflejo de que el sistema no funciona. El terrorismo y la destrucción no es la vía, pero parece, por desgracia que es la única efectiva, porque mediante el diálogo y la palabra lo único que se consigue es que la sociedad se convierta en un hazmerreír vendida a unos políticos ineptos y tontos, porque no hay otra palabra para definirlos, como los que gobiernan actualmente en España, sin ir más lejos.

Y por último, y volviendo al aspecto puramente cinematográfico, aunque compleja, entretenida y vibrante, El caballero oscuro: la leyenda renace no consigue superar a su antecesora, quizá, o seguramente, debido a la ausencia de Joker, a la ausencia de ese Heath Ledger en uno de las mejores interpretaciones masculinas que he visto en toda mi vida. Digno final para la saga, gran película de acción para los fieles a Nolan y los amantes de los comics, y también, por qué no decirlo, no apta para aquellos que creen en que los superhéroes no deberían llevar capas, y que las decisiones, para que el mundo vaya mejor, y buena falta que le hace, las debería tomar el pueblo, ese pueblo soberano que, por desgracia, es menos soberano hoy que nunca. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Mis canciones del mes de Agosto

10. Eddy Herrera y Liz: A dormir juntitos (N)
Como sabéis, durante el mes de Julio he estado en el bello Ecuador, desconectado de España, en otro mundo. Sin mi ordenador y sin escuchar la música que habitualmente escucho. Decidí impregnarme de todo lo de allí y disfrutarlo. Y fueron unas cuantas las noches de fiesta en las que no paramos de bailar salsa, cumbia, merengue, bachata, regueatton o ballenato. Por eso, las canciones de este mes de agosto son un poco especiales. A dormir juntitos es un merengue pegadizo, venga, dejaos llevar y ¡¡a bailar!!



9.  Prince Royce: Corazón sin cara (N)
Uno de los cantantes de más éxito de Latinoamérica es este joven que canta bachata urbana. Corazón sin cara la escuché varias de veces, una de ellas en un autobús de camino a Olmedo, porque los autobuses en Ecuador llevan puesta la música bien alta para todos los pasajeros en los trayectos que no son demasiado largos. Dos jóvenes me dijeron el título. Gracias a ella está aquí hoy en mi CAJÓN DE HISTORIAS.



8. Habana Blues: Arenas de soledad (N)
Si hablamos de música latina, hablamos también de Cuba, de La Habana, de esa fusión y de ese sentimiento. Arenas de soledad es uno de los temas con más sentimientos que he escuchado en mucho tiempo. En lo bello, en la verdad de la esperanza de esta sed de amar, en los sentimientos que se quedan, sueños que perduran... Y busqué y subí y fui preso entre las alas del amor, sin distancia y sin recuerdos en las arenas de esta soledad...



7.Grupo Kaliente: Corazón de piedra (N)
Esta es una de las que más sonaba en Ecuador, la escuché en los coches, en la radio, en la calle. Es una salsa de un grupo peruano, el estribillo es muy pegadizo, así que avisados estáis. También os aviso que la historia es un culebrón en toda regla.



6. Grupo Caneo: Dime que voy a hacer sin ti (N)
Esta canción del grupo colombiano Grupo Caneo es de las que más me ha gustado. La he tarareado un muchas veces, porque esta música tiene algo especial que hace que se meta dentro y cuesta salir. En la misma línea que la anterior, trata sobre un hombre abandonado, pero cantando con tanta alegría y desdramatización es difícil llegar a sentir compasión o tristeza. Lo reconozco, ahora resulta que me gusta la salsa.



5. Chambao: Lo mejor pa ti (-2)
Esta es de las pocas canciones que ha "sobrevivido" a los ritmos latinos. Chambao baja dos puestos con respecto al mes anterior, en la que es su cuarta aparición en la lista. Parecía que llegaría hasta el 1, pero al final no ha podido ser. Con todo, el tema me sigue transmitiendo muy buen rollo y por eso os lo traigo una vez más. Porque lo que nos hace falta son más abrazos, más solidaridad. 




4. Américo: Te vas (N)
Esto ya es de nota: Te vas, si no me equivoco, es una cumbia. Te vas también sonaba en las calles de Ecuador. Aquí nos molesta la música; allí es algo natural, como bailar bien, como respirar. Américo es un cantante chileno y este tema pertenece a su álbum A morir, que se editó en 2008. Pero debió ser un gran éxito para que siga sonando. Y la verdad, lo merece. 




3. Alejandro Sanz: No me compares (+1)
El mes pasado fue novedad. En esta ocasión, os traigo por primera vez el video de este tema, el nuevo single de Alejandro Sanz, que ya ha superado los 3 millones de visitas en YouTube. Me gusta mucho la letra de la canción, lo que dice, porque os guste o no Alejandro Sanz, esta canción es un poema. Ahora que truena un silencio feroz, ahora nos entra la tos... El título del álbum: La música no se toca... lástima que no sea verdad, que todo hayan tocado, que no estén dejando víveres con cabeza...




2. Loreen: Euphoria (R)
La canción ganadora de Eurovisión se queda en la posición de plata. Tan sólo tres canciones (esta, la de Alejandro Sanz y la de Chambao) permanecen tras el "huracán latino", y la de Loreen es la única en inglés de toda la lista, pero es que es un tema veraniego que está teniendo, por lo visto, una buena acogida en las radios españolas y me gusta mucho escucharla.  




1. Calle 13: Latinoamérica (N)
La primera vez que vi este vídeo, se me pusieron los pelos de punta, incluso me emocioné con la letra, con esa capacidad para describir una cultura, una manera de ser, de vivir, de pensar. Con unas imágenes que muestran la belleza de todo un pueblo que es uno y a la vez tantos diferentes, un río desbordado de diversidad y de riqueza. Este tema constituye todo un homenaje a todo un continente, un himno hermoso y un canto al respeto por la naturaleza. Soy, soy lo que dejaron, soy toda la sobra de lo que se robaron, un pueblo escondido en la cima. Mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima... Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo, frente de frío en el medio del verano, El amor en los tiempos del cólera, mi hermano, el sol que nace y el día que muere con los mejores atardeceres. Soy el desarrollo en carne viva, un discurso político sin saliva... Las caras más bonitas que he conocido, soy la fotografía de un desaparecido, la sangre dentro de tus venas, soy un pedazo de tierra que vale la pena. Una canasta con frijoles, soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles... Soy lo que sostiene mi bandera, la espina dorsal del planeta es mi cordillera. Soy lo que me enseñó mi padre: el que no quiere a su patria no quiere a su madre, soy América Latina: un pueblo sin piernas pero que camina. Tú no puedes comprar el viento, tú no puedes comprar el sol, tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el calor, tú no puedes comprar las nubes, tú no puedes comprar los colores, tú no puedes comprar mi alegría, tú no puedes comprar mis dolores...




miércoles, 1 de agosto de 2012

LAS SONRISAS DE MANABÍ


Vuelvo a España. Y vuelvo a mi CAJÓN DE HISTORIAS después de un viaje de un mes en Ecuador, donde he estado colaborando con la Asociación de Mujeres Santa Marta. 

Ha sido mi primer contacto con Sudamérica, que tantas ganas tenía de pisar por fin, después de conocer a tanta gente de allá durante el tiempo de trabajo en el periódico especializado en inmigración Sí Se Puede. Ganas de pisar su tierra, sí, y de beber sus jugos, y de disfrutar su verde y de dormir en sus casas. Por eso, no podía haber mejor destino para esta primera toma de contacto que Ecuador, un país dividido en costa, sierra y oriente, tan diverso y tan rico y tan hermoso.

Allí he estado impartiendo unos talleres sobre medios de comunicación para las mujeres del interior de la provincia de Manabí. Talleres en los que hablábamos sobre la importancia de los medios, sobre la distorsión de los mensajes, sobre la libertad de expresión y la pluralidad. Y sobre los nuevos medios y su socialización, sobre Internet y sus ventajas, aunque las mujeres no tenían acceso a Internet, pero lo tendrán algún día, y me parece bueno y positivo que poco a poco avancen. Porque ese avance, ese empoderamiento es el principal objetivo de la Asociación Santa Marta, liderada por la Señora Reina y Don Alfredo, un matrimonio peculiar: ella guatemalteca, él español. Ella un terremoto de energía, una superwoman; él, un remanso de paz y de sabiduría. Y juntos han contribuido durante muchos años a que Manabí sea un lugar mejor para vivir.

Mis talleres eran además una herramienta para que esas mujeres se reunieran, para que alzaran la voz, para que jugáramos, que los adultos muchas veces nos olvidamos de lo divertido que son los juegos y las dinámicas, y para que rieran. Porque de eso se trata la vida. Y en Manabí saben reír. Me lo han demostrado. He estado en algunas casas de gente muy pobre, sin agua caliente en casi ningún lugar y sin agua corriente en algún que otro caso, pero la comida no faltaba, porque ellos habrán pasado penurias, pero jamás hambre, porque la tierra es muy fértil y sus piñas y sus papayas muy sabrosas. Y tienen sus gallinitas y sus vaquitas para alimentarse.

He comprobado que la dignidad y la alegría han curtido su carácter. A veces me he ruborizado cuando alguna mujer nos daba más de lo que podía, cuando nos invitaban a comer cuando apenas tenían plata, (como ellos dicen al dinero) para comprar los medicamentos que necesitaban. A veces me he sorprendido con la naturalidad y la desdramatización con la que contaban sus problemas. Y sobre todo me he sentido agradecido por tanta generosidad. 

La Asociación de Mujeres Santa Marta tiene diferentes proyectos permanentes en marcha, como una Casa Campesina que funciona como centro médico y dispensario de medicamentos, la Casa Familia Solidaria, que es un colegio para niños en Manta, donde además de educación les dan el desayuno y la comida, y otros que van cambiando en función de las necesidades de la provincia. Este año han dado mucha relevancia a informar sobre el VIH y también están focalizando sus esfuerzos en la formación de líderes y en intentar ayudar a los discapacitados gracias a un censo, entre otras cosas. Además, reciben cada año la visita de voluntarios de algunas asociaciones españolas y de otros lugares, como es mi caso, ya que he ido con los Campos de Solidaridad que desde hace más de veinte años organizan en Setem. Voluntarios que poco podemos hacer en tan poco tiempo, nada más que impregnarnos de otra forma de vivir y dejarles un poquito de la nuestra. Porque el intercambio cultural siempre engrandece.  

Durante este mes he podido ver como vivían de verdad las familias de allí, como me dejaban sus camas con mosquiteras mientras ellos dormían todos juntitos en otra cama. He podido comer su comida, su arrocito con chancho para desayunar, su encebollado rico, sus plátanos de mil maneras. Y también he tenido la oportunidad de visitar un poquito el país, un país pequeño pero en el que las distancias son a veces gigantes. Me he bañado en el Pacífico, que es templado, pero no tan pacífico, he visto a las ballenas de cerca en alta mar, en Puerto López, uno de los espectáculos naturales más fascinantes que he visto en mi vida, he viajado a Puyo, la puerta del Oriente, he descendido las cascadas de Baños y he bailado por la noche en La Ronda de Quito, una ciudad que me ha encantado. Y también me reencontré en Guayaquil con una antigua compañera de trabajo, una ecuatoriana guapa y alegre, una amiga. 

Y entre tanta actividad y tanta intensidad poco tiempo he tenido para sentarme a escribir para vosotros, para este CAJÓN DE HISTORIAS. Por eso han sido tan pocas las entradas del mes de julio, porque no quería perderme ni un solo instante de lo que allí estaba viviendo. Porque no quería dejar de bañarme en el río Puca con Nando y Nanda, dos niños que vivían con su abuela Barbarita, a la que llamaban mami, porque "la de verdad" les abandonó con ocho meses. No quería dejar de escuchar las anécdotas de la gente, de anotarlas en mi libretita para que algún día, quizá, tomen la forma de una historia, de una novela. Quién sabe. Por ese motivo no ha habido casi entradas en Julio, sólo las que me dio tiempo a programar antes de irme, y por eso os pido perdón, aunque estoy seguro que entenderéis perfectamente la ausencia de publicaciones. Seguro. Y por eso he decidido que en agosto no habrá un nuevo protagonista del mes, sino que seguirá siendo Marion Cotillard para poder hablar de sus películas con más detenimiento.

Ya estoy aquí de nuevo, a otro ritmo quizás, no lo sé, el tiempo lo dirá. Pero estoy feliz, con nuevos proyectos y con ganas, dispuesto a olvidarme de esta crisis que me tiene hastiado y de vivir lo mejor posible en esta distopía en la que se está convirtiendo España por culpa del gobierno y de los mercados y del dinero. Pero la gente saldrá adelante, igual que los ecuatorianos han salido adelante durante años, a pesar de tener en su contra la corrupción y la pobreza. Han salido adelante con la fuerza de sus sonrisas, de la sonrisa de las mujeres manabitas.

sábado, 7 de julio de 2012

LUCES DE BOHEMIA, de Ramón del Valle-Inclán


Tenía ganas de leer una de las obras más importantes de uno de los hombres más prolíficos de las letras españolas: Ramón María del Valle-Inclán, dramaturgo, poeta, novelista. Un hombre de aspecto peculiar y vasta cultura, cuya vida y creaciones literarias dan para escribir unas cuantas tesis doctorales. Valle-Inclán, una de las figuras clave en la literatura universal del siglo XX alcanzó con esta obra teatral, Luces de bohemia, su cenit creativo, dando forma y fondo al esperpento, en el que la deformidad de los personajes, de la sociedad y del país imposibilitan el progreso y el buen vivir. 

El protagonista es el decadente escritor ciego Max Estrella, uno de esos personajes a los coges cariño en pocas páginas, él es la auténtica luz de la bohemia española, él es el espejo de la miseria y de la dignidad, él y su tono mordaz e irónico. La acción se centra en los últimos momentos de su vida decadente. 

Leído y disfrutado en apenas un par de horas de lectura, Valle-Inclán consigue un diagnóstico de esa España de principios del siglo XX, donde la picaresca seguía presente, la corrupción latente, y consigue diseccionar el carácter español que durante siglos ha castigado el talento y premiado la mediocridad. Y lo más sorprendente (y alarmante) es que casi 100 años después de la publicación de esta obra hay algunos aspectos que apenas han cambiado, y ahí es donde  radica el éxito de Luces  de bohemia, en su atemporalidad. Un retrato esperpéntico, que baila entre la risa y el horror, de lo que hemos sido y, por desgracia, seguimos siendo. Como si de una maldición eterna de los dioses se tratara, imposible escapar de la necia ignorancia y del abrumador borreguismo que hace de esta sociedad un circo de pan y toros. 

Estructurado en quince escenas (algo inusual en teatro) Valle-Inclán consigue en Luces de bohemia una suerte de cuadro cubista, con miles de espejos que muestran a unos personajes deformados y, aunque grotescos, terriblemente vivos. Un desfile de personajes que representan a todos los estamentos de la sociedad, desde el funcionario hasta la prostituta. 

Una lectura obligatoria, que se queda dentro durante días por la precisión y la verosimilitud de esta deformidad que se disfruta y que produce, al mismo tiempo, terror. Una deformidad del pasado que hoy está más presente que nunca. Un Madrid de ayer que en poco se diferencia al Madrid de hoy, con estos políticos que no hacen política, sino "desgraciarnos" y hacernos creer que tal desgracia es necesaria para seguir adelante, para salir de una situación de la que no somos responsables. Hoy, más que nunca, nos hacen falta más Ramones del Valle-Inclán, nos hacen falta escritores realmente interesados en diseccionar esta sociedad que ha vivido y vive feliz y desdichada a partes iguales, ligada a una idiosincrasia especial, maravillosa y terrorífica. Especial y vulgar. Y, desde un punto de vista literario, tremendamente bella, gracias, sobre todo, a este idioma nuestro tan rico, tan preciso y tan hermoso. 

miércoles, 4 de julio de 2012

Mis canciones del mes de Julio

10. Bruce Springsteen: The river (N)
Si pongo esta canción hoy aquí es por la enorme repercusión e importancia que han demostrado una vez más tener las redes sociales. Una campaña en Twitter llamada #vaportinacho pedía que Bruce Springsteen le dedicara un tema a un chico joven fallecido de cáncer que deseaba asistir a su concierto. El boss demostró porque es el jefe cuando cantó The river. Seguro que todos los que conocieron a Nacho se emocionaron y agradecieron el gesto, porque fue hermoso. 




9. Ed Sheeran:  The A Team (N)
Os traigo una canción de esas de guitarra y voz, que se canta bajito y que cuenta una historia que cuenta mucho, una historia sobre una mujer de la calle, una prostituta adicta a las drogas. Y es que hace demasiado frío para que un ángel pueda volar... Y es que la desdicha nunca avisa... porque somos títeres...



8. Manuel Carrasco: Habla (-1)
El cantante andaluz lleva seis meses consecutivos presente en esta lista. Y no es para menos, porque ha demostrado una calidad para componer y una sensibilidad para cantar que le sitúan entre los mejorcito del panorama musical español. Habla es una canción que gusta más cuantas más veces la escuchas. Una canción necesaria para que nadie se calle. 




7.  Marta Sánchez: Mi cuerpo pide más (N)
Nuevo tema de Marta Sánchez, cuyo estilo ha ido evolucionando cada vez más hacia el dance. La canción es bailable y seguramente sonará este verano en las discotecas, tened cuidado porque se mete en la cabeza y es difícil de sacarla. Por eso está presente en esta lista. Aunque yo me sigo quedando con la Marta Sánchez que derrocha voz en las baladas.



6. Pastora Soler: Quédate conmigo (-5)
El número 1 del mes pasado baja 5 posiciones, pero sigue sonando. El mes de Junio se hizo público el desglose de las votaciones de Eurovision. Para el Jurado especializado Quédate conmigo fue la 5ª mejor canción. Un puesto que no estuvo equilibrado con los votos populares, que la situaron en 18ª posición, lo que hizo que finalmente quedara en la 10ª posición.



5. Vanesa Martín: Si pasa o no (-1)
Os traigo una vez más esta canción que abre Cuestión de piel, el tercer disco de la artista malagueña. Ya os he hablado antes de Si pasa o no, de esa incertidumbre bonita, de ese dejarse llevar, de ese comienzo que no se toca, que no se busca, que de repente te hace perder el pulso.



4. Alejandro Sanz: No me compares (N)
Alejandro Sanz, que ya fue protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, demuestra una vez más el porqué de sus 25 millones de discos vendidos, de sus 16 premios Grammy. No me compares es una canción con la que se mantiene fiel a su estilo, sí, pero con la que deja bien claro que todavía tiene mucho que decir, mucho que componer, mucho que cantar. Vengo del aire que te secaba a ti la piel mi amor, soy de la calle donde te lo encontraste a él... Que yo no me parezco a él, ni a él ni a nadie. 




3. Chambao: Lo mejor pa ti (R)
Chambao se queda en la posición de bronce con el tema que han escogido para presentar su nuevo álbum. Seguro que lo habréis escuchado ya, y si no, os animo a hacerlo ahora. Lo mejor pa ti es un tema positivo, que hace falta en estos tiempos de hastío y de crisis. 




2. Loreen: Euphoria (+6)
Una de las canciones de este verano. Dicen que recuerda a otros temas dance, y probablemente es verdad. Pero no por eso deja de tener algo que la hace especial, que te entren ganas de bailar, de disfrutar del calor. No sé exactamente lo que es pero cuando la escucho se me van los pies y me invade una alegría, una euforia. Por eso sube directamente seis puestos con respecto al mes anterior. 




1. Gotye feat. Kimbra: Somebody that I used to know (+1)
El éxito de Gotye no es casual. Somebody that I used to know cuenta con una cuidada producción, el cantante posee una voz que le hace especial y único y el vídeo no tiene desperdicio. Una canción que habla sobre los desconocidos que nos volvemos cuando los caminos de una pareja acaban separándose. Una de las mejores canciones que está sonando en España en 2012.

domingo, 1 de julio de 2012

Protagonista del mes... Marion Cotillard


Cuando se consigue transmitir tantísimo con la mirada, cuando se consigue controlar los movimientos del cuerpo con elegancia para hacer vibrar las emociones, cuando una voz resuena en el aire y consigue expresar con precisión aquello que se desea es cuando se consigue ser una buena actriz. Y Marion Cotillard es una grandísima actriz.

La veremos en la pantalla grande a finales de mes, bajo las órdenes de Christopher Nolan en El caballero oscuro: la leyenda renace. Y a finales de año bajo las órdenes de Jacques Audiard, en el esperado filme De rouille et d'os. Y por eso, merece ser Protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Porque sé que no decepcionará. Igual que no decepcionó en Midnight in Paris, de Woody Allen, ni en Origen ni tampoco en Pequeñas mentiras sin importancia. Aunque será difícil que en estas películas que se estrenan ahora esté mejor que en La vida en rosa, el papel que le dio la fama internacional y gracias al cual ganó el Oscar, el Globo de Oro, el Bafta o el César. Pero es que lo que hizo en esa película es algo tan maravilloso y extraordinario que muy pocas mujeres serían capaces de hacer. Sin duda, una de las mejores interpretaciones femeninas que he visto en toda mi vida. 

Una de las mejores actrices de su generación, con unos ojos de agua a punto de desbordarse, deslizándose entre la fragilidad y la solidez con maestría. Marion Cotillard con una belleza especial que enamora a la cámara. Este mes es un mes especial en mi vida y no sé si podré escribir demasiado sobre sus películas, pero no podía dejar de intentar transmitiros con esta entrada mi profunda admiración por esta actriz, la admiración por el trabajo bien hecho, por el talento que corta el aire y por la belleza elegante. Un derroche de buen gusto. 

jueves, 28 de junio de 2012

MALDITO KARMA, de David Safier


Maldito karma es la primera novela que publicó el alemán David Safier, con la que consiguió un gran éxito de ventas en su país en 2007, año en el que se puso a la venta allí. Un éxito que se multiplicó en los países en los que se fue publicando posteriormente. En España lo hizo en 2009, convirtiéndose en uno de los best-seller de la temporada. Y es que esta novela reúne los elementos necesarios para gustar: es ligera, es amena,  es divertida, se lee en un periquete y el mensaje que envía es bonito y positivo. Aunque todo esto, sin una editorial que apueste por el libro y realice una importante campaña de marketing, no es nada. Y el éxito no hubiera sido tal.

El libro está narrado en primera persona por la protagonista, Kim Lange, que comienza contando los desastrosos sucesos que le ocurrieron el día de su muerte. Y precisa que morirse no fue lo peor, de hecho lo sitúa en el sexto lugar de la escala. Kim, que era una presentadora de éxito con una vida aparentemente feliz se reencarna en hormiga, y el señor Buda le explica que esa reencarnación se debe a que no fue lo suficientemente buena para entrar en el Nirvana y que deberá acumular karma si quiere finalmente alcanzar esa luz que parecía abrazarla en el momento de morir y que la rechazó en el último momento. Pero Kim lo que quiere realmente es volver a ver a su hija pequeña. Quiere ver a su marido, al que había engañado con otro hombre justo la noche en que murió. Y todo esto desemboca en una aventura para la presentadora frívola, una aventura que comparte con Casanova (sí, el italiano), con el que se encuentra reencarnado también en hormiga, en la que el lector deberá acompañarles y disfrutar juntos de sus peripecias.

Es una novela muy ligera, estructurada en capítulos cortos que facilitan la lectura. El autor consigue depurar su estilo y hacerlo totalmente ameno y sencillísimo de leer, hasta el punto de que la novela perfectamente podría estar destinada a un público juvenil. No es una obra maestra de la literatura, es un libro de piscina y mojito. De diversión, y ese propósito lo consigue con creces. Si no hay carcajadas, sí que se pasan buenos ratos con la lectura. Y cuando lo que se busca es esa desconexión, merece la pena. Además, Maldito karma es una invitación a reflexionar sobre la vida que a veces, sin querer, llevamos. Una vida que avanza rápido, caprichosa, en la que dejamos escapar los pequeños detalles importantes y en la que se plantea como el éxito profesional puede eclipsar el resto de ámbitos importantes que deberíamos aprender a valorar. Safier juega con este sentimentalismo y esta moralina, pero la ligereza con la que lo hace le da una frescura a la mayor parte del libro que hace que no caiga en lo vulgar y obvio que tienen los libros de autoayuda al más puro estilo Paulo Coelho.

Si alguien considera que este tipo de libros descafeinados no son lo suyo, que se aleje lo máximo posible de Maldito karma. Si alguien, por el contrario, quiere pasar un rato divertido sin pretensiones y acompañar a Kim en su viaje hacia el Nirvana, esta es su novela.



lunes, 25 de junio de 2012

LAS CHICAS DE LA 6ª PLANTA, de Philippe Le Guay


Las chicas de la 6ª planta es la película francesa que quería ver. Sabía que no sería una obra maestra, pero he conseguido entretenerme e incluso emocionarme con esas mujeres valientes que salieron de España en busca de un trabajo allá por los años 60. Esas mujeres de la época franquista que estaban hartas de la miseria de una España que no avanzaba y que sabían que en Francia, trabajando como limpiadoras, ganarían más de lo que aquí podrían soñar. Y ese dinero sería suficiente para dar forma a sus sueños, a una casa con bañera o, simplemente, a una vejez tranquila.

Soy consciente de que la película se desarrolla en lugares comunes y que no escasean los clichés. Pero realmente creo, y quiero creer, que esa alegría española se acerca a la realidad. Que ellas cantaban, que ellas bebían su vino español y que, aunque las condiciones no fueran fáciles, no se amilanaban ante nada.

La película es una comedia en la que no falta en sentimentalismo. Pero los franceses saben hacerlo muy bien para enganchar al espectador, y el director Philippe Le Guay se desenvuelve muy bien a la hora de contar una historia graciosa y entrañable al más puro estilo hollywoodiense en Criadas y señoras pero con acento español. Eso sí, hacía el final de la película el pastel se vuelve demasiado empalagoso y cuesta tragar, una lástima porque le hubiera puesto cuatro estrellas de no ser por el atolladero en el que se mete y del que le cuesta salir.

Con todo, la cinematografía francesa es el espejo en el que deberíamos mirarnos, lo he dicho ya anteriormente, lo digo y lo diré siempre. Y es que ese chovinismo de los franceses ensalzando su cultura y su cine es algo que me produce una profunda envidia. Un saber apreciar lo suyo como lo bueno -cuando lo es- hace que los resultados económicos sean mejores y las buenas ideas puedan llevarse a cabo. Nosotros les ganaremos al fútbol, pero ellos todavía nos siguen ganando en muchas otras cosas. 

Las chicas de la 6ª planta es una película coral en la que destacan los papeles de Natalia Verbeke y Fabrice Luchini, pero en el que brillan más Berta Ojea, emocionándose con una llamada de teléfono para recibir la noticia de un nacimiento; una Carmen Maura que recibió el Premio César por su papel pequeño, un César que tiene pinta de ser más un reconocimiento a la trayectoria de la actriz; o una Lola Dueñas interpretando a una mujer comunista a la que el franquismo dejó sin familia.

Ellas, las actrices españolas, configuran el retrato de la alegría contra el desaliento, interpretando a una mujeres orgullosas de su identidad cultural en una España que, estando fuera, duele más, y a la que se aprende a querer de otra manera, sin dejarse contaminar por los símbolos y lo irracional, sino centrándose en su gente. En la gente trabajadora y alegre, en la gente culta y humilde, en la gente que nunca ha renunciado a la felicidad.

No puedo acabar esta crítica sin pediros algo que debería darse por supuesto: tenéis que ver esta película en versión original. En el doblaje se pierde parte de su sentido y de su esencia, del juego entre ambos idiomas. Viendo el trailer lo entenderéis perfectamente:


Os dejo también el vídeo de Carmen Maura recibiendo su Premio César, el galardón más importante del cine francés:




viernes, 22 de junio de 2012

DEL SUELO AL CIELO, de Regina Román


Del suelo al cielo es la tercera novela de Regina Román, una de las escritoras españolas de chick-lit, esa literatura romántica de mujeres y, esencialmente, para mujeres. Alguna de las novelistas más famosas de este género son Nancy Mitford o Marian Keyes y una de las obras más populares es, sin duda, El diario de Bridget Jones. Pero Román se diferencia de las otras en que su chick-lit es de pata negra, con un aire cañí, con personajes de aquí. Y, en Del suelo al cielo, la protagonista, Antonia María García, es de la España profunda, concretamente de un pueblecito de Málaga llamado Benamocarra. 

Pero a Antoñita Mari, como la llama su madre, o Toñi, como la llaman sus hermanas, no le gusta nada su nombre ni sus orígenes. Tan poquito le gustan que en su juventud se "escapó" del pueblo para instalarse en Madrid con una nueva identidad, Cayetana, se mezcló con la jet-set para pronto "cazar" a un vejete podrido de dinero, quien la convierte en Cayetana de Ojeda. Un matrimonio desastroso en el que Caye cogió al toro por los cuernos y con cuernos de por medio se quedó con un buen pellizco del dinero del señor Jacobo Ojeda. 

Cayetana parece feliz: tiene dinero, mucho dinero. De hecho, muchísimo. Pero pronto una herencia pondrá su vida del revés: descubrirá que no es hija de quién ella creía y tendrá que compartir un palacete en Madrid con un sueco, Neil, apodado Viki el vikingo, por el que se sentirá atraída desde el primer momento. Esto es solo el principio, porque desde la aparición de Viki las cosas se irán complicando cada vez más en la impostada vida de la protagonista, un enredo que deberá descubrir el lector por sí mismo. 

Con la autora el día que nos conocimos en Madrid. 
El estilo de Regina Román es bastante ameno, lo que facilita la lectura. La historia está escrita en primera persona y es la protagonista, Cayetana, quien comenta con su personal desparpajo lo que le va sucediendo. Es un personaje cargado de matices, puesto que desde la absoluta frivolidad y cinismo el lector va descubriendo a una mujer que se siente tremendamente sola y aburrida, obsesionada por el consumo y el derroche, y el juego de parecer una mujer refinada cuando es realmente más bruta que un bocadillo de chapas llega a ser divertido. El riesgo es que jamás termines de empatizar con ella. Yo no lo he hecho, aunque al principio Caye me caía profundamente mal y al final he sentido una lástima infinita por ella. Es decir, que nuestra relación ha ido mejorando, pero es un personaje que no termina de caerme bien del todo. Aunque quizá sea esto no haga más que poner de de manifiesto la eficacia de Regina Román para dibujar el perfil de su personaje, que, eso sí, resulta totalmente creíble a pesar del histrionismo, o precisamente gracias a él. 

Regina Román se mueve muy bien en esta literatura light, que ayuda a desconectar e incluso a hacer sonreír, que presupongo que es su intención. Y yo, por supuesto, también he sonreído. Y el humor siempre es positivo. Así que bravo por Regina Román y por su Cayetana, un personaje que respira vida y que es más real de lo que pudiera parecer. El mundo está lleno de Antoñitas. Y es que la vacuidad abunda...

Una de las cosas que me han disgustado es el uso indiscrimando de las aclaraciones en las conversaciones. Me explico: en cada frase de cada conversación, la narradora explica los movimientos, los gestos o los pensamientos de ella o de su interlocutor, lo que termina por ser cansado para el lector y ralentiza el ritmo y la agilidad de la conversación. 

Pero a pesar de este detalle, Del suelo al cielo es una novela que me ha resultado entretenida en su totalidad, que se aleja de mi estilo personal de lecturas (ya saben ustedes los que leen mi CAJÓN DE HISTORIAS: Almudena Grandes, Antonio Muñoz Molina, José Saramago, Gabriel García Márquez...) pero que es divertida y que entraña un mensaje en su interior. No es literatura vacía, en absoluto, y por eso, y por conocer a Caye, ya ha merecido la pena.  

miércoles, 20 de junio de 2012

ENRIQUE URBIZU: Reflexiones sobre el cine español


Esta mañana hemos coincidido en el Desayuno de Trabajo de Madrid de Cine con Enrique Urbizu, galardonado con el Goya a la Mejor Dirección en la última edición de los premios de la Academia por su trabajo en No habrá paz para los malvados. 


Os dejo con algunas de las frases de su intervención, que invitan, sin duda, al debate, que merece la pena leer y que demuestran la calidad y la profesionalidad del cineasta:

"La palabra que define a las películas presentes en la última edición de los Premios Goya es variedad, y también heterogeneidad: desde el thriller fantástico, hasta el género policíaco pasando por la comedia o el drama. No hay un común denominador, un único estilo. Pero es que, además, hay una diferenciación en el lenguaje, que se aprecia sobre todo en las nuevas generaciones. En España hay talento. Los del cine estamos acostumbrados a la escasez y a la penuria. Cuando fuera de nuestras fronteras ven nuestras películas no se creen que las hayamos hecho con tales presupuesto. Tengo mucha fe en que las nuevas generaciones de cineastas nos sorprendan con buenas ideas". 

"Las aulas están llenas de futuros cineastas, pero llegan prácticamente a la universidad como analfabetos audiovisuales. Es curioso que en un país que mira de reojo a su propio cine haya, sin embargo, muchas ganas de llegar a ser cineasta. Por eso deberíamos estar dispuestos a crecer culturalmente y no sólo económicamente". 

"Está claro que estamos viviendo tiempos muy difíciles en Europa, y los gobernantes no están tomando las decisiones adecuadas. Si consideran que todo lo que sea gastar en educación y cultura es un gasto y no una inversión están profundamente equivocados. Parece una obviedad, pero no termina de calar".

"Es evidente que no ir al cine no significa que la gente no consuma audiovisual. La industria norteamericana ha tanteado la simultaneidad de ventanas, y parece que no termina de funcionar. Por eso creo que la iniciativa de Paco León de llevar a cabo esta simultaneidad con su película Carmina o revienta es muy valiente y me parece muy arriesgada. Eso sí, las películas algunos las concebimos para bastantes metros de pantalla. Se está volviendo al consumo individual, privado y en condiciones de sonido o imagen bastante nefastas. Para mí... ¡Qué viva la pantalla grande!"


Foto: Natalia Pulido





martes, 19 de junio de 2012

PREMIOS UNIÓN DE ACTORES: Crónica y Palmarés

Concha Velasco, homenajeada por sus compañeros de profesión

  • José Coronado y María León elegidos como Mejores Actores Protagonistas de Cine
  • La voz dormida y Primos consiguen dos galardones para sus intérpretes
  • Triunfo de la obra de teatro La avería y de la series de televisión Crematorio y La República

El Teatro Circo Pryce de Madrid desenrolló anoche su alfombra roja para acoger a la flor y nata de la interpretación española, reunida allí para la fiesta de la Unión de Actores, que entregaba sus galardones en la que es ya la XXIª edición de estos premios. 

Una gala dinámica, ágil y con unos marcados tintes políticos desde el inicio hasta el final, y es que, como señaló Vicente Cuesta, secretario de la unión, se trata de un sindicato y, como tal, denunciaron los daños que los recortes del Gobierno están haciendo a la profesión. Algo que subrayó Pilar Bardem: "Esto se llama Unión de actores y miremos por donde lo miremos hay que estar unidos o nos van a dar por todos los lados". 

El éxito del dinamismo se basó en unos maestros de ceremonias que anunciaban el nombre de los premiados y ellos mismos hacían entrega de los premios. Unos galardones que reciben los actores gracias a los votos de sus compañeros de profesión, lo que les convierte en unos premios "entre amigos", cargados de cariño. 

Entre los discursos más emotivos de la noche hay que destacar los de Juana Acosta y Alejo Sauras, premiados como Intérpretes de Reparto en Televisión. Ella, galardonada por la serie Crematorio dio las gracias a sus compañeros de profesión en España, un país en el que lleva trabajando ya 12 años. Él, premiado por su trabajo en La República, agradeció su premio al borde de las lágrimas. 

Uno de los momentos más graciosos vino de la mano de Petra Martínez, elegida como Mejor Actriz de Reparto por su pequeño papel en Mientras duermes. Compartía nominación con Marisa Paredes a quién le dijo: "Lo siento Marisa pero tú tienes mucho premios, mucha fama y mucho dinero, ¿a qué te alegras por mí?", lo que hizo estallar en carcajadas al público. Su discurso continuó con una declaración de amor a su marido y un chiste, sí señores, un chiste.

Los galardonados como Mejores Actores Protagonistas de Cine fueron José Coronado por No habrá paz para los malvados, que se ha llevado todos los premios de la temporada, y María León, que se impuso a Elena Anaya y a su compañera en La Voz Dormida, Inma Cuesta. León no estuvo presente en la ceremonia porque se ha hecho una lesión en un pie. 

La gala finalizó con la entrega del premio Toda una vida a la grandísima Concha Velasco, un homenaje a toda su trayectoria artística que comenzó hace casi 60 años. Concha Velasco es una trabajadora inagotable que ha participado en unas 80 películas y más 30 obras de teatro, así como en series de televisión y que hoy, a sus 72 años, sigue sobre las tablas de un escenario. Una carrera interpretativa impecable por la que ha recibido numerosos galardones, entre los que cabe destacar el Premio Nacional de Teatro, el TP de Oro o el Premio de la Academia de Televisión a Toda una vida, y ahora, el de la Unión de Actores, que recogió con todo el público en pie, muy emocionada y feliz, y que dedicó a su familia, a sus compañeros y a Pilar Bardem, de la que dijo haber aprendido muchísimo en todos los niveles. Ya sólo le falta el Goya de Honor para poner la guinda a una carrera llena de satisfacción, la satisfacción del trabajo bien hecho.

PALMARÉS

CINE

Mejor Interpretación Protagonista:
María León por La voz dormida
José Coronado por No habrá paz para los malvados

Mejor Interpretación Secundaria:
Ana Wagener por La voz dormida
Raúl Arévalo por Primos

Mejor Interpretación de Reparto:
Petra Martínez por Mientras duermes
Antonio de la Torre por Primos

TEATRO

Mejor Interpretación Protagonista:
Asunción Balaguer por El pisito
Asier Etxeandía por La avería

Mejor Interpretación Secundaria:
Elisabeth Gelabert por Veraneantes
Daniel Grao por La avería

Mejor Interpretación de Reparto:
María Isasi por Incrementum
Chema Muñoz por Veraneantes

TELEVISIÓN

Mejor Interpretación Protagonista:
Alicia Borrachero por Crematorio
Javier Gutiérrez por Águila Roja

Mejor Interpretación Secundaria:
Juana Acosta por Crematorio
Alejo Sauras por La República

Mejor Interpretación de Reparto:
Chusa Barbero por Crematorio
Álex Angulo por La República

Mejor Actor Revelación: Jan Cornet en La piel que habito
Mejor Actriz Revelación:  Rebeca Valls por Burundanga





domingo, 17 de junio de 2012

LAS MEJORES CANCIONES DE DONNA SUMMER

Bonus. I feel love
Aunque decidí hacer a la recientemente fallecida Donna Summer protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, he de reconocer que nunca he sido un gran seguidor suyo. Pero algunas de sus canciones forman parte de la historia de la música, especialmente la de los años 70 del siglo XX. Quería hacer una selección con sus mejores temas y teniendo en cuenta mi conocimiento de su discografía pensé que elegir sus cinco mejores temas era lo más adecuado, pero finalmente he decidido incluir un bonus con I feel love, una de sus canciones más populares y seguramente el primero de los éxitos que habrían de coronarla como reina de la música disco. Una de las canciones más sensuales de la música. 



5. She works hard for the money
Corría el año 1983, Donna Summer había dejado atrás el disco en estado puro y ya coqueteaba con el rock y el pop. She works hard for the money fue uno de los temas más populares de 1983. Seguro que os suena.



4. Hot stuff
Quizá alguno la conoceréis gracias a la película The Full Monty, de 1997, pero Hot stuff ocupó los primeros puestos de las listas de éxitos casi 20 años antes.



3. No more tears (Enough is enough)
Dos de las grandes, Donna Summer y Barbra Streisand, juntas en un tema en el que sus voces empastaban a la perfección, bellas, un tema que empieza lento pero que resultó ser un tema disco en toda regla. Con esta canción Donna Summer ganó el segundo de sus cinco premios Grammy. Imprescindible para los seguidores de la música disco. 



2. I will go with you (Con te partiro)
En 1999, cuando Donna Summer no era más que una vieja gloria de otro tiempo, la antigua reina de la música disco, grabó un disco -casi en su totalidad en directo- para el canal musical VH1. Ese álbum contenía este I will go with you,  una versión dance del tema operístico Con te partiro que había popularizado Andrea Bocelli. Donna Summer demostraba que tenía la voz y las cualidades para que la historia de la música le devolviera el lugar que le correspondía. 



1. Last dance
Todo un himno de la música disco, con Last dance que ganó el Globo de Oro y el Oscar a la Mejor Canción Original, además del Grammy a la Mejor Interpretación femenina. Last dance, de la película ¡Por fin es viernes! Desde CAJÓN DE HISTORIAS no puedo más que invitaros a bailar con Donna Summer su último baile. ¡Disfrutadlo!



viernes, 15 de junio de 2012

MIEL DE NARANJAS, de Imanol Uribe


Uno de los directores más consolidados del panorama cinematográfico español vuelve a las salas comerciales con Miel de naranjas, que le valió el premio a la Mejor Dirección en el último Festival de Málaga, así como el de Mejor Guión novel para Remedios Crespo. Y es precisamente el guión lo que eleva una película entretenida pero encorsetada, que busca desesperadamente alejarse de la etiqueta "Otra película sobre la Guerra/Postguerra Civil española" y que en el intento parece que Uribe se ha olvidado tanto de los espectadores que apenas queda sentimiento, y lo que hay resulta impostado. 

La película nos lleva de viaje hasta la Andalucía de los años 50. Enrique y Carmen son una pareja que vive bajo la influencia del coronel Don Eladio. Uno trabaja para él, la otra es su sobrina. Y ambos vivirán en una casa que él les regala. Pero Enrique decide unirse a la lucha urbana clandestina que pretendía acabar con el franquismo y eso, sin duda, cambiará su vida y la de los que le rodean. Uribe se desenvuelve bien en el thriller, de eso no cabe duda. Y la película mantiene al espectador atento de principio a fin.

No negaré la profesionalidad del director, la impecabilidad de su factura, su buena dirección de actores que hacen de Miel de naranjas una película de innegable calidad artística, que merece la pena ver. Uribe se ha rodeado de alguno de los mejores interpretes de nuestro cine, y eso se nota: desde un Karra Elejalde en el mejor papel de la película y que merece estar nominado al Goya, hasta una Nora Navas efectiva en su pequeño papel. El protagonismo, eso sí, lo tienen dos jóvenes: Blanca Suárez, que tiene mucho potencial pero a la que todavía le falta un grado de madurez para estar totalmente convincente; e Iban Garate, al que le pasa exactamente lo mismo. Ambos tienen papeles complejos y que solventan bien, pero tengo la impresión que tienen aptitudes para hacerlo mejor, y esto, por supuesto, es sólo una impresión.  También encontramos en el reparto a Carlos Santos, que cada vez me gusta más como actor, Eduard Fernández, del que poco hace falta decir, pues sus tablas interpretativas son bien conocidas por los seguidores del cine español o Ángela Molina en un papel pequeño, pero deslumbrante y que da sentido a la película. 

Lo que me ha llamado la atención es la falta de unidad en los acentos, cada uno de su padre y de su madre, apenas suena a andaluz y los que suenan ligeramente al sur no lo hacen al de Cádiz. No es una crítica negativa, simplemente un apunte. 

Lo que sí hay que reconocer el que Uribe se ha esforzado por que la estética no sea gris. De hecho, plásticamente esta bañada de una luz y de un color que se alejan del gris propio de las películas de esta temática, que no son pocas. En definitiva, una película entretenida, bien dirigida, bien rematada, con unos grandes actores, pero que deja tan poco poso que al salir del cine corres el riesgo de haberte olvidado ya de ella. 

miércoles, 13 de junio de 2012

Vanesa Martín en Concierto: Sintiéndonos la piel en el Arteria Coliseum de Madrid


"Madrid es mi segunda casa" fue una de las primeras frases que pronunció la cantante malagueña Vanesa Martín en la presentación de su tercer álbum, Cuestión de piel en la capital. Su casa desde que cogió su guitarra para cantar en el Búho Real, y la ciudad en la que ha crecido como artista. De ahí los nervios que confesó sentir al estar en el Teatro Arteria Coliseum de la Gran Vía. "Un sueño hecho realidad".

El de anoche fue un concierto en el que se mezcló la fuerza de su banda y la intimidad de su voz, en el que sonaron los temas más potentes de sus discos y otros en los que no hacía falta más que su guitarra y el sentimiento ante un público que aplaudía entusiasmado desde el principio y que, según avanzaba el concierto, se iba sintiendo más cómodo, porque de sentir iba la cosa, y al final el Teatro Arteria Coliseum no pudo reprimir levantarse, levantar las manos, levantar la voz y dejarse la piel. Que de eso, de piel y de sentimiento, es de lo que está conformada la música de Vanesa Martín.

La artista cantó al completo los temas de su tercer álbum, y también quiso recordar algunas de las canciones de sus dos anteriores discos: Puedo llamarte, El tren de la cordura, Aún no te has ido o Durmiendo sola, de la que siempre resalta que es una canción positiva. Durmiendo sola, una canción que dijo que la acompañará de por vida. "Bienvenida sea". 

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando se colgó la guitarra por primera vez y se sentó para cantar No matemos el tiempo. Un tema que compuso para su abuela, para su abuela que le pedía una canción una y otra vez, para su abuela que se quedó muy delgadita y que decía tener miedo de que su marido, que ya no estaba aquí, no la fuera a reconocer cuando se reencontraran en otro lugar. 

La cantante derrochó alegría, creando un vínculo bonito con su público, habló y contó anécdotas, nos explicó el porqué de alguna canción, como con Arráncame, y de repente sonó Si pasa o no, lo que le hizo reír y pidió a los que escriben el orden del repertorio que hicieran la letra más grande y que no lo pusieran todo tan juntito. 

Vanesa Martín es una de esas cantantes que no sólo canta con su voz, sino también con sus manos, con sus ojos, con sus gestos. Por eso es un lujo verla en directo. Y ya de camino al final, cantó No te pude retener acompañada de su amiga Malú, un regalo para todos los presentes. El concierto estaba llegando al final. Un par de canciones más y las luces se encendieron. Pero todos sabíamos que no se iría.

Así fue. Salió de nuevo, se sentó al piano y cantó Ey. Y después Trampas, uno de esos temas que son capaces de describir de principio a fin los sentimientos, la historia de una persona. Quizá ahí radique el éxito de la cantante, en removerte, con su voz y con sus letras, los recuerdos, que se van haciendo dulces con el paso del tiempo. Y como colofón final para un concierto redondo, Sintiéndonos, porque de eso se trataba, de sentir, de sentirse. Objetivo conseguido.


P. S. Muchísimas gracias a Aletheia13 por permitirme usar sus fotos para esta entrada. Podéis ver el álbum completo haciendo click AQUÍ.

domingo, 10 de junio de 2012

Película para olvidar #7#: ¡POR FIN SOLOS! de Lawrence Kasdan


Tengo la impresión de que la prensa especializada estaba ilusionada con el regreso de Lawrence Kasdan, que dirigió grandes películas en los años 80 y 90, pero que, con su anterior producción, El cazador de sueños, allá por 2003, lo único que consiguió fue un aluvión de críticas negativas. No logro entender el porqué de esa ilusión, si con un póster y un título tal (en inglés: Darling companion) ya me imaginaba yo que la película no sería más que otra comedia para olvidar. Ni tan siquiera Diane Keaton y Kevin Kline, dios les perdone, consiguen elevar el filme, un buen ejemplo del vano esfuerzo por entretener y el fracaso a la hora de hacer reír. 

La película comienza cuando Beth (Keaton) y su hija rescatan a un lindo animal -perro- herido en la carretera con temperaturas muy frías. La hija se casa -previsiblemente- con el veterinario y poco después de la boda, el papá (Kline) -que en un principio no quería a Freeway (así se llama la mascota, al menos en la versión original) aunque después le coge cariño- le pierde (o se escapa, puntualicemos, el muy "hijo de mala perra") lo que hace que el matrimonio, junto con sus cuñados (Dianne Wiest y Richard Jenkins) y su sobrino -y una empleada del hogar que resulta ser una gitana rumana con poderes- emprendan la búsqueda del perro. Ahí es ná. Esto mismo se puede contar en una sola frase: Un perro se pierde y su familia lo busca. Lo lógico, vamos. Digamos que esa búsqueda constituye en sí misma el núcleo central de la película,  a pesar de que la intención del director apuntaba a llevar el filme por otros derroteros: la sensación de soledad cuando los hijos abandonan el hogar, la falta de vitalidad en un matrimonio que lleva décadas casado, esas cositas típicas que pasan a los papuchis cuando superan los 60. Aunque de todo esto que el director quería transmitir digamos que "mucho te quiero perrito, pero pan poquito".

Todo es tan previsible que ni las risillas que en algún instante pueden nacer consiguen eliminar la sensación de sopor infernal que acecha al espectador. Un espectador desconcertado por enfrentarse -sí, porque hay que tener lo que hay que tener para ir a una sala de cine y pagar los 8 eurazos que cuesta la entrada (queridos, fui al pase de prensa, si ya habéis pagado por verla no me odiéis demasiado)- a una película de entretenimiento que no entretiene, que parece familiar pero si yo tuviera hijos -dios me libre muchos años- no les llevaría a las salas porque dicen algún taco que otro que no me gustaría que escucharan y porque es una lástima ver a unos actores de la talla de estos señores ver hacer bodrios de tal calado. Con lo que ellos han sido, con  los grandes momentos que Diane Keaton nos ha regalado de la mano de Woody Allen, una Keaton joven que me fascinó en Manhattan y me enamoró en Annie Hall. Pero es que la pobre - incluso sería justo decir desgraciada, porque lo suyo es una desgracia como otra cualquiera - lleva haciendo una década el mismo papel, con matices, por supuesto. Pues al final va a tener razón Glenn Close y los mejores papeles de más de 50 años se los lleva siempre Meryl Streep. 

Bueno, ¿qué? ¿nos animamos a ir al cine a ver esta o nos decantamos por alguna que otra película mejor de la cartelera? A mí, eso sí, luego no me vengáis con reproches.