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lunes, 22 de mayo de 2017

Mini Reseñas | Tres películas con Carmen Machi

La puerta abierta, de Marina Seresesky (3***)
Cuando muere una de las prostitutas del edificio, Rosa tiene que lidiar con una situación inesperada: la hija de esta, una niña, se cuela en su casa porque no quiere ser detenida por la policía. La puerta abierta es una comedia dramática que tiene dos puntos muy fuertes: la historia está muy bien construida y se apoya en dos interpretaciones de altura: Carmen Machi y Terele Pávez (ambas nominadas al Goya por sus papeles), especialmente la primera, en un derroche de buen hacer, demostrando una vez más su versatilidad y su calidad interpretativa para hacer reír y para explorar otros rincones más profundos del alma. Asier Etxeandía, en un acertado papel de transgénero, completa el trío. 

Perdiendo el norte, de Nacho G. Velilla (2**)
Una comedia sobre dos jóvenes españoles que deciden marcharse a Alemania y narra las desventuras que allí tienen que pasar estos dos hiper-preparados y titulados jóvenes en un mercado laboral ultracapitalista y hostil con el inmigrante (que no con el expatriado que llega por la puerta grande). Protagonizada por Julián López, Blanca Suárez y Yon González, Perdiendo el norte es una película amable, con algunos momentos graciosos, para un domingo sin sobresaltos. Carmen Machi interpreta a la madre de uno de los jóvenes, una señora más simple que pelar un plátano, quien se cree algo que no es ni nunca será. 

Villaviciosa de al lado, de Nacho G. Velilla (2**)
Una de las películas españolas más taquilleras de la temporada es una comedia que desde el humor más básico busca realizar una fotografía de la sociedad española corrupta, hipócrita y mediocre. Cuando el gordo de la lotería cae en el puticlub de Villaviciosa, los vecinos (alcalde, oposición, y hasta el cura) se ven en aprietos para cobrar las participaciones, porque eso pondría en jaque sus matrimonios y su "reputación" en la sociedad. Los vecinos comienzan una odisea para intentar hacerse con el dinero de la manera que sea. La película entretiene (para un domingo apático) y tiene algún punto graciosillo pero ni siquiera logra despertar la risa sincera que nace del estómago y explota en la garganta. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

miércoles, 28 de mayo de 2014

CRÍTICA | LA VIDA INESPERADA, de Jorge Torregrossa


El segundo largometraje de Jorge Torregrossa poco tiene que ver con,  Fin, su debut. La vida inesperada es una de esas comedias dramáticas, o dramas cómicos, que están siempre al borde del abismo, en esa fina línea que va de la risa al llanto.Y en ese vaivén, las carcajadas no aparecen, ni las lágrimas brotan, pero flota durante todo el metraje una sensación dulce de melancolía que la hace especial.

Es la historia de Juan (Javier Cámara), que lleva 10 años sobreviviendo en Nueva York, compaginando la interpretación con otros trabajos que le ayudan a pagar los 2.000 dólares de alquiler de su apartamento. Negándose a renunciar a su sueño y dándose cuenta de que la vida, a veces, es muy perra, y los sueños, sueños son. Su primo (Raúl Arévalo), al que la vida siempre le ha sonreído, se instala con él durante un mes, bajo la excusa de "hacer turismo", "de vivir una última aventura de soltero". 

En La vida inesperada reconocemos la mano de Elvira Lindo, que ha escrito el guión. Reconocemos su maestría para insuflar de vida a dos personajes de carne y hueso. Se nota, además, que ella ha vivido durante mucho tiempo en Nueva York, una ciudad que puede ser muy hostil, en la que se hace a veces difícil respirar, con la que se crea un vínculo de amor y odio. Y una ciudad a la que ya le dedicó ya un libro que os recomendé, en su momento, con fervor: Lugares que no quiero compartir con nadie. 

Los intérpretes están impecables, Javier Cámara se supera y hace un papel maravilloso y humano, y el siempre efectivo Raúl Arévalo se desenvuelve con maestría en este duelo cara a cara de dos de los más grandes actores del panorama cinematográfico español. Junto a ellos, Carmen Ruiz, una de esas trabajadoras natas que van ganando tablas con los años, mejorando como el buen vino. El reparto lo completa, por la parte hispana, Gloria Muñoz, en el papel de madre a través de Skype, y Juan Villareal. En la parte norteamericana, porque La vida inesperada es una co-producción entre España y Estados Unidos, intervienen Tammy Blanchard, que ha tenido pequeñas apariciones en películas como Blue Jasmine, Moneyball o Rabbit Hole; y también Sarah Sokolovic.

La parte negativa, que no puedo dejar de mencionar, tiene que ver con el catetismo español. No sabía que parte de la película está rodada en inglés, pero en el cine (al menos al que yo fui) esas partes en inglés las han doblado, perdiéndose parte de su encanto. Me parece absurdísimo, un desastre absoluto que empobrece la película. Gran parte del trabajo de Cámara y Arévalo se pierde en ese doblaje más innecesario que nunca. Por favor, productores, distribuidores, avisar  antesde estos destrozos porque, por suerte, hay espectadores a los que nos gusta escuchar el idioma original de las películas, porque somos capaces, además, de entender y hablar otras lenguas diferentes al castellano, porque, aunque nos queráis empobrecer culturalmente, luchamos activamente contra esa idiotez. 

La parte positiva, lo que me hace recomendarla, es la lucidez para reflejar cómo es esa sensación que se apodera de uno cuando se está fuera. Quizá sea porque también he vivido en la distancia, y la distancia es muy perra, pero lo cierto es que ha habido escenas que me han emocionado, como ese momento en el que el jefe de Juanito, en la azotea, le dice: "esta luz es la misma luz de Buenos Aires". Porque estando fuera uno extraña la luz de su cielo, que es distinta. Y de repente una tarde uno descubre un brillo diferente que le recuerda a esa ciudad que se dejó en el camino. He disfrutado mucho también con las conversaciones por skype entre madre e hijo, recordándome a algunas de las situaciones que viví durante mi estancia en Bolivia. "Ay hijo, dos horas llevo mano sobre mano mirando a la pantalla, esperando a que llamaras". Y he disfrutado con la fotografía impecable de Kiko de la Rica y con ese guiño a Manhattan de Woody Allen. 


La vida inesperada es una película que me habría encantado leer. Una película que tendría que haber sido primero novela. Dista de ser una obra maestra, no tiene tampoco esas pretensiones. Y sale al paso, a pesar de todo, para lograr entretener al espectador e incluso, en algunos momentos, consigue destellos fugaces de brillantez. 

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 19 de abril de 2010

VII Festival de Cortometrajes de Móstoles: Gala de Clausura

La gala de clausura del VII FIC Móstoles se ha iniciado con la performance del grupo de percusión del Conservatorio Rodolfo Halffter PRATUMTUMTUPÁ, en su mayoría tan sólo adolescentes pero que han demostrado su buen hacer. Tras su actuación, se han entregado los galardones del festival, que han recaído en:

Mejor Cortometraje Nacional: El opositor, de María Giráldez y Miguel Provencio



Mejor Cortometraje Extranjero: Podgladacz, de Adam Uryniak (Polonia)
Mejor Guión: Él nunca lo haría, de Anartz Zazua
Mejor Actor: Fran Perea, por El opositor
Mejor Actriz: Carmen Ruiz, por La rubia de Pinos Puente

Premio del público: La rubia de Pinos Puente, de Vicente Villanueva.


Además, ya fuera de concurso, se han proyectado los siguientes cortometrajes:

Martina y la luna, de Javier Llorente: Una original historia de amor entre una joven encerrada por su padre y un "extraterrestre". Todo un derroche de creatividad y belleza con una fotografía y un guión magnífico. Os dejo el cortometraje completo, os lo recomiendo porque merece la pena.





La Tama, de Martín Costa: Cortometraje sobre una adolescente conflictiva que acaba siendo ingresada en un centro de menores. Protagonizado por la joven actriz Rocío Monteagudo, recordad su nombre porque si véis el corto su interpretación no la vais a olvidar.

Los años del silencio, de Marcel Leal: Una historia más sobre la postguerra, previsible y aburrida.

Nuestras estrategias, de Didac y Sergi Cervera: No me ha terminado de convencer.

Martes por la mañana, de Cheli Sánchez: Un corto breve que tiene a Aitor Luna como protagonista en un papel histriónico que provoca la carcajada nerviosa.