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martes, 7 de enero de 2014

PREMIOS GOYA 2014: Nominados + Primeras impresiones


- La gran familia española lidera la lista de candidaturas con 11 en total. 15 años y un día, Caníbal, Vivir es fácil con los ojos cerrados y La herida completan la categoría de Mejor Película.
- Antonio de la Torre hace doblete: nominado por Caníbal y por La gran familia española.
- Maribel Verdú es ya la actriz con más nominaciones en la historia de los premios.
- Candela Peña y Mario Casas, ausencias destacadas. 

Los académicos han demostrado una vez más su preferencia por el drama en un año en el que lo que más ha destacado dentro del cine español ha sido la comedia, tal y como demuestran los buenos datos de Las brujas de Zugarramurdi, Tres bodas de más o Los amantes pasajeros. Aunque ya se sabe que crítica y público no siempre van de la mano, y finalmente 15 años y un día y Caníbal (la primera no he tenido el valor para verla aún y la segunda no me pareció tan buena) se han colado en las categorías principales: Mejor película y Mejor dirección.

Pedro Almodóvar ha conseguido colar su película en una categoría, Mejor Vestuario. Menos suerte ha tenido Isabel Coixet que no está presente con Ayer no termina nunca, ni tan siquiera Candela Peña, que el año pasado reclamaba el Goya por su trabajo, ha conseguido la nominación. También se ha quedado fuera Mario Casas, que optaba a nominación por La mula, Ismael y Las brujas de Zugarramurdi, pero la decisión de su productora de incluirle en la categoría de Actor Protagonista le ha restado puntos, y ya nunca lo sabremos, pero parece que tenía más opciones como Actor de Reparto, que es lo que realmente es en filme de Alex de la Iglesia, que ha conseguido 10 nominaciones en total pero ninguna de las gordas: ni película, ni dirección, ni guión. Ni Carmen Maura ni Macarena García, que bien lo merecían. Sólo Terele Pávez. Y es que así son los académicos: previsibles a pesar de todo. Ella, Pávez, si que le gusta a los académicos, igual que Antonio de la Torre, que hace doblete por segundo año consecutivo: su nominación por Caníbal nos la esperábamos todos, pero la de La gran familia española pocos o ninguno... 

La alegría: Inma Cuesta se cuela como Mejor Actriz Protagonista por Tres bodas de más, en la que demuestra su versatilidad y su buen hacer tanto en la comedia como en el drama.

La sorpresa: Berto Romero nominado como Mejor Actor Revelación.

La ausencia: Candela Peña, por supuesto.

En los próximos días, mi quiniela. 

lunes, 7 de octubre de 2013

LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA, de Daniel Sánchez Arévalo


La gran familia española es ya, y por suerte, uno de los éxitos del cine español de la temporada, algo que era de esperar teniendo en cuenta la buena relación que desde el comienzo de su carrera ha tenido el director Daniel Sánchez Arévalo con el público. Y toda una alegría teniendo en cuenta que cada vez son menos las personas que se gastan el dinero en acudir a las salas, y no me extraña, la verdad, cuando todo se pone cuesta arriba y además desde el Gobierno parecen interesados en complicar todavía más las cosas.

Es la historia de una boda que había de celebrarse el día que la Selección Española de Fútbol jugó la final del Mundial de Sudáfrica en 2010. El novio, Efraín, un niño de 18 años que lleva comprometido con la novia desde su más tierna infancia. Los hermanos del novio: Adán, que sufre depresión y tiene una hija de unos diez años que se cuestiona su sexualidad; Benjamín, con discapacidad psíquica al que le gustan los quesitos; Caleb, que se fue a África y ha vuelto para el enlace; y Daniel, que está liado con exnovia de Caleb. Vamos, una locura. La historia se va complicando y volviéndose cada vez más intrincada hasta una parte final que resulta del todo inverosímil pero que está tan bien contada que da lo mismo. Esa es la gran virtud de Daniel Sánchez Arévalo, que es capaz de contar historias imposibles y hacerlo con tanta maestría que sus películas finalmente funcionan. Con otro director, La gran familia española no podría existir o sería un fiasco terrible. Con él, estamos ante dos horas de buen cine.

miércoles, 13 de julio de 2011

PRIMOS, de Daniel Sánchez Arévalo


El director y guionista Daniel Sánchez Arévalo continúa su evolución desde el drama hacia la comedia con Primos, su tercer largometraje tras el drama AzulOscuroCasiNegro y la tragicómica Gordos

En esta, vuelve a contar con algunos de sus actores fetiche: Quim Gutiérrez, Raúl Arévalo y Antonio de la Torre. Un apunte: los tres han ganado el Goya gracias a una película de Sánchez Arévalo, lo que no hace más que confirmar la capacidad de este director para sacar lo mejor de sus actores. Y es que, por histriónicos que puedan parecer sus personajes, siempre consigue una naturalidad y una credibilidad asombrosa. 

 Primos comienza con un maravilloso monólogo de Diego (Quim Gutiérrez), al que su novia ha dejado justo antes de la boda. Esa situación motiva a sus primos, el chulo Julián y el traumatizado José Miguel (Raúl Arévalo y Adrián Lastra) a viajar hasta Comillas, el pueblo donde pasaron los veranos de su infancia y adolescencia, para reencontrarse con Martina (Inma Cuesta), el primer amor de Diego.

Allí se sucederán una serie de situaciones cómicas, pero Sánchez Arévalo es capaz de despertar la carcajada en el espectador renunciado a la parodia absurda o a lo grotesco, y su humor es bastante limpio, a veces algo disparatado, pero, sobre todo, digno, capaz de gustar a todos. Además, Primos tiene un trasfondo que invita a reflexionar sobre las relaciones sentimentales, sobre los lazos que se crean entre las parejas desvirtuando la realidad del amor y fomentando el acomodo o la esclavitud, incluso. Y también se habla de las relaciones familiares, de cuando estas se convierten en un apoyo esencial para el desarrollo vital de la persona, cuando son, ante todo, una amistad. 

Los actores están todos espléndidos, veraces, más los masculinos que los femeninos, pero Inma Cuesta (no se olviden de este nombre porque va a dar que hablar este año, seguro, la hemos visto en la televisión, la hemos visto en el teatro, y la vamos a ver mucho, a partir de ahora, en el cine) es uno de esos personajes que enamoran desde la sencillez, y Clara Lago sigue consolidándose como actriz con cada papel (esperemos que no eche a perder una carrera que apunta alto...)

Y, al monólogo inicial en la iglesia, hay que sumar la escena grandiosa en la que los primos interpretan una canción de los Back Street Boys, que no tiene desperdicio.

Primos se estrenó en cines a principios de 2011, lo que limita sus posibilidades para los próximos Premios Goya, mermadas además por tratarse de una comedia, pero es posible que consiga colarse en alguna categoría interpretativa, Raúl Arévalo y Antonio de la Torre son muy queridos por los académicos, y podría ser que incluso Adrián Lastra fuera seleccionado como Mejor Actor Revelación, si obvian su trabajo en Fuga de cerebros (todo es posible, señores).

En definitiva, una película muy amable que, aunque no pasará a los anales del cine español, sí consigue una efectividad y una calidad cinematográfica digna de las grandes comedias. ¡Enorme bravo para Daniel Sánchez Arévalo!

viernes, 5 de febrero de 2010

GORDOS, de Daniel Sánchez Arévalo

Me ha gustado. Daniel Sánchez Arévalo se consolida dentro del panorama cinematográfico español gracias a su segunda película. La primera, AzulOscuroCasiNegro, ya nos dejaba intuir que se trataba de un director con las ideas claras y una larga trayectoria por delante.

Gordos es una comedia dramática. O mejor, un drama cómico, una tragicomedia, siendo este género uno de los más difíciles para conseguir buenos resultados. Pero sale bien parado, gracias sobre todo a un elenco de actores que no defrauda, son ellos quienes tienen todo el "peso" de la película.

La trama gira en torno a una terapia de grupo, en la que los implicados quieren perder peso. Pequeñas desgracias cotidianas, amor, infidelidad, alegrías, creencias. Una película coral sobre la soledad y la superficialidad de nuestra sociedad.

Sin protagonistas absolutos, si Gordos es casi una gran película se debe a sus actores, la mayoría sufren un gran cambio físico, pasando de la delgadez a la obesidad. Sólo por este cambio merecen ya mis elogios. Pero además todos los personajes basculan entre la comedia y el drama ajustandose a las exigencias del guión, con naturalidad, sin parecer demasiado esperpénticos.

Verónica Sánchez hace un buen papel, parece que esta vez tiene todas las de llevarse el Goya que en dos veces anteriores se le escapó. Eso, a no ser que Pilar Castro, tragicómica en esencia, se lo arrebate por un papel menor que ella hace grande. En cuanto a los masculinos, Raúl Arévalo y Antonio de la Torre no defraudan, ambos son actores que repiten con este director y demuestran que juntos funcionan.

Con todo, Gordos no es una película redonda, en algunas partes falla el dinamismo y se echa en falta alguna sonrisa más, pero en su conjunto es un film con encanto, que profundiza con maestría en sus personajes y en el alma de estos. Sánchez Arévalo firma un guión ambicioso, con algunos planos magistrales (como el del parto), heterogéneo, que deslumbra y flojea casi a partes iguales.