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domingo, 3 de febrero de 2019

Premios Goya 2019: 'Campeones' le gana el partido a 'El reino' en el último minuto


- La comedia española más vista del año, Campeones, logra el Goya más importante de la noche y suma en total 3 reconocimientos. Como escribí en mi reseña: la película de Javier Fesser deja una sonrisa al espectador, la lágrima colgando y la felicidad a punto. Y eso merece todos los elogios y todos los premios. 

- El reino se convierte en la más galardonada con 7 premios, incluyendo el de Mejor Director para Rodrigo Sorogoyen, Mejor Actor Protagonista y Mejor Guion. Cuesta entender cómo la película que tiene la mejor dirección, el mejor guion y las mejores interpretaciones no sea la mejor película del año para los académicos. 



- Susi Sánchez, Mejor Actriz Protagonista por La enfermedad del domingo, y Carolina Yuste por Carmen y Lola, sorpresa en las categorías interpretativas. Dejaron a Najwa Nimri sin premio otro año más.
  

- Los mejores discursos de la noche: el emocionante de Jesús Vidal, Mejor Actor Revelación; el feminista a lo Frances McDormand de Eva Llorach, Mejor Actriz Revelación; y el reivindicativo de Arantxa Echevarría, Mejor Directora Novel. 


- Antonio de la Torre por fin logra su segundo Goya (el primero como Actor Protagonista) de 13 nominaciones. 




- Roma, de Alfonso Cuarón, le proporciona a México su tercer Goya a la Mejor Película Iberoamericana.

- Mi quiniela, 16 aciertos de 25.

jueves, 7 de julio de 2016

Crítica | Julieta, de Pedro Almodóvar


La última producción del maestro Pedro Almodóvar supone un regreso al drama y a la complejidad, tras el balón de oxígeno que seguramente supuso para el director realizar Los amantes pasajeros.

Julieta es la historia de una mujer (a la que interpretan dos actrices: Adriana Ugarte y Emma Suárez) que está a punto de marcharse a Portugal pero que cambiará de opinión tras un encuentro fortuito en Madrid. Un encuentro que desencadena un torrente de recuerdos, la historia de una vida, de un amor y del vínculo con Antía, su hija. 

Como suele ocurrir en las películas de Almodóvar, es visualmente impecable: los colores (los rojos tan rojos), la estética, los planos detalle. También la dirección de actores: las dos actrices protagonistas están fabulosas: Adriana Ugarte capaz de soportar el peso de un papel complejo con veracidad, y Emma Suárez, herida en el alma, desgarrada por la vida. Y ambas secundadas por un reparto en el que todos tienen pequeños papeles pero son fundamentales para el desarrollo de la historia. Quizá, de entre los secundarios, destaque Inma Cuesta, en una interpretación que crece. Rossy de Palma, Daniel Grae, Michelle Jenner, Susi Sánchez y Darío Grandinetti son otros de los nombres que completan el cartel. 

Y el guion tiene destellos de brillantez, es imposible cuestionar la calidad de Almodóvar para contar historias, para construir con efectividad un relato capaz de absorber al espectador. Almodóvar que es, además, un director ambicioso, que lo quiere todo. Y eso implica unos riesgos. Esta vez, en mi opinión, ha querido llegar tan lejos, abarcar tanto, que hay demasiados cabos sueltos en Julieta, y todo el clímax que logra a lo largo del metraje está descompensado con un final precipitado, cuesta abajo sin frenos. 

Todavía no logro descifrar si me ha gustado o no la película. Y ya han pasado varias semanas desde que la vi (en el único cine en el que la proyectaron de Tegucigalpa, únicamente una semana y en la sala VIP, con unas entradas carísimas). Siempre tengo las expectativas muy altas con Almodóvar. Casi siempre las cumple. Y hay muchas cosas muy buenas en Julieta. Pero también, desde mi punto de vista, hay algo que, por algún motivo, hace aguas. Quizás sea porque he echado en falta algunos giros almodovarianos en mitad del metraje, o un halo de luz (y alguna risa del estómago, con ese humor tan característico del manchego) en un drama puro y clásico como es este. 

Creo que necesito un segundo visionado. 


P.D. De cara a los Goya, y teniendo en cuenta esa relación "especial" entre Almodóvar y los académicos, sí que auguro bastantes nominaciones, seguramente algún premio técnico, y a Emma Suárez y Adriana Ugarte compitiendo entre ellas por el cabezón. 


Más películas de Pedro Almodóvar en CAJÓN DE HISTORIAS:
- Tacones lejanos (3***)
- Todo sobre mi madre (5*****)
- Hable con ella (5*****)
- Volver (4****)
- Los abrazos rotos (5*****)
- La piel que habito (4****)


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 24 de enero de 2016

Crítica | Truman, de Cesc Gay


Truman es una película bonita y triste, de las que hacen sonreír y, seguramente, también llorar.

Es la historia de un hombre enfermo que ha decidido dejar de luchar (Ricardo Darín) y recibe la visita de un amigo (Javier Cámara).

El director Cesc Gay maneja con soltura los mecanismos para evitar hacer de esta película un melodrama, de tal manera que los sentimientos están calibrados con mano maestra, y para ello se apoya en dos grandes interpretaciones: la de un Javier Cámara efectivo como siempre y la de un Ricardo Darín demostrando versatilidad y tablas. 

Ambos tienen muchas, muchas opciones de ganar el Premio Goya. Un Goya que sería el segundo para Cámara y el primero para Darín en la que es su cuarta nominación. Algo que, de ocurrir, no haría más que evidenciar el cariño de la cinematografía española por el actor argentino, vinculado a nuestro cine desde hace ya muchos años. Digno, Ricardo Darín, del galardón.

Tras ellos, todo un desfile de pequeños personajes y grandes actores, como Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Javier Gutiérrez y Susi Sánchez. Mención especial para Dolores Fonzi, quien 

Truman es un viaje de cuatro días juntos a modo de despedida para celebrar la amistad y, por paradójico que resulte, para celebrar la vida. Una película tierna, entre la risa leve y el llanto contenido que se disfruta y se guarda con cariño. Una pequeña delicia. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 9 de marzo de 2015

Reseña | 'Buena gente' en el Teatro Rialto de Madrid

 
Uno de los principales poderes del teatro es que te permite adentrarte en un espacio ajeno muy íntimo, que forma parte de lo más privado del otro. Te permite observar la vida del personaje, ahí casi al alcance de la mano, y se disparan las ganas de darle un abrazo cuando la ternura lo invade todo. Esto ocurre en Buena gente, la historia de una madre soltera, Margarita, quien, casi con 60 años y una hija discapacitada de 40, se queda en paro. Al final, tras el viaje de algo más de una hora y media, uno quiere saltar al escenario y darle un abrazo a Margarita.
 
La obra comienza con una conversación entre la protagonista, que trabaja en una tienda, y su jefe, mucho más joven que ella, el hijo de una antigua amiga fallecida. Él tiene que despedirla y ella, que lo intuye, no le da tregua, apelando a todo, aferrándose a lo poco que le queda para evitar ese despido. Pero, aún así, nada, los engranajes de la empresa no pueden detenerse y Margarita se ve sin nada, con el único apoyo de sus amigas para salir adelante. Después de esos primeros minutos pasarán muchas cosas en esta obra vinculadas a la clase social, al pasado, a los orígenes (al barrio) y a los sustentos.
 
Protagonizada por Verónica Forqué, la actriz es un derroche de carisma y de humanidad. Es capaz de llenar de veracidad a su Margarita, una de las tantas margaritas que han proliferado en los últimos años (duele que eso ocurra, que eso esté ocurriendo). Y, junto a ella, David Serrano, Diego Paris, Pilar Castro y Susi Sánchez, cuatro intérpretes espléndidos.
 
Buena gente es una historia de dignidad, de superación constante cuando todo se pone cuesta arriba, porque la vida es muy perra. Es un drama disfrazado de comedia, con un texto magnífico que logra hacer reír al espectador una y otra vez, y mientras se escapan las risas el estómago se encoge y el subconsciente pregunta "¿de qué te ríes, desgraciado? esto no es gracioso". Y esa mezcla es la que hace más inolvidable esta obra que merece la pena ver. Y querer salir al escenario al final abrazar a Margarita.
 
Estará en el Teatro Rialto de la Gran Vía de Madrid hasta el próximo 26 de abril.
 
 
Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria