Mostrando entradas con la etiqueta javier gutiérrez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta javier gutiérrez. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de enero de 2019

Críticas Urgentes | Películas nominadas a los Goya

El reino, de Rodrigo Sorogoyen (4****)
(13 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagonista)

Sorogoyen se consolida como uno de los mejores directores de España gracias a su cuarto largometraje: un thriller político protagonizado por un Antonio de la Torre en estado de gracia. Sorogoyen inicia la película desconcertando al espectador, para después metérselo en su bolsillo y avanzar en una huida hacia adelante trepidante y suicida. La película es valiente, incómoda y, lamentablemente, necesaria. Un retrato demasiado certero de la corrupción en España. 

Campeones, de Javier Fesser (4****)
(11 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagonista)

Fue la película de la temporada en España, un rotundo éxito en taquilla (ha recaudado más de 4 veces su presupuesto). Y es comprensible: está rodada con la mano maestra de Fesser, el ritmo es perfecto, Javier Gutiérrez todo lo hace bien, y además visibiliza las discapacidades intelectuales con suficiente inteligencia emocional para no caer en clichés ni estereotipos. Campeones es una película limpia que deja una sonrisa al espectador, la lágrima colgando y la felicidad a punto. Y eso merece todos los elogios y todos los premios. 

Todos los saben, de Asghar Farhadi (3***)
(8 nominaciones, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actriz y Actor Protagonistas)

Curiosamente, Todos lo saben, del iraní Asghar Farhadi, que fue protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, es el contrapunto a Campeones. Si aquella es limpia y blanca, esta película es sucia y negra, poco digerible y pesada. Farhadi es capaz de implicar en la trama al espectador, que busca en cada detalle, que quiere resolver el secuestro antes que los protagonistas. Eso no hace más que poner de manifiesto su buen hacer y su estupenda dirección de actores: en esta película coral, vertebrada por una Penélope Cruz rota, todas las interpretaciones son magistrales y eso todos lo saben. 

Carmen y Lola, de Arantxa Echevarría (3***)
(8 nominaciones, incluyendo Mejor Película y Mejor Dirección Novel)

Es la película revelación del año. Un claro ejemplo del cine social, dramático, que España se ha empeñado en hacer durante décadas y que sabe hacerlo bien, aunque definitivamente no es lo que más conecta con un espectador masivo. Carmen y Lola habla de algo que nadie hasta ahora se había atrevido a hacer: la homosexualidad entre dos mujeres gitanas. Bravo por ella, porque si el tema es tabú, abordarlo desde una mirada femenina, con protagonistas mujeres, todavía es más arriesgado y admirable. La película tiene un aire de documental que le otorga más verdad y las actrices, especialmente Zaira Morales, están maravillosas. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 11 de junio de 2018

Dos películas con Javier Gutiérrez: El autor y El olivo

El autor, de Manuel Martín Cuenca (3***)
Tras separarse de su esposa, una incipiente escritora de éxito, Álvaro decide dedicarse por completo a su pasión y su obsesión: escribir una gran obra literaria. 

Sobre ese proceso de creación que lleva hasta sus últimas consecuencias trata este thriller calmado y blanco, en el que la MAGISTRAL interpretación de Javier Gutiérrez, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, lo llena todo.

Con algunas secuencias brutales -ese autor desnudo poniendo sus testículos encima de la mesa- Manuel Martín Cuenca firma una película en la que destaca una magnífica dirección de actores: además de Gutiérrez, brillan aquí Adelfa Calvo (aunque estoy más convencido ahora de que su Goya como Mejor Actriz de Reparto lo merecía más Belén Cuesta por La llamada), Antonio de la Torre, Adriana Paz y María León, entre otros. 

Una película turbia, incómoda, con una trama pausada y perfecta, como la que pretende construir el autor. 

El olivo, de Icíar Bollaín (4****)
Anna Castillo es una fuerza de la naturaleza. En 2017 ganó el Goya como Mejor Actriz Revelación por su interpretación en esta película emocionante que funciona la perfección.

Cuando su abuelo está a punto de morir, Alma emprende un viaje para recuperar un olivo centenario que estuvo plantado en las tierras de su familia durante generaciones y que, debido a la crisis económica, fue vendido a una empresa alemana. 

El olivo es la historia de ese viaje en busca de un árbol, pero también un viaje a las raíces más profundas de nuestro ser, las que nos conectan a la familia y a la tierra. 

El binomio Icíar Bollaín-Paul Laverty vuelve a hacer gala aquí de su buen hacer y Anna Castillo brilla con luz propia, apoyada de un siempre efectivo Javier Gutiérrez. 

Película muy recomendable. 

viernes, 1 de junio de 2018

Protagonista del mes... Javier Gutiérrez


Tiene una fuerza interpretativa brutal. 

Javier Gutiérrez es uno de esos actores que han ido poquito a poco, creciendo siempre hasta llegar a unos niveles de actuación al alcance de muy pocos.

Ahora está viviendo un momento muy dulce: a principios de año ganó su segundo Goya por el papelón que hace en El autor, y ha arrasado en taquilla gracias a Campeones, uno de los mejores estrenos -en lo que a cifras se refiere- españoles de los últimos años. 

Ha trabajado en teatro, cine y televisión. 

Deslumbró en La isla mínima, un papel que le valió todos los premios del cine español (además del Goya, ganó la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián y el Feroz, entre otros), demostró su buen hacer en El Olivo, de Icíar Bollaín. Pero es que durante los últimos 20 años ha podido trabajar con algunos de los mejores directores de nuestra cinematografía, casi siempre como secundario, esperando el momento para brillar. 

El momento es ahora. Bravo Javier Gutiérrez, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 5 de febrero de 2018

Premios Goya 2018 | Isabel Coixet y Carla Simón triunfan en la noche de 'Handia'


- Isabel Coixet y Carla Simón se convierten en las protagonistas de una ceremonia en la que se denunció el rol desigual que tienen mujeres y hombres en la industria cinematográfica. 

- Coixet se lleva su segundo cabezón como Mejor Directora y La librería gana "solo" 3 premios, pero los tres más importantes de la noche: Mejor Película, Dirección y Guion Adaptado.


- Handia se convierte en la más premiada del año y una de las más premiadas de todos los tiempos, junto con ¡Ay Carmela!, Mar adentro, Blancanieves y La isla mínima. La mayoría de sus premios técnicos, pero también se hizo con Mejor Actor Revelación para Eneko Sagardoy, Mejor Guion Original y Mejor Música Original. 

- La gran sorpresa fue que Handia, tal y como se estaba desarrollando la noche, no se llevara los dos principales premios de la temporada. ¿Triunfadora o perdedora? Sabor agridulce. Tiene el récord de ser la película con más premios que no gana el Goya a la Mejor Película. 


- Verano 1993, probablemente la película con más verdad del año, se hace con tres premios: Mejor Dirección Novel para Carla Simón, Mejor Actor de Reparto para David Verdaguer y Mejor Actriz Revelación para Bruna Cusí.

- La llamada gana el Goya a la Mejor Canción, compuesta por Leiva. Belén Cuesta se queda sin Goya por segundo año consecutivo. El de Mejor Actriz de Reparto fue para Adelfa Calvo por El autor.


- Javier Gutiérrez (El autor) y Nathalie Poza (No sé decir adiós), mejores intérpretes protagonistas. 



- Antonio de la Torre vuelve a irse de vacío a casa. 

- The Square y La mujer fantásticas, ambas nominadas al Oscar, se alzan con los premios de películas extranjeras. 

- Mi quiniela, 16 aciertos de 25.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria


viernes, 2 de febrero de 2018

Premios Goya 2018 | Quiniela Final


Mejor Película: Verano 1993
¿Verano 1993, La librería o El autor? Parece que cualquiera de las tres podría llevarse el premio gordo de la noche. La película de Carla Simón, que tuvo críticas positivas de manera unánime, se desinfló un poco en la carrera tras no superar el primer corte de la Academia de Hollywood. Pero, Oscars aparte, Verano 1993 es una película llena de verdad y creo que esa es su mejor baza.
Alternativa: La librería

Mejor Dirección: Isabel Coixet (La librería)
Isabel Coixet es una de las directoras más queridas por los académicos y siempre hay que tener sus películas muy en cuenta a la hora de realizar este tipo de pronósticos. La librería, que ha sido un éxito de crítica y público, le dará su segundo Goya como Mejor Directora. 
Alternativa: Manuel Martín Cuenca (El autor)

Mejor Actor Principal: Javier Gutiérrez (El autor)
Javier Gutiérrez ha hecho la carrera perfecta: se ha llevado el Feroz, el Forqué y la Medalla del CEC. Por su papel en El autor ganará su segundo Goya. 
Alternativa: Antonio de la Torre (Abracadabra)

Mejor Actriz Principal: Nathalie Poza (No sé decir adiós)
Uno de los premios cantados de la noche. Nathalie Poza ha hecho la mejor interpretación femenina del año, indiscutiblemente. Ganará el Goya en la que es su cuarta nominación. 
Alternativa: Maribel Verdú (Abracadabra)

Mejor Actor de Reparto: David Verdaguer (Verano 1993)
Sigo sin entender muy bien cómo los académicos han tenido el descaro de obviar a Juan Diego por su interpretación en No sé decir adiós y a Javier Ordoñez por El bar. De los nominados -excepto José Mota- cualquier cosa podría pasar. Descartaría a Bill Nighy, por esa costumbre de los académicos de no premiar extranjeros. Y entre Verdaguer y De la Torre, me quedo con el primero, que hace un gran papel. Sería hermoso que la Academia repare el mal hecho no habiéndole dado el Goya como Mejor Actor Revelación hace dos años por su interpretación en 10.000 km, muy superior a la de sus compañeros nominados de entonces. 
Alternativa: Antonio de la Torre (El autor)

Mejor Actriz de Reparto: Belén Cuesta (La llamada)
Adelfa Calvo se llevó el Feroz y Lola Dueñas la Medalla del CEC. El Goya, este año sí, creo que debería ser para la maravillosa interpretación de Belén Cuesta (quien estuvo nominada por Kiki hace un año). La hermana Milagros está durante toda la película con la lágrima colgando de los ojos, sin llegar a caer jamás, librando una batalla interior, provocando risas cargadas de ternura en el espectador. Entrañable, inolvidable. Ojalá que le den ese merecido premio.
Alternativa: Adelfa Calvo (El autor)

Mejor Dirección Novel: Carla Simón (Verano 1993)
El titular de la noche será que dos mujeres ganan el Premio a la Mejor Dirección, tal y como ocurriera en 2004 cuando Icíar Bollaín y Ángeles González Sinde se llevaron sendos cabezones a casa. Ha sido un año de grandes óperas primas. Pero el trabajo de Carla Simón es sobresaliente. 
Alternativa: Javier Ambrossi y Javier Calvo (La llamada)

Mejor Actor Revelación: Eneko Sagardoy (Handia)
Alternativa: Santiago Alverú (Selfie)

Mejor Actriz Revelación: Bruna Cusí (Verano 1993)
Alternativa: Sandra Escacena (Verónica)

Mejor Guión Original: Verano 1993
Mejor Guión Adaptado: La librería
Mejor Música Original: Handia
Mejor Canción: La llamada
Mejor Fotografía: La librería
Mejor Dirección de Producción: Handia
Mejor Dirección Artística: La librería
Mejor Diseño de Vestuario: La librería
Mejor Maquillaje y Peluquería: Pieles
Mejor Montaje: Abracadabra
Mejor Sonido: Verónica
Mejores Efectos Especiales: Verónica
Mejor Película Hispanoamericana: Una mujer fantástica
Mejor Película Europea: The Square
Mejor Película de Animación: Tadeo Jones 2. El secreto del Rey Midas
Mejor Documental: Muchos hijos, un mono y un castillo

RESUMEN DE PALMARÉS:
Verano 1993 y La Librería: 5 Premios Goya
Handia: 3 Premios Goya
La llamada y Verónica: 2 Premios Goya
El autor, No sé decir adiós, Pieles, Abracadabra, Una mujer fantástica, The Square, Tadeo Jones 2, Muchos hijos, un mono y un castillo: 1 Premio Goya

domingo, 24 de enero de 2016

Crítica | Truman, de Cesc Gay


Truman es una película bonita y triste, de las que hacen sonreír y, seguramente, también llorar.

Es la historia de un hombre enfermo que ha decidido dejar de luchar (Ricardo Darín) y recibe la visita de un amigo (Javier Cámara).

El director Cesc Gay maneja con soltura los mecanismos para evitar hacer de esta película un melodrama, de tal manera que los sentimientos están calibrados con mano maestra, y para ello se apoya en dos grandes interpretaciones: la de un Javier Cámara efectivo como siempre y la de un Ricardo Darín demostrando versatilidad y tablas. 

Ambos tienen muchas, muchas opciones de ganar el Premio Goya. Un Goya que sería el segundo para Cámara y el primero para Darín en la que es su cuarta nominación. Algo que, de ocurrir, no haría más que evidenciar el cariño de la cinematografía española por el actor argentino, vinculado a nuestro cine desde hace ya muchos años. Digno, Ricardo Darín, del galardón.

Tras ellos, todo un desfile de pequeños personajes y grandes actores, como Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Javier Gutiérrez y Susi Sánchez. Mención especial para Dolores Fonzi, quien 

Truman es un viaje de cuatro días juntos a modo de despedida para celebrar la amistad y, por paradójico que resulte, para celebrar la vida. Una película tierna, entre la risa leve y el llanto contenido que se disfruta y se guarda con cariño. Una pequeña delicia. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 8 de febrero de 2015

Premios Goya 2015: Un palmarés mínimo para un año grande


2014 ha sido un gran año para el cine español. Se han cansado de repetírnoslo. Una recaudación como nunca y una cuota de pantalla del 25%. Lo que no han mencionado tanto y deberían haberlo hecho es que, cifras aparte, realmente ha sido un gran año de cine español. Hemos visto producciones de una gran calidad, el cine español se ha apartado de narrativas manidas para demostrar, una vez más, una solidez cinematográfica digna de todos los elogios. Y todo ello, en un momento de crisis prolongada en el que el gobierno no ha puesto las cosas fáciles ni a los espectadores ni a los profesionales, manteniendo el IVA desproporcionado y recortando las ayudas que funcionan como el balón de oxígeno para que las películas, que conforman nuestra identidad cultural, nazcan. Por eso, el acto de apertura de la XXIX Edición de los Premios Goya, con nuestros actores y actrices cantando Resistiré, ha sido el mejor inicio que se recuerda en muchos años. Resistiré para seguir viviendo... y aunque los sueños se me rompan en pedazos, resistiré. 

La gala fue de más a menos. Con un Dani Rovira que comenzó brillante y se fue desinflando poco a poco, cansándose, y ni siquiera cuando recibió el inmerecido galardón como Mejor Actor Revelación del Año pudo levantar el vuelo de una ceremonia eterna y cada vez más tediosa. Tediosa especialmente cuando un Alex O'Dogherty, que merece irse exiliado de España, realizó la actuación más patética de la noche. 

El palmarés, como era de esperar, coronó a La isla mínima. Pero lo hizo incluso por encima de lo esperado, inflando a la película de premios, 10 en total. Y, alguno de ellos, como el de Nerea Barros, que rechinó especialmente. ¿De verdad, señores académicos, ustedes creen que Nerea Barros está mejor en La isla mínima que Natalia Tena, Yolanda Ramos e Ingrid García Jhonsson? ¿De verdad creen que su interpretación forzada que pone en jaque una película brillante merecía, incluso, la nominación?


Ese fue el primer enfado de la noche. Pero hubo dos más. Dos errores garrafales e imperdonables (hasta el año que viene, al menos) de una Academia que ha demostrado poca profesionalidad y poca madurez. Premiar a Karra Elejalde antes que a José Sacristán y a Dani Rovira antes que a David Verdaguer, Israel Elejalde y Jesús Castro no hace más que evidenciar que este año los académicos han visto muy poco cine español. De hecho, da la sensación de que han visto únicamente los dos bombazos taquilleros del año: La isla mínima y Ocho apellidos vascos. Un despropósito dejar a la obra maestra que es Magical Girl solamente con el premio a la Mejor Actriz Protagonista para Bárbara Lennie. Y obviar, además de al mencionado Sacristán, ese guión sobresaliente. 

La verdad es que todo hacía prever que "la fiesta del cine español" quería conectar con el gran público. De hecho, que Antonio Banderas recibiera el Goya de Honor no era más que una señal de eso. Sobre todo cuando hay personalidades de nuestro cine, como Carlos Saura o incluso José Luis Cuerda o Asunción Balaguer, presentes en la ceremonia, que no tienen ese galardón.

En definitiva, un año maravilloso para nuestro cine, por lo bien que han funcionado las películas en taquilla, sí, pero sobre todo por la calidad de algunas de las producciones, por La isla mínima y Magical Girl, por Carmina y amén y Musarañas, por 10.000 km que es la esencia del cine arriesgado y joven y posible (justicia, al menos, con Carlos Marques-Marcet). Alegría, entonces, por ese talento de nuestros cineastas para contar historias que merece la pena sentir. Lástima que ayer la Academia no estuviera a la altura. Una vergüenza. Con todo, me uno entusiasmado a las voces que dijeron, ayer, y que lo repiten cada vez que compran una entrada para ver una película nuestra, ¡viva el cine español!  

La mejor frase, la del maestro Pedro Almodóvar, con su eterna lucidez: "Gracias amigos del cine español: Wert, usted no está incluido en esto".

El mejor discurso de agradecimiento, el de Carmen Machi, que recordó emocionada a Amparo Baró. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 29 de enero de 2015

Premios Goya 2015 | Quiniela Final



Mejor Película: La isla mínima
Un películón. No es mi favorita del año (Magical Girl es puro arte, lo mejor que recuerdo haber visto en el cine en mucho tiempo, y me encantaría que ganara) pero sí una gran película, un ejercicio cinematográfico impecable, sólido, que crea tensión y que consigue conectar con el público sin descuidar ni un ápice la estética y la narrativa cinematográfica. Un éxito para el cine español.

Mejor Director: Alberto Rodríguez (La isla mínima)
A la tercera va la vencida. Alberto Rodríguez se llevará por fin el Goya a la Mejor Dirección por esta película y también como reconocimiento a una trayectoria ascendente, que ha ganado en enteros y que le posiciona como uno de los directores más relevantes del panorama cinematográfico actual. Daniel Monzón ya tiene su Goya, Damián Szifrón no entra realmente en la competición (sería toda una sorpresa que se lo llevara finalmente él) y Carlos Vermut, mi favorito del año, tendrá más posibilidades en el futuro si sigue haciendo un cine tan arriesgado y tan certero.  

Mejor Actor Principal: Javier Gutierrez (La isla mínima)
Ha sido su año. Se ha llevado ya el Feroz, el Forqué y, lo más importante, la Concha de Plata del Festival de San Sebastián. Su interpretación es brutal, consigue aguantar la mirada en los momentos más duros de la película, y la construcción de su personaje es perfecta. 

Mejor Actriz Principal: Bárbara Lennie (Magical Girl)

María León está espléndida en Marsella, como una fuerza de la naturaleza, Macarena Gómez sostiene Musarañas con una interpretación complejísima al borde del histrionismo, entre la locura y la calma, entre la compasión y la euforia, pero Bárbara Lennie se llevará el Goya a casa por su papel en Magical Girl, por dar vida a ese personaje que te acompaña durante días y durante noches, creando una especie de obsesión en el  espectador, por todo lo que cuenta sin decir nada, y por ese chorro de sangre recorriendo su frente mientras suena La niña de fuego

Mejor Actor de Reparto: José Sacristán (Magical Girl)
Dignos nominados todos en esta categoría, pero indiscutiblemente José Sacristán ganará su segundo Goya. Está a otro nivel. Superior. Qué interpretación la suya. Su voz, su templanza. Cada uno de sus gestos. Muy grande.

Mejor Actriz de Reparto: Carmen Machi (Ocho apellidos vascos)
En esta categoría puede pasar cualquier cosa. Sobre todo teniendo en cuenta que ni Nadia de Santiago (Musarañas), ni Carmen Ruiz (La vida inesperada) ni Itziar Aizpuru (Loreak) optan al premio, cuando posiblemente lo merecían más que alguna de las nominadas (¿o todas?). Hay tres posibilidades: que se lo lleve Mercedes León, si los académicos deciden votar en bloque a La isla mínima (su nominación, seguramente, se deba a eso); que se lo lleve Goya Toledo por Marsella, en un papel maduro y dramático que solventa a la perfección; o que se lo lleve Carmen Machi, a la que la Academia ha ninguneado en otras ocasiones pero que, a lo largo de los años, ha ido conformando una trayectoria versátil y que este año se ha vuelto a ganar el cariño de todos con Ocho apellidos vascos. Me decanto por esta última opción además porque quizá sea la manera de premiar esta película tan taquillera, que no debería ganar en ninguna otra categoría.  

Mejor Director Novel: Carlos Marqués-Marcet (10.000 km)
Cuatro nominaciones y cinco nombres en esta categoría. Mi favorito, y el que creo que debería recoger su galardón: Carlos Marqués-Marcet, por sacar adelante una película como 10.000 km, por hacerlo con tanta efectividad y sinceridad. Me alegraré si ganan los directores de Musarañas, pero creo que su primera película no alcanza las cotas de calidad de 10.000 km, que arriesga mucho más, que llega más adentro. 

Mejor Actor Revelación: David Verdaguer (10.000 km)
Desde que vi su interpretación lo tuve claro. Ni niños ni roviras. David Verdaguer hace una interpretación madura, de animal herido, de hombre enamorado al que le ha tocado perder. Está espléndido. Tiene que ser él quien gane, cualquier otra opción sería un robo a mano armada, una injusticia sin sentido. Israel Elejalde hace un gran trabajo sí, pero no tan bueno como el de David Verdaguer. Jesús Castro demasiado inexpresivo y la interpretación de Dani Rovira me desagrada totalmente, forzada. Es graciosete y seguro que es un gran maestro de ceremonias, pero ¿Goya al Actor Revelación del Año? Seamos serios, por favor.

Mejor Actriz Revelación: Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud)
Excepto Nerea Barros (lo peor de La isla mínima, una muestra más de que los académicos la han votado en masa y que han visto pocas películas españolas este año) podría ganar cualquiera de las otras tres. ¿Por qué Ingrid García Jonsson? Su papel es más protagónico que el de Yolanda Ramos en Carmina y amén, y los académicos suelen ser decantarse por intérpretes nacionales (no ganaron ni Nicole Kidman, ni Rachel Weisz ni Naomi Watts), así que Natalia Tena lo tiene complicado, a pesar de su magnífico trabajo. 

Mejor Guión Original: Magical Girl
Mejor Guión Adaptado: Rastros de sándalo
Mejor Música Original: Loreak (Flores)
Mejor Canción: El niño
Mejor Fotografía: La isla mínima
Mejor Dirección de Producción: La isla mínima
Mejor Dirección Artística: La isla mínima
Mejor Diseño de Vestuario: La isla mínima
Mejor Maquillaje y Peluquería: Musarañas
Mejor Montaje: La isla mínima
Mejor Sonido: El niño
Mejores Efectos Especiales: El niño
Mejor Película Iberoamericana: Relatos salvajes
Mejor Película Europea: Ida
Mejor Documental: Nacido en Gaza
Mejor Película de Animación: Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo


Recuento:
La isla mínima - 8 Goyas
Magical Girl - 3 Goyas
El niño - 3 Goyas
10.000 km - 2 Goyas
Ocho apellidos vascos, Hermosa juventud, Rastros de sándalo, Loreak (Flores), Musarañas, Relatos salvajes, Ida, Nacido en Gaza y Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo - 1 Goya


viernes, 17 de octubre de 2014

CRÍTICA | LA ISLA MÍNIMA, de Alberto Rodríguez



Un peliculón.

Esta reseña podría resumirse en esa única frase, porque Alberto Rodríguez ha realizado un ejercicio fantástico que conjuga la máxima tensión con la belleza visual. La isla mínima es un exponente del mejor cine español, del cine más oscuro y más sucio que controla hasta el mínimo detalle estético y narrativo. Un derroche de buenas interpretaciones y de precisión técnica. 

Desde ese primer plano cenital, La isla mínima engancha. Esas marismas del bajo Guadalquivir, en Isla Mayor, un pueblecito de la provincia de Sevilla, enamoran a cualquiera. Un entorno espectacular que el director (sevillano) no ha desaprovechado para que su película luciera hermosa. Para llenar de luz una trama oscura cargada de aristas y matices que van cubriéndose y descubriéndose poco a poco, sin prisa, a su debido tiempo, creando la atmósfera pertinente para que la tensión vaya adentrándose en el cuerpo lentamente hasta un final casi irrespirable. Y limpio, muy limpio, sin trampas ni juego sucio. 

Protagonizada por Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez, ambos, en las mejores interpretaciones de sus carreras. Arévalo siempre es efectivo y los años de experiencia le sientan bien. Javier Gutiérrez, con una dilatada carrera de secundario, consigue aquí perfilar a su personaje perfectamente, dotándole de una brutalidad que acongoja y capaz de aguantar la mirada en los momentos más duros de la cinta. Ambos tan contrapuestos y tan bien complementados. Ambos, acostumbrados a registros más cómicos, demuestran solidez apabullante para el drama. Detrás de ellos, Antonio de la Torre (siempre impecable, aunque aquí tenga un papel muy pequeño), Nerea Barros (que hace una buena labor, a excepción de alguna escena algo sobreactuada) y Jesús Castro, el niño, el guapo, con más carisma interpretativo aquí que en el largo que le ha dado la fama.

En definitiva, La isla mínima es el mejor retrato de la calidad cinematográfica del cine español, capaz de realizar un thriller en el que la identidad cultural queda patente, en el que no se renuncia a contextualizar la historia en nuestra Historia. Imprescindible. 

Un apunte extra (e intrépido):
Es la mejor película española que he visto en lo que va de 2014, y mejor que todas las que vi en 2013. El próximo Goya a la Mejor Película debería llevar grabado este título. De hecho, haciendo un repaso rápido de las categorías puede que La isla mínima sea la gran triunfadora y se alce con unos bien merecidos 8 cabezones.