domingo, 1 de septiembre de 2013

Protagonista del mes... Lorenzo Silva


Estamos ante uno de los escritores más populares (con perdón de la expresión) del panorama literario español. Hace casi un año ganaba el Premio Planeta, el de mayor dotación económica del país, por La marca del meridiano, la séptima entrega de las aventuras protagonizadas por los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro. No lo he leído ni tengo intención de hacerlo por el momento, aunque no dudo de su calidad literaria y de contar con los elementos necesarios para ser un libro que guste a los lectores, que al fin y al cabo son los que tienen el veredicto final. Porque no dudo de su estilo he escogido al autor como Protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Pero no deja de resultarme curioso (e incluso inquietante) que los miembros del jurado decidieran entregar el premio, supuesta y seguramente a un autor que se presentaba bajo un pseudónimo, a una obra de las que conocían, con certeza, a los protagonistas. Me imagino a los señores del jurado exclamando ¡Coño, si son el sargento Rubén y su ayudante Virginia! Y después concluirían premiar a Silva que, al fin y al cabo, ya cuenta con muchos seguidores y así los señores de la mencionada editorial se aseguraban las ventas en navidad, que con la crisis y Amazon las cosas ya no son lo que eran, ¿no creen?

Además del Planeta, Lorenzo Silva ganó el Premio Nadal (la misma historia) en el año 2000 por El alquimista impaciente, y fue finalista del mismo tan sólo tres años antes de ganarlo gracias a La flaqueza del bolchevique, una obra que fue llevada al cine por Manuel Martín Cuenca y protagonizada por el siempre acertado Luis Tósar y María Valverde. Estas dos novelas sí las he leído y las reseñaré a lo largo de este mes en el que recomienza el pulso de la vida después de las vacaciones (para quien haya tenido la suerte de tenerlas). También recomenzará el pulso de mi vida porque regresaré a España después de todos estos meses de 2013 en Bolivia. Y si Silva ocupa el sillón de honor durante el mes de septiembre en este espacio es gracias a estas dos obras, especialmente a La flaqueza del bolchevique, de la que os hablaré con más detalle, pero que me parece uno de los libros clave de los últimos años y que goza de una vigencia increíble (por desgracia, todo sea dicho) después de más de 15 años de ser publicado.

Autor de novelas, ensayos, artículos y obras destinadas al público juvenil, Lorenzo Silva ha sabido hacerse un hueco entre los lectores gracias a su estilo cercano, a sus argumentos dinámicos que te atrapan y no te dejan escapar, reflejando en sus textos la cotidianeidad del hoy, la cercanía del presente, con sus miserias y sus pequeñas alegrías, y con una fina ironía para enfrentarse a la vida. Y demuestra que puede hacerse gran literatura, y de calidad, desde la proximidad, desde las palabras sencillas y directas.


Eso sí, ahora queda esperar una obra con la que se gane el profundo respeto de los críticos y no sólo de aquellos señores miembros de jurados sin credibilidad. Sé que puede hacerlo. Sé que lo va a hacer. 

jueves, 29 de agosto de 2013

ELLA, QUE TODO LO TUVO, de Ángela Becerra


Ganadora del Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica 2009, Ella, que todo lo tuvo, es una obra de la que se habló mucho en la blogosfera cuando se publicó, hace unos años. Y se habló sin medias tintas: muchos elogiaban la forma lírica de escribir de Ángela Becerra y otros tildaban la novela de ser un auténtico truño. A mí, que tanta polémica me produce un morbo infinito, me dieron muchas ganas de leerla pero, como ocurre a veces, otros libros se iban anteponiendo hasta que algunos, por desgracia, caen en el olvido, si no para siempre, sí por un tiempo indefinido. Pero hace unos meses, en una conversación sobre literatura con mi querida compañera de piso en La Paz, ella me dijo que ésta es una novela que le encantaba a su madre, así que decidí buscarla y no postergar más su lectura, y ya de paso, sacarme el morbo.  

Y lo cierto es que no me incluiría, en absoluto, en el grupo de los que la amaron, pero tampoco con rotundidad en el de los que la consideran una patraña. Bueno, en realidad, más en el segundo que en el primero, aunque con reparos.

lunes, 26 de agosto de 2013

BORRACHO ESTABA, PERO ME ACUERDO, de Víctor Hugo Viscarra


Desde que llegué a Bolivia, todo el mundo en La Paz me hablaba de este libro, uno de los más populares. Aparentemente es la biografía novelada del autor, Víctor Hugo Viscarra, que relata desde su infancia hasta su madurez por las calles, o por la calle (en singular), de la ciudad. Enmarcada en un entorno hostil, la obra comienza relatando las palizas que el niño recibía de su madre. Pero pronto su vida pasa a un segundo plano para centrarse en la vida de todos, en la vida nocturna, en sus bares y boliches más turbios, en su gente descastada.

Borracho estaba, pero me acuerdo es un retrato de la sombras de la ciudad, de su parte más oscura y más cruel, con la gente que se muere de frío en las noches del altiplano, donde siempre es invierno.  Una lectura que, pensaba, estaría contada con humor, con la ironía mordaz del que nada tiene que perder, solo, al abrigo del calor de una hoguera, acompañado de los perros fieles que no son de nadie y son de todos. Nada más lejos de la realidad, porque lo que me he encontrado es un relato descarnado y cruel, en el que es difícil encontrar un ápice de belleza. O al menos no sigue los estándares de belleza comúnmente aceptados, que a veces también son erróneos, por qué no decirlo. 

Un libro que está a medio camino entre la novela y la crónica, entre las memorias y el cuento, una especie de ensayo sórdido que es complicado de leer por la cantidad de modismos bolivianos, o mejor dicho, modismos de la gente que no ha tenido acceso a la educación y tiene su manera especial de hablar. Todo mezclado con multitud términos aymaras. 

Desde el mundo de la prostitución al de la gente más humilde que emigró del campo a la ciudad, Borracho estaba, pero me acuerdo hará las delicias de los antropólogos, que somos un poco todos, en realidad. Pero aviso ya: la ciudad que el retrata no es la que yo he conocido. No digo que no exista más, pero no se me ha descubierto, por suerte, ante mis ojos. Y con todo, me ha gustado leerla por saber que era profundamente verdadera. 

Borracho estaba, pero me acuerdo es una fotografía del submundo paceño, de su marginalidad que lleva al alcohol y a las drogas. A la cárcel y a la muerte.

viernes, 23 de agosto de 2013

Crítica del álbum RECTO VERSO, de Zaz


Después de vender más de un millón trescientos mil ejemplares de su álbum homónimo y recibir el premio Victorie de la musique a la mejor canción, el más importante de Francia, por Je veux, las expectativas creadas eran muy altas, y lo cierto es que, con su segundo y esperadísimo álbum, la cantante Zaz las ha cumplido con buena nota.

Recto Verso es una invitación a irnos de viaje. Un viaje de alegría y de colores, donde las diferencias no existen. On irà es el tema que abre el álbum y el que resume su esencia. Fue Número 1 en CAJÓN DE HISTORIAS el pasado mes de junio.

Desde ahí, vamos desgranando poco a poco canciones en las que la artista se mantiene fiel a su estilo y en los que reafirma su personalidad, como en Comme ci, comme ça o Gamine

La cantante se resiste a hablarnos del amor, evita las canciones románticas ñoñas para hablar de los sueños, para contarnos en T'attends quoi de un mundo mejor que estamos destruyendo y para cantarnos desde el respeto, del respeto por uno mismo, del respeto por lo ajeno y por los mayores, porque ellos son sabios incluso cuando la vida se les apaga, como nos cuenta en Si je perds, un tema sobre una anciana que sufre alzheimer:


Una producción musical cuidada, donde los instrumentos de cuerda tienen una relevancia especial. Desde la guitarra, a la que no renunciará jamás, hasta el contrabajo, fundiéndose sus raíces y su amor por el jazz. Y siempre combinando la solidez y el jaleo de los temas más rápidos con la intimidad de otras canciones que brotan del estómago y que canta con su voz desgarrada que se rompe en mil pedazos, cargada de sensibilidad, como en Si, mi favorita del disco. 

Recto Verso suena a circo y suena a calle. Suena a la euforia circense y lo mejor de la rue, pero sin renunciar a esa pequeña nostalgia que también encontramos tanto en el circo como bajo un cielo de mil estrellas. Zaz habla del derroche que corre por sus venas, de sus escalofríos helados y de sus borracheras de libertad, y escoge la música perfecta para contarnos sus historias. 

En su conjunto, Recto Verso desprende positividad en un alegato sin pudor al pop de calidad, que a veces se desprecia en exceso por el simple hecho de llevar esa etiqueta. Pero el álbum es mucho más que pop inocente: es justicia social, es música que está viva y late, como demuestra en Toujours. Es la confirmación de Zaz, que abarca más colores y más matices que en su primer álbum. Zaz con su voz grave y potente, capaz de cantar sin miedo a una día que nos pertenece.



lunes, 19 de agosto de 2013

LA RESISTENCIA, de Ernesto Sabato


La resistencia es un ensayo de la última etapa creadora de Ernesto Sabato, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Es una reflexión sobre el camino hacia el que va el mundo, un alegato en contra de la globalización que ha traído a la sociedad más cosas malas que buenas, y una crítica descarnada contra la televisión de masas, que anula la capacidad de pensamiento. 

La obra no da tregua y desde el primer momento hace referencia a la soledad y a la deshumanización del hombre, un mal que se ha potenciado desde finales del siglo XX por la utilización cada vez mayor de máquinas. ¡Ay si Sabato hubiera vivido sólo unos años más y hubiera visto la plaga de iphones que consiguen que los grupos de personas no hablen, aunque estén juntos! Este ensayo fue publicado en el año 2000, justo antes de la explosión total y colectiva de Internet, o justo cuando está comenzaba, pero no tuvo tiempo el autor para comprobar, por suerte para él, cómo la hiperconectividad conduce al hiperaislamiento. Un aislamiento además en el que el ser humano camina anestesiado, atontado por el entretenimiento gratuito de la televisión y por una pérdida de valores y de identidad cultural constante, cuando es precisamente la identidad cultural la que nos debería conformar y enriquecer, y en el contacto con la diferencia aprender del otro y también de uno mismo, en un bien común que culmine en el vivir bien, en el buen vivir de unos y de otros

Por eso, la única solución es resistir, alejarse del sistema capitalista que impera el mundo y lo va a destruir. La única solución es alejarse del capital y centrarse en la educación, en la dignidad y en el amor.  

La resistencia es una obra breve que hay que leer con un lápiz en la mano, para resaltar aquellas frases certeras de Sabato, que no son pocas. Y también aquellas en las que se puede encontrar un punto de discusión o debate, creo que eso le hubiera gustado al argentino, no aceptar sus sentencias sine qua non en una resistencia fructífera, similar a la que él propone.  

viernes, 16 de agosto de 2013

LOS AMANTES PASAJEROS, de Pedro Almodóvar


Ha sido la película que más he deseado ver desde que estoy en Bolivia. Se estrenó en España en el mes de marzo, pero aquí todavía no ha llegado a las salas. Sin embargo, el otro día, por casualidad, la encontré en DVD en un puestecito y no dudé en comprármela por cinco bolivianos (algo más de cincuenta céntimos). Un día, si queréis, os cuento cómo funciona el mercado de DVDs en Bolivia. 

Ya sabía que no me iba a encontrar al mejor Almodóvar. No había querido leer demasiadas reseñas sobre esta película, pero los comentarios que me llegaban no eran demasiado alentadores. Debo decir, efectivamente, que está lejos de las obras maestras y maravillosas películas que lleva haciendo durante más de una década. Desde Todo sobre mi madre hasta La piel que habito, Almodóvar ha demostrado que es el mejor creador español en activo, tanto por sus guiones, como por su dirección de actores como por la belleza visual que hay en cada uno de sus filmes. Y Los amantes pasajeros está muy, muy lejos de esa calidad.

Nos cuenta la historia de un trayecto en avión desde España hasta México, truncado por una avería en uno de los trenes de aterrizaje (a modo de anécdota, os diré que cuando yo volvía de México hubo una avería en uno de los trenes de aterrizaje y que, por suerte, no tuvimos que hacer un aterrizaje de emergencia). Una película coral en la que cuenta las pequeñas miserias de los pasajeros: uno de los azafatos tiene un lío con el piloto, que está casado y tiene dos hijos; una de las pasajeras, con poderes para ver el futuro, es virgen y presiente que va a perder la virginidad durante el vuelo; el estafador de un banco huyendo después de haber arruinado a muchas familias; una conocida sodomizadora que revela sin pudor el nombre de sus clientes, y un sinfín de historias breves para las que Almodóvar ha contado con todos sus intérpretes fetiches: Cecilia Roth, Jávier Cámara, Lola Dueñas y hasta Antonio Banderas y Penélope Cruz tienen una breve aparición al comienzo. El reparto lo completan Carlos Areces, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre, Hugo Silva, Guillermo Toledo, Miguel Ángel Silvestre, Blanca Suárez, Paz Vega y Carmen Machi, entre otros. Todos son pequeños papeles sin demasiado margen de actuación, pero entre los que más brillan quiero destacar al trío de azafatos (Cámara, Arévalo y Areces) que nos regalan una actuación musical de I'm so excited, que forma parte ya de los momentos históricos del cine español; y también destacar a Lola Dueñas, tan efectiva como siempre.

Los amantes pasajeros es una película cómica y disparatada que me ha hecho reír, lo que era, sin duda, el propósito del manchego, aunque queda lejos de sus mejores comedias como Mujeres al borde de un ataque de nervios, que cada vez que la veo me hace mearme de la risa. Y aunque en tono de humor, Almodóvar hace un retrato fiel de la putrefacta sociedad española, con sus perversiones, sus estafadores inmunes a la justicia o sus aeropuertos fantasma. 

Lejos de sus obras maestras, creo que Los amantes pasajeros constituye el balón de oxígeno que Pedro Almodóvar necesitaba antes de entrar en la que será su última gran etapa creadora. Es una película divertida, sin pretensiones, de la muchos dirán que no merece su firma, pero, ante todo, es la película que él quería hacer, y dada su trayectoria, puede permitirse tales licencias. Por eso la recomiendo, a pesar de todo, porque es una alegría siempre poder reírse durante un rato, sin cuestionarse nada después, buscando solamente la risa gratuita, obscena y disparatada.

martes, 13 de agosto de 2013

EL TÚNEL, de Ernesto Sabato


El túnel fue la primera novela que publicó Ernesto Sabato, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Es el relato descarnado en primera persona de Juan Pablo Castel, un pintor encarcelado por haber asesinado a María Iribarne, la mujer que amaba. 

Castel nos cuenta la historia, con profunda precisión, desde el momento en el que se conocieron hasta el fatídico desenlace, pasando por los acontecimientos relevantes que desataron o propiciaron el asesinato: como se pasa de la ilusión, al amor, a la obsesión, al más puro odio. O quizá no, jamás llegó a sentir odio Castel, pero la obsesión cegó su vista y su vida. 

El reto de Sabato consiste en que el lector logre empatizar con el protagonista, que llegue a comprender los porqués de sus actos. Para eso, hace un lúcido retrato de Castel, dejando al descubierto todos los recovecos de su ser, y el personaje también se dirige no pocas veces directamente al lector, invitándole a reflexionar más allá de las palabras escritas. Una inmersión psicológica total en la mente obsesiva y solitaria de un hombre enamorado y cansado de vivir

Una novelita que es una novela grande, en la que el autor plasma muchas de sus inquietudes sobre el ser humano y sobre el modo que éste entiende el mundo, un mundo, en su opinión, cada vez más triste y desprovisto de luces, como si entráramos en un túnel. Existencialismo en estado puro. Plasma también una idea concreta del amor sensual, la búsqueda imposible, difícil al menos, del compañero ideal. 

Una de las obras clave de la literatura latinoamericana del siglo XX, escrita, con una pasión vívida, hace más de 60 años y que parece que fue escrita ayer, de tan certera y tan vigente. Literatura atemporal, literatura universal.

viernes, 9 de agosto de 2013

OBRAS MAESTRAS #5#: LOS PUENTES DE MADISON, de Clint Eastwood


Una de las grandes historias de amor jamás contadas. Una película sobre una mujer italiana, Francesca, que dejó su patria por amor y por un sueño americano donde fumar y vivir y pasearse entre rascacielos, pero que llegó a Iowa, a una casa agradable, a un pueblo tranquilo y conservador donde todos se conocían y donde apenas se podía soñar y apenas se podía ser libre sin el yugo de las miradas ajenas.

Francesca cuidó durante toda su vida de su marido y de sus dos hijos, los cuidó hasta la muerte, y estos, los hijos se sorprendieron al descubrir en su testamento que su madre no quería ser enterrada junto a su esposo, no, sino ser incinerada y que sus cenizas fueran esparcidas en uno de los puentes del condado. ¿Por qué? ¿Por qué no encontrar el descanso eterno junto al que había sido su compañero toda la vida? Los hijos comienzan a leer sus diarios y descubren esta historia de amor, como decía, una de las más grandes jamás contadas.

En el hastío de su vida, el marido y los hijos adolescentes Francesca se marchan cuatro días a una feria. Y en esos días aparece Robert Kincaid, un maduro y atractivo fotógrafo del National Geographic, para hacer un reportaje de los puentes de Madison. Él, perdido, pide que le ayude para orientarse. Ella accede a hacerlo y pronto, entre ambos, surge una pasión que deviene en un amor intenso que durará cuatro días, y durará para siempre en la distancia, alentándoles a vivir con plenitud cuando la existencia se ponía cuesta arriba.

Clint Eastwood conmocionó al mundo con su sensibilidad y con sus aptitudes para plasmar detrás de la cámara, con certeza, los sentimientos, la dicha y las miserias del alma humana. Y Meryl Streep está maravillosa, como siempre, en sus miradas y en sus suspiros, para transmitir la angustia de su pequeña cárcel de comodidad y la libertad que encuentra en los brazos de Robert. Francesca abandonándose, desde el engaño a su familia hasta la más absoluta fidelidad, la fidelidad por ella misma, en una encrucijada que no fue tal debido a la intensidad de los sentimientos, como la fuerza del agua del río que quiere buscar su cauce.

Los puentes de Madison no es sólo una historia de amor y fidelidad, sino también una crítica explícita a la sociedad de la América profunda, capaz de desgarrar la felicidad ajena con su conservadurismo y su retraso mental y una envidia latente, oculta en apariencias y buenas maneras hipócritas.

En definitiva, una maravillosa película, capaz de retorcerte las entrañas, de erizarte la vida hasta las lágrimas, que logra que quieras gritarle a Francesca que abra la puerta de ese coche y corra bajo la lluvia para abrazar a Robert para siempre, hazlo, Francesca, hazlo, te lo mereces, todos nos lo merecemos. Pero ella sabía que era mejor mantener intacta la belleza de ese amor, que después nada sería igual.

Una película que demuestra que hay amores eternos que apenas duran días u horas, que ponen tu vida del revés, que hacen tambalear sus cimientos, amores con la fuerza de un tsunami, amores que llegan y pasan y destrozan dulcemente todo y después desaparecen pero que dejan en cada esquina del cuerpo, en cada recoveco del corazón, una huella imborrable, inmune a la memoria. Amores que son, ni más ni menos, el aliento de la vida.


martes, 6 de agosto de 2013

LA LÁGRIMA DE LA INDIA en BITÁCORA DE MIS LECTURAS


Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo. Hace ya casi cinco meses que mi querida Bookworm, de Bitácora de mis lecturas, publicaba en su blog una maravillosa reseña sobre mi segunda novela, La lágrima de la India, a la que le dio cuatro gusanitos y medio, a sólo medio punto de la máxima puntuación. Hoy quiero agradecerle en esta entrada su apoyo incondicional desde el principio de mi aventura literaria, en 2009. Porque una de las cosas maravillosas que tiene publicar es encontrarse con los lectores, unos anónimos y otros no, que te escriben y te cuentan sus sensaciones al leer la obra. Y con ella el encuentro ha sido más que agradable, maravilloso. Bookworm decía en su reseña que, al cerrar la novela, deseaba darle un abrazo enorme a la inolvidable Anita Reina de Córdoba, y lo cierto es que yo tengo unas ganas tremendas de darle un abrazo a ella, sincero y cargado de gratitud. Ojalá un día, más pronto que tarde, pueda viajar hasta el norte para presentar esta novela, o quizás una nueva, y que ese deseo se haga realidad. 

En la reseña habla con mucho cariño de la historia, de sus personajes, especialmente de los dos principales, de Leonardo y de la mencionada Anita, y menciona también que, a pesar de que Soledad es en todo momento firme y consecuente con sus decisiones, no le ha llegado tanto, porque no sentía conocerla tan a fondo. Pero es que Soledad es el ángulo agudo y los otros dos personajes son ángulos obtusos, llenando casi todo el triángulo, y me alegra incluso que comparta esa sensación porque era mi intención dejar esos espacios en blanco en el personaje de Soledad para que el propio lector fuera quien los llenara. Así que mi sensación, al leer sus palabras, es plena. 

Otra de las cosas maravillosas que dice es que siempre habrá un hueco para Madrid en mis novelas, y creo que tiene razón porque allá donde me encuentre (y llevo ya bastantes meses a 9000 kilómetros de mi Madrid) esa ciudad forma parte de mi vida y formará parte de mis letras, lo que demuestra que a través del blog y de la literatura se puede crear un vínculo especial con las personas, y Bookworm demuestra conocerme bien. 

Por tu apoyo y por tu cariño, simplemente, ¡GRACIAS!

"Es evidente que la novela me ha encantado y por eso os la recomiendo. Es una historia de amor y amistad ante todo, donde el destino todo lo va uniendo, una lección de vida, de ganas de vivir, una lectura entrañable, no penséis que os vais a morir de pena porque no es así, incluso tiene unas pinceladas de humor, que al  menos a mí me han sacado la sonrisa en más de una ocasión. Es cierto que también se esconden lágrimas entre sus hojas, pero todos sabemos que las lágrimas no siempre brotan por pena, ¿no?"

Podéis leer la reseña completa haciendo click AQUÍ. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Mis canciones del mes de Agosto

10. Luis Ramiro: Dos coplas (-5)
El cantautor aparece en esta lista por tercer mes consecutivo con esta historia de amor entre dos personas que están en el final de su vida. Muy emocionante.

9. Mariah Carey feat. Miguel: #Beautiful (#Hermosa) (-8)
El lanzamiento del nuevo álbum de Mariah Carey parece que se retrasa hasta el mes de otoño, pero nos deja para el verano la versión en "spanglish" de #Beautiful, el Número 1 del mes pasado en CAJÓN DE HISTORIAS.

8. Vanesa Martín: Ropa desordenada (+1)
Un puesto sube la cantautora malagueña con uno de los temas más frescos de Cuestión de piel, su tercer álbum de estudio.

7. Marina and the Diamonds: Lies (N)
Un tema cargado de una extraña fuerza, de un reproche que hiere y de una sensibilidad especial, la que siempre en sus canciones Marina and the Diamonds.

6. Zaz: Si (-3)
Una de las mejores canciones del nuevo álbum de Zaz, de la que estamos esperando como agua de mayo su segundo single. Mientras tanto, que suene su canto desgarrado por un mundo mejor.

jueves, 1 de agosto de 2013

Protagonista del mes... Ernesto Sabato


Ernesto Sabato, que falleció hace apenas dos años, fue uno de los más grandes literatos y pensadores del siglo XX. Aunque principalmente ensayista, es autor de tres novelas: El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador. 

En 1933 fue elegido Secretario Juvenil de la Federación Comunista de Argentina, aunque más tarde tuvo dudas sobre este movimiento político. Físico de formación, en los años 40 tuvo una crisis existencial que le llevó a alejarse de las ciencias para dedicarse a la literatura y a la pintura. Su primera novela, El túnel, recibió los elogios del mismísimo Albert Camus. Sobre héroes y tumbas es considerada una de las grandes novelas argentinas del siglo XX, y Abaddón el exterminador fue galardonada, además de en su país, fue galardonada en Francia e Italia. A mediados de los años 80 presidió la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), cuyas experiencias, plasmadas en el libro Nunca más, fueron el eje para que se enjuiciara a los militares de la dictadura de Videla. 

Ha ganado el Premio Cervantes, el más importante de la literatura en español, y fue propuesto en tres ocasiones para recibir el Premio Nobel de Literatura. 

Con un estilo pasmosamente preciso, Ernesto Sabato vivió sin miedo a plasmar aquello que pensaba, envolviendo sus escritos de una angustia existencial, oscura, entre lágrimas calmadas y gritos desgarradores, entre críticas a una sociedad adormecida por los males de la globalización. 

Aquí mi pequeño homenaje a una de las grandes voces de América Latina, que sigue y seguirá vigente, iluminando el mundo con su enorme lucidez. 

lunes, 29 de julio de 2013

BEATUS ILLE, de Antonio Muñoz Molina


Beatus Ille fue la primera novela que publicó Antonio Muñoz Molina, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, y desde el principio me asaltó la grata sensación de estar ante una obra de total madurez, que entrañaba no ya a una futura promesa de la literatura contemporánea española, sino a una realidad tangible en poco más de 300 páginas.

El joven Minaya viaja hasta Mágina, el pequeño pueblo de la Sierra de Jaén que viene a ser como Macondo o Cochala en la obra de Muñoz Molina, un enclave creado por el autor con tanta precisión que a uno le dan ganas de buscarlo en el mapa para hacer como el protagonista (¿o quizá no tan protagonista?)  y pasear por sus calles y sentarse en su plaza, frente al lugar donde lincharon a aquel fascista mientras tenía  lugar la horrible guerra en la que perdimos todos, una guerra cuya cicatriz sigue visible en la piel de los españoles tantísimos años después. El objetivo del viaje de Minaya es recabar información sobre Jacinto Solana (¿el verdadero protagonista?), un escritor de allí cuya novela, titulada Beatus Ille, jamás llegó a ver la luz y se perdió en el olvido, entre las obras que debieron existir y no fueron más que fantasmas tristes. Muñoz Molina, a través de Minaya, hace una búsqueda de la memoria, de la memoria colectiva y de la memoria de los protagonistas, de sus grandes y pequeñas miserias, siempre miserias, porque las cosas existen sólo si hay alguien, un interlocutor o un testigo, que nos permita recordar que alguna vez fueron ciertas. Una frase tremenda que me abofetea cada mañana y me obliga a escribir para que las palabras salven del olvido aquello que tuvo, que tiene lugar, que siento. 

viernes, 26 de julio de 2013

TAKE THIS WALTZ, de Sarah Polley


El segundo largometraje de Sarah Polley se centra en algo tan universal como la vida y la muerte: el desamor. Un sentimiento de mil formas que a veces es devastador, otras calmo, otras triste y otras como una liberación. En este caso, un desamor que nace del desgaste, de la cotidianidad y de una pasión que se desvanece con el viento.

Margot es una mujer que se casó muy joven y que lleva una vida feliz, pero a la que su atractivo vecino le desmontó los pilares de la vida. Él se enamora de ella, ¿y ella? ¿dará el paso y se atreverá a tomar ese vals del dolor de la ruptura y de la pasión renovada?

Sarah Polley cuenta una historia que nos han contado ya una y mil veces, pero lo hace incidiendo en las miradas y en los miedos, deleitándonos con metáforas que no por explícitas son menos certeras: el personaje de ella tirándose a la piscina, el baño en la ducha con las mujeres mayores y la demoledora frase: "lo nuevo se vuelve viejo" y los besos a través del frío cristal, tan cerca de los otros labios y, a la vez, imposibles de rozar, de sentir. 

lunes, 22 de julio de 2013

CARLOTA FAINBERG, de Antonio Muñoz Molina


 


Estamos ante una de las novelas breves e intensas de Antonio Muñoz Molina, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, un ejercicio literario que, en tan pocas páginas, entraña una calidad inmensurable.

Es la historia de un encuentro casual en un aeropuerto de Estados Unidos: dos hombres españoles, una larga espera de un avión, y una historia, la de Carlota Fainberg. Abengoa, un ejecutivo de una empresa que vuela a Miami, y Claudio, que trabaja en la universidad de Pittsburg y está buscando afianzar su puesto. Cuando Abengoa le pregunta por su destino y el otro le contesta que es Buenos Aires, el ejecutivo no duda en contarle su experiencia personal allí, su encuentro en un viejo hotel con Carlota Fainberg, con la que vivió una tórrida historia de amor.

Pero lo mejor de esta novela no es el argumento en sí mismo, sino la manera en la que Muñoz Molina lo cuenta, con una tremenda lucidez, dibujando dos personajes a la perfección en sus gestos, en sus manías, en el exacerbado “españolismo” de uno y en la cursilería e incluso pedantería del otro, que introduce en su narración una enorme cantidad de palabras inglesas. 


jueves, 18 de julio de 2013

LA LÁGRIMA DE LA INDIA en Twitter






lunes, 15 de julio de 2013

EL DUEÑO DEL SECRETO, de Antonio Muñoz Molina


El dueño del secreto es una novela corta de Antonio Muñoz Molina, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. El relato en primera persona de un hombre que vivió en Madrid en 1974, cuando languidecía la rancia dictadura franquista que parecía que no iba a acabar jamás. Él era entonces un joven de 18 años, recién llegado a Madrid desde su pequeño pueblo, a un Madrid que era a veces gris y hostil, y que se le descubría otras veces fastuoso y señorial. 

La historia comienza con un pasaje precioso sobre los sentimientos que infudaron en el joven que el protagonista fue la Revolución de los Claveles que tuvo lugar en Portugal ese mes de abril de 1974, una alegría que ansiaba se contagiara en la España triste y asustada de entonces. 

De pronto, en Portugal, se veía que los más audaces sueños de libertad podían cumplirse, que una dictadura más antigua y más fósil todavía que la española podía borrarse del mundo en el transcurso de una noche, igual que se había derrumbado la monarquía de Alfonso XIII en otro abril de casi medio siglo antes, sin muertos, sin turbulencias ni desastres, en medio de una celebración orgullosa y unánime.

Y desde ahí, el protagonista cuenta cómo, por casualidades de la vida, se vio envuelto en un plan para acabar con la dictadura. Un secreto que él no pudo guardar y que compartió con Ramonazo, un paisano con el que compartía habitación en un lúgubre pensión de la capital.

Tres personajes dibujados con maestría: el protagonista, ingenuo y cobarde, ilusionado con un mundo mejor, con una República donde todos y todas pudieran votar en elecciones libres, y mareado por el hambre perpetua de su estómago. Ramonazo, el paisano con la cara redonda y la barba cerrada, con esa cara curtida por el trabajo y el pueblo, incendiario prochino y bruto, y no por eso, con algo de cobardía en sus entrañas. Y Ataulfo, con su facha de abogado burgués, que vive en el dispendio y que, sin embargo, se mantiene fiel a sus principios anarquistas, porque ser de izquierdas no es ser un vagabundo, sino creer en la equidad social, en la educación universal de calidad y en el respeto por los derechos humanos para todos, esos derechos humanos básicos que la dictadura franquista y el gobierno actual del "señor" Rajoy tienen más similitudes vergonzantes de las que me gustaría. 

Antonio Muñoz Molina escribe un libro breve pero vivo y cargado de pasión, con una maestría narrativa propia de él, preciso y incisivo, y profundamente mordaz, tanto, que en más de una ocasión y en más de dos no he podido dejar de soltar una risa.  Un libro que retrata a la perfección el ambiente de aquellos días de 1974 en los que algunos, muchos pero no todos, deseaban una España mejor para vivir, con la incertidumbre de que aquella tristeza, aquel agobio sordo, aquel aburrimiento inacabable del franquismo no acabara nunca. Pero acabó, por fin, convirtiéndose en un recuerdo borroso y rancio. Una novela breve pero intensa y una experiencia lectora sumamente recomendable. 

jueves, 11 de julio de 2013

LES GENS HEUREUX LISENT ET BOIVENT DU CAFÉ, de Agnès Martin-Lugand


Entre el Libro 2 y el Libro 3 de 1Q84 quería intercalar una lectura más ligera y en francés, porque la tensión del final del segundo libro haría que mi corazoncito necesitara un respiro antes de embarcarme en la parte final de la historia de Murakami. Busqué en Amazon (desde que estoy en Bolivia leo casi todo en mi Kindle, hubiera sido difícil cargar con tantos libros y no quiero acumular demasiados para no tener que llevar tres maletas, tarea complicada, os lo puedo asegurar) la novela adecuada, realmente quería leer Demain j'arrete porque he leído buenos comentarios al respecto, como el de María en 'De todo un poco', pero finalmente me decanté por esta novela que reseño hoy, que todavía no ha sido traducida al español. ¿Cómo creéis que se me quedó el cuerpo cuando en el primer capítulo la protagonista pierde, de un sólo golpe, a su marido y a su hija? Pues mal, la verdad es que mal. Yo me preguntaba "¿Por qué ponía en la sinopsis que este libro tenía lo mejor de El diario de Bridget Jones y Love Story?" "¿Quién me pone la pierna encima para que tenga entre mis manos una historia dramática cuando yo quería sonrisitas?".

Lo cierto es que, aunque no es una historia cómica, el drama es bastante llevadero. Y realmente es una historia de amor. Corrijo. Es una previsible historia de amor. Y al final sí ha resultado ser ligera, calmarme los nervios y darme la energía necesaria para afrontar la tercera parte de 1Q84

Ingredientes:
- Mujer joven (Diane)
- Marido e hija fallecidos
- Mejor amigo gay (Félix)
- Viaje a Irlanda (a un pueblo perdido de Irlanda)
- Vecino malhumorado (Edward)
- Perro adorable (Postman Pat)

Resultado: Les gens heureux lisent et boivent du café, que podría traducirse como La gente feliz lee y bebe café.

No os desvelaré demasiado si os cuento que a mitad de la novela se produce un viraje de 180 grados y el vecino odiado deja de serlo. En las últimas páginas se producirán una serie de hechos que, aunque no totalmente sorprendentes, si llevan a uno de los dos desenlaces posibles (es decir: amor sí o amor no). La ópera prima de Agnès Martin-Lugand tiene un personaje principal bien construido, evita en todo momento el melodrama absurdo (era fácil caer en él con estas premisas) y el café es con azúcar, doble ración. Un éxito inesperado para la autora, que publicó el texto en Amazon y ahora ya tiene su libro circulando por las librerías de Francia, lo que demuestra que en el mundo editorial se está produciendo un cambio. 

Una novela sobre el viaje interior y exterior de una mujer para superar el peor momento de su vida. Una novela interesante, entretenida de principio a fin, fresca a pesar de todo, totalmente visual en sus descripciones y, aunque previsible, una novela que se lee con verdadero placer. 

lunes, 8 de julio de 2013

1Q84: LIBRO 3, de Haruki Murakami


Finalizar esta trilogía se había convertido en una obsesión. Cuando finalicé el Libro 2 necesitaba respirar, dejar reposar mi corazón acelerado por la tensión acumulada, por no saber si Aomane seguiría viva, por no saber si Tengo conseguiría su propósito. Pero, en cuanto reuní las fuerzas, pocos días después, me embarqué en este Libro 3 en el que Haruki Murakami inicia dando una tregua al lector: siete u ocho capítulos para volver a introducirnos en ese mundo de dos lunas que es 1Q84. 

En esta ocasión, eso sí, la estructura cambia con respecto a los dos anteriores: a las voces de los dos protagonistas absolutos se suma la de Ushikawa, quien ha recibido el encargo por parte de la secta religiosa Vanguardia de descubrir el paradero de Aomane. Ushikawa no deja de ser en ningún momento un personaje secundario, un personaje desagradable, creado así de manera explícita, por el que el lector sentirá al principio algo cercano al asco y terminará sintiendo compasión. Al principio no entendía por qué el autor había decidido alterar el mecanismo establecido anteriormente, pero después comprendí que era necesario, porque Ushikawa consigue que el mapa mental de este argumento complejo sea mucho más claro y el lector tenga una perspectiva completa de todo lo que está ocurriendo, incluso que pueda establecer sus propias hipótesis sobre lo que ha de ocurrir. 

En este Libro 3 se disipa esa sensación de soledad que revestía el cuerpo y el corazón de los personajes. Quizá estén solos, quizá más que nunca, pero no se sienten solos y eso es lo más importante. Quizá, porque como dice una de las frases de la novela: la soledad se convierte en un ácido que te corroe. Tengo decidirá reunirse con su padre para encerrar los demonios del pasado. Y Aomane tomará una serie de decisiones en una huida hacia delante, contada con la maestría y la profundidad del maestro Murakami. Y si es cierto que en el personaje de él notamos una evolución, podemos afirmar con rotundidad que el personaje de Aomane es totalmente redondo: su corazón, del que decía que era frío al comienzo del libro, adquiere una calidez y una candidez hermosas, cargadas de lirismo y de confianza en el ser humano, en el futuro. "Esperarlo será el eje de mi vida", dice la protagonista. Porque no todo está perdido, ni siquiera en 1Q84, ese mundo donde todo es posible. Y donde no siempre será fácil -o incluso necesario- encontrar respuestas a todo. 

La historia avanza con fluidez, la fluidez de los sentimientos, porque lo que no sabía al principio y lo que jamás pude imaginarme cuando leí los primeros capítulos del Libro 1, es que 1Q84 es en realidad una bella historia de amor, de un amor que superó las barreras del tiempo y de la realidad, que se mantuvo vivo gracias al tacto sutil de una mano. Un amor que no os desvelaré si tiene un final feliz o no. Un amor sin lamentos, a pesar de todo.

Y en su conjunto, 1Q84 es una obra personal, ambiciosa y compleja, con un argumento trabajado, que es lo que diferencia los grandes libros de los mediocres. Murakami se mantiene fiel a su personalidad, a su estilo que mezcla lo lírico con la imaginación y con la música, porque su novelas siempre están llenas de música. 1Q84 es un ejercicio de lectura obsesivo y obligado, una muestra de que la buena literatura de transporta a otros mundos, a otras realidades, y que brilla con luz propia, en este caso, con la luz de dos lunas.

jueves, 4 de julio de 2013

Mis canciones del mes de Julio

10. Florence + The Machine: Over the love (N)
Creo que lo que más me gustó de El gran Gatsby fue esta canción de Florence: va creciendo en intensidad, un tema lleno de fuerza y en el que hace gala de su personal estilo y  su voz inconfundible.

9. Vanesa Martín: Ropa desordenada (N)
Nuevo single de su álbum Cuestión de piel y nuevo videoclip en el que la malagueña propone varios finales alternativos: podemos ver desde Melendi, Mario Vaquerizo, Darth Vader o María León e Inma Cuesta. Además, ha propuesto a sus fans que graben su propio final alternativo. Una iniciativa original y graciosa.


8. Alejandro Fernández y Christina Aguilera: Hoy tengo ganas de ti (-3)
Los cantantes, que unido sus voces para esta canción, pierden tres puestos con respecto al mes anterior en CAJÓN DE HISTORIAS. Un clásico de la canción romántica.


7. Zaz: On irà (-6)
El número 1 del mes pasado sigue sonando. Una canción positiva, pegadiza, que gusta más cuanto más la escuchas. Os dejo una interpretación algo especial y divertida: ¡versión acústica en la ducha! ¿Acaso no es lugar de la casa donde mejor suena nuestra voz?



6. Esma y Lozano: Pred da se razdeni (N)
No es la primera vez que os hablo de esta canción en macedonio, ya lo hice en la entrada sobre el Festival de Eurovisión. Efectivamente, era una de mis favoritas, y aunque no llegó a la final, defiendo la mezcla de música pop y folclor balcánico. Dedicada a Xavier Vidal ;)



lunes, 1 de julio de 2013

Protagonista del mes... Antonio Muñoz Molina


Antonio Muñoz Molina, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013 por "una obra que asume admirablemente la condición del intelectual comprometido con su tiempo". Una distinción por la que he decidido que sea, una vez más, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Ya lo fue en abril de 2010, y ahora, tres años y tres meses después, creo que merece de nuevo ser el escritor que encabece durante Julio las entradas de este espacio.

Plenilunio fue elegida mi Mejor Lectura de 2010 y La noche de los tiempos estuvo entre los cuatro seleccionados como Mejor Libro de Autor Español en 2012. De él he leído además En ausencia de Blanca, un despliegue de maestría sobre la dualidad existencial, y El viento de la luna, que fue mi primera incursión en su obra. Durante este julio me gustaría adentrarme en Beatus Ille, su ópera prima, y en otras dos de sus novelas más breves. 

De estilo preciso y certero, Muñoz Molina es uno de los escritores más importantes de la literatura española del siglo XX y XXI. Una de esas voces de referencia que es capaz tanto de ahondar con profunda destreza en el alma humana como hacer un retrato de nuestra sociedad, mirando de frente aquello de lo que habla: sin pudor, sin sombras, sin miedo. 

Miembro de la Real Academia de la Lengua (fue el más joven en ingresar, con 39 años) y galardonado con el Premio Planeta, el de la Crítica y el Nacional de Narrativa en dos ocasiones, entre otros. Ahora, a éstos  hay que sumar el Príncipe de Asturias de las Letras, que ganaron personalidades literarias de la talla de Doris Lessing, Camilo José Cela o Mario Vargas Llosa. Todos ganadores también del Premio Nobel. ¿Creéis que es factible que Antonio Muñoz Molina gane también el premio más importante de la literatura? Yo creo que sí, que ese galardón le llegará, le ha de llegar.