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miércoles, 31 de enero de 2018

Críticas Urgentes | Películas nominadas a los Premios Goya

La Llamada, de Javier Ambrossi y Javier Calvo (4****) 
(5 nominaciones, incluyendo Mejor Dirección Novel y Mejor Actriz de Reparto)


Es la comedia de la temporada. Ambrossi y Calvo han logrado con su primer largometraje movilizar a una legión de fanáticos hasta las salas de cine.

Los llamaders han hecho la mejor promoción posible a una película verdaderamente entrañable y conmovedora. Con un guion mordaz y efectivo, los directores consiguen profundizar en el universo femenino de cuatro mujeres que atraviesan un proceso de crisis y autodescubrimiento. 

Los diálogos son calle y realidad, y ahí radica el éxito de Los Javis: consiguen conectar con una generación ansiosa de referentes que destilen frescura, feminismo, compromiso y lealtad a uno mismo. Pero es que además se apoyan en cuatro actrices que son "más grande que lo de Fátima y mayor que lo de Lourdes": Macarena García, pura magia; Gracia Olayo, un derroche de tablas; Anna Castillo, una fuerza de la naturaleza; y Belén Cuesta como la Hermana Milagros, uno de esos personajes inolvidables ya del cine español, en una compleja interpretación que está durante toda la película al borde de las lágrimas, pero provocando la risa continuamente en el espectador. Ella merece el Goya, este año sí. 

La llamada, una comedia musical que se ha convertido en el éxito de la temporada, un buen ejemplo de que una película pequeña puede llegar a ser muy grande cuando se hace con el corazón. Y que recupera un mensaje de valentía y dignidad para las nuevas generaciones: "lo hacemos y ya vemos", incluso si se trata de meterse a monja. Bravo. 

Pieles, de Eduardo Casanova (3***) 
(3 nominaciones, inluyendo Mejor Actriz Revelación y Mejor Actor Revelación)

Probablemente 2017 ha sido uno de los años en los que más y mejores primeras películas hemos visto, lo que demuestra la óptima salud del cine español, y la calidad de una nueva generación de cineastas que vienen a revolucionar la manera de hacer cine con propuestas arriesgadas. Muestra de ello son Verano 1993 de Carla Simón, No sé decir adiós de Lino Escalera, La llamada de Los Javis y también esta Pieles de Eduardo Casanova, un rostro muy conocido de la televisión que se lanza a la dirección con una comedia negra (¿comedia rosa?) que narra varias historias de personajes que se ven juzgados por ser diferentes. 

Con una dirección artística recargada y un maquillaje espectacular (digno del Goya), la película quebranta los límites del buen gusto hasta el punto que algunas secuencias pueden resultar incómodas. Y ahí está el aplomo de Casanova como director, que buscaba está provocación expresamente (aunque se le ha ido la mano un poco). 

La película es irregular, tiene algunas partes brillantes y otras más flojas, y peca de explícita y evidente en su mensaje -se echa de menos algo de sutileza-. Pero el conjunto es interesante y las interpretaciones son de primera calidad: Candela Peña, Ana Polvorosa, Macarena Gómez, Carmen Marchi y Secun de la Rosa impecables. 

El bar, de Alex de la Iglesia (3***) 
(1 nominación: Mejor Sonido)

Haga lo que haga el maestro Alex de la Iglesia, lo hace bien. En El bar vuelve a imprimir su sello personal, ácido y con toques gore. La película funciona bien, el arranque, como suele ser habitual en sus película, es brillante. 

De la Iglesia es un guionista efectivo, un director de actores impecable. En esta, Carmen Machi, Blanca Suárez y Mario Casas están estupendos. Él sabe sacar lo mejor de ellos. Con Carmen Machi es fácil, porque ella tiene unas tablas brutales, pero siempre es un placer ver a Suárez y Casas bajo su dirección. También Jaime Ordoñez (¿no entiendo cómo han podido obviarle en los Goya como Mejor Actor de Reparto?) y Terele Pávez, en la que fuera su última interpretación. 

Quizás el ritmo tenga altibajos o puede que su fórmula les parezca manida a los académicos -De la Iglesia es muy bueno haciendo lo que hace, pero siempre hace algo similar-, pero de verdad siento que El bar es una película con una calidad técnica digna de mencionar que merecía más presencia en los premios de nuestro cine. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 22 de mayo de 2017

Mini Reseñas | Tres películas con Carmen Machi

La puerta abierta, de Marina Seresesky (3***)
Cuando muere una de las prostitutas del edificio, Rosa tiene que lidiar con una situación inesperada: la hija de esta, una niña, se cuela en su casa porque no quiere ser detenida por la policía. La puerta abierta es una comedia dramática que tiene dos puntos muy fuertes: la historia está muy bien construida y se apoya en dos interpretaciones de altura: Carmen Machi y Terele Pávez (ambas nominadas al Goya por sus papeles), especialmente la primera, en un derroche de buen hacer, demostrando una vez más su versatilidad y su calidad interpretativa para hacer reír y para explorar otros rincones más profundos del alma. Asier Etxeandía, en un acertado papel de transgénero, completa el trío. 

Perdiendo el norte, de Nacho G. Velilla (2**)
Una comedia sobre dos jóvenes españoles que deciden marcharse a Alemania y narra las desventuras que allí tienen que pasar estos dos hiper-preparados y titulados jóvenes en un mercado laboral ultracapitalista y hostil con el inmigrante (que no con el expatriado que llega por la puerta grande). Protagonizada por Julián López, Blanca Suárez y Yon González, Perdiendo el norte es una película amable, con algunos momentos graciosos, para un domingo sin sobresaltos. Carmen Machi interpreta a la madre de uno de los jóvenes, una señora más simple que pelar un plátano, quien se cree algo que no es ni nunca será. 

Villaviciosa de al lado, de Nacho G. Velilla (2**)
Una de las películas españolas más taquilleras de la temporada es una comedia que desde el humor más básico busca realizar una fotografía de la sociedad española corrupta, hipócrita y mediocre. Cuando el gordo de la lotería cae en el puticlub de Villaviciosa, los vecinos (alcalde, oposición, y hasta el cura) se ven en aprietos para cobrar las participaciones, porque eso pondría en jaque sus matrimonios y su "reputación" en la sociedad. Los vecinos comienzan una odisea para intentar hacerse con el dinero de la manera que sea. La película entretiene (para un domingo apático) y tiene algún punto graciosillo pero ni siquiera logra despertar la risa sincera que nace del estómago y explota en la garganta. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 8 de febrero de 2015

Premios Goya 2015: Un palmarés mínimo para un año grande


2014 ha sido un gran año para el cine español. Se han cansado de repetírnoslo. Una recaudación como nunca y una cuota de pantalla del 25%. Lo que no han mencionado tanto y deberían haberlo hecho es que, cifras aparte, realmente ha sido un gran año de cine español. Hemos visto producciones de una gran calidad, el cine español se ha apartado de narrativas manidas para demostrar, una vez más, una solidez cinematográfica digna de todos los elogios. Y todo ello, en un momento de crisis prolongada en el que el gobierno no ha puesto las cosas fáciles ni a los espectadores ni a los profesionales, manteniendo el IVA desproporcionado y recortando las ayudas que funcionan como el balón de oxígeno para que las películas, que conforman nuestra identidad cultural, nazcan. Por eso, el acto de apertura de la XXIX Edición de los Premios Goya, con nuestros actores y actrices cantando Resistiré, ha sido el mejor inicio que se recuerda en muchos años. Resistiré para seguir viviendo... y aunque los sueños se me rompan en pedazos, resistiré. 

La gala fue de más a menos. Con un Dani Rovira que comenzó brillante y se fue desinflando poco a poco, cansándose, y ni siquiera cuando recibió el inmerecido galardón como Mejor Actor Revelación del Año pudo levantar el vuelo de una ceremonia eterna y cada vez más tediosa. Tediosa especialmente cuando un Alex O'Dogherty, que merece irse exiliado de España, realizó la actuación más patética de la noche. 

El palmarés, como era de esperar, coronó a La isla mínima. Pero lo hizo incluso por encima de lo esperado, inflando a la película de premios, 10 en total. Y, alguno de ellos, como el de Nerea Barros, que rechinó especialmente. ¿De verdad, señores académicos, ustedes creen que Nerea Barros está mejor en La isla mínima que Natalia Tena, Yolanda Ramos e Ingrid García Jhonsson? ¿De verdad creen que su interpretación forzada que pone en jaque una película brillante merecía, incluso, la nominación?


Ese fue el primer enfado de la noche. Pero hubo dos más. Dos errores garrafales e imperdonables (hasta el año que viene, al menos) de una Academia que ha demostrado poca profesionalidad y poca madurez. Premiar a Karra Elejalde antes que a José Sacristán y a Dani Rovira antes que a David Verdaguer, Israel Elejalde y Jesús Castro no hace más que evidenciar que este año los académicos han visto muy poco cine español. De hecho, da la sensación de que han visto únicamente los dos bombazos taquilleros del año: La isla mínima y Ocho apellidos vascos. Un despropósito dejar a la obra maestra que es Magical Girl solamente con el premio a la Mejor Actriz Protagonista para Bárbara Lennie. Y obviar, además de al mencionado Sacristán, ese guión sobresaliente. 

La verdad es que todo hacía prever que "la fiesta del cine español" quería conectar con el gran público. De hecho, que Antonio Banderas recibiera el Goya de Honor no era más que una señal de eso. Sobre todo cuando hay personalidades de nuestro cine, como Carlos Saura o incluso José Luis Cuerda o Asunción Balaguer, presentes en la ceremonia, que no tienen ese galardón.

En definitiva, un año maravilloso para nuestro cine, por lo bien que han funcionado las películas en taquilla, sí, pero sobre todo por la calidad de algunas de las producciones, por La isla mínima y Magical Girl, por Carmina y amén y Musarañas, por 10.000 km que es la esencia del cine arriesgado y joven y posible (justicia, al menos, con Carlos Marques-Marcet). Alegría, entonces, por ese talento de nuestros cineastas para contar historias que merece la pena sentir. Lástima que ayer la Academia no estuviera a la altura. Una vergüenza. Con todo, me uno entusiasmado a las voces que dijeron, ayer, y que lo repiten cada vez que compran una entrada para ver una película nuestra, ¡viva el cine español!  

La mejor frase, la del maestro Pedro Almodóvar, con su eterna lucidez: "Gracias amigos del cine español: Wert, usted no está incluido en esto".

El mejor discurso de agradecimiento, el de Carmen Machi, que recordó emocionada a Amparo Baró. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 29 de enero de 2015

Premios Goya 2015 | Quiniela Final



Mejor Película: La isla mínima
Un películón. No es mi favorita del año (Magical Girl es puro arte, lo mejor que recuerdo haber visto en el cine en mucho tiempo, y me encantaría que ganara) pero sí una gran película, un ejercicio cinematográfico impecable, sólido, que crea tensión y que consigue conectar con el público sin descuidar ni un ápice la estética y la narrativa cinematográfica. Un éxito para el cine español.

Mejor Director: Alberto Rodríguez (La isla mínima)
A la tercera va la vencida. Alberto Rodríguez se llevará por fin el Goya a la Mejor Dirección por esta película y también como reconocimiento a una trayectoria ascendente, que ha ganado en enteros y que le posiciona como uno de los directores más relevantes del panorama cinematográfico actual. Daniel Monzón ya tiene su Goya, Damián Szifrón no entra realmente en la competición (sería toda una sorpresa que se lo llevara finalmente él) y Carlos Vermut, mi favorito del año, tendrá más posibilidades en el futuro si sigue haciendo un cine tan arriesgado y tan certero.  

Mejor Actor Principal: Javier Gutierrez (La isla mínima)
Ha sido su año. Se ha llevado ya el Feroz, el Forqué y, lo más importante, la Concha de Plata del Festival de San Sebastián. Su interpretación es brutal, consigue aguantar la mirada en los momentos más duros de la película, y la construcción de su personaje es perfecta. 

Mejor Actriz Principal: Bárbara Lennie (Magical Girl)

María León está espléndida en Marsella, como una fuerza de la naturaleza, Macarena Gómez sostiene Musarañas con una interpretación complejísima al borde del histrionismo, entre la locura y la calma, entre la compasión y la euforia, pero Bárbara Lennie se llevará el Goya a casa por su papel en Magical Girl, por dar vida a ese personaje que te acompaña durante días y durante noches, creando una especie de obsesión en el  espectador, por todo lo que cuenta sin decir nada, y por ese chorro de sangre recorriendo su frente mientras suena La niña de fuego

Mejor Actor de Reparto: José Sacristán (Magical Girl)
Dignos nominados todos en esta categoría, pero indiscutiblemente José Sacristán ganará su segundo Goya. Está a otro nivel. Superior. Qué interpretación la suya. Su voz, su templanza. Cada uno de sus gestos. Muy grande.

Mejor Actriz de Reparto: Carmen Machi (Ocho apellidos vascos)
En esta categoría puede pasar cualquier cosa. Sobre todo teniendo en cuenta que ni Nadia de Santiago (Musarañas), ni Carmen Ruiz (La vida inesperada) ni Itziar Aizpuru (Loreak) optan al premio, cuando posiblemente lo merecían más que alguna de las nominadas (¿o todas?). Hay tres posibilidades: que se lo lleve Mercedes León, si los académicos deciden votar en bloque a La isla mínima (su nominación, seguramente, se deba a eso); que se lo lleve Goya Toledo por Marsella, en un papel maduro y dramático que solventa a la perfección; o que se lo lleve Carmen Machi, a la que la Academia ha ninguneado en otras ocasiones pero que, a lo largo de los años, ha ido conformando una trayectoria versátil y que este año se ha vuelto a ganar el cariño de todos con Ocho apellidos vascos. Me decanto por esta última opción además porque quizá sea la manera de premiar esta película tan taquillera, que no debería ganar en ninguna otra categoría.  

Mejor Director Novel: Carlos Marqués-Marcet (10.000 km)
Cuatro nominaciones y cinco nombres en esta categoría. Mi favorito, y el que creo que debería recoger su galardón: Carlos Marqués-Marcet, por sacar adelante una película como 10.000 km, por hacerlo con tanta efectividad y sinceridad. Me alegraré si ganan los directores de Musarañas, pero creo que su primera película no alcanza las cotas de calidad de 10.000 km, que arriesga mucho más, que llega más adentro. 

Mejor Actor Revelación: David Verdaguer (10.000 km)
Desde que vi su interpretación lo tuve claro. Ni niños ni roviras. David Verdaguer hace una interpretación madura, de animal herido, de hombre enamorado al que le ha tocado perder. Está espléndido. Tiene que ser él quien gane, cualquier otra opción sería un robo a mano armada, una injusticia sin sentido. Israel Elejalde hace un gran trabajo sí, pero no tan bueno como el de David Verdaguer. Jesús Castro demasiado inexpresivo y la interpretación de Dani Rovira me desagrada totalmente, forzada. Es graciosete y seguro que es un gran maestro de ceremonias, pero ¿Goya al Actor Revelación del Año? Seamos serios, por favor.

Mejor Actriz Revelación: Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud)
Excepto Nerea Barros (lo peor de La isla mínima, una muestra más de que los académicos la han votado en masa y que han visto pocas películas españolas este año) podría ganar cualquiera de las otras tres. ¿Por qué Ingrid García Jonsson? Su papel es más protagónico que el de Yolanda Ramos en Carmina y amén, y los académicos suelen ser decantarse por intérpretes nacionales (no ganaron ni Nicole Kidman, ni Rachel Weisz ni Naomi Watts), así que Natalia Tena lo tiene complicado, a pesar de su magnífico trabajo. 

Mejor Guión Original: Magical Girl
Mejor Guión Adaptado: Rastros de sándalo
Mejor Música Original: Loreak (Flores)
Mejor Canción: El niño
Mejor Fotografía: La isla mínima
Mejor Dirección de Producción: La isla mínima
Mejor Dirección Artística: La isla mínima
Mejor Diseño de Vestuario: La isla mínima
Mejor Maquillaje y Peluquería: Musarañas
Mejor Montaje: La isla mínima
Mejor Sonido: El niño
Mejores Efectos Especiales: El niño
Mejor Película Iberoamericana: Relatos salvajes
Mejor Película Europea: Ida
Mejor Documental: Nacido en Gaza
Mejor Película de Animación: Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo


Recuento:
La isla mínima - 8 Goyas
Magical Girl - 3 Goyas
El niño - 3 Goyas
10.000 km - 2 Goyas
Ocho apellidos vascos, Hermosa juventud, Rastros de sándalo, Loreak (Flores), Musarañas, Relatos salvajes, Ida, Nacido en Gaza y Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo - 1 Goya


miércoles, 26 de marzo de 2014

CRÍTICA | OCHO APELLIDOS VASCOS, de Emilio Martínez-Lázaro


En su segundo fin de semana en taquilla, Ocho apellidos vascos ha conseguido un aumento del 60% con respecto a su semana de estreno, que ya consiguió colocarse la medalla de "el mejor estreno de una película española desde la todopoderosa Lo imposible". Una auténtica pasada que confirma que el boca-oreja sigue funcionando mucho y muy bien. Incluso mejor que nunca, gracias al bombardeo tecnológico-social al que estamos sometidos. Y siempre es una alegría ver una película española en el número 1 de la taquilla y además con estas cifras tan positivas, porque cuando gana el cine español, ganamos todos. 

Sin embargo, quiero decir que no voy a hacer una crítica positiva de nuestra particular Bienvenidos al norte porque, sencillamente, no creo que estemos ante una buena película. Tiene un factor muy positivo, y es que logra conectar con un público muy amplio, pero el guión hace aguas por todos los lados y  no es más que una sarta de clichés manidos que terminan produciendo sopor y agotamiento de un espectador maduro. Sé que esto es ir contracorriente y levantar ampollas innecesarias, pero de verdad, creo que el cine patrio ha demostrado ser capaz de hacer comedias de calidad. De hecho, el año pasado, las mejores películas fueron comedias: desde la comedia total de Tres bodas de más, a la comedia fresca como La Gran familia española o la entrañable y cargada en matices Vivir es fácil con los ojos cerrados. O también la comedia de acción y brutal que es Las brujas de Zugarramurdi. Es decir, que comedias hay para todos los gustos. Y claro, de repente Emilio Martínez Lázaro nos planta esta película que hace reír basándose en convencionalismos, como si un monólogo eterno de El club de la comedia se tratara. Y por suerte y a dios gracias, Ocho apellidos vascos es mejor que su anterior película, La montaña rusa, que se llevó la etiqueta de Película para olvidar en CAJÓN DE HISTORIAS y que bien merecía ser quemada en la hoguera del olvido.

Los actores están muy acertados en sus interpertraciones: el gran Karra Elejalde en el papel de padre vasco; Carmen Machi de viuda "en el exilio" y falta de cariño; Clara Lago, arisca como debe de ser; y Dani Rovira en su papel de señorito andaluz que se hace pasar por un vasco y que consigue, en su primer papel cinematográfico, estar a la altura de los otros tres intérpretes (¿creéis que ya tenemos al primer nominado como Mejor actor revelación en los Premios Goya 2015?). Pero claro, los buenos papeles no son suficientes cuando el guión es absolutamente mecánico y destinado al desastre.

A ver, que yo también me he reído con sus gracietas, a saber: la vasca con flequillo cortado con un hacha, el andaluz repeinado con su medalla de una virgen colgando del cuello, el padre que come y bebe como una bestia humana y los guiños a los nacionalismos del norte y del sur. Algunos andan diciendo por ahí que es una película valiente por tratar estos temas ahora que los medios de comunicación parece que quieren crear más fracturas que nunca, pero lo valiente para mí habría sido hacerlo con inteligencia.


Un último apunte personal:
El año pasado, viviendo en Bolivia, compartí vida con una sevillana, y entre mi grupo íntimo había también dos vascas. Ellas se encargaron ya de teatralizar desde el profundo cariño y respeto lo que nos muestra la película, así que quizá por eso me ha parecido tan mediocre lo visto en la pantalla, porque la realidad supera la ficción y las peleas de mi sevillana nacionalista con mis vascunis me hicieron disfrutar mucho más.

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria