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lunes, 16 de enero de 2012

MIS MEJORES LECTURAS DE 2011. Ganadores

Mejor Libro de Autor Español
La voz dormida, de Dulce Chacón
La voz dormida, una novela que merece la pena leer, hermosa, valiente y triste, a partes iguales, que hace que la voz despierte y grite, con el alma encogida, que toda aquella sinrazón no volverá a repetirse nunca más.

Mejor Libro de Autor Extranjero
La casa de los espíritus, de Isabel Allende (Chile)
Es una historia personal llena de realismo mágico, en la que se ahonda en los pequeños dramas familiares, en sus amores y en sus odios. Pero Allende no se queda ahí, puesto queLa casa de los espíritus es, además, un repaso por la Historia de Chile, desde principios del siglo XX hasta el golpe de Estado de 1973 en el que Pinochet se alzó con el poder.

Mejor Personaje Masculino
Enrique Sabas - Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias

Él, con la inocencia joven, las frustraciones laborales de un escritor que no consigue vivir cómodamente con sus novelas, y se ve “obligado” a escribir guiones. Él, que se describe con humanidad y sinceridad, sin tapujos, contando todo lo bueno que tiene y también sus debilidades, sus miedos

Mejor Personaje Femenino
Clara del Valle - La casa de los espíritus, de Isabel Allende
Clara es un personaje fascinante, con una evolución palpable. La primera vez que aparece en la novela tiene seis años, y la acompañamos en su crecimiento como mujer, vemos cómo se conforma su carácter, como madura. La vemos luminosa y apacible en su juventud, firme e idealista en la edad adulta, y apacible en la madurez. Clara, aunque en cierto momento de la momento de la novela fallece -que os cuente este dato no es nada trascendental, os lo aseguro- sigue presente como un espíritu que vela por los suyos.


Mejor Narración
Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Maravillosa y precisa narración la de Flaubert, estoy asombrado con algunos pasajes de la novela, con la absoluta maestría para dibujar las escenas hasta el más mínimo detalle, que permite visualizar hasta el aire que respiran los personajes. He leído la novela en francés, pero me ha sorprendido la rotundidad de sus negaciones y la profundidad de sus descripciones.


Mejor Argumento
La casa de los espíritus, de Isabel Allende

Allende equilibra los personajes con un pulso firme y esta novela no entiende de géneros, ni femenino ni masculino, sino que profundiza en ideas, en superaciones, en identidades durante una época en la que en, en Sudamérica, el mundo parecía todavía muy nuevo en comparación con la vieja Europa. Sudamérica, Chile en este caso, con su caos, con su olor a tierra mojada y sus terremotos, con ganas de avanzar y sus esfuerzos por un nuevo orden, que mezcla el más acá con el más allá de una manera natural.

Mejor Libro del Año
La casa de los espíritus, de Isabel Allende

La casa de los espíritus es una novela imprescindible, un importante documento histórico para acercarnos al Chile del siglo XX, a sus gentes, a sus sueños, a sus amores rotos, a sus dramas y, sobre todo, a su magia.

lunes, 9 de enero de 2012

MIS MEJORES LECTURAS DE 2011. Nominados.

Os presento a continuación la lista de mis mejores lecturas en las diferentes categorías, en cada una de ellas he seleccionado a cuatro nominados, una tarea complicada porque 2011 ha sido un año de muchas lecturas y algunas muy buenas. Un año en el que ha predominado, por supuesto, la novela, pero también he leído algunos ensayos y algún libro de relatos. Elegir cuatro libros por categoría supone dejar fuera a muchos, pero mi intención es seleccionar las mejores lecturas, por eso, no encontramos entre los nominados historias como la de La flor del norte, de Espido Freire, un personaje femenino que me gustó mucho, o Una novelita lumpen, de Bolaño, que también se ha quedado fuera de las seleccionadas en la categoría de autor extranjero. Podría mencionar muchas ausencias más, pero lo mejor, lo que más me ha gustado por su estilo narrativo, por sus personajes, por su argumento que me ha hecho reír, o llorar, son las siguientes: 


Mejor Libro de Autor Español
La voz dormida, de Dulce Chacón
Los enamoramientos, de Javier Marías
Nada, de Carmen Laforet
Sabor a chocolate, de José Carlos Carmona

Mejor Libro de Autor Extranjero
El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez (Colombia)
La casa de los espíritus, de Isabel Allende (Chile)
Madame Bovary, de Gustave Flaubert (Francia)
Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias (Estados Unidos)

Mejor Personaje Masculino
Caín en Caín, de José Saramago
Antonio Yammara en El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez
Esteban Trueba en La casa de los espíritus, de Isabel Allende
Enrique Sabas en Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias

Mejor Personaje Femenino
Clara del Valle en La casa de los espíritus, de Isabel Allende
Pepita en La voz dormida, de Dulce Chacón
Ada Sinner en Los perros y los lobos, de Irène Némirovsky
Emma Bovary en Madame Bovary, de Gustave Flaubert

Mejor Narración
Los enamoramientos, de Javier Marías
Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Mortal y rosa, de Francisco Umbral
Nada, de Carmen Laforet

Mejor Argumento
Caín, de José Saramago
La casa de los espíritus, de Isabel Allende
La voz dormida, de Dulce Chacón

Mejor Libro del Año
El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vásquez
La casa de los espíritus, de Isabel Allende
La voz dormida, de Dulce Chacón
Un matrimonio feliz, de Rafael Yglesias

Resumen:
La casa de los espíritus (5 nominaciones)
La voz dormida (4 nominaciones)
CaínLos enamoramientosNada (2 nominaciones)

viernes, 16 de septiembre de 2011

¡¡¡¡CAJÓN DE HISTORIAS CUMPLE 3 AÑOS!!!!


¡¡¡Tres años ya!!!

¡Qué rápido pasa el tiempo! Tanto, que a veces viene bien sentarse un segundo a reflexionar, para saber dónde estamos y dónde queremos ir.

La idea de crear mi CAJÓN DE HISTORIAS viene desde más lejos, pero fue una tarde de septiembre de 2008 cuando me decidí finalmente y publiqué una primera entrada, con la crítica literaria de Cosmofobia, de Lucía Etxebarria. Desde entonces, ha llovido mucho, he vivido grandes alegrías y alguna que otra pena, en estos tres años he visto cómo se publicaba mi primera novela, he finalizado mi licenciatura, he estado un tiempo estudiando en Londres y he dado mis primeros pasos como profesional en un periódico especializado en inmigración, donde tanto he aprendido. También, como siempre ocurre en la vida, ha habido tristezas, y este 2011 está siendo especialmente feo, pero deseo que pase rápido y vengan pronto nuevas ilusiones y nuevos proyectos.

Esta entrada es la número 502; 502 dos historias que he compartido con vosotros, que me habéis seguido fielmente, por eso, es a vosotros, los que llenáis realmente este cajón con vuestras historias, a los que quiero dar las gracias. A todos, a los que estáis desde el principio, a los que comentáis siempre, a los que no comentáis pero no dejáis de pasar por aquí, a los que venís de vez en cuando. GRACIAS! Sin vosotros esto no tendría ningún sentido porque mi blog se alimenta de vuestros comentarios.

En este último año, este espacio ha recibido más de 121.000 visitas, llegando hasta la mágica cifra total de 200.000 que he alcanzado, justamente, el día del aniversario. Esto supone un aumento del 106 % con respecto al año anterior. 

En cuanto a los comentarios, tan sólo durante este último año se han superado los 1900, sí, los 1900 comentarios!!! MUCHÍSISISIMAS GRACIAS! 

Comienza el camino hacia los cuatro años. 

Las entradas más comentadas de este año:


Mis entradas favoritas de este año: 

jueves, 17 de marzo de 2011

Frases célebres de... MADAME BOVARY (Gutave Flaubert)


Os traigo hoy algunas de las frases y párrafos que más me han gustado de la novela de Gustave Flaubert, que he leído recientemente. Algunas porque definen perfectamente el carácter de esta mujer, Madame Bovary, protagonista absoluta de la novela; otras, por la precisión literaria, por la belleza, por el arte por el arte. Espero que os gusten.

 Y entonces, en la carretera que extendía sin terminar su larga cinta de polvo, 
por los caminos hondos donde los árboles se curvaban en bóveda, 
en los senderos cuyos trigos le llegaban hasta las rodillas, 
con el sol sobre sus hombros y el aire matinal en las aletas de la nariz, 
el corazón lleno de las delicias de la noche, 
el ánimo tranquilo, la carne satisfecha, iba rumiando su felicidad, 
como los que siguen saboreando, después de la comida, 
el gusto de las trufas que digieren.
(Primera Parte - Capítulo V)

Un hombre, al menos, es libre;
puede recorrer las pasiones y los países, atravesar los obstáculos,
gustar los placeres más lejanos. Pero a una mujer esto le está continuamente vedado. 
Fuerte y flexible a la vez, tiene en contra de sí la flojez de la carne 
con las dependencias de la ley. Su voluntad, como el velo de su sombrero sujeto por un cordón, palpita a todos los vientos; siempre hay algún deseo que arrastra, 
pero alguna conveniencia social que retiene.
(Segunda Parte - Capítulo III)

El amor, creía ella, debía llegar de pronto, con grandes destellos y fulguraciones,
huracán de los cielos que cae sobre la vida, la trastorna, arranca las
voluntades como si fueran hojas y arrastra hacia el abismo el
corazón entero. No sabía que, en las terrazas de las casas, la lluvia
hace lagos cuando los canales están obstruidos.
(Segunda Parte - Capítulo IV)

-¿Es que no le subleva a usted esta conspiración de la sociedad?
¿Hay algún sentimiento que no condene? Los instintos más nobles,
las simpatías más puras son perseguidas, calumniadas, y si, por fin,
dos pobres almas se encuentran, todo está organizado para que no
puedan unirse. Sin embargo, ellas lo intentarán, moverán las alas,
se llamarán. ¡Oh!, no importa, tarde o temprano, dentro de seis
meses, diez años, se reunirán, se amarán, porque el destino lo
exige y porque han nacido la una para la otra.
(Segunda parte - Capítulo VIII)

Y el encanto de la novedad, cayendo poco a poco como un vestido,
dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión, que tiene
siempre las mismas formas y el mismo lenguaje.
(Segunda parte - Capítulo XII)

Nunca Madame Bovary estuvo tan bella como en esta época: 
tenía esa indefinible belleza que resulta de la alegría, del entusiasmo, del éxito, 
y que no es más que la armonía del temperamento con las circunstancias. 
(Segunda parte - Capítulo XII)

Cuando se arrodillaba en su reclinatorio gótico, dirigía al Señor las mismas palabras de dulzura que antaño murmuraba a su amante en los desahogos del adulterio.
(Segunda parte - Capítulo XIV)

En cuanto a la inscripción, Homais no encontraba nada tan bonito como: 
Sta, Viator, y no pasaba de ahí; se devanaba los sesos,
repetía continuamente: Sta, Viator..
Por fin, descubrió: amabilem conjugem calcas!*; que fue adoptada.
(Tercera parte - Capítulo XI)

* Sta viator, amabilem conjugem calcas: Párate viajero, está caminando sobre una esposa digna de amor.

jueves, 10 de marzo de 2011

MADAME BOVARY, de Gustave Flaubert


Una de las grandes obras de la Literatura Universal. Me la compré en Montpellier, en 2007, pero ha tenido que esperar durante casi cuatro años para que le llegara su turno. Por respeto, por necesitar sentir que estaba preparado para enfrentarme a una obra de tal magnitud.

Si habéis notado que ha descendido durante el último mes el número de críticas literarias se debe a que durante todo febrero se ha prolongado mi lectura de esta novela. Ha sido una lectura pausada, lenta. Como la historia en sí. La historia de una mujer, Emma Bovary, insatisfecha crónica, que no ama a su marido, que no quiere a su hija y que, por no querer, no se quiere ni a sí misma. Todo es un vacío en ella, una necesidad continua de rellenarse, para volver a vaciarse de nuevo. Madame Bovary que peca y le es infiel a su marido con dos hombres, a los que cree amar, para sentirse finalmente traicionada por el mundo y quitarse la vida. Y matar a su marido, Charles, de pena y lamento de amor.

La protagonista absoluta
Ella, Madame Bovary, es la que tiene todo el peso del libro, todo gira en torno a ella y a su decadencia y a su locura. Y ya desde muy temprano comienzas a sentir una falta de empatía para con ella, que deviene luego en antipatía, y jamás, en mi caso, se ha transformado en compasión por su locura. Por su frialdad, por su inestabilidad emocional que hacía que ni ella misma se soportara.

Flaubert, que definió la estructura de la novela moderna con esta obra, consigue crear una atmósfera opresora en la parece no pasa nada y, a la vez, pasa todo, pasa el sexo, pasa la tragedia. Madame Bovary rompe con todo, con todos, pero ¿a qué precio? Y, lo más importante, ¿por qué? ¿por qué esa rebeldía contra la vida y el mundo si desde el principio no amó a Charles? ¿por qué no escapar mucho antes? Creo que no fue una heroína, sino una cobarde por no marcharse antes. Flaubert hace una crítica explícita a la sociedad burguesa de la Francia del siglo XIX y, dos siglos después, siento que hay muchas cosas de la novela vigentes aún en la sociedad, que el bovarismo no ha terminado de erradicarse, que seguimos atados muchas veces a las convenciones sociales que nos impone una sociedad asfixiante. Pero, pese a todo, hoy en día, incluso sin manejar a veces las riendas de nuestro destino, es muy fácil evitar la tragedia.

Los otros personajes principales son: Charles Bovary, el marido de Emma, Charles, presente desde el principio hasta el final, una persona de carácter débil, sencillo, incluso mediocre. Un hombre ingenuo hasta la pena, ciego hasta decir basta, al que dan ganas de zarandear y abofetear. Un hombre enamorado. 
León, el primer amante, el auténtico, el sensible. Y Rodolphe, el conquistador, el que arrastró a Emma, el que le pudrió el alma.

La maestría de Flaubert
Maravillosa y precisa narración la de Flaubert, estoy asombrado con algunos pasajes de la novela, con la absoluta maestría para dibujar las escenas hasta el más mínimo detalle, que permite visualizar hasta el aire que respiran los personajes. He leído la novela en francés, pero me ha sorprendido la rotundidad de sus negaciones y la profundidad de sus descripciones.

Y las últimas 40 páginas son todo un torbellino de emociones, un huracán que pasa y deja todo desolado y, aunque ya sabes de antemano el final arsénico, no puedes dejar de sorprenderte por la maldición de Emma, una automaldición, diría yo. La que ella misma se lanzó por no saber amar, ni aprender a hacerlo. Porque a amar se aprende amando.

Un clásico de la literatura universal, una obra que hay que leer, necesaria. Que deja un poso enorme en el lector.