Gioconda Belli nos vuelve a llevar a Faguas, su país imaginario que recuerda demasiado a su Nicaragua natal. Allí, el Partido de la Izquierda Erótica (PIE), liderado únicamente por mujeres, asciende al poder tras la erupción de un volcán que bajó los niveles de testosterona a los varones. Así se forma un nuevo gobierno que produce un vuelco en la sociedad y que mantiene apartado a todos los hombres durante los primeros seis meses. Sin embargo, la presidenta, Viviana Sansón, sufre un atentado y queda en coma.
A partir de ese momento, entre idas y venidas en el tiempo, conocemos diferentes historias de las ministras de Sansón, y también de la propia presidenta: sus amores, sus convicciones y sus debilidades.
El país de las mujeres es una novela ágil y contada con una pizca de humor -especialmente las referencias al todavía presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo-, pero entraña una denuncia pertinente: la exclusión a la que se ven sometidas las mujeres centroamericanas en todas las esferas de la vida: en el poder político, empresarial e incluso familiar.
Belli pone de manifiesto también los problemas de los gobiernos centroamericanos: la corrupción política, el machismo instaurado hasta las entrañas, blindado por la religión y los militares, y la Trata de Personas que sigue vigente y de la que son víctimas especialmente las mujeres en situación de pobreza.
Una novela coral narrada por diferentes voces con un argumento prometedor que, sin embargo, no termina de estar perfectamente ejecutado: no estamos ante una obra mayúscula y no se alcanzan aquí las cotas de calidad literaria de La mujer habitada, que estuvo entre mis mejores lecturas de 2018. Quizá porque a esta obra le falte la pasión necesaria para conmover al lector, o quizá porque ese tono desenfadado termina restando más que sumando.
¿La recomiendo? Sí. Es una novela entretenida, que se lee muy rápido y se lee muy bien. Perfecta para esas lecturas livianas -pero no vacías- que son tan necesarias en algunas ocasiones.
Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria


















