Anoche tuvo lugar la gran noche del cine español. Una ceremonia bastante dinámica, con algunos momentos muy divertidos, como el monólogo de apertura de Andreu Buenafuente, la actuación musical encabezada por Luis Tosar o la aparición de Juanjo Puigcorbé y Rosa María Sardá para entregar el premio al Mejor Director. También hubo espacio para la emoción y el glamour al más puro estilo hollywood, como cuatro grandes actrices (Mercedes Sampietro, Lola Dueñas, Pilar López de Ayala y Ariadna Gil) presentando a cuatro grandes actores (Javier Bardem, Luis Tosar, Antonio de la Torre y… bueno, Ryan Reinolds, que no es tan grande aunque su actuación en Buried haya sido muy buena…) que ni tan siquiera un estúpido intruso consiguió deslucir. Y espacio para las sorpresas: Pa negre (Pan negro) se coronó como la gran triunfadora de la noche con, nada más y nada menos que nueve premios, incluyendo los principales: Mejor película y Mejor Director, Mejor Guión Adaptado, y para todo el elenco interpretativo que competía por el premio (excepto Sergi López, que lleva acumuladas tres nominaciones sin éxito). Buried consiguió imponerse en tres categorías: Mejor Sonido, Mejor Montaje y Mejor Guión Original, También la lluvia también recibió tres premios (Actor de reparto, Música y Producción) que supieron a muy muy poco; y la gran damnificada fue Balada triste de trompeta, únicamente con dos menciones técnicas. También dos premios se llevó Lope (Vestuario y Canción) y David Pinillos se impuso como Mejor Director Novel por Bon Appetit. Unos premiados coherentes y merecidos.
Mejor Película y Mejor Director: Agustí Villalonga recibía los principales galardones de la noche. En los últimos días la película ganaba fuerza tras la polémica Sinde-De la Iglesia-Bollaín, que finalmente les perjudicó. Aunque no era mi favorita de las cuatro, es una gran película a la que puse cuatro estrellas y de la que escribí lo siguiente en CAJÓN DE HISTORIAS: Muy buena película, de las que dejan poso y te hacen pensar después de verla, pensar sobre lo que estaríamos dispuestos a hacer, quizá, por amor, quizá también, por dignidad, quizá por respeto hacia aquello en lo que creemos. Te hace pensar, asimismo, sobre las raíces, sobre lo que te une a tu sangre, lo que te aferra y te estrecha. Sin duda, merece la pena verla.
Mejor Actor: Javier Bardem se hacía con su quinto premio Goya por su inmensa interpretación de Uxbal en Biutiful, uno de esos personajes que te llegan al alma y te acompañan a lo largo de la vida. Javier Bardem inconmensurable, que merece el Oscar. Me encantaron las palabras que le dedicó Lola Dueñas, en la que destacó la generosidad del actor, que siempre escoge los más difíciles para él y más fáciles para el resto. Y me gustó mucho el abrazo al que hizo mención el propio actor, el mejor actor español de todos los tiempos.
Mejor Actriz: Nora Navas se hacía con su primer y merecido premio Goya por su papel en Pa negre, que va creciendo a cada minuto, a cada plano, hasta llegar a conseguir una fuerza increíble.
Mejor Actor de Reparto: Karra Elejalde, por su papel de actor que interpreta a Colón y de propio Colón en También la lluvia se hacía también con su primer premio Goya. En esta categoría no hubo sorpresas, estaba más que cantado. Su discurso fue largo pero muy bien elaborado.
Mejor Actriz de Reparto: Ganó la mejor, se hizo justicia. Muchos decían que Laia Marull tenía en su contra haber ganado ya en dos ocasiones, y competir con Terele Pávez, a quién muchos hacían ganadora tras su injusta e inesperada nominación, que sonaba a premio homenaje. Pero los académicos demostraron sensatez y coherencia.
Mejor Actriz Revelación: También ganó la mejor. Esta categoría no me gusta mucho, porque realmente este premio no abre las puertas a la persona que lo gana (a las pruebas me remito) pero este año han premiado a la mejor primera interpretación, la de Marina Comas en Pa negre.
Mejor Actor Revelación: Reitero lo dicho justo anteriormente. Ganar este Goya no asegura una larga carrera interpretativa al niño Francesc Colomer, pero solventa con dignidad toda la carga que tiene en Pa negre, y por eso este premio es muy justo. Aunque, personalmente, me hubiera hecho ilusión ver a Juan Carlos Aduviri recoger este premio con su poncho boliviano.











