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lunes, 6 de enero de 2014

MIS MEJORES LECTURAS DE 2013. Ganadores.

Mejor Libro de Autor Español
La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva
La flaqueza del bolchevique es una crítica a la sociedad consumista, al homo shopping, como se menciona en una ocasión. Es una historia que te atrapa desde la primera página y no te suelta, escrita con esa maestría de la que no todo el mundo es capaz: el arte de enredarte, de empezar contándote una historia, darle la vuelta para llevarte por caminos insospechados y finalizar en una carambola inesperada que te deja con el estómago encogido y una arcada acuciante en la garganta. Una pequeña gran joya.


viernes, 27 de diciembre de 2013

MIS MEJORES LECTURAS DE 2013. Nominados

Mejor Libro de Autor Español

Beatus Ille, de Antonio Muñoz Molina
Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa
La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva
La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro

Mejor Libro de Autor Extranjero

1Q84, de Haruki Murakami (Japón)
Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan (Francia)
Río fugitivo, de Edmundo Paz Soldán (Bolivia)
Stoner, de John Williams (Estados Unidos)

Mejor Personaje Femenino

Aomane, en 1Q84
Gabriela, en La fuerza del destino
Fortunata Fortuna, en La vida imaginaria 

Mejor Personaje Masculino

Tengo, en 1Q84
Stoner, en Stoner

Mejor Narración


Mejor Argumento


Mejor Libro del Año

lunes, 27 de mayo de 2013

Frases célebres de José Luis Sampedro



El sistema está roto y perdido, por eso tenéis futuro.

Nos educan para ser productores y consumidores, no para ser hombres libres.

El tiempo no es oro, el tiempo es vida.

Lo que más me indigna es la indiferencia con que se contemplan las cosas, en general. Y en los dirigentes la ignorancia y la soberbia.

Hay una cosa que me preocupa: hasta qué punto se están destruyendo valores básicos. No hablo ya de los derechos humanos, sino de la justicia, la dignidad, la libertad, que son constitutivas de la civilización.

El miedo es desgraciadamente más fuerte que el altruismo, que la verdad, más fuerte que el amor. Y el miedo nos lo están dando todos los días en los periódicos y en televisión.

El sistema ha organizado un casino para que siempre ganen los mismos.

Tendríamos que indignarnos 1000 veces más.

Europa es como un jefe que nunca se pone al teléfono.

Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe. 


martes, 14 de mayo de 2013

LA SONRISA ETRUSCA, de José Luis Sampedro


No sé si La sonrisa etrusca es la mejor obra de José Luis Sampedro, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, pero lo que si sé es que es, seguro, su novela más popular. Y no me extraña nada. Porque estamos ante un derroche de ternura y de amor al que es difícil, imposible casi, no caer rendido.

Es la historia de Salvatore Roncone, un viejo partisano calabrés al que llamaban Bruno, que, enfermo, se traslada a vivir con su hijo y su nuera a Milán. Allí inicia una relación con Brunettino, su nieto de algo más de un año, que se convierte en su angelote, en su camarada.

A través del viejo Roncone, terco como una mula, vamos conociendo poco a poco la historia de su vida, un hombre de campo que no consigue acostumbrarse a la ciudad... y vamos empapándonos de cómo la vida es un continuo aprendizaje, porque Bruno descubre que se puede amar y enseñar y aprender de otra manera a la que ha acostumbrado siempre, frío y distante como un hombre, como él pensaba que debía de ser un hombre, y su evolución es patente, descubriendo un universo de sensaciones que estaban ocultas para él.

La sonrisa etrusca es un libro que desprende vida en cada una de sus páginas, y que desprende amor, amor por un nieto y amor por una mujer que se cruza en su camino cuando éste está tan próximo al final. El lector lo sabe, el viejor Roncone lo sabe también: poco le queda debido a un cáncer, a la Rusca, como él llama a esa culebrilla que le crece dentro. Pero poco importa, porque Bruno necesita exprimir la vida, necesita enseñarle a su Brunettino lo fundamental para que pueda defenderse solo en esa ciudad alejada de una naturalidad con la que él ha convivido siempre, esa ciudad artificial donde los alimentos están envueltos en bolsas de plástico y carecen de su sabor real. Y necesita exprimir la vida para amar a Hortensia, amarla ya sin la necesidad de la carne, pero amarla tan intensamente que el vello se eriza. Un protagonista absoluto construido con perfecta maestría, que respira vitalidad, que siente y piensa y vive y padece. Un abuelo con mayúsculas, con sus manías y sus viejas historias que ya nadie recuerda y que tienen incluso un valor académico para los etnólogos y los historiadores.

El título hace referencia al Sarcófago de los esposos, que visita Bruno al principio de la novela, y del que le sorprende su sonrisa, esa sonrisa en la tumba, una muestra de como afrontar la muerte si se ha disfrutado la vida.  Esa sonrisa que acompañará al lector durante toda la novela. Incluso después, cuando rememore su lectura volverá a sentir esa sensación de ternura en estado puro. 

Una novela entrañable que nadie debería dejar a medias, por el humor que desprenden sus páginas, por la evolución del personaje principal, por las ideas que ella están impresas, impregnadas, y que van calando por debajo de la piel. Pero, sobre todo, por la lección de vida.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Protagonista del mes... José Luis Sampedro


El pasado 9 de abril supimos del fallecimiento de José Luis Sampedro, el sabio indignado. Seguramente no fue una sorpresa (tenía 96 años de edad) pero eso no hace el suceso menos triste, y la sensación de orfandad intelectual se hace un poquito más grande. Siempre es así en la vida, irremediablemente. Los sabios nos dejan. Pero queda su legado de palabras y de ideas. Y en este caso, lo que nos deja Sampedro es mucho, y por eso esta entrada, con la que rindo mi pequeño homenaje al escritor, es una entrada alegre, con un sonrisa de agradecimiento. Como su sonrisa etrusca que tendrá su espacio en CAJÓN DE HISTORIAS durante este mes de mayo. 

José Luis Sampedro vivió fiel a sus ideas, alzó la voz contra la Europa vieja y servil al capitalismo destructor, una forma de pensar, la de occidente, sumida en una crisis de valores que consideraba necesarios revivir, y que revivieron y reviven cada día que pasa, cada día que una familia es deshaucidada, cada día que un padre es despedido y un joven coge un avión con billete de "sólo ida". Él fue una de las voces sabias del movimiento de 15-M, él fue una de las voces que nos animó a todos a continuar, a seguir creyendo en lo que hacemos, en confiar en nosotros mismos y ser quien somos.  

Sampedro recibió el Premio Nacional de las Letras en 2011, un año después de que el gobierno "socialista" de Rodríguez Zapatero le concediera la Orden de las Artes y las Letras de España por "su sobresaliente trayectoria literario y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo". 

Es autor de novelas como Octubre, Octubre, El río que nos lleva, El amante lesbiano o La sonrisa etrusca, a la que hacía referencia anteriormente. Además, publicó numerosos libros sobre economía. Solía decir que "hay dos tipos de economistas: los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres".

Un hombre íntegro hasta el final de su vida, desdiciendo a todos aquellos que piensan que cuando uno envejece se vuelve un conservador. Gracias Sampedro por morir así. Hoy, aquí en CAJÓN DE HISTORIAS, mi pequeño homenaje. Que vaya allá dónde esté (y dónde está es, sin duda, vivo en cada uno de sus lectores) mi regalo para él: la canción de Silvio que es todo un canto a la dignidad de la que hizo gala hasta que se le apagó el corazón: El necio... porque sí, señores, Sampedro murió como vivió.

domingo, 22 de mayo de 2011

¡INDIGNAOS!, de Stéphane Hessel

Quería publicar hoy la entrada de este librito, que, en tan pocas páginas, consigue revolver algo por dentro de tus entrañas.

Quiero decir que he estado estos tres últimos días en la Puerta del Sol, indignado, luchando por mis derechos y los de mi generación con mi voz y mis aplausos. De una manera totalmente pacífica. Y feliz, porque, como decía el otro día en mi artículo de Sí, Se Puede, (que os invito fervientemente a leer y comentar) ya era hora, ya era hora, ya era hora. Y hoy he ido al colegio electoral con mis sobres preparados, y he votado fiel a mis ideas, con los pelos de punta al depositar las papeletas en las urnas y sentir que estamos haciendo lo que tenemos que hacer, que no es más que luchar pacíficamente por vivir, en toda su extensión, con dignidad.

Eso es lo que propone precisamente Stéphane Hessel, un anciano de 93 que ha querido, antes de despedirse de su vida intensa, lanzar un último mensaje a todos los jóvenes narcotizados a los que el sistema apretaba poco a poco y que veían cómo bajo la excusa de una crisis económica y en un marco de Estado de bienestar, tenían (teníamos) que permanecer callados. Hessel invita a despertar, a posicionarse, porque, aunque ahora no tenemos un motivo tan evidente como lo tuvo él para indignarse (el nazismo), no podemos seguir callados.

Son tan sólo 60 páginas, incluyendo el prólogo de José Luis Sampedro (imprescindible), las notas y el epílogo de los editores. Pero que invitan a la reflexión, que nos llevan brevemente a la postguerra de la IIª Guerra Mundial, cuando Europa estaba destrozada y renació como el ave fénix gracias a la intensidad y el fervor de los ciudadanos que deseaban un mundo digno para vivir.

Me ha emocionado especialmente la nota a los lectores españoles de Hessel, en la que dice que "la España rebelde y valiente de siempre puede favorecer este impuso hacia una Europa cultural, fraternal, y no una Europa al servicio de una financiarización del mundo".

Algunos han tildado este libro de panfleto, yo no estoy de acuerdo. Simplemente creo que es una bofetada para despertar, una bofetada que hacía falta, para evitar caer en el abismo. Ojalá todo lo que está pasando sirva para que los políticos de este país, de este país que tanto quiero porque es mi país, se den cuenta de que así no se hacen las cosas, así no. Y pongan orden, sobre todo contra los bancos que han asumido el poder de la sociedad, que son los que realmente están llevando las riendas de nuestro futuro. Y contra los empresarios y directores de empresas corruptos que, con absoluta desfachatez, descaro y desvergüenza, van en contra de los derechos adquiridos de sus trabajadores, fomentando la desmotivación, el descontento y el hastío de todos los jóvenes que tanto esfuerzo hemos puesto por sacar adelante nuestros estudios, que nos hemos esforzado por hacer bien las cosas y que, lo único que queremos ahora, es que se recompense en su justa medida, que no es la medida actual. Sin duda. Yo estoy indignado.