Las expectativas eran muy altas. Nine tenía todas las papeletas para convertirse en la mejor película del año, se preveía un aluvión de premios, un éxito de taquilla enorme. Y no era para menos: tan sólo los ocho intérpretes del cartel suman ocho Oscars... La historia es la siguiente: El famoso director de cine Guido Contini (Day-Lewis) pasa por una profunda crisis creativa mientras se enreda y desenreda con las mujeres que le rodean: su mujer (Cotillard), su amante (Cruz), su madre (Loren), etc...
Rob Marshall, que deslumbró al mundo con Chicago, dirige ahora un musical sin la magia de los grandes musicales, sin apenas emoción, demasiado centrado en una narración superficial y fría, rebestida de lentejuelas pero fría.
Daniel Day-Lewis, actorazo donde los haya, grande entre los grandes, es el núcleo central de la película, todo gira en torno a él. Su actuación es buena y sin embargo le encuentro demasiado poco atractivo para un papel que se presupone había de ser el de un galán.

En cuanto al duelo (quizá debería decir "batalla") de actrices, la "ganadora" para mí es Marion Cotillard, la única que consigue transmitirme algo con sus ojos, glamourosamente sublime, la que más encaja su interpretación con la historia que Marshall nos quería contar, como en los musicales de verdad, sin rupturas narrativas. Como le dice Judi Dench a Cotillard en una de las escenas: Tú salvarás la película.
Penélope Cruz (por la que, como ya sabéis, siento devota admiración) no brilla tanto como esperaba. Ni brilla ni deslumbra. Correcta, más que correcta, buena, pero sin la fuerza y la pasión que poseía y transmitía en otras como Vicky Cristina Barcelona o Volver. Sin Globo de Oro y sin nominación siquiera para los Bafta parece que su candidatura de este año a los Oscars está más en entredicho que nunca. Veremos qué ocurre finalmente.
Del resto de actrices: Judi Dench grande como siempre a los 75 años, (lástima esa peluca tan horrible que lleva) mucho más natural que una Sofía Loren (también 75 años) muy bien operada pero poco útil -cinematográficamente hablando-. Nicole Kidman bella bellísima en los pocos planos que tiene, pensaba que estaba ante el anuncio de Trina de la poca relevancia que tiene. Kidman peor operada que Loren, lástima que un exceso de bótox pueda echar a perder a una gran actriz. Kate Hudson en un papel que le viene como anillo al dedo. Y la cantante de los Black Eyed Peas, Fergie, que demuestra su potencia vocal en el número musical más impresionante de Nine: Be italian. Tanto que me dieron ganas de aplaudir en el cine.
Con una dirección artística impecable, una fotografía bonita, maquillaje y vestuario sin "peros", Nine se llevará los premios Oscar en los apartados técnicos que Avatar le deje como limosna, que no serán muchos (si es que es alguno). Una de las grandes decepciones del año, no porque sea una película mala, que no lo es, sino por el gran fiasco en el que se ha convertido. Desinflada a estas alturas de toda gloria tan solo queda saber si Penélope Cruz obtendrá la nominación o si los academicos se decantarán por nominarla como Mejor Película (este año serán diez las nominadas) como recompensa para todo el equipo técnico y artístico.