Mostrando entradas con la etiqueta edward norton. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta edward norton. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de febrero de 2015

Crítica | Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia), de Alejandro González Iñárritu


Birdman es la historia de un actor que busca el prestigio sobre las tablas de Broadway después de haberse hecho famoso interpretando a un superhéore en Hollywood. Una película sobre los miedos y los egos instalados en la mente. Rodada con vigor por uno de los directores más lúcidos del cine, el mexicano Alejandro Rodríguez Iñárritu, Birdman es una película que no se queda en la superficie de una historia, sino que llega muy adentro, rebuscando en huecos profundos del alma humana. 

Protagonizada por Michael Keaton en el mejor papel de su carrera. Quizás pocos como él podría haber dado vida a ese actor que en otro tiempo fue Birdman (recordemos que Keaton fue Batman) de la manera en la que él lo hace: transmitir esa angustia y esa obsesión por deshacerse de algo que va ligado a su propia vida. Porque para desasirse de esa parte de su historia la única opción sería volver a vivirla. Imposible pues. Keaton que debería ganar el Oscar por la complejidad de este papel, por los matices y por la construcción de este personaje trágico y cómico e inolvidable. 

Junto a Keaton, Edwuard Norton derrochando buen hacer, el Oscar sería suyo de no ser porque su papel va quedando relegado a un segundo plano demasiado evidente, pero está fabuloso y nos regala alguna de las mejores escenas de la película. Igual que Emma Stone y Naomi Watts, ambas interpretando a mujeres destruidas por dentro, pero todavía en pie
Y es que el falso plano secuencia que es Birdman no es más que otra muestra de la grandeza del que ya fuera protagonista del mes en diciembre de 2010, Alejandro González Iñárritu, que ha logrado aunar la técnica para dar sentido completo a esta película que te deja descolocado al principio, fascinado inmediatamente después. Porque ese guión es fascinante, y aquel que diga lo contrario quizá es que padece la inesperada virtud de la ignorancia (juas juas). 

Cargada de matices, viva y brillante tanto en el fondo como en la forma, Birdman es una película inteligente y actual. Es cine arriesgado, de hoy, que cuenta lo que somos por lo que hemos sido, que no se recrea en pasados contados una y mil veces, que consigue lo que muy pocas, poquísimas películas: innovar, y hacerlo con esa elegancia y esa profundidad. Pocos como Iñárritu son capaces de algo así.


Críticas en CAJÓN DE HISTORIAS de las otras películas de Alejandro González Iñárritu:


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 19 de noviembre de 2010

Semana especial dedicada a David Fincher: EL CLUB DE LA LUCHA


El club de la lucha es una película compleja, que requiere toda la atención de un espectador activo, que se implique con lo que ve y, aunque desconcertado por esa sucesión de violencia al principio que parece no tener respuesta ni sentido, no se desengancha en ningún momento de la trama ni cae en el abismo, sino que siempre está al límite y termina alcanzando la cumbre.

La cinta de Fincher juega con el desconcierto en un ejercicio de tira y afloja basado en un guión muy inteligente, en un montaje muy elaborado y, sobre todo, en unas interpretaciones redondas. Edward Norton, protagonista principal, demuestra que es un actor totalmente apto para determinados papeles que requieren muchísima fuerza, un actor que se ha mantenido bastante alejado del estrellato de Hollywood por algún extraño motivo, alejado de los circuitos comerciales más mediáticos.

Helena Bonhan Carter vuelve a hacer un gran papel, ella también ha sido bastante denostada por buena parte de los críticos, aunque creo que sus dotes interpretativas son más que indiscutibles. Parece que ahora, después de dos décadas dentro del mundo del cine, verá su recompensa. Helena Bonhan Carter excéntrica y convincente.

Y Brad Pitt, el tercero en discordia. Creo que está interpretación supuso un antes y un después en su carrera. Un salto de gigante en su calidad y en su madurez interpretativa. El Brad Pitt de antes de El club de la lucha es el Brad Pitt ñoño y guapo que enamoraba a adolescentes y no tan adolescentes, el Brad Pitt de Leyendas de pasión, de ¿Conoces a Joe Black?. Después de El club de la lucha, a pesar de algunos errores como The mexican, Pitt se ganó el respeto de muchos y se centró en hacer interpretaciones de calidad como las de El curioso caso de Benjamín Button o los Malditos bastardos del año pasado, donde poco importaba ya su físico.

Por último, tengo que mencionar y alabar la pequeña actuación de Jared Leto, que se abría paso en el mundo del cine con mayúsculas allá por 1999.

Una película dura, bastante sutil y con un doble fondo sobre la felicidad cotidiana que se deja entrever desde antes incluso del primer plano. No es una obra maestra, pero merece la pena verla.