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viernes, 13 de agosto de 2010

TOY STORY 3, de Lee Unkrich

15 años para poner punto y final a una saga sin perder un ápice de calidad, desde que en 1995 revolucionaran el mundo de la animación hasta el presente 2010 en el que Disney-Pixar a lo largo de estos años ya nos ha hecho soñar gracias joyas como Up o Wall-e.

Toy Story 3 conserva los elementos que hicieron triunfar a las dos primeras partes: unos personajes entrañables perfilados hasta el más mínimo detalle, ricos en matices. Y una historia divertida, llena de acción y emoción. En esta ocasión Andy ha crecido, está a punto de ir a la universidad y en el momento de limpiar y vacíar su habitación decide llevar sus juguetes al desván, pero por cosas del destino estos terminarán en una guardería sometida al regimen dictatorial y mafioso de un oso amoroso.

Un guión en el que encontramos guiños a las mejores películas de acción de los últimos años, como Misión imposible. Los juguetes de Andy sufrirán por escapar de la guardería más que Bruce Willis en Jungla de cristal.

Y en los minutos finales la magia de Disney vuelve a desplegar su esplendor para emocionar hasta el límite de las lágrimas. Maravilloso punto y final para una trilogía que ha sabido rentar su éxito y ofrecer cine de calidad tanto para niños como para adultos.

jueves, 12 de agosto de 2010

TOY STORY, de John Lasseter

Con motivo del estreno de Toy Story 3 (que será reseñada muy pronto en CAJÓN DE HISTORIAS) he decidido rescatar la primera parte de esta saga que llegó a las pantallas en el año 1995 para revolucionar el mundo de la animación. Toy Story fue la primera película de animación digital de la productora Pixar en colaboración con Disney. Toda la magia de Disney con una calidad de imagen y una profundidad hasta entonces nunca vista e impensable para una película animada.

En esta película, los juguetes de Andy cobraban vida y sufrían una pequeña revolución tras la llegada de Buzz Lightyear, un juguete por el que Woody (hasta ahora el juguete favorito del niño) se verá relegado a un segundo plano. Ambos se perderán y serán secuestrados por el malvado vecino de al lado, y vivirán una inolvidable aventura para volver a casa.

John Lasseter con la colaboración de guionistas de Andrew Stanton o Pete Docter (que más tarde dirigirían joyas como Wall-e o Up) iniciaba una nueva era con la que Disney-Pixar conseguía emocionar tanto a niños como a mayores. Un guión de calidad que ensalza los valores de la amistad, unos personajes entrañables, un humor inteligente que logra sacarte una sonrisa.

Un clásico contemporáneo desde el momento de su estreno.

miércoles, 26 de agosto de 2009

UP, de Pete Docter y Bob Peterson

La oleada de elogios que han atribuido a Up me invitaban a verla, aunque por cautela no leí nada sobre el argumento ni había visto el trailer. Ni siquiera quería escuchar los mencionados elogios por miedo a que me pusieran las expectativas tan altas que después me decepcionara, como sucedió con Wall-e.

Pero lo cierto es que vuelve a brillar la magia de Disney, gracias a una película tierna sobre un abuelito malhumorado que me recuerda muchísimo a Clint Eastwood en Gran Torino.

El inicio de Up es maravilloso. MARAVILLOSO, porque habla de maravillas y sueños y amor y penas y comprensión y apoyo. Y todo sin palabras, simplemente con imágenes, despertando en los espectadores todo un mundo de sensaciones visuales que afloran y acarician todos los sentidos. Imágenes acompañadas únicamente de una música clásica escogida con gran acierto.

Después de este inicio, no diré que decae la película, porque no lo hace, simplemente diré que vuelve a comenzar, y se convierte entonces en una película para niños, con mucho humor, que hará las delicias de los adultos y algunos toques de brillantez que bien merecen que le ponga las cinco estrellas (5*****) pero que en su conjunto no alcanza la categoría de obra maestra, y por eso no lo haré.

Absolutamente recomendable, por su ternura, su virtuosismo técnico y su poesía. Y porque Disney sigue siendo una gran fábrica de sueños, en esta ocasión, de sueños cumplidos.

domingo, 7 de junio de 2009

WALL-E, de Andrew Stanton

Andrew Stanton, director de joyas infantiles como Buscando a Nemo o Toy Story, firma una película animada con un mensaje bonito al más puro estilo Disney.

Wall-e es un robot que vive en un planeta Tierra lleno de basura y vacío de vida. La llegada de Eve, una robot, le hace descubrir el amor y es capaz de seguirla hasta el espacio. Allí, en una nave, viven unos humanos obesos que no caminan, y únicamente se comunican a través de sus pantallas virtuales. La llegada de Wall-e desembocará una serie de hechos que harán despertar a estos humanos de su letargo.

Un guión rico en matices, llenos de ternura, que invita a reflexionar. Una historia visualmente completa que suple la falta de diálogos.

Sin embargo, no es una película redonda porque no consigue mantener la atención del espectador al 100%, y la emoción se dibuja y se desdibuja por partes como consecuencia de un argumento demasiado infantil para adultos y demasiado adulto para niños.

En definitiva, una película que provoca sonrisas y se puede definir como entrañable, una buena película (y una gran película de animación) pero que en general ha sido sobrevalorada por buena parte de los críticos y del público.

domingo, 31 de mayo de 2009

THE LION KING (El rey león. El musical)

Siempre he tenido ganas de ver el musical de El rey león en Londres. Siempre ha sido mi película favorita de Disney, y las anteriores veces que visité esta ciudad no tuve la oportunidad de ir. Ahora, por fin, se ha hecho un sueño realidad.

Este musical -junto con Hoy no me puedo levantar- es el más impresionante que he visto en mi vida, la puesta en escena, los colores, la emoción. Algo digno de alabar teniendo en cuenta que los protagonistas son animales, leones, monos o hienas que hablan y ríen y llorar. Pero está tan conseguido que puedes meterte en la historia y dejarte llevar.

Estoy sorprendido con el público inglés, no pensaba que sería tan efusivo. El Lyceum Theatre de Londres, a reventar en cada función desde 1999 (¡¡¡ una década ya !!!), se llenaba de vítores con cada canción... impresionante.

El rey león me devuelve a mi infancia, sin dejar de ser tampoco una historia para adultos. Todo un regalo para los sentidos. Os dejo un breve vídeo para que os hagáis una idea de la gran obra que es.