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viernes, 21 de agosto de 2015

Minireseñas | Películas para un tarde de domingo

Magia a la luz de la luna, de Woody Allen (2**)
Mientras llega a los cines la nueva producción de Woody Allen, Irrational man, que tendrá como protagonista a Joaquin Phoenix y la que parece su nueva musa, Emma Stone, nos acercamos a su película de 2014, una comedia más floja que unos calzoncillos viejos, previsible de principio a fin, en la que se pone de manifiesto el peor Allen de los últimos años. Ni el siempre efectivo Colin Firth logra salvarla.

Las ovejas no pierden el tren, de Álvaro Fernández Armero (2**)
La última película de Álvaro Fernández Armero aspira(ba) a convertirse en un entretenido y amable retrato de la sociedad española en plena crisis. Sin embargo, el resultado es una película plana y aburguesada, que se ve y entretiene, incluso hasta alguna sonrisilla saca, pero que cala tan poco en el espectador que solo merece verla una tarde de domingo sin planes. Lo mejor, el elenco, compuesto por lo mejorcito del panorama interpretativo español: Raúl Arévalo, Inma Cuesta, Alberto San Juan y Candela Peña, el mejor personaje de la película.

La mujer de negro, de James Watkins (2**)
El aire gótico de esta película ya es impostado y repele, pero aún así intenté mantenerme despierto un domingo soporífero. Casi lo consigo, os lo juro, pero me quedé dormido al final y me tuvieron que contar el desastroso desenlace de la historia. La mujer de negro es una película en la que todo se ha visto ya antes, nada es innovador, y Daniel Radcliffe no da la talla, ni de lejos, en el papel protagonista de padre ejemplar. Una película mecánica y totalmente prescindible. Avisados quedáis, después a mí no me vengáis con reproches.

Samba, de Olivier Nakache y Eric Toledano (2**)
Después de la maravillosa Intocable, el listo estaba muy alto para esta pareja de realizadores franceses que, aún intentando repetir la fórmula con el carismático Omar Sy y la siempre intensa Charlotte Gainsbourg, no logran ni el 10% de la magia de la mencionada. Samba se hace pesada, intenta potenciar el lado más social pero cae en todos los tópicos posibles, y le falta gracia y ritmo. También me quedé dormido. Los domingos son muy duros a veces.

Lucy, de Luc Besson (2**)
Esta sí que la vi de principio a fin (o casi, jajaja), porque aburrir no aburre, pero es floja floja, un producto de usar y tirar, estúpida, una caca de vaca perfecta para el domingo, con una Scarlett Johansson que ni siquiera está atractiva ni desprende ese encanto natural que le sacaba Woody Allen y Sofia Coppola, y un Morgan Freeman que no tendría por qué prestarse a los inventos estridentes de Luc Besson.



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 7 de marzo de 2011

Películas para olvidar #3#

Mulholland Drive, de David Lynch.
David Lynch, amado por muchos, odiado por otros tantos. Esta fue la primera película que vi de él y, seguro, algunos consideréis que es una obra maestra (consiguió la nominación al Oscar como Mejor Director; en FlimAffinity tiene un 7 de nota media) pero lo cierto es que, aunque me suele gustar el surrealismo, me suelen gustar los sucesos que dejan cosas abiertas, Mulholland Drive (con una mediocre Naomi Watts) me pareció una auténtica tomadura de pelo, me sentí absolutamente estafado y es un sinsentido total. A LA HOGUERA!!!


Bad Santa, de Terry Zwigoff
La vi las pasadas navidades... ¡¿Quién me mandaría a mí meterme en terrenos farragosos?! Billy Bob Thornton ordinario como siempre, rozando lo repulsivo, un guión absurdo, soporífero y con más agujeros que un queso gruyère... La Torrente sin gracia de las navidades de 2003. 100% para olvidar.





Venganza (Taken), de Pierre Morel
La segunda película de Pierre Morel ya contó con un reparto internacional encabezado por Liam Neeson, y el guión de Luc Besson, que estaría pensando en otras cosas cuando la escribió porque pretende ser un trhiller de acción inteligente y lo que es, sencillamente, una tomadura de pelo previsible, sin credibilidad alguna (cuando digo sin credibilidad, créanme, quiero decir SIN CREDIBILIDAD ALGUNA). Venganza es la prueba evidente de la decadencia de un gran actor venido a menos.




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