Mostrando entradas con la etiqueta melanie laurent. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta melanie laurent. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de septiembre de 2015

Mini Reseñas | Películas sobre relaciones familiares complejas

Mommy, de Xavier Dolan (4****)
Esta es la primera película que veo del enfant terrible Xavier Dolan. Y esta película es puro impacto, un golpe en la boca del estómago, perturbadora y violenta. Narra la relación entre una madre y su hijo que padece trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Premio del jurado en Cannes y César al Mejor Film Extranjero, Mommy se sustenta en dos interpretaciones viscerales y magnéticas. Anne Dorval y Antoine Olivier Pilon logran revestir a sus papeles de huecos, de claroscuros, del histrionismo de la inestabilidad de vidas rotas que buscan aparentar normalidad. Xavier Dolan firma en Mommy una película madura, un maravilloso diagnóstico de un sistema que crea personas desequilibradas y tristes en un océano de falsas apariencias. Profunda y certera. Y muy recomendable. 


Elsa y Fred, de Michael Radford (2**)
La versión gringa de aquella preciosidad de Marcos Carnevale que protagonizaron Manuel Aleixandre y China Zorrilla hace una década se queda en un pseudoproducto artístico que ni tan siquiera Shirley McLaine y Christopher Plummer, a pesar de su buen hacer, logran realzar del suelo. La historia es bonita, claro, pero absolutamente previsible y contada en esta ocasión con tanto sopor y tanta falta de alma que al final uno tiene la sensación de haber desperdiciado una hora y media y lamenta no haberse quedado con esa versión original argentina llena de luz. 


Les adoptés, Mélanie Laurent  (3***)
El debut como directora de la también actriz, cantante y escritora Mélanie Laurent es una historia de las que a mí me gustan: actual, sencilla, y contada con humanidad. Dividida en dos partes bien diferenciadas, la primera narra una historia de amor y cómo esta daña la relación de la chica con su hermana, una madre soltera a la que no le gusta ver a su hermana alejarse por un hombre. Pero todo esta contado con mucha frescura, manejando con brillantez la comedia y el drama. En la segunda parte, sin embargo, la película da un giro brusco hacia el melodrama y toda esa frescura inicial se queda en drama de película de domingo en Antena 3. Reconozco que en esa parte me quedé dormido un ratito, para despertarme y ver ese final que me esperaba... Lástima de esa segunda parte porque la primera mitad de la película me estaba pareciendo ma-ra-vi-llo-sa. Recomendable a pesar de todo, eso sí.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 26 de diciembre de 2011

BEGINNERS (PRINCIPIANTES), de Mike Mills


Me decidí a ver esta película por dos razones: la primera, por Mélanie Laurent, una actriz francesa a la que descubrí hace unos años en la película Je vais bien, ne t'en fais pas, por la que recibió un premio César, y que me parece uno de los rostros más bonitos del cine francés, además de poseer unas enormes dotes interpretativas. Y segunda, porque esta vez sí, tiene un trailer que cumple el objetivo con creces: nos dice de qué va la película y nos deja con ganas de más:


Ewan McGregor protagoniza esta historia con dos líneas argumentales: por un lado, la relación con su padre, que al quedarse viudo le confesó que era gay. Por el otro, su historia de amor con una joven actriz a la que conoce en una fiesta de disfraces. Beginners es una película sencilla, sencilla y hermosa. Ha conseguido que una sonrisa tonta se me dibujara en la cara desde el principio, una sonrisa mientras veía desfilar ante mí las imágenes de esa historia de amor que nace sin palabras pronunciadas, que crece y que asusta. Ha conseguido que una sonrisa tonta se me dibujara en la cara mientras veía en la pantalla imágenes de ese anciano gay enamorado, disfrutando de la vida cuando ya apenas le quedaba tiempo, porque hay veces que sí, que más vale tarde que nunca.

Los actores están en estado de gracia, porque consiguen una naturalidad que hay veces que escasea, una naturalidad que les hace especiales, que les convierte en seres únicos. Los tres impecables: Ewan McGregor, con su capacidad para transmitir emociones desde el silencio, Mélanie Laurent, por sus miradas y su expresividad, y Chritopher Plummer, por su vitalidad, el más vital de los tres, a pesar de la edad, quizá porque sea el que menos miedo tenga a ser un principiante. Y un perrito, Arthur, entrañable. 

Su guión está cargado de bella nostalgia, que mezcla la tristeza y la esperanza, la emoción y las sonrisas, y su montaje la hace dinámica y su fotografía plásticamente atractiva, y el amor que se profesan los personajes pasa de estar latente a estar presente de una manera tan palpable que cuesta no rendirse a esta película, que cuesta no enamorarse de ellos. Y lo logra con una candidez que se aleja de moralinas y de pedanterías, con la más penetrante sencillez, la que conquista y deja un poso de gratitud en el espectador.  Mike Mills no plantea cuestiones ni da respuestas, deja que sea el espectador quien se pregunte y busque también la respuesta, si es que desea plantearse algo, si es que necesita responder a alguna pregunta. Y yo me pregunto ¿acaso tenemos miedo a enamorarnos? ¿a compartir nuestra vida? ¿tenemos miedo de desestabilizar nuestro mundo estable? ¿de destruir los pilares? ¿sentimos pánico de que el amor descoloque nuestro mundo tal y como lo conocemos y que el dolor de una una posible pérdida sea más fuerte al amor sentido previamente? 

Beginners ha sido mi sorpresa del año, un retrato melancólico que se aleja de clichés hollywoodienses, que te hace sonreír y que te emociona y te conquista, por la aceptación de uno mismo, por la alegría de vivir que se nos escapa a veces entre los dedos, por los recuerdos que pesan sobre nosotros y adquieren una forma y un nombre. Muy, pero que muy, recomendable. Porque todos somos principiantes

sábado, 20 de febrero de 2010

MALDITOS BASTARDOS, de Quentin Tarantino

Autor de películas cuanto menos "especiales", me parece este uno de sus trabajos más sobresalientes: dirección, guión, interpretaciones. Todo a la altura del Tarantino más frívolo e inteligente.

Malditos bastardos comienza cuando el coronel nazi Hans Landa ejecuta a una familia de judíos, los Dreyfus. Y tan sólo la joven Shosanna consigue escapar. Paralelamente, el teniente norteamericano Aldo recluta a un grupo de judíos para asesinar nazis y cortarles la cabellera. El destino querrá que se cruzen sus vidas el día en que Shosanna decide vengarse de los asesinos de su familia.

Esta es la manera más sencilla que he encontrado para resumir una película compleja, con un guión absolutamente lleno de carisma en el que Tarantino es menos Tarantino que de costumbre y a la vez se luce como en sus películas más míticas.

Las interpretaciones magistrales: desde Christoph Waltz en el papel de malo sonriente y loco, ¡qué descubrimiento el de este austriaco que se llevará el Oscar! hasta Brad Pitt que ha conseguido deshacerse de su cliché de sex symbol para revestir a su personaje de una ironía mordaz malvademente exquisita. En cuanto a los femeninos, genial Mélanie Laurent (a la que ya conocía de la inquietante película francesa Je vais bien, ne t'en fais pas) y Diane Kruger, curiosamente obviadas por los académicos en favor de Penélope Cruz y las actrices de Up in the air. Discúlpenme pero las dos bastardas lo merecían muchísimo más.

Una puesta en escena madura, una frivolidad tan descarada que no puedes evitar reírte de las desgracias, una farsa tan bien montada que merece mis elogios y mis aplausos y un atrevimiento el de Tarantino que le ha valido críticas negativas pero que consigue salirse de todos los estereotipos para hacer cine con mayúsculas, unos Malditos bastardos que superan a todas las películas del año.
VOTA en la encuesta lateral quién crees que ganará el Oscar a la Mejor Película