Mostrando entradas con la etiqueta emma watson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emma watson. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de octubre de 2015

Película para olvidar | Regresión, de Alejandro Amenábar


¿Seis años esperando para esto? No quiero dedicarle mucho tiempo a esta crítica, porque con un único adjetivo sería suficiente: Patraña.

Pero bueno, para no quedarme en una sola frase, añadiré que Alejandro Amenábar ha realizado una película conservadora tanto en el fondo como en la forma, que no entretiene lo más mínimo, soporífera, previsible, con una Emma Watson en el peor papel de su carrera, sobreactuada como nunca. Una película que en España no aporta nada y en Estados Unidos es otra más del montón. Por lo que no interesa. 

Que sí, que Alejandro Amenábar sabe muy bien donde colocar la cámara, pero no es suficiente, ni mucho menos, y las emociones, sean las que sean, son inexistentes en esta Regresión insoportable. Alejandro Amenábar estafando a muchos millones de españoles que se han dejado cegar por un nombre que prometía y prometía y nos la ha hincado. Esta película no me cuenta nada que me interese, no es ni siquiera terror adolescente, ni hay pasión en ella, ni carne en el asador. En fin, lo dicho, una patraña.

Alejandro Amenábar: este no es el cine español que quiero ver. El cine español que quiero ver es lo que me he encontrado cuando he visto Magical Girl, Loreak, La isla mínima, 10.000 km, Carmina y amén o incluso Ma ma, que reseñaré en los próximos días. Esto ni es español, ni es, por supuesto, séptimo arte. Alejandro Amenábar: no me representas, no nos representas. 


Otras películas de Alejandro Amenábar en CAJÓN DE HISTORIAS:
- Tesis (5*****)
- Los otros (3***) 
- Mar adentro (5*****) 
- Agóra (3***) 

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 24 de febrero de 2012

MI SEMANA CON MARILYN, de Simon Curtis


¿Un joven inexperto y anónimo teniendo un romance con la mismísima Marilyn Monroe? Pues sí, señores, de eso trata esta película, de Colin, un joven de 23 años que desea trabajar en el mundo del cine, y que consigue un puesto como tercer asistente de director en la primera película que rueda Marilyn Monroe en Londres. Ella está en el momento más álgido de su carrera, es una estrella internacional, una diosa, deseada y amada en todos los rincones del mundo. Pero Marilyn es también una mujer extremadamente frágil e insegura, adulada, sí, pero tan sola y tan falta de cariño que está a punto de resquebrajarse en mil pedazos de cristal. 

Estamos ante un biopic que, al contrario que La dama de hierro, en el que se intenta abarcar la vida completa de Margaret Thatcher, se profundiza en una sola semana de la existencia actriz norteamericana, por lo que se podría afirmar que el término biopic queda aquí incluso difuminado, pero el retrato de la vida, del trozo de la vida de Marilyn, es profundo y sincero, y eleva la película. 

La película comienza fuerte, es muy, muy dinámica y funciona. El montaje dinámico ayuda a que el espectador se meta de lleno en pocos segundos en la historia. Es fácil empatizar con todos los personajes, desde el joven Colin (al que da vida Eddie Redmayne) hasta Sir Laurence Olivier, actor y director de la película (interpretado por un maestro de la interpretación, el británico Kenneth Branagh, nominado al Oscar por este papel en el que derrocha tablas y madurez, un papel cómico, histriónico y atormentado). Pero es Michelle Williams la que tiene el papel más difícil del filme, una interpretación de las que se quedan en la retina, no sólo por el parecido físico, indiscutible, por la mímesis que se ha logrado con Marilyn, sino también -y sobre todo-  por la dualidad a la que está sometido el personaje, por la complejidad psicológica, por conseguir derrochar la sensualidad y la inocencia, el desparpajo y el drama. Michelle Williams llena la pantalla con su vulnerabilidad, con esa imagen dorada que oculta un "otro yo", que es su "yo" más real. Una de las mejores interpretaciones femeninas del año. Merecido Globo de Oro y merecidísima nominación a los Oscars.

Tras ellos, hay que mencionar el trabajo de Emma Watson, que comienza a desligarse se su papel de Hermione en la saga Harry Potter. El papel es muy pequeño, pero está chica llegará lejos. También es pequeño el papel de la gran dama británica de la interpretación, Judi Dench, siempre espléndida. En esta ocasión, su pequeño papel vuelve a condensar la esencia de esta película, cuando dice que "Marilyn Monroe es una estrella que se está esforzando por ser una buena actriz". 

Mi semana con Marilyn es la historia de un amor imposible, de un romance fugaz, es una película ligera y luminosa, que consigue entretener, sacar alguna sonrisa, con destellos de emoción. No es una obra maestra, pero es una obra que funciona y, sobre todo, es un ejercicio de dignidad y brillantez de una actriz que ha conseguido una interpretación que merece todos los halagos.