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lunes, 23 de abril de 2012

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO 2012!


Un año más quiero felicitaros hoy, a vosotros, lectores, que llenáis el mundo con palabras leídas y escritas, que llenáis mi mundo con vuestras impresiones y vuestras letras. Porque la lectura es un viaje que consigue enriquecerte, que consigue hacer aflorar tus sentimientos, y no quiero que se acabe este viaje. Feliz día del libro a todos.
 Ismael Cruceta

Este año, mi pequeño regalo para vosotros son algunas frases que he recopilado de mis lecturas. Espero que os gusten tanto como a mí:


"También los idealistas aciertan de vez en cuando".
Juan Gabriel Vásquez en El ruido de las cosas al caer

"El mundo es grande, pero la amistad es inmensa"

"No hay sosiego en el mundo, ni para los muertos ni para los vivos, Entonces dónde está la diferencia entre unos y otros, La diferencia es una sola, los vivos aún tienen tiempo, pero el mismo tiempo lo va acabando, para decir la palabra, para hacer el gesto, Qué gesto, qué palabra, No sé, se muero de no haberla dicho, se muere de no haberlo hecho, de eso se muere, no de enfermedad, y por eso le cuesta tanto a un muerto aceptar su muerte"

"Si quieres ser escritor, es tu elección. Nunca discutiré por lo que alguien quiere hacer en la vida. Mi familia lo hizo conmigo y fue terrible. Una cosa terrible. Algo que nunca acabas de superar. De manera que si crees que quieres ser escritor, entonces intenta serlo. Yo nunca te desanimaré. Pero tendrás que ganarte la vida mientras lo intentas. Eso también es muy importante. Ser escritor no es ningún hobby. Es una profesión". 
Rafael Yglesias en Un matrimonio feliz


Y por último, quiero animaros a comprar hoy, Día del libro, mi primera novela, Luz de libertad, que está disponible en Amazon por sólo 1,96€. Para vosotros es un pequeño gesto comprarla, un sólo click, un gasto pequeño, más pequeño que un billete del Metro de Madrid. Pero para mí es un gran apoyo, un gran apoyo literario. Muchas gracias a todos y... ¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LAS COSAS QUE NO NOS DIJIMOS, de Marc Levy


Me ha gustado. Estoy contento. Era la última oportunidad que le daba a Marc Levy, con el que mantenía una relación que había comenzado muy bien, con la fresca ¡Ojalá fuera cierto!, pero que después había ido decayendo, primero con Volver a verte, su continuación, una novela que me pareció muy floja y en la que repetía, sin gracia, las premisas de la primera parte; y después leí, en español (el resto las he leído en francés) Mis amigos, mis amores, que supuso un fiasco absoluto y una lectura pésima. 

Pero con Las cosas que no nos dijimos, que he leído durante los días que he pasado en Marruecos, se ha vuelto a ganar mi confianza. Es la historia de Julia, una mujer hecha a sí misma, que no mantiene ningún tipo de relación con su padre, un millonario empresario, desde que su madre falleciera de alzheimer. Pero, unos días antes de casarse con su novio, Julia recibe una carta en la que le anuncian que su padre ha fallecido. La boda se suspende. Unos días después la chica recibe en su casa una sorpresa: una caja gigante que contiene en su interior una especie de "robot inteligente" de su padre, Anthony Walsh. Éste le explica a su hija que es un invento, en pruebas, para que puedan disfrutar juntos unos días más, para decirse todas las cosas que no se dijeron cuando el hombre estaba todavía vivo.

A pesar de la sorpresa inicial, Julia accede a pasar esos días con su padre androide. Y es, este momento, cuando la novela comienza a mejorar. Ambos nos llevarán de viaje al pasado, a los rencores, y también a las ilusiones de otra época, a los amores entregados sin pedir nada a cambio. Algunas partes me han parecido, incluso, maravillosas, como cuando Julia recuerda su viaje a Berlín, para presenciar la caída del muro en 1989; o como cuando Anthony le relata a Julia cómo conoció a su esposa, cuando ella era una gran bailarina y él un pobre chico sin un centavo en el bolsillo. 

Las cosas que no nos dijimos es una historia entretenida, el autor, como ocurre en sus otras novelas, no se pierde en florituras, y cuando intenta hacerlo, fracasa. Es un autor directo, de conversaciones ágiles, de argumentos que van enredándose poco a poco y, con el mismo ritmo, se desenredan. Es una novela dulce, Levy sabe cómo emocionar al lector, a algunos les podrá parecer melodramático y forzado, pero, para mí, con esta novela, ha conseguido el punto de azúcar exacto. 

Con todo, diré que no es una novela perfecta, que el novio de Julia es un personaje que vaga en ninguna parte, que el mejor amigo de la chica, Stanley, da una imagen de homosexual afeminado y superficial, un cliché desgastado ya. Y algunas de las acciones son tan inverosímiles que, si no estuvieran bien encajadas, echarían a perder la novela, pero que Marc Levy consigue que cierres los ojos y continúes la lectura, que te dejes llevar y disfrutes.

Una novela entretenida, bonita, que engancha de principio a fin y que, con una naturalidad increíble, ahonda en la intromisión en la vida ajena, en las conflictivas relaciones de un padre y su hija, prevaleciendo, al final, el amor que se tienen el uno por el otro, un amor que se deja entrever desde la primera página, un amor revestido de recelos y rencores que, gracias a una segunda oportunidad, les permiten decirse todas las cosas que no se dijeron antes. 

Durante toda la lectura de esta novela me ha acompañado esta canción de la cantante francesa Sheryfa Luna, con un título parecido, Des choses qui ne se disent pas, en la que se habla, como en el libro, de una relación paterno-filial: 

Tu sais qu'on a le droit de s'aimer,
tu sais qu'on a le droit de pleuler,
tu sais qu'on peut le faire avant de partir,
avant qu'il ne soit trop tard j'aimerais te dire:
Je t'aime, papa, 
car ce ne son pas des choses qui ne se disent pas...

Sabes que tenemos el derecho de amar,
sabes que tenemos el derecho de llorar,
sabes que podemos hacerlo antes de partir,
antes que sea demasiado tarde me gustaría decirte:
Te quiero, papá,
porque esto no son cosas que no se dicen... 


martes, 8 de junio de 2010

MIS AMIGOS, MIS AMORES, de Marc Levy

Tercera novela que leo del popular escritor francés Marc Levy, tras Ojalá fuera cierto y Volver a verte, y la primera que leo en español. La trayectoria ha sido descendente, después de que la primera me conquistara y la segunda me decepcionara, debo reconocer que ésta me ha aburrido.

Siempre soy muy respetuoso con el trabajo creativo de cualquier persona y de todos los libros intento sacar algo, pero Mis amigos, mis amores me parece una novela tan mal ejecutada que me cuesta encontrarle cosas positivas.

Trata sobre dos amigos, ambos divorciados y cada uno con un hijo que deciden irse a vivir juntos y formar una familia especial. Ya en la sinopsis te avisa sobre cómo evolucionará esta historia cuando las mujeres se interpongan en sus vidas. No diré demasiado porque ya lo he dicho todo: llena de estereotipos, con un humor que no es tal, una narración paupérrima y unos personajes absolutamente planos.

Marc Levy se ha quedado estancado en un tipo de novelas ligeras con un toque de humor que pretenden entretener, dirigidas a un público eminentemente femenino y sentimental. Con Mis amigos, mis amores todos los objetivos se van al traste. Aún así, le daré una cuarta y última oportunidad, ya tengo otra novela suya esperando en mi estantería.

martes, 10 de marzo de 2009

VOLVER A VERTE, de Marc Levy


Esta novela es la segunda parte de la aclamada Ojalá fuera cierto, llevada al cine con Reese Witherspoon como protagonista. En Volver a verte (Vous revoir) Marc Levy retoma los personajes de su primera novela: Arthur, que tiene un romance con el fantasma de Lauren, en coma tras sufrir un accidente.

Ahora, en la segunda parte, Lauren ha vuelto a su vida normal tras salir del coma, y apenas tiene información sobre Arthur, el hombre que la visitaba cada día mientras ella estaba hospitalizada.

Esta novela, aun siendo entretenida, no consigue alcanzar los niveles de ingenio y comicidad de la primera parte, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de fantasmas que tantas situaciones disparatas generan en Ojalá fuera cierto.

Levy se limita a escribir una historia de amor juvenil para adolescentes (aunque no creo que esa fuera su intención) en la que el azar hace que los protagonistas tarden en encontrarse y en estar juntos.

Lo mejor, una prosa ágil que facilita la lectura y entretiene al lector hasta el final. Lo peor, Vous revoir es claramente un producto de Levy para aprovechar el tirón de ventas de su primera novela, y esto merma la credibilidad y la creatividad del autor.