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domingo, 16 de septiembre de 2012

¡¡¡CAJÓN DE HISTORIAS CUMPLE 4 AÑOS!!!


¡GRACIAS! 

Gracias por tanto cariño, por tanto apoyo. Por leerme, por los debates, por los comentarios que despiertan una sonrisa. Gracias por todas las historias que hemos sacado del cajón, entre todos, porque sin vosotros esto no tendría ningún sentido. Cuatro años ya y ya no tengo la misma motivación. Tengo mucha más. Ha crecido, se ha multiplicado por miles, las visitas que cada mes recibe este espacio, que es mi casa, y es la vuestra. Gracias por la literatura siempre, por el cine, por la música y por el arte. Por toda la luz de libertad, la luz que ha hecho brillar mi primera novela con palabras tan hermosas. Gracias porque entre las entradas, rebuscando con cariño, vais a encontrar a buenos amigos. Con algunos de vosotros he pasado tardes y también noches de fiesta, conversaciones a través de las redes sociales, de Facebook, de Twitter. Porque me habéis apoyado en los malos momentos, a veces sin saberlo, porque las cosas no son siempre fáciles. Pero después de la tempestad viene la calma, antes no sabía si la quería, pero ahora sé que sí, que quiero esa calma para madurar como profesional y como persona, para hacerlo de una manera reposada.

Durante este último año finalizó mi etapa en el periódico Sí Se Puede, debido a una mala gestión de administradores corruptos que deberían estar en la cárcel, pero este país no castiga a los ladrones que llevan traje, que son la mayoría. Triste España mía. Lo pasé mal, porque es complicado verse sin trabajo. Pero no he estado quieto, no puedo. Durante este último año he estudiado, he estado colaborando también en la radio, he disfrutado tanto con las sonrisas de Manabí al otro lado del planeta. Y ahora comienzo a estudiar de nuevo, aunque el ministro Wert-güenza se empeñe en que sólo unos pocos puedan estudiar. No acabarán con nuestras ilusiones, ni con nuestras ganas de vivir y evolucionar. Y durante este último año también he buscado nuevos caminos, de los que os hablaré muy pronto. Vale más mi sueño que el dinero, puedo vivir de una alegría. 

Durante este último año, CAJÓN DE HISTORIAS, ha recibido más de 350.000 visitas. Es una cifra maravillosa teniendo en cuenta que durante los tres años anteriores había recibido un total de 200.000. Se han triplicado el número de visitantes y hemos superado con creces el medio millón de visitas. Es increíble. Y también se ha mejorado en cuanto al número de comentarios, superando los 2.200, unos 300 más que el año anterior. Por todo esto, ¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!! Sois geniales. Hoy brindaré por vosotros.

Mis entradas favoritas del último año:

Las entradas más comentadas del último año:





martes, 11 de septiembre de 2012

CINCUENTA SOMBRAS DE GREY, de E.L. James


Parece que cada año hay un libro -o una saga- destinada a convertirse en best-seller. Hay veces que el libro de la temporada tiene una calidad literaria tolerable, como ocurrió hace un par de años con El tiempo entre costuras, que fue un bombazo en España. Otras veces, la calidad brilla por su ausencia. De hecho, ni brilla, más bien produce náuseas. Fueron éxitazos de venta los libros de Harry Potter (de los que soy fan), los de Federico Moccia o la saga Crepúsculo, por supuesto. Y este verano le ha tocado a la autora británica E. L. James con Cincuenta sombras, una trilogía que se inicia con esta novela: Cincuenta sombras de Grey. 

Aun sabiendo que no sería mi lectura del año, decidí embarcarme en esta historia cuyo argumento será, a estas alturas en las que el sol deja de calentar tanto, bien conocida por todos: la relación entre Anastasia y Christian, una joven inocente y un rico -y atractivo- empresario que tiene unos gustos sexuales, digamos, peculiares. Una relación de dominación y sumisión. 

Cincuenta sombras de Grey es una novela muy ligera, que se lee fácil y que es concebida no como literatura, sino como producto de ventas, que viene acompañada por una campaña de marketing agresiva y eficaz que la ha colocado en los primeros puestos de ventas de libros de ficción en todos los lugares donde se ha publicado. Una campaña de marketing que ya la quisiera yo para mí, para mis libros. Pero es complicado que cuando a uno le interesa la literatura de verdad tenga un éxito así de abrumador en tan corto espacio de tiempo. Tampoco lo querría, no querría venderme así. Porque creo en la literatura, y esto, lo que ha hecho esta autora, reitero, es un producto de ventas.

No lapidaré la obra. No diré que es una mierda que no merece la pena porque lo único que conseguiría es despertar más vuestra curiosidad y animaros a leerla, si es que queda alguien todavía por hacerlo. No la lapidaré, además, por una razón: el hecho de conseguir que gente que nunca -o casi nunca- lee se haya decidido a comprarlo me parece positivo, al fin y al cabo. Sería más positivo que la gente leyera algo que mereciera más la pena... A Saramago, a Murakami, a Muñoz Molina, pero bueno, sé que eso es imposible. 

Asimismo, he de reconocer que consigue enganchar al lector: no da tregua. Desde la primera página va a por todas, al grano. A esa relación de atracción entre Anastasia y Christian que va a un ritmo vertiginoso. He de reconocer también que las primeras escenas sexuales que tienen lugar entre sus páginas consiguieron, incluso, excitarme. Lo que hace que esta novela erótica consiga su cometido, que es despertar esas sensaciones en el lector. Al menos en un primer momento. Pero, para mí, que un libro "entretenga" no es suficiente. 

Y es que a medida que avanzaban las páginas el libro caía en repeticiones tediosas, el sexo y las "pervesiones" de Christian dejaron de ser atractivas y atrevidas para convertirse en más de lo mismo, llegando a un nivel de hastío, de querer que acabe ya el libro, porque aunque las posturas y los juegos sexuales son diferentes cada vez, termina por ser aburrido. Y a nivel narrativo cae todo el rato en las mismas fórmulas. ¿Cuántas veces repite eso de "la diosa que llevo dentro"? 

Otra cosa que quiero mencionar es que, por lo visto, ya están apareciendo otros libros "eróticos". Muchos autores y, sobre todo, muchas editoriales, se suben al carro de las ventas. Por desgracia, no todas las editoriales tienen vocación literaria. Desde aquí, quiero recordaros que sí queréis leer novela erótica podéis haceros con un ejemplar de Las edades de Lulú, de Almudena Grandes, que va más allá del sexo para ahondar en el dolor y en la soledad.

Como conclusión, diré que la novela se atasca, no consigue mantener mi atención de principio a fin. Al principio sí, quizá por ese morbo, ese puntito picante y sexy. Pero después, cuando tenía que haber ido más allá, que es el cometido final de toda buena novela, se queda a medias, se vuelve mecánica hasta decir basta, y se transforma por completo en una novela erótica sin ningún tipo de interés literario, más allá de ser ese producto que despierta curiosidad en lectores habituales y en "esa otra gente" que sucumbe a las tendencias. Bravo por E.L. James que ha conseguido forrarse. Lástima por esa novela que podría haber sido y no es. Quizá, si hubiera tenido más calidad literaria no vendería tantísimo, ¿no creen? Dicen que no se le puede pedir peras al olmo. Ni, como dijo Shakira, andar arrojando a los cerdos miles de perlas.