En primer lugar, quiero pediros disculpas porque noviembre ha sido un mes con menos actividad de lo normal en CAJÓN DE HISTORIAS. Un mes en el que han pasado demasiadas cosas, la mayoría muy bonitas, y en la que he trabajado muchísimo. Además, las últimas entradas han estado relacionadas con La lágrima de la India, aunque sé que entendéis la ilusión que me hace compartir con vosotros la publicación de mi segunda novela. Me hace muy feliz que me acompañéis en este viaje literario.
Pero este mes de noviembre la protagonista, no se me olvida, es Maribel Verdú. Y aunque le he dedicado menos entradas de las que tenía pensadas, os invito a echarle un vistazo a la crítica de Blancanieves, que es una de las mejores películas españolas de los últimos años y que dará mucho que hablar en los próximos Premios Goya, y a la entrada sobre tres de sus películas.
Además, no quería que terminara el mes sin hablar de El laberinto del fauno, que sigue siendo una de sus mejores interpretaciones, si no la mejor. Una película triste y hermosa a partes iguales, uno de los grandes clásicos del cine, que consiguió nada más y nada menos que tres Oscars (técnicos), tres Bafta (entre ellos, el de Mejor película extranjera) y siete Goyas (mejor Guión original incluido).
La historia está protagonizada por una niña (Ivana Baquero, que ganó el Goya por esta papel) que es una princesa, por un hombre (Sergi López) que de sentir tanto odio se quedó vacío, y por una mujer (Maribel Verdú) a la que el amor por su hermano le salvó la vida. La niña está espléndida, pero Sergi López hace una interpretación tan magistral que hasta sientes repugnancia por su personaje, por él, uno de los malos del cine español que más crudeza y más frialdad demuestran, una interpretación que te hiela la sangre, que te obliga a apartar la mirada. Y luego está Maribel Verdú, que era para mí una de esas actrices que no terminaban de brillar con luz propia, una cara común en las películas españolas pero que jamás terminaba de convencerme (salvo en contadas excepciones hasta aquel momento). Y entonces lo hizo. Entonces demostró que era capaz de hacer una gran interpretación, que estaba ahí, en lo más alto, por méritos propios. Y desde entonces no me ha vuelto a defraudar.
El reparto lo completan Ariadna Gil frágil como nunca y Álex Angulo, entre otros, para dar un sentido completo a este cuento inolvidable.
El laberinto del fauno es una delicadeza visual, y una desgarradora historia de la postguerra española. No es otra película sobre la Guerra Civil o sobre lo que vino después y que duró tantos años. No. El laberinto del fauno es una mezcla exquisita de fantasía y magia, de lucha por aquello en lo que se cree, lo podamos ver o no, lo podamos tocar o sea intangible. El laberinto del fauno es una historia sobre la perseverancia y la imaginación, sobre el dolor que hay que esconder porque sacándolo se apaga todo, y sobre las hadas que iluminan el camino a seguir.
Un canto a la esperanza. A la dignidad. Uno de los imprescindibles del cine español. Y mexicano a la vez. Qué bonito cuando nos unimos para crear arte, ¿verdad?

