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sábado, 16 de septiembre de 2017

¡¡CAJÓN DE HISTORIAS cumple 9 años!!


Y el tiempo sigue a su ritmo, yo haciendo malabarismos con un pie encima de un cajón...

Canta esta frase Miguel Campello en Aire, y así me siento un poco hoy, haciendo malabarismos para seguir aquí, plasmando impresiones sobre lo leído, lo visto y lo escuchado. No con la frecuencia que me gustaría, pero aquí sigo, al pie del cañón, desde hace hoy exactamente nueve años. 

Casi una década desde aquella primera entrada , breve y directa, que llegó a bocajarro. Y en estos nueve años este cajón virtual se ha llenado de muchas, muchas historias. De muchas novelas, algunas muy buenas y otras menos, de mucho cine y mucha música. Hasta la fecha, 1195 entradas. 

Nueve años en los que me habéis visto crecer, como persona y como profesional, primero desde España, después desde Bolivia y en los últimos años desde Honduras, donde intento aportar con mi trabajo un granito de arena para que, como la niña de la fotografía, brille la luz en la sonrisa y en la mirada de todas las personas. Nueve años en los que me habéis acompañado en la publicación de mis dos novelas, Luz de libertad y La lágrima de la India. Con algunas épocas en las que he publicado muy seguido y otras, como la actual, en la que apenas me queda tiempo con tanto trabajo para sentarme a escribir. 

Pero no falláis: en estos nueve años son cerca de 2,2 millones de visitas y más de 12200 comentarios. ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!

Será que siempre he intentado mantener el espíritu con el que nació este espacio: reivindicar desde la alegría el necesario rol de la cultura para contribuir a la construcción de un mundo que deseamos equitativo, justo y digno.

"Porque la cultura es garante de la libertad y el desarrollo, porque sin ella nos harán sumisos y no podremos completarnos como ciudadanía. Por eso, defendamos entre todos los espacios para la reflexión crítica, defendamos el arte y la música en directo, defendamos la literatura que explora los sentimientos universales y nos ayuda a crecer, protejamos los buenos libros y las buenas películas, las que nos ayudan a identificarnos culturalmente y nos acercan a otras maneras de entender el mundo en un ejercicio de respeto, multiculturalidad y tolerancia en estos tiempos difíciles", escribía hace un año sin saber que se avecinaba una época oscura para el mundo, con la brutalidad de gobernantes que aspiran a construir muros, y en el que los fanatismos religiosos quieren sembrar el miedo en los lugares donde somos felices. 

Por eso, más que nunca, promovamos, defendamos, incentivemos la cultura. Porque la cultura nos salvará de la barbarie, escribí en su momento y lo rescato hoy, porque me sigo aferrando a este pensamiento sin duda alguna.

Brindemos juntos. Yo hoy brindaré desde una pequeña isla del Caribe, llena de esa luz que baña Honduras. Brindaré por todas y todos vosotros que me leéis, brindaré por los buenos momentos, por las emociones compartidas que nos dejan las buenas películas, las buenas novelas y la música que eriza la piel. Brindaré por estos nueve años, y por los que vendrán. 

Ismael Cruceta


Algunas de mis entradas favoritas del último año:
  1. Reseña de El olvido que seremos, de Héctor Abad Faciolince
  2. Reseña de Patria, de Fernando Aramburu
  3. 2016: Un año de retos con el final más dulce
  4. Protagonista del mes... Gloria Fuertes
  5. Crítica del álbum Munay, de Vanesa Martín
  6. Reseña de La carne, de Rosa Montero
  7. Crítica de Tarde para la ira, de Raúl Arévalo
  8. Reseña de Para acabar con Eddie Bellegueule, de Édouard Louis
  9. Reseña de El peso del corazón, de Rosa Montero
  10. Crítica de Animales nocturnos, de Tom Ford

lunes, 24 de octubre de 2016

Reseña | Para acabar con Eddy Bellegueule, de Édouard Louis


Una de las obras que ha causado más controversia y polémica en la última temporada literaria, Para acabar con Eddie Bellegueule es una biografía novelada del propio autor, que crea en el protagonista su alter ego. 

Contovertida y polémica porque pone de manifiesto la homofobia vigente en Francia, especialmente en zonas rurales y de escasos recursos económicos. ¿La aceptación de las opciones sexuales diferentes a la heterosexualidad se da únicamente en las clases sociales beneficiadas por el capitalismo burgués? ¿Es cierto aquello de que los derechos humanos son una cosa de ricos?

Édouard Louis no da tregua en esta obra devastadora y descarnada, que quema en la piel y escuece en los ojos, más de impotencia y rabia que de tristeza. Para acabar con Eddie Bellegueule es un retrato incómodo de la cara más gris de Francia, de una Europa fracasada que no ha logrado crear bienestar social para toda la ciudadanía, olvidándose de la educación (de la educación académica y en valores) de parte de la población. Una sociedad que se regodea en la miseria, en la ignorancia y que ataca a aquel que difiere o destaca.

No es una novela fácil de leer, más que por su estilo, que es depurado, por el contenido, que pica a veces. Tanto así que el lector echa en falta una pizca de luz, una sonrisa entre tanto varapalo.  Pero merece la pena leer un libro así, porque derrocha verdad en cada página y hace plantearse cuestiones incómodas. ¿Qué sociedad estamos construyendo con nuestros votos? ¿Este sistema nuestro es realmente efectivo? ¿O solidifica la exclusión? 

Para acabar con Eddie Belllegueule no es solo una novela sobre la homosexualidad en un entorno hostil, sobre el proceso de auto aceptación, sino también, y sobre todo, sobre las opciones de escapar a un destino que el capitalismo escribe para cada uno de nosotros. ¿Existen tales opciones? ¿Cuál es el precio de lograr unas mejores condiciones sociales y económicas? Hay que leer este libro para descubrirlo, para, al menos, planteárselo. Y cuidado, que se queda como una bola atascada en la garganta y en el estómago durante semanas. Pero merece la pena, lo reitero. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria