Hoy os traigo, por primera vez a CAJÓN DE HISTORIAS, la Banda Sonora de una película. Y, como no podía ser de otro modo, qué mejor manera de comenzar esta sección con la música de un genio, al que tuve la oportunidad de ver en concierto hace unos meses, Yann Tiersen, quien puso música a una de las películas más bonitas de los últimos tiempos: Amélie, una de las pocas películas a las que he otorgado las cinco estrellas.
Una banda sonora que empieza con J’y suis jamais allé (Nunca he ido allí), toda una paradoja, porque desde que suena el primer acorde te lleva a París, al París de los acordeones y los violines, al Sacre Coeur, a la Ciudad de la Luz, cuna de artistas, llena de rincones de belleza, donde tuvieron lugar algunas de las más bellas historias de amor, como aquella de la joven Amélie, que soñaba y sonreía y hacía tanto bien.
Yann Tiersen en estado de gracia concibió mi banda sonora favorita, porque con su música sigo emocionándome, incluso años después de aquella primera escucha, emocionándome en una sensación que me envuelve y me agranda y me llena los ojos de brillo. Y porque gran parte del éxito y la belleza de la película radica en su música, siempre presente, compartiendo protagonismo con Audrey Tautou y con el director Jean-Pierre Jeunet.
Un álbum sin desperdicio alguno, una obra maestra, un virtuosismo al alcance de muy muy muy pocos, como del que hace gala en los temas La noyée, Les jours tristes o Comptines d'un autre été. Una alegoría nostálgica del amor utópico, un hermoso canto a la melancolía.
Os dejo dos vídeos que merece la pena ver y, sobre todo, escuchar:
Os dejo dos vídeos que merece la pena ver y, sobre todo, escuchar:



