lunes, 21 de mayo de 2018

Reseña | La mujer habitada, de Gioconda Belli


La mujer habitada es la primera novela de Gioconda Belli, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Publicada en 1988, tuvo una enorme repercusión en América Latina y Europa, especialmente en Alemania, donde se alzó con el galardón como Mejor Novela Política del Año.

Narra la historia de Lavinia, una joven perteneciente a la clase alta nicaragüense. Tras completar sus estudios en Europa, regresa a Faguas -ciudad imaginaria en la que reconocemos, sin duda, a Managua- y comienza a trabajar en un estudio de arquitectura. Allí conocerá y se enamorará de Felipe, con quien establece una relación mucho más allá del amor y el sexo: las implicaciones políticas de este, influirán profundamente para que Lavinia comience a ver el mundo de otra manera. Tanto así que terminará implicándose fuertemente en la Revolución contra el Gran General.

La mujer habitada es una obra que habla de la Revolución Sandinista contra la dictadura de Somoza. Y en las propias entrañas de la novela reposan otras revoluciones: la revolución feminista y la revolución obrera que provoca enormes contradicciones en la protagonista. Estamos ante un personaje redondo y brillante que evoluciona, crece y madura en cada página. Lavinia que pasa de ser una niña mimada a convertirse en toda una heroína, un personaje memorable de la Literatura Universal.

Esta novela desprende valentía en cada palabra, y rompe con muchos de los estigmas que, incluso hoy, 30 años después de su publicación, siguen vigentes en la conservadora sociedad centroamericana. Por eso Lavinia -a través de la narración cuidada de Belli- se convierte en la protagonista de absoluta de esta novela que, además, incluye una parte imaginaria con la historia de Itzá, una mujer indígena que luchó contra los conquistadores españoles, transformada siglos después en árbol, y que establece un vínculo con la protagonista. Lavinia habitada por el árbol, por sus ancestros, por la fuerza del amor, de la lucha y de la dignidad. 

Poco a poco el lector va inmiscuyéndose más en esta historia que va, definitivamente, de menos a más. Y que alcanza un clímax máximo en las páginas finales. Poco antes, el lector, devastado, tiene que hacer frente entre lágrimas a los últimos capítulos, sabiendo ya que esta ante una obra mayúscula, cercana y de fácil lectura, pero de un gran valor político, histórico, social y literario.

La mujer habitada es un retrato perfecto de las luchas centroamericanas, de los esfuerzos y las vidas que tuvieron que sacrificarse para lograr una sociedad más justa. Y también un soplo de esperanza para no repetir los mismos errores en la Historia, sobre todo en estos días de represión mortal en Nicaragua. Para no olvidar quiénes somos por lo que hemos sido, y para rebuscar en la integridad más profunda de nuestro ser y alzar la voz contra aquello que hiere, discrimina y divide. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

2 comentarios:

  1. He leído poemas de esta autora, pero nada de su prosa. Parece éste un buen libro para acercarme a ella.
    Besotes!!!

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  2. Me parece interesante el tema que trata sobre centroamérica, pues poco he leído sobre éste.
    Un abrazo

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