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miércoles, 22 de enero de 2020

Crítica | Mientras dure la guerra, de Alejandro Amenábar


(Nominada a 17 Premios Goya, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Protagonista)

Después del fiasco que supuso Regresión, quien fuera el niño mimado del cine español regresa con lo que mejor sabe hacer: contar historias en las que prima la emoción, con una impecable dirección de actores y una brillante dirección artística. 

Mientras dure la guerra se centra en el ocaso de Ramón del Valle Inclán, uno de los grandes escritores españoles del siglo XX, que apoyó, en un primer momento, el Golpe de Estado que derivaría en una Guerra Civil y en una cruenta dictadura por cuarenta años.

Amenábar está interesado en mostrar la evolución de las posturas de Valle Inclán, desencantado de la II República, pero asustado ante el cariz sangriento y fascista que tomaron los acontecimientos, se arrepiente. Valle Inclán que murió ese horrible 1936 sin los honores que su figura merecía, rechazado por unos y otros.

Lo mejor de la película es sin duda la magistral interpretación de Karra Elejalde, nominado al Goya, y probablemente ganador si no fuera por un Antonio Banderas en estado de gracia. Elejalde logra meterse en la piel y en la mente del célebre escritor con un saber hacer al alcance de muy pocos actores. Alrededor de él, un elenco digno igualmente de todos los elogios, especialmente Eduard Fernández. 

Amenabar se la jugó, llevando al límite a todos los personajes, al borde del histrionismo y la caricatura, pero finalmente salió victorioso y la película no pierde nunca ese halo de verdad que era necesario para conectar con el espectador. 

Mientras dure la guerra es una película muy bien calibrada, entretenida, hermosa y triste, que pone de manifiesto que hay heridas en España que nunca sanaron bien, que los brutos y los burdos se aprovecharon de la ignorancia, tal y como está ocurriendo actualmente, y que ante la barbarie y la desgracia lo único a lo que agarrarse es a un grito vacío de sentido, carente de significado si no se respeta al ser humano, sus libertades, sus derechos y su vida. El grito de Millán-Astray en el paraninfo de la Universidad de Salamanca: "¡Ejpaña!".

Ante eso, solo queda la sensatez y la inteligencia: Venceréis, pero no convenceréis. 


Otras películas de Alejandro Amenábar en CAJÓN DE HISTORIAS:


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

martes, 14 de febrero de 2017

Crítica | Tarde para la ira, de Raúl Arévalo


La gran triunfadora de la última edición de los Premios Goya (no en número de galardones, pero sí los más importantes) es un thriller capaz de poner en tensión al espectador desde el primer minuto hasta el último. 

La ópera prima de Raúl Arévalo, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, es una película que profundiza en una venganza calmada tras un asesinato del que casi todos los autores quedaron en libertad. Raúl Arévalo firma un proyecto, que le costó 8 años sacar adelante, de una incontestable madurez cinematográfica, y en el que se posiciona como uno de los directores más prometedores del momento. Arévalo bebe de los grandes directores con los que ha trabajado (¿especialmente de Alberto Rodríguez en La isla mínima?) pero definiendo su identidad y su manera de mover la cámara y contar historias. Y además confirma una cosa que ya sabíamos: en España sabemos realizar thrillers, y hacerlo además muy bien, mirando frente a frente a producciones de Hollywood que cuentan con muchos más recursos económicos. 

Protagonizada por Antonio de la Torre, en un papel impecable una vez más, cargado de ira y de fuerza, el reparto lo completan Manolo Solo, Ruth Díaz y Luis Callejo, entre otros. Todos están espléndidos (solo un detalle: a Ruth Díaz había escenas en las que no lograba entender lo que decía). 

Tarde para la ira es una película brutal, sin piedad ni perdón, que provoca un impacto fuerte en el espectador y una sensación de desasosiego y suciedad que permanece días después del visionado. Para los académicos, la mejor película española del año. Para el que escribe estas líneas, una de las propuestas más interesantes made in Spain del género.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria