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domingo, 30 de octubre de 2011

PELÍCULAS (francesas) PARA OLVIDAR #5#

Cena de amigos, de Danièle Thompson

El cuarto largometraje de Danièle Thompson es una película que intenta ser actual y no consigue más que ser ridícula, que intenta ser cómica y no hace gracia.

Un film en el que varios amigos (que no lo son) no hacen más que engañarse los unos a los otros, en un juego de romances patético y algunos puntos melodramáticos que no consiguen emocionar al espectador. 

Ni tan siquiera el elenco de actores consiguen salvarla de la quema, a pesar de la galantería de Patrick Bruel, tan guapo como siempre, de la efectividad de Emmanuelle Seigner, que aquí está  algo sosa, o de Dany Boon, un cómico con chispa que no consigue encender la llama. Absolutamente prescindible. 


À l'interieur (Inside), de Alexandre Bustillo y Julien Maury

Esta película de terror, que cuenta el asedio que sufre, en su propia casa, un mujer a punto de dar a luz que había perdido a su marido en un accidente de coche, es un espectáculo grotesco, una carnicería de mal gusto y sin miramientos en los que la sangre corre a borbotones, los asesinatos son sin piedad y las escenas de mal gusto se suceden. 

Desagradable y asquerosa, no repara en la mínima sensibilidad del espectador. Las películas de terror americanas quedan por los suelos, debido a la brutalidad de ésta, en la que no esperen ni un momento de descanso ni un final made in Hollywood.

Artificioso, con miles de errores de forma y de fondo, es una zancadilla en el cine francés de los últimos años que lo único que me ha provocado, y no es broma, son náuseas.  

De dioses y hombres, de Xavier Beauvois

Ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, de tres premios César del cine francés, incluido el de Mejor Película, además de nominada al Bafta y alabada por críticos del mundo entero, la incluyo aquí porque una película que hace que me duerma a los veinte minutos, para mí, fracasa. Y digo más, si hago un segundo intento, empiezo a verla en el minuto veinte, donde me había dormido el día anterior, y en el cuarenta vuelvo a quedarme dormido... fracaso total.

Soy consciente de las buenas interpretaciones del grandísimo Lambert Wilson y del resto de los actores, no me cabe duda del mensaje certero que intenta transmitir, el de la tolerancia y la paciencia, pero chicos, está película ha podido con mi paciencia. 

viernes, 24 de septiembre de 2010

COMO LOS DEMÁS, de Vincent Garenq

El debut cinematográfico de Vicent Garenq nos cuenta la historia de dos hombres que se aman, que llevan una vida en pareja "satisfactoriamente común", pero uno de ellos, Manu, siente el instinto paternal y desea adoptar a un bebé. Cuando su pareja, Philippe, se opone, decide seguir adelante incluso si eso le lleva a perderle.

En Como los demás destaca sobre todo el dinamismo, es una película muy entretenida en la que ocurren muchísimas cosas y en la que el director ha querido alejarse de algunos clichés para caer en otros. Es cierto que se trata la homosexualidad desde la naturalidad absoluta y por ese motivo peca de banal en otros estereotipos de la comedia romántica lacrimógena que es siempre previsible.

Pero Como los demás no es una comedia en esencia, es divertida, pero la historia de este hombre que desea ser padre tiene algunos toques dramáticos que la hacen enormemente bella. Las acertadas interpretaciones son las que elevan un guión con algunas partes muy flojas y una realización que tiene aún mucho por mejorar. Lambert Wilson saca adelante con soltura un papel sencillo y a la vez cargado de matices, Pascal Elbé y Anne Brochet correctos y nuestra Pilar López de Ayala (de la que me ha sorprendido el buen acento francés que tiene) también consigue dotar de frescura a su personaje, el de una mujer que se cruza por casualidad en la vida de la pareja y el destino les enlaza para siempre.

En definitiva, una película entretenida y bonita que merece la pena ver sin más pretensión que la de pasar un buen rato.