La última película de Rodrigo García, hijo del escritor colombiano Gabriel García Márquez, es un regreso a sus inicios como director, un ritmo pausado que recuerda al de su primera película Cosas que diría con solo mirarla, para la que ya contó con un reparto de lujo encabezado por Glenn Close.

Madres e hijas se sustenta en sus sobervias interpretaciones: Annette Bening asumiendo sus arrugas y sacándoles provecho, llena de matices un personaje complejo que se basa más en las miradas que en las palabras (me encantan las interpretaciones contenidas). Naomi Watts, actriz que no termina de convencerme, pero que está en estado de gracia. Y Kerry Washington, que demuestra que es una gran actriz aunque su carrera no termina de despegar. Y después Samuel L. Jackson para el que no hacen falta ni presentaciones ni adjetivos.

Quizá estoy decepcionado porque me esperaba más, lo que me deja Madres e hijas, sobre todo, es una sensación agridulce.
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A mi la película me ha servido para confirmar (si no lo estaba ya), que Annette Benning es muy buena actriz y para descubrir un poco más a Naomi Watts que no lo hace tan mal. La historia, bonita y sorprendente en algunos puntos. Esta bien si no te esperas mucho de ella.
ResponderEliminarTiene buena pinta, me la apunto a ver si saco un hueco para verla. Bsos!
ResponderEliminarDavid, sí, tiene puntos sorprendentes y otros realmente predecibles y estereotipados. Coincido en lo de que está bien si no te esperas mucho. Bueno, en realidad aunque te esperes poco está regular solamente...
ResponderEliminarCarol, si te animas después nos cuentas, si??
Besos!!
Hola, he visto la pelicula y la verdad me parecio fascinante ya que habla del amor, relacion y el silencio entre una madre y una hija, al mismo tiempo nos hace ver que apesar de ser madres seguimos siendo mujeres pero ante todo madres.
ResponderEliminarPor favor quisiera saber el nombre de la canción que suena en la pelicula.
Grcias