El misterio de la cripta embrujada es, probablemente, la novela más divertida que he leído este año. Narra las aventuras de un peculiar detective, cuyo nombre desconocemos, al que le conceden un permiso del psiquiátrico para investigar unas extrañas desapariciones en un colegio de monjas.
Con una narrativa fascinante, Eduardo Mendoza, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, nos introduce en una sátira del género negro, cargada de ironía y en la que, tras una capa de superficialidad, hay todo un trasfondo sobre la sociedad española post-franquista, de cómo la burguesía y la Iglesia tejen con sus hilos de poder los acontecimientos narrados para poner de manifiesto una recalcitrante hipocresía.
Mendoza es capaz de enredarte en su estilo a través de una historia que se lee sola y se disfruta de principio a fin, en algunos momentos, a carcajada limpia. El argumento no es demasiado enrevesado, más bien ligero, pero está bien construido y el valor de esta novela está, sobre todo, en la manera en la que se cuentan las cosas y en el mensaje implícito que hay en ellas. Además, por supuesto, del personaje principal, un loco mucho más cuerdo de lo que parece, histriónico y rimbomante, cursi a veces incluso, pero sagaz y capaz de despertar toda la simpatía en el lector.
En definitiva, una novelita magnífica para iniciarse en la obra de Eduardo Mendoza, premio Cervantes 2016, para disfrutar de su estilo único en las letras hispánicas, cómico e irónico, y también elegante y profundamente inteligente.
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Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria


