lunes, 17 de octubre de 2011
JUEGOS SECRETOS, de Todd Field
lunes, 12 de abril de 2010
HARD CANDY, de David Slade
No diré nada del argumento de esta película. No pondré siquiera el trailer. Tan sólo hablaré de las sensaciones que me dejó el visionado de Hard Candy. Hacía tiempo que una película no me impactaba tanto, ésta lo hizo sobremanera. Tan sólo Requiem por un sueño me sumió en un estado de nervios comparable. De hecho, lo de Requiem fue mucho peor, tanto que durante semanas se me aparecían las imágenes de la película cada vez que cerraba los ojos, y escuchaba la banda sonora -ahora trillada hasta la saciedad- con los pelos de punta.Cuando vi Hard Candy no sabía de qué iba, en las primeras escenas me imaginé qué tipo de película sería y no por eso me sentí decepcionado. Sin embargo, no ocurrió nada de lo que pensaba, sino que el guión (bastante pulido aunque narrativamente esperaba el porqué de algunas cosas más...) da un giro tan brusco que en un momento determinado el protagonista y yo gritamos a la vez: ¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!
Hard Candy es la primera película del director David Slade, estrenada en 2005. Después realizó Treinta días de oscuridad y este año regresará a las pantallas con la tercera parte de la saga Crepúsculo. Tengo la impresión de que Slade ha virado hacia un cine más comercial, alejándose del corte independiente que tiene Hard Candy, una película meticulosa en sus colores, donde el rojo eléctrico destaca; una película con unos movimientos de cámara maravillosos, y un inicio en el que abundan unos primeros planos que los actoresa guantan como pocos -Ellen Page, que brilla y volvió a brillar en Juno, y Patrick Wilson, más que correcto aquí en un duelo interpretativo de extrema complejijdad, aunque su carrera no termina de despegar, quizá su nombre suene este 2010, ya que tiene cuatro películas en post-producción.
Desde CAJÓN DE HISTORIAS, recomiendo esta película (¿de culto?) que no os dejará indiferentes... No os dejéis engañar por el cartel con una caperucita roja contemporánea, Hard Candy perturba mucho más...

