Una de las películas con presencia en los últimos Oscars es la que comento hoy en CAJÓN DE HISTORIAS.An education trata sobre Jenny, una chica de 16 años (Carey Mulligan) que a pesar de ser de una familia de clase media de Londres trabaja duro para ir a la universidad de Oxford. A Jenny le encanta todo lo que tenga que ver con la cultura y el arte, toca el violoncello, estudia francés, ama la literatura.
Cuando conoce a Brit su estable mundo empieza a tambalear. Él es un interesante hombre de 35 años que desde el primer momento queda encandilado con la joven. Y a ella le fascina poder acceder a su mundo de adultos.
Pese a lo que pueda parecer, no trata sobre la relación que mantienen la adolescente y el adulto, sino sobre los cimientos que desestabilizan esa educación a la que Jenny puede aspirar.
An education es una película de narrativa clásica y fotografía exquisitamente cuidada con una secuencia enormemente bella en París. Pero a la vez ligera e insensata, llena de agujeros negros, de vacíos, desaprovechada toda la sofisticación que se intuye y no llegamos a encontrar. Tan sólo la interpretación de Carey Mulligan, que deslumbra, que sorprende por su madurez y por la naturalidad que engrandece la cinta y llena la pantalla. Secundada por un conjunto de actores como Peter Sarsgaard, Emma Thompson o Alfred Molina que explotan al máximo sus posibilidades, siendo por lo tanto el elenco interpretativo lo que salva a esta película convencional, previsible y errónea hasta rozar el aburrimiento y el sopor británico, melodrámatica y moralista. Y eso que la directora es danesa...