

Leyendo esta novela el lector puede aburrirse o no saber sobre qué está leyendo.
Es un libro totalmente introspectivo, con una narración muy cuidada, con un personaje principal, Clara Ribalta y la Hermana Nazaret (la misma persona) que deja al descubierto sus pensamientos y su persona en sí.
Personalmente no me gustó demasiado, lo encuentro demasiado espeso y místico, se aleja demasiado de la novela porque la acción no es que sea estática, es que no es tal, mucho más próximo a un ensayo o incluso un libro de autoayuda para monjas que hayan pasado por una relación parecida. Por cierto, yo conozco a una (que ya no lo es) cuya vida merece ser novelada. Quizá a ella le gustaría el libro. Yo no disfruté con él, ha sido el que menos me ha gustado de Gala, pero sin duda leyéndolo jamás dudé de su calidad narrativa y de su enorme espiritualidad.
A mi es que lo siento, pero Gala me empalaga, sólo de oirle hablar en los medios ya me da pereza escucharle, y más leerlo.
ResponderEliminarHola, por supuesto lo entiendo, sin embargo es necesario leerlo antes de condenarlo. La literatura introspectiva es lo que tiene. Ánimo pues porque autor y personaje no siempre han de coincidir. Ni tener mala conciencia porque no agrade. O sea...
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